Una obra maestra de la danza, la música y el cine

 

A todos los españoles; es decir, a todos nosotros, catalanes incluidos.

………

 

Carmen es un nombre propio femenino, del hebreo כרמל Karmel (Monte Carmelo); o del latín Canto, Música, Poema, Conjuro, Hechizo. (Wikipedia en Español).

___________________________________________

 

Nombre universal

El nombre Carmen evoca el canto. La grandiosa cantata escénica de Carl Orff, Carmina burana, quiere decir en latín “canciones del Beuern” (Cantiones profanæ cantoribus et choris cantandæ comitantibus instrumentis atque imaginibus magicis). Junto con ella y Trionfo di Afrodite, forma Catulli carmina, o “Canciones de Cátulo”, el magnífico tríptico de canto, orquesta y danza que Orff llamara Trionfi.

La ópera Carmen, de Georges Bizet, amada por medio mundo, anidó en el corazón de Pyotr Illich Tchaikovsky, que gustaba de tocar algunos de sus pasajes al piano para solazarse. (No había en su época discos compactos, mucho menos iTunes). Basada en la novela homónima (1845) de Prosper Mérimée, sirvió de inspiración para la poderosa película (1983) de Carlos Saura, que contó con la compañía de nadie menos que Antonio Gades y nada menos que la guitarra de Paco De Lucía. En 1975, Carlos Fuentes precedió su novela Terra nostra de unos cuantos reconocimientos; después del que dedicase a Luis Buñuel y Alberto Gironella, el segundo fue para “Carlos Saura y Geraldine Chaplin, demiurgos del pastelón podrido de Madrid”. (Diccionario de la Lengua Española: pastelón. Pastel en que se ponen otros ingredientes, como pichones, pollos, despojos de aves etc., además de la carne picada). A fines de ese mismo año moría Francisco Franco Bahamonde, el repostero del pastelón que confeccionó con medio millón de muertos entre 1936 y 1939).

En la primera entrada musical de este blog—La tesis de la elegancia, 12 de abril de 2010—, hice constar esta opinión: “Uno ve el movimiento de los bailarines de Antonio Gades en la película Carmen, de Carlos Saura, y sabe que está frente a una sobrecogedora elegancia, ante una prestancia salerosa y poderosa, existente, por caso, en la sangre primordial del caballero madrileño, orfebre del requiebro amoroso”.

He aquí algunas de sus escenas:

 

 

Carmen forever. LEA

______________________________________________________________

 

Share This: