Continuará mirando aun si lo hacen callar. Habrá que matarlo.

 

El bioanálisis es verdaderamente una gran cosa. Los exámenes de laboratorio son en extremo útiles; precisan cuantitativamente la cantidad de bilurrubina no conjugada en la sangre, pero el ojo clínico sabe que hay un problema de la función biliar con sólo ver el color amarillento de la piel. Lo mismo hacen las encuestas; si la muestra de población es tomada con esmero, con una buena estratificación, registran con bastante exactitud el estado de la opinión pública. Hablemos, pues, de dos exámenes de esa opinión relativamente recientes.

El más antiguo fue recogido el lunes 16 de julio por la inoportuna Reuters, en nota de Diego Ore y Daniel Wallis que reprodujeron varios medios internacionales. Por ejemplo, el Chicago Tribune, titulando Venezuela’s Chavez maintains poll lead over rival. Escribieron esos periodistas:

El presidente venezolano Hugo Chávez mantuvo una ventaja de 15 puntos porcentuales sobre su rival opositor Henrique Capriles en una encuesta cuidadosamente vigilada que se publicara el lunes, a menos de tres meses de la elección presidencial del 7 de octubre. El estudio de junio por la respetada encuestadora Datanálisis mostró 46,1 por ciento de votantes que apoyan a Chávez y 30,8 por ciento por Capriles, mientras que el resto estaba indeciso o no respondió. (…) Su ventaja de 15,3 puntos porcentuales fue ligeramente menor que el 15,9 por ciento registrado por Datanálisis en mayo, pero todavía dentro del margen de error de 2,7 puntos porcentuales. (…) La mayoría de los encuestadores mejor conocidos de Venezuela da a Chávez una ventaja de dos dígitos sobre Capriles, quien está prometiendo poner fin a las políticas estatistas y radicales y establecer una administración de ‘izquierda moderna’ al estilo brasileño.

Los números de Datanálisis implican que Capriles Radonski debiera, junto con un estancamiento de la candidatura socialista, crecer 1% cada cinco días para lograr un empate. Al cubrir la misma encuesta, Noticias 24 informó: “Según los números de la firma Datanálisis, la intención de voto a favor del militar retirado se incrementó en 2,5 puntos porcentuales, a 46,1 por ciento en junio respecto al mes anterior; mientras que Capriles subió 3,1 puntos a 30,8 por ciento en ese lapso”. (Destacado de la agencia). Capriles, pues, logró un aumento neto de 0,6% en treinta días; o sea, su eficacia tendría que ser diez veces mayor en lo que queda de campaña si quisiera empatar.

La gente de Datanálisis hizo todo lo posible por no desanimar al campo caprilista. En la divulgación de la encuesta a una audiencia sin chavistas, José Antonio Gil Yépez hizo una comparación de corte “teórico” entre las ofertas de Chávez y Capriles para presentar favorablemente al segundo de los candidatos. Noticias 24 registró sus palabras:

“Los modelos de sociedad entre los candidatos Chávez y Capriles son muy distintos, de inclusión–excluyente versus inclusión–incluyente”. Así lo definió, según la teoría sociológica y política y concluye que la propuesta del candidato oficialista es un Modelo de Comunidad Primitiva y en el caso del aspirante de la Mesa de la Unidad, plantea un Modelo de Sociedad Moderna. (…) “El margen de ventaja de Capriles está en su capacidad de acompañamiento y trabajo en equipo y las ventajas de Chávez radican en el dinero y las manipulaciones desinformadas“.

Por su parte, Luis Vicente León ofreció esperanzas para Capriles: “Chávez arranca la carrera en el puesto uno; eso no quiere decir que quien arranque en el puesto uno llegue en el puesto uno, lo que tiene es una ventaja de arranque” (El Universal, martes 17 de julio), y pintó la tierra prometida en el terreno de los indecisos: “Dijo que en apenas una semana de campaña los indecisos se redujeron 6% y de este sector 55% se fue al candidato opositor”.

Bueno, no en una semana; la comparación de Datanálisis es referida a lo que midió un mes antes, y no toda la reducción de indecisos en un poco menos de 6%—5,6%; de 28,7% a 23,1%—fue a Capriles; 45% de este 6% aproximado se pronunció por Chávez. Si todo el 23% de indecisos remanentes se decantare en las mismas proporciones observadas el último mes—45% para Chávez y 55% para Capriles—, el candidato opositor terminaría añadiendo 12,65% a la intención de voto a su favor, mientras que Chávez obtendría 10,35% de esa supuesta decisión; en ese caso hipotético de cero indecisos, de difícil cristalización (ver en este blog ¿Una tragedia inescapable?), Capriles lograría una votación total de 43,45%, mientras que Chávez obtendría 56,45%, para una ventaja final de 13 puntos. (Otra manera de decir la misma cosa: si Chávez perdiera ventaja, en los 81 días que faltan para la elección, en la misma proporción que Datanálisis midiera en un mes, terminaría reduciéndola en 1,62% y ganaría entonces con una brecha de sólo 13,68 puntos, lo que sería una ganga, pero no como para que la Mesa de la Unidad Democrática decida poner una fiesta). A modo de consolación, León destacó algo que El Universal registró: “Dijo que la diferencia que tiene en contra el aspirante opositor no es irreversible, pero es importante, no obstante recuerda que la encuesta de arranque en la campaña de 2006 entre Chávez y Manuel Rosales, le daba al Presidente 46 puntos de ventaja y terminó en 26%”. Es decir: “No se preocupe, Capriles Radonski, que la paliza no va a ser tan dolorosa”.

Noticias 24 dio detalles técnicos: “La encuesta se realizó del 14 al 23 de junio con una muestra de 1.300 entrevistados en hogares, con un margen de error de +/- 2,72 puntos porcentuales”, y cerró con una comparación: “La encuestadora GIS XXI, del ex ministro del actual gobierno Jesse Chacón, arroja 34,8 puntos de diferencia a favor de Chávez, mientras que Hinterlaces reduce esa ventaja a 21%. Al contrario, Consultores 21 asegura que ambos candidatos están igualados en 46% de preferencia”.

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En efecto, Hinterlaces reportó 21 puntos de diferencia en su Monitor País del mes anterior, con datos levantados entre el 14 y el 26 de junio. (Ver en este blog No sólo números, explicaciones). Ahora ha ofrecido, una vez más en presentación en el Hotel Marriott (hoy, 18 de julio), las mediciones de un estudio de seguimiento (tracking poll presidencial) concluido el pasado sábado 14 de julio. Veamos qué dice este último examen bionalítico.

Intención de voto del 4 al 14 de julio (clic amplía)

La brecha entre los candidatos—al igual que midiera Datanálisis—disminuyó entre junio y julio, para pasar de 21% a 17%. Chávez bajó de 52 puntos a 47, y Capriles de 31 a 30. Y es que Hinterlaces, al contrario de la encuestadora de Gil & León que midió un crecimiento de ambas candidaturas y una disminución de los indecisos, registró un descenso de los candidatos y un movimiento ascendente de los indecisos, de 13% a 20%. (Más 3% de entrevistados que indicaron que no votarían por ninguno de los dos candidatos; sumados estos últimos a los indecisos, se obtiene la cifra de Datanálisis: 23%). Oscar Schemel dijo que a la distancia de poco más de dos meses de la fecha de los comicios, ya era posible proyectar los resultados electorales polarizados; es decir, retirando de la cuenta a quienes no han decidido aún por quién votarán. Las cuentas le dan a Chávez triunfador con 61% de los votos efectivos contra 39% de Capriles, lo que, recordó, correspondía a las proporciones que se han mantenido bastante estables del oficialismo y la oposición desde hace varios años.

Al menos la mitad de los indecisos propende a la abstención

También a diferencia de Datanálisis, Hinterlaces interpreta el papel de los indecisos como irrelevante a la hora de afectar los resultados. Para Hinterlaces, los indecisos no cambiarán los resultados del 7 de octubre. Schemel exhibió una lámina que escudriña la estructura de esta categoría. Dice la nota de prensa entregada hoy a los asistentes a su rueda de prensa:

El más reciente Monitor País de Hinterlaces arrojó un incremento de los indecisos de 13% a 20% en un mes. El análisis de los resultados del estudio revela que la mitad de este segmento podría abstenerse de votar, por lo que no incidirán en los comicios del 7 de octubre. El 75,8% de los indecisos no se identifica con ningún partido político; el 52,05% no apoya a ninguno de los candidatos y 49,32% no se identifica con “los ideales de ninguno de ellos”. De la misma manera, las simpatías de los indecisos se distribuyen equilibradamente. Un 19,63% piensa que el presidente Chávez tiene las mejores ideas y proyectos y un 18,26% cree que quien las tiene es Henrique Capriles, mientras 22,37% cree que “ninguno de los dos” y un 39,73% “no sabe o no responde”.

Histograma del apoyo en los indecisos

León y Schemel en el Marriott hoy. ¿Confabulación?

En síntesis, Oscar Schemel no pudo dorarle la píldora a Capriles Radonski, como hizo Luis Vicente León, haciéndole creer que los indecisos pudieran darle la victoria. En cambio, señaló al segmento de 34% de entrevistados con postura crítica ante el gobierno como el verdadero mercado a conquistar por cualquiera de los dos comandos de campaña.

Significativamente, a escasos 81 días de las votaciones del 7 de octubre, hay una proporción considerable de ciudadanos que no han decidido su voto, como también un porcentaje elevado de gente no alineada, en el sentido de no estar convencida por las ofertas de los partidos, sean éstos del lado oficialista o de la oposición. La última medición de Hinterlaces, recién salida del horno, obtuvo los siguientes porcentajes de apoyo a los partidos—pregunta: ¿Con cuál partido político se identifica Ud. más actualmente?—: PSUV, 38%; Primero Justicia, 7%; Un Nuevo Tiempo, 4%; Acción Democrática, 2%; Otros (con menos de 1%), 2%; con todos los partidos de oposición, 3%; ¡con ninguno, 42%! (No sabe o no contesta el 2% de la muestra). El partido NNN—Ninguno-No sabe-No contesta—, con 44%, supera por 6 puntos al partido del Presidente. Casi la mitad de los venezolanos pide a gritos una oferta que supere la mediocridad de las organizaciones existentes.

………

Estos registros no sorprenden a un ojo clínico adiestrado. (El buen clínico conoce el funcionamiento del cuerpo humano; el buen político el del cuerpo social). El 10 de marzo de 2011—¡hace un año, cuatro meses y ocho días!—se escribió en este blog (El pelotón opositor):

…por supuesto, muchos nombres suenan como posibles candidatos. Además de los ya nombrados, puede enumerarse con facilidad a Eduardo Fernández, María Corina Machado (2,5% según IVAD), Ramón Guillermo Aveledo, Cecilia Sosa, Cecilia García Arocha, Pablo Pérez (6,3%), Henrique Capriles Radonski (7,3%, en el primer lugar)…

 (…)

Puede señalarse en cada uno de ellos algunas bondades, sin la menor duda, pero pareciera que ellas son insuficientes para la tarea de alcanzar la Presidencia de la República en un cotejo que, indefectiblemente, incluirá la candidatura de Hugo Chávez, quien repetirá y ampliará su comportamiento ventajista. No es un candidato “normal” quien puede derrotar al Presidente en ejercicio. Menos suficientes todavía serían esas bondades para manejar acertadamente el Poder Ejecutivo Nacional en las condiciones esperables para 2013, en el improbable caso de que éste cayera en sus manos.

Quienquiera hubiese practicado con responsable seriedad una política clínica habría arribado a la misma impresión diagnóstica y el pronóstico que de ella se deriva. No hay modo de que Capriles Radonski alcance la Presidencia de la República, y eso lo sabe más de un opositor inteligente. Entre avezados financistas de su campaña, hace rato que lo dan por perdedor; aunque recomienden seguir con el espectáculo hasta el final, ya saben que lo mejor que pueden hacer es prepararse a mediano plazo para una segunda elección, cuando se produzca la falta absoluta del Presidente de la República antes de los cuatro años contados a partir de la cuarta toma de posesión de Hugo Chávez.

Otros, menos inteligentes, dirigen sus baterías contra el Consejo Nacional Electoral, como un equipo de la Eurocopa que, en lugar de atacar la meta del contrario en procura de goles, se dedicara a quejarse del árbitro y los jueces de línea.* Es táctica de derrotado, la misma que en 2004 proclamó un fraude que jamás se comprobara; con eso logró apenas un aumento de la abstención oposicionista y la derrota en 21 de 23 estados el 30 de octubre de ese mismo año. Por lo demás, reman contra la corriente, como lo hizo otro Henrique al oponerse al proceso constituyente en 1998, cuando las encuestas medían una opinión mayoritaria a su favor. Hinterlaces midió en junio 71% de opinión positiva del Consejo Nacional Electoral, cifra que se coloca en 70% en el estudio de seguimiento presentado hoy. No luce aconsejable arrendar la ganancia a los impenitentes acusadores del CNE. LEA

………

*El rector electoral Vicente Díaz ha escrito la siguiente nota:

En Venezuela no es posible, por ningún método, alterar la voluntad de los electores expresada en votos. Quien tenga los votos ganará, y así será proclamado.

Algunos hechos que fundamentan esta afirmación. Sólo unos pocos, dado lo limitado del espacio.

Registro Electoral: no es cierto que haya millones de electores inventados. Nuestro registro es plenamente consistente con la cantidad de población. Y tiene el mismo perfil de cobertura que los principales países de la Región. Lo que pasa es que ya Venezuela no es un país joven. Los partos por mujer pasaron de más de 5 hace 30 años, a poco más de 2 en la actualidad.

Votación: no se puede alterar el voto, ni agregársele votos a la máquina. El elector comprueba su voto con el comprobante que le da la máquina y lo deposita en la caja de resguardo. Al terminar la votación se imprimen los resultados, se cuentan cuántos electores sufragaron según el cuaderno de votación y se agrega a mano al acta de escrutinio, se conecta la máquina y se transmiten los resultados; esa acta se le entrega a los testigos de  los partidos, qiuienes la reportan a sus comandos. Luego de todo esto se sortean manualmente las cajas que se abrirán para la auditoría ciudadana. Si se alteraran los votos se comprobaría en el conteo manual, nunca ha sucedido. No puede suceder. Y si se le agregaran votos, no coincidirían los votantes (registrados a mano) con los votos. Por cierto, la máquina es bidireccional, siempre ha sido. No es un secreto. Es una garantía de seguridad, pero siempre está desconectada, hasta la transmisión.

Totalización: no se pueden alterar los votos  Ya no tiene capacidad de transmision inalámbrica, es como un teléfono fijo: si no se conecta no transmite. Y todo esto se verifica exaustivamente en las auditorías de producción y predespacho, por  los técnicos en la transmisión ni en la sala de totalización. No hay salas de totalización paralelas y clandestinas. La de la Bolivariana siempre ha existido, es de respaldo; es auditada y certificada por los técnicos representantes de los candidatos, y al igual que en la de Plaza Caracas  siempre hay testigos de los partidos. La del antiguo Teleport está por inaugurarse, se acaba de construir, nunca ha funcionado. Además, y principalmente, ni que las rectoras y yo quisiéramos cambiar los resultados podríamos hacerlo: el boletín de totalización incluye las hojas complementarias con el resultado acta por acta y mesa por mesa. La totalización es la suma de los resultados de cada mesa. No se puede cambiar el total sin cambiar los de las mesas. Los de las mesas no se pueden cambiar porque todos los partidos tienen las actas.

Por razones de espacio no puedo hablar de tonterías como el cable submarino o el satélite Simón Bolivar.  Tal vez más adelante vuelva sobre el tema. Y con toda seguridad escribiré en torno al SAI. Estoy a la orden para conversar sobre cualquiera de estos  temas.

Las puertas de mi oficina, mi correo y mi tuiter están a la orden para aclarar dudas o escuchar sugerencias.

@vicentedz

Rectoriavd@cne.gob.ve

(Recibido de Sadio Garavini di Turno)

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Para descargar .pdf del Tracking Presidencial de Hinterlaces: MCS – MONITOR PAIS – JULIO 2012 – REPORTE ELECTORAL (18-07-2012)

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