LEA #356

LEA

Quince días de intensa actividad, a partir del próximo 7 de diciembre, aguardan a la comunidad internacional, que se reunirá en Copenhague para decidir un instrumento de compromiso planetario que suceda al Protocolo de Kyoto, cuya vigencia expira en 2012. Se trata del COP 15, la décimo quinta Conferencia de las Partes (Conference Of the Parties) bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Esta asamblea es la mayor autoridad creada por esa convención (Kyoto), y consiste en los ministros del ambiente de los países signatarios, que deben reunirse anualmente para el seguimiento y desarrollo del acuerdo.

A ella se llega con aprensión y un buen grado de escepticismo. Estas actitudes acaban de hacer erupción en Barcelona, España, después que 55 países africanos exigieran la suspensión de ulteriores negociaciones bajo el Protocolo de Kyoto hasta que los países ricos evidencien progreso sustancial en la reducción de sus emisiones de gases de invernadero. Todos los demás bloques de países en desarrollo ofrecieron su apoyo a África. Bruno Sekoli, quien preside el grupo LDC (Least Developed Countries), declaró: “En estos instantes, África y los africanos mueren mientras aquellos que son históricamente responsables no actúan”. Los países africanos manifestaron estar preparados para provocar una crisis de gran magnitud en las Naciones Unidas, si los Estados Unidos y otros países ricos no se comprometen a reducciones mayores y urgentes de sus emisiones.

Los Estados Unidos, desplazados al segundo lugar de culpabilidad actual por el nuevo líder contaminante, China, han expresado, por boca de su Presidente y su Secretaria de Estado, que hablan en serio cuando dicen que moderarán significativamente sus emisiones. Habrá que ver hasta donde hay seriedad en el asunto cuando se sienten en la mesa de Copenhague.

El tercer país contaminante del mundo, Rusia, no se ha mostrado, en cambio, muy convencido de la relación entre emisiones y calentamiento global. En junio de este año, Dmitri Medvedev anunció las metas de la emisión rusa a unos niveles que representarían un incremento de 30% sobre los niveles actuales para 2020. En las rondas preliminares de la reunión en Dinamarca, el jefe de la delegación rusa, Mikhail Zelikhanov, dijo muy campante que “círculos científicos en Rusia y otras partes no tienen una opinión unificada acerca de las causas del calentamiento global”. Sergei Mironov, Presidente de  la Cámara Baja del Parlamento de Rusia, sostuvo en 2007, en una conferencia en San Petersburgo sobre cambio climático, que más bien había ¡un enfriamiento global! La evidencia que aportó: las pinturas de los maestros holandeses del siglo XVI, que muestran paisajes de colores cálidos, lo que sugiere que las temperaturas eran entonces mayores.

Hace tiempo que Rusia, luego del deceso de la era soviética, no se interesa mucho en el destino de los países africanos o, en general, de los países menos desarrollados. Pero en momentos cuando los Estados Unidos, China, India y Brasil parecen alinearse con una acción más afirmativa en este asunto, Rusia pudiera quedar aislada como el malo de la película. Tendría a todo un continente en contra.

Una llamada de Hugo a su compinche Vladimir pudiera ayudar bastante.

LEA

Share This:

LEA #355

LEA

Todos recordaremos que un retraso de FUNVISIS (de origen onírico), en reportar el acaecimiento de un sismo de cierta consideración, llevó a investigaciones y amenazas contra Globovisión porque este canal sí reportó el hecho. Y aunque no puede hablarse todavía de una crisis sismológica, sí puede decirse que el estado de la seguridad personal en Venezuela, el de su sistema de suministro eléctrico, el de su sistema de suministro de agua, y el del sistema de salud pública—por ahora—están todos en punto crítico. (De esto último se percató el Presidente de la República; por eso declaró en emergencia al sistema nacional de salud).

Al menos FUNVISIS continúa informando, pero el Ministerio del Poder Popular para la Salud no ha cogido todavía la seña presidencial. En esta época de fiebres porcinas y reapariciones de un paludismo antaño desterrado, el ministerio ordenó, desde julio de 2007, la suspensión del Boletín Epidemiológico Semanal que publicaba en su página web,  según explicaciones de PROVEA, la organización que vela por el respeto a los derechos humanos. Dice PROVEA: “Desde entonces el país se encuentra en una situación de silencio epidemiológico”.

Es por esto que, aliada con Espacio Público, otra ONG del campo de derechos humanos, PROVEA introducirá hoy ante el Tribunal Supremo de Justicia un recurso de amparo constitucional, “contra la negativa del Ministerio del Poder Popular para la Salud de otorgar oportuna y adecuada respuesta a la solicitud realizada respecto a los boletines epidemiológicos correspondientes al año 2009”. A este fin, ambas organizaciones convocan a los medios de comunicación a la cobertura de ese acto, previsto para las 10:30 de la mañana.

Si lo acontecido con Globovisión en materia sísmica es un indicador, PROVEA y Espacio Público deben anticipar ataques oficialistas en razón de esa iniciativa. Al menos hay en www.aporrea.org un agresivo artículo de José Sant Roz contra la segunda de las ONG, a la que intenta descalificar diciendo que está financiada por el gobierno de los Estados Unidos. El artículo lleva fecha del 3 de mayo de 2007, y reaccionaba con virulencia porque a Espacio Público se le había ocurrido criticar la agresividad oficial contra periodistas y medios de comunicación, así como contabilizar sus incidentes.

No faltará, pues, algún articulista que sostenga que el ministerio que debiera ocuparse de la salud de los venezolanos ha decidido no informar, en materia de epidemiología, porque el gobierno presidido por Barack Obama reclama los datos, interviniendo la soberanía nacional, a través de los oficios de Espacio Público y PROVEA.

LEA

Share This:

LEA #354

LEA

A pesar de una magra receptividad de su más reciente emisión de bonos en dólares—por 3.000 millones con vencimientos en 2014, 2015 y 2016—PDVSA ha anunciado que no rebajará el precio de 138% del valor nominal de los papeles emitidos. Los analistas explican el poco entusiasmo de los compradores en el hecho de que la tasa de cambio resultante—alrededor de 5 Bs. F. por dólar—está demasiado cerca del valor del llamado mercado paralelo, que ayer estuvo exactamente en Bs. F. 5 para la compra y 5,35 para la venta.

En verdad, la nueva emisión había sido predicada, justamente, como un esfuerzo adicional del gobierno para reducir la gran brecha entre el valor del dólar en ese mercado—en el que la propia PDVSA es el principal oferente—y la tasa de CADIVI: Bs. F. 2,15, en el esquema de control de cambios. La debilidad del bolívar fuerte en el mercado paralelo es un factor decisivo en la aceleración de la considerablemente alta inflación que el país ha experimentado en lo que va de año, especialmente en un lapso durante el que CADIVI no ha sido precisamente generoso en el otorgamiento de divisas, asunto que ahora busca el gobierno paliar. (El economista Pedro Palma ha estimado que la tasa de inflación cerrará en diciembre a 40%). Como el gobierno se muestra reacio a la devaluación, el camino posible era el de aumentar el endeudamiento fiscal con sus ofertas de bonos.

Pero hay en la oferta comentada un aspecto que no puede evaluarse sino positivamente: la honestidad exhibida por PDVSA en el prospecto de los bonos. Varias y francas fueron las advertencias pronunciadas.

Que “las operaciones de Pdvsa dependen principalmente de los precios internacionales del petróleo”.

Que “[e]n vista de que Petróleos de Venezuela se encuentra controlada por el Gobierno venezolano, no puede garantizar que éste no impondrá en el futuro compromisos adicionales sustanciales sobre Pdvsa o intervendrá su gestión comercial de una manera que afecte sus operaciones, flujo de caja y resultados financieros”.

Que “la República Bolivariana de Venezuela puede hacer que Pdvsa siga ciertos objetivos sociales y macroeconómicos que pueden tener efectos en los resultados operacionales y condiciones financieras”.

Que la empresa estatal “no puede garantizarle a los tenedores de bonos que en el futuro el Estado no requiera que Pdvsa adquiera otros activos en líneas de negocios que no se encuentran relacionadas con su negocio principal, lo cual puede tener efectos en su condición financiera y resultados operacionales”.

Incluso advirtió que está presente el riesgo de sentencias desfavorables en arbitrajes como los disputados por Exxon-Mobil y Conoco-Phillips.

A este respecto, pues, nadie puede decir que PDVSA miente. Ha descubierto ante los mercados financieros debilidades suyas y riesgosas como gente honrada y seria.

LEA

Share This:

LEA #353

LEA

Probablemente sea el más controversial Premio Nóbel de la historia el de la Paz concedido hace días al Presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama. Principalmente sus enemigos políticos, los republicanos de allá—y los de aquí también—han hecho su agosto en octubre, criticando la decisión noruega, con escasas excepciones como la de John McCain.

La evaluación general de la asignación parece ser negativa. Se ha reportado que casi 70% de los usuarios de Twitter—no menos de tres millones de personas—no entiende el sentido de la premiación a un presidente que ni siquiera ha cumplido un año en el cargo, y cuyos logros en pro de la paz mundial se sitúan hasta ahora en el plano de la retórica.

Pero otros creen entender que el premio ofrecido a Obama—quien se sumó él mismo a los incrédulos—es un espaldarazo a su explícita agenda, la que ciertamente ha podido crear un clima de distensión y esperanza. Uno entre quienes aprueban la concesión es, interesantemente, Fidel Castro, que escribió: “Muchos opinarán que no se ha ganado todavía el derecho a recibir tal distinción. Deseamos ver en la decisión, más que un premio al presidente de Estados Unidos, una crítica a la política genocida que han seguido no pocos presidentes de ese país, los cuales condujeron al mundo a la encrucijada donde hoy se encuentra”. El anciano dictador cubano calificó la distinción conferida a Obama como “positiva”.

Su “hijo” putativo, en cambio, pareciera estar ardido con el asunto, a juzgar por los días que lleva hablando críticamente del tema. Ayer anunció al mundo, para que no se le tilde de envidioso, que él rechazaría el Premio Nóbel de la Paz si algún día el comité de Oslo se lo concediera. En lenguaje que los noruegos entenderían fácilmente comentó: “El Premio Nóbel para Obama es algo así como si llegase Diosdado y, como él es pitcher, convoca una rueda de prensa y dice este año voy a pichar y voy a ponchar a diez por juego y no me van a sacar ni una sola carrera. Efectividad cero-cero. Y resulta que al día siguiente le dan el Cy Young”.

Hugo Chávez no corre el más mínimo riesgo de recibir algún día el Premio Nóbel de la Paz, porque si Obama sólo habla de paz, él sólo habla de guerra. Al ya vetusto método de gerenciar por objetivos, él ha sabido sumar el de gerencia por rabietas. La última: la estatización del Hotel Margarita Hilton. También ayer justificó la intempestiva medida con el resentimiento, al decir que el Estado venezolano era un accionista minoritario del negocio, y que para alojar en el hotel la cumbre África-Sudamérica había tenido que pedir permiso.

Cuídese, pues, todo venezolano de exigir la petición presidencial de permiso, así sea para entrar a su casa.  El riesgo de semejante pretensión es ser expropiado. (“En Venezuela no hay tierras privadas. Así lo digo”, Hugo Chávez dixit). No hace falta otro justificativo que haber irritado el humor del Presidente.

LEA

Share This:

LEA #351

LEA

Por acá hemos tenido nuestros sustos. Desde el temblor que sirvió para acosar a Globovisión y el pronóstico de Jesse Chacón sobre un ciclo sísmico milenario, nuevos sismos, como el de Tucacas, han puesto nerviosa a la población venezolana. Nada, sin embargo, como lo que está ocurriendo por los lados de Indonesia.

Luego de un tsunami cernido sobre la isla de Samoa, ya en el Pacífico abierto, un terremoto feroz de 7,6 grados en la escala de Richter, y otro no tan intenso al día siguiente, han azotado a Sumatra, una de las más grandes islas indonesias. Solamente en Padang, la ciudad del oeste de Sumatra bajo la que se desató la energía del terremoto, la cuenta de fallecidos va por quinientas personas y se tiene la seguridad de que esa cifra ascenderá significativamente. La mortal secuela ha afectado muy considerablemente a la isla que es el centro de las industrias petrolífera y gasífera de Indonesia, país miembro de la OPEP. En la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur, el sismólogo Kerry Sieh cree que falta ver todavía un terremoto mucho peor.

Y es que la zona ha presentado una recrecida actividad sísmica desde el año 2000. Los expertos han registrado una historia de varias décadas de actividad sísmica intercaladas con épocas de tranquilidad: desde comienzos del siglo XIV van tres de estas fases de peligro, y todas terminan con un terremoto masivo. El último ocurrió en 1833.

La tierra, pues, parece estar revirando. Un recuento de terremotos, tsunamis y huracanes reflejará cómo es que nuestra época es particularmente nutrida en desastres naturales.

Jacquetta Hawkes escribió en 1953 una fábula ominosa: Una mujer tan grande como el mundo. (Fue recogida en Subversive Science: Essays Towards an Ecology of Man, libro editado por Daniel McKinley y Paul Shepard en 1969). Una mujer del tamaño de un planeta, “habitualmente de plácida disposición”, es visitada de cuando en cuando por el viento, que tiene con ella tórridas sesiones de amor, luego de las cuales seres nuevos pululan por la piel de la hembra planetaria. Después de la sesión más apasionada de todas, nuevos seres bípedos surgen y la maltratan con perforaciones, cortes y polución.

La fábula concluye así:

Pronto, también, las nuevas criaturas se hicieron molestas. Atormentaban su piel y su carne de cien modos con su incansable actividad; dañaban su física belleza mientras destruían la milenaria quietud de su mente. Sus querellas con el viento y sus celos, su incomodidad corporal y mental, fueron al fin demasiado para la natural negligencia y el buen carácter de la Mujer. Su cuerpo era ella misma y suya la plenitud de ser. Se dio vueltas una y otra vez, se rascaba y se abofeteaba, y mientras se rascaba, se abofeteaba y se volteaba comenzó a reír. Rió mas fuerte, abandonándose totalmente a la risa. Cuando se calmó y las nubes pudieron de nuevo doblarse suavemente en su derredor, estuvo una vez más en paz, sabiéndolo todo y no importándole nada. Ni siquiera se preocupaba porque el Viento nunca regresara, incapaz de perdonarle su disoluta destrucción.

No hagamos caso. Sigamos molestándola.

LEA

Share This:

LEA #349

LEA

Por estos días corre, en predios donde el análisis político es sofisticado, una preocupación opositora por el efecto desmoralizador que pudieran tener resultados adversos, en las inminentes elecciones de concejales y miembros de juntas parroquiales, sobre el desempeño en las elecciones más cruciales y portentosas de la Asamblea Nacional.

Una tal inquietud no existiría, por supuesto, si no se temiera que el oficialismo volverá a arrasar en las primeras elecciones. Las referencias recientes no son, naturalmente, muy esperanzadoras. En el referéndum celebrado el 15 de febrero, el gobierno ganó en 281 municipios del país, mientras que la oposición solo logró triunfar en 54 de ellos.

Sin duda, la elección de concejales y miembros de juntas parroquiales no es lo mismo que un referéndum polarizador a nivel y escala nacionales. En principio, esos funcionarios están más cerca de los problemas del ambiente vecinal y urbano de los habitantes, y más alejados de las grandes cuestiones ideológicas que se dirimen en el teatro político general. La proximidad de los candidatos a sus comunidades les hace más evaluables en términos de su posible aporte a la solución de problemas más cotidianos e inmediatos.

No obstante, hay un efecto perverso de la conducta reciente del gobierno central sobre esa razonable presunción. Al haber enfilado, a partir de los resultados del 23 de noviembre de 2008, contra las alcaldías y gobernaciones ganadas por candidatos de oposición, al recortar o regatear los recursos de las mismas, emite una terrible señal: que la existencia de un acueducto o de una escuela municipal, que la eficaz vigilancia policial de los vecindarios, que la puntualidad del aseo urbano, va a depender de la sumisión de los concejales y miembros de juntas parroquiales a los designios del Palacio de Miraflores, por cuanto no habrá recursos para quienes le adversen; antes bien, experimentarían todo género de obstáculo y entorpecimiento. Ergo, por mero y sencillo interés local, convendrá votar por candidatos cuadrados con el gobierno nacional; sólo así llegarían los recursos para el asfaltado de nuestras calles o la construcción de las cloacas que necesitamos.

Se trata de una brutal política de deslealtad con el pueblo, aunque de probable eficacia electoral a corto plazo solamente. Porque, si elegimos a favoritos del chavismo porque nos darían la mejor probabilidad de que haya recursos para el trabajo sobre problemas municipales y parroquiales, y la realidad resultare ser de expectativas insatisfechas por incumplimiento, la factura política no se hará esperar, a interés compuesto, en subsiguientes elecciones.

A lo mejor el gobierno fue tan diabólico como para prever ese efecto perverso. A fin de cuentas, casi que se dedica exclusivamente a planificar confrontaciones y diseñar tácticas abusivas para reducir y maniatar a la oposición. Pero es una política que no prosperará a plazo mediano y largo: el pueblo aprende cuáles son los gobernantes que se conducen de manera gangsteril, el pueblo conoce cómo se comportan ciertos actores cuando tienen el poder.

LEA

Share This: