La sonrisa de un político feliz

 

El diario El Universal publicó el noveno día de este mes una nota de prensa que tituló de este modo: “Claudio Fermín afirma que no es el momento de un referéndum revocatorio”. Éste es su primer párrafo:

El presidente de Soluciones para Venezuela, Claudio Fermín, destacó que no es el momento de un referéndum revocatorio, ya que, descartada la posibilidad de que el Presidente de la República o la Asamblea Nacional convoquen la consulta, “la única vía sería el proceso de recolección de firmas, pero sería una distracción para las venideras elecciones del mes de noviembre, no se puede convocar de manera improvisada, lo que está planteado como una realidad son las elecciones de gobernadores y alcaldes, hay que plantarse con los pies en la tierra”.

Por supuesto que no es éste el momento y que sólo puede hacerse mediante la recolección de firmas de electores. El Artículo 72 de la Constitución establece con la mayor claridad:

Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato.

Obviamente, la mitad del segundo período de Maduro se cumple el 10 de enero de 2022. Visto así, pareciera que Fermín ha descubierto el agua tibia. Concluidas las elecciones estadales y municipales de noviembre, aún faltarían dos meses para que fuese posible convocar un referendo revocatorio de la investidura actual de Nicolás Maduro; en cambio, a partir de ese momento sería posible la revocatoria de su mandato en cualquier fecha del resto de su período, que expira el 9 de enero de 2025. Pero entonces estamos autorizados a suponer que hay dirigentes de las extintas Coordinadora Democrática y su hija única, la Mesa de la Unidad Democrática, que propugnan no distraerse ahora con las elecciones locales, dado que el problema político principal consistiría en el ejercicio presidencial de Maduro. Habrá, seguramente, quien aduzca asimismo la escasez de recursos característica de estos tiempos y la conveniencia de preservarlos para la caza mayor. ¿No es ésa la excusa de la zorra en la fábula de Samaniego? (Es voz común que a más del mediodía,
 en ayunas la Zorra iba cazando;
 halla una parra, quédase mirando
 de la alta vid el fruto que pendía. / Causábala mil ansias y congojas 
no alcanzar a las uvas con la garra,
 al mostrar a sus dientes la alta parra
 negros racimos entre verdes hojas. / Miró, saltó y anduvo en probaduras,
 pero vio el imposible ya de fijo.
 Entonces fue cuando la Zorra dijo: 
”No las quiero comer. No están maduras”. / No por eso te muestres impaciente,
 si se te frustra, Fabio, algún intento:
 aplica bien el cuento, 
y di: No están maduras, frescamente). El registro de Datanálisis en el mes de febrero de este año pareciera fundamentar que es ése el caso:

 

 

Sin embargo, el contendiente no está en mejores condiciones:

 

 

No debe haber recursos fácilmente disponibles para ninguno de los dos objetivos de la oposición que algunos contraponen, especialmente luego del desperdicio de los invertidos en la elección de Asamblea Nacional de mayoría opositora en 2015, la que resultó ser absolutamente ineficaz. Pero superado noviembre de 2021, en escasos cinco meses a partir de hoy, será indudablemente “el momento de un referéndum revocatorio”. (Ver en este blog lo expuesto acá el pasado 25 de marzo en To revoke or not to revoke; that is the question). Algo que pudiera ofrecer Fermín ahora es que en diciembre de este año comenzará a trabajar denodadamente para lograr la cesantía de Maduro por revocación. LEA

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Addenda

El sitio web llamado infobae—por información Buenos Aires—trae hoy una reacción de Juan Guaidó a la temática asumida por Claudio Fermín. Así la titula: “Guaidó señaló que los comicios regionales son una estrategia de la dictadura para dividir la alternativa democrática”. Luego expone sobre el tema de esta entrada:

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, señaló este miércoles que las elecciones regionales y municipales que se celebrarán en noviembre en el país “no son una solución” al “conflicto” en Venezuela, sino “una estrategia de la dictadura”.

En un comunicado compartido por su equipo, Guaidó indicó que “la dictadura” realiza los comicios regionales para dividir a la alternativa democrática.

“Las elecciones regionales no son la solución a la crisis. Eso es un falso dilema, estamos luchando por condiciones. Entendemos que las elecciones regionales no son una solución a nuestro conflicto, necesitamos son elecciones presidenciales”, criticó.

Asimismo, insistió en no reconocer al Consejo Nacional Electoral (CNE), que, en sus palabras, está “tutelado por la dictadura”. “Ellos no pueden ni siquiera convocar una elección presidencial porque obedece a la dictadura”, dijo.

Primeramente, llamar a Juan Guaidó “presidente interino” no es información sino lo contrario; no es información veraz sino información falaz. Luego, las declaraciones del lamentable exdiputado son una instancia adicional de la misteriosa facultad de más de un político que parece penetrar la mente de algún adversario y conocer cuáles son sus verdaderas intenciones. (“Es en todo tiempo y lugar moralmente erróneo que cualquier persona crea en algo sobre la base de evidencia insuficiente”. William Clifford, La Ética de la Creencia). Las elecciones de autoridades estadales y municipales están pautadas constitucionalmente, y hay que realizarlas aunque las entienda el Sr. Guaidó como “estrategia de la dictadura”.

(Leyendo esto último, el amigo Orlando Amaya observó con grande y pedagógica agudeza: “Si navegamos en la ola de la locura, un golpista diría que hay que tumbar dos gobiernos”. Esto es, el “fraudulento” de Maduro y el “legítimo” de Guaidó).

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