Tercer acto

 

Cartel original de una ópera perfecta de Giacomo Puccini

 

No me percaté—el 12 de abril de este año—de una década exacta de la primera entrada musical en este blog: La tesis de la elegancia. La de hoy es por lo tanto una conmemoración tardía, lo que compenso al traer acá una cumbre de hermosura: todo el Acto Tercero de La bohème. El archivo de audio colocado abajo es de la versión que escuchara primero, con las voces supremas de Victoria de los Ángeles, Jussi Bjoerling y Robert Merrill en los papeles de Mimí, Rodolfo y Marcello. (Sir Thomas Beecham dirigió la Orquesta de la RCA Victor en esa magnífica grabación).

 

 

Wikipedia en Español nos informa: “La historia se ambienta en París en el período alrededor del año 1830, ​en el que un grupo de jóvenes artistas comparten una casa en el Barrio Latino, y con ello su amistad, ilusiones y amores. Se centra esencialmente en el amor entre la modista llamada Mimí y el poeta Rodolfo. Se enamoran nada más conocerse, pero Rodolfo más tarde quiere dejar a Mimí por su comportamiento coqueto. Sin embargo, Mimí está mortalmente enferma y Rodolfo se siente culpable, pues su vida juntos ha empeorado su salud aún más. Se unen de nuevo por un breve momento antes de que ella muera”.

Y esto explica del Tercer Acto (Quadro):

Los vendedores ambulantes pasan la barrera y entran en la ciudad. Entre ellos está Mimí, tosiendo violentamente. Intenta encontrar a Marcello, quien vive en una pequeña taberna cercana donde él pinta anuncios para el tabernero. Ella le cuenta lo difícil que se ha vuelto la vida con Rodolfo, que ha abandonado la casa la noche anterior (aria: O buon Marcello, aiuto! / “¡Oh, buen Marcello, ayuda!”). Marcello le cuenta que Rodolfo está durmiendo en la taberna donde él vive también. Rodolfo, que acaba de despertar y busca a Marcello, entra en escena. Mimí rápidamente se oculta y oye a Rodolfo decirle primero a Marcello que ha abandonado a Mimí debido a que es demasiado coqueta con otros hombres, pero luego confiesa que él tiene miedo de que ella esté consumiéndose lentamente por una enfermedad mortal (muy probablemente tuberculosis, conocida por la palabra comodín “consunción” en el siglo XIX). Rodolfo, en su pobreza, poco puede hacer por ayudar a Mimí y decidió fingir no amarla más para que ésta se olvide de él y se vaya a vivir con otro hombre que pueda proporcionarle un modo de vida más confortable (¡Mimí e tanto malata! / “¡Mimí está tan enferma!”). Marcello, preocupado por Mimí intenta hacerle callar, pero ella ya lo ha escuchado todo y se descubre a sí misma cuando tose violentamente. Marcello les deja para volver con Musetta. Rodolfo y Mimí cantan a su amor perdido. Planean separarse amistosamente (Mimí: Donde lieta usci / “Donde feliz salí”), pero su amor mutuo es demasiado fuerte. Llegan a un compromiso: deciden permanecer juntos hasta que llegue la estación de las flores, la primavera, cuando el mundo revive de nuevo y nadie se siente verdaderamente solo. Mientras tanto, Marcello se ha unido con Musetta, y en la distancia se escucha su feroz discusión: un contrapunto opuesto a la reconciliación de la otra pareja (cuarteto de Mimí, Rodolfo, Musetta, Marcello: Addio dolce svegliare alla mattina! / “Adiós, dulces despertares por la mañana!”).

Pienso que dramática y musicalmente ese acto es la cima de la composición de Puccini, sin ignorar que sobre gustos y colores…” LEA

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En este enlace puede descargarse el libreto de ese tercer acto—con traducción española—para aquél que quiera escuchar siguiendo la letra: La-Boheme-Libreto-Acto III

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Entrevista a George Soros

En tennis es izquierdista

 

“Trump estará dispuesto a hacer casi cualquier cosa para seguir en el poder”

 

George Soros asegura que la UE es “mucho más vulnerable” que EE UU porque es una “unión incompleta” y “tiene muchos enemigos”

 

MARIO PLATERO (LA REPUBBLICA)

Southampton (Nueva York) – 12 AGO 2020 – 07:54 GMT-4

 

George Soros acaba de jugar un partido de tenis. A sus 90 años, juega tres veces a la semana. Por supuesto, su movilidad ya no es lo que era, pero marca sus puntos con impecable elegancia. Y cuando comete una doble falta en el servicio, sus rugidos de frustración resultan intimidantes. Pocos días antes de su cumpleaños [nacido en Budapest, que este 12 de agosto cumplió 90], está en perfecta forma física y más determinado que nunca a continuar luchando por una sociedad abierta. Tan pronto como nos sentamos en su casa para la entrevista —La Repubblica forma parte de la alianza de medios europeos LENA—, le pregunto por la situación actual de pandemia.

Pregunta. El coronavirus ha trastornado la vida del planeta. ¿Cómo ve la situación?

Respuesta. Estamos en una crisis, la peor crisis que he vivido desde la Segunda Guerra Mundial. Yo la describiría como un momento revolucionario, en que la gama de posibilidades es mucho mayor que en tiempos normales. Aquello que en una situación de normalidad sería inconcebible, no solo se vuelve posible, sino que de hecho ocurre. La gente está desorientada y asustada. Hacen cosas que son malas tanto para ellos mismos como para el mundo.

¿Usted también se siente confundido?

Tal vez un poco menos que la mayoría. He desarrollado un marco conceptual que me coloca ligeramente por delante del pelotón.

¿Y cómo ve la situación en Europa y en Estados Unidos?

Creo que Europa es muy vulnerable, mucho más que Estados Unidos. EE UU es una de las democracias más longevas de la historia. Pero incluso allí, un embaucador como [Donald] Trump puede ganar unas elecciones presidenciales y socavar la democracia desde dentro. Sin embargo, EE UU tiene una larga trayectoria en la implementación de controles y contrapesos, y también cuenta con unas reglas bien establecidas. Y, sobre todo, tiene la Constitución. Así que estoy convencido de que Trump será un fenómeno transitorio que, con un poco de suerte, se acabará en noviembre. Sin embargo, es un individuo muy peligroso porque está luchando por su vida, y estará dispuesto a hacer prácticamente cualquier cosa para mantenerse en el poder, porque ha infringido la Constitución de muchas maneras diferentes. Si pierde la presidencia, tendrá que rendir cuentas. Pero la UE es mucho más vulnerable, porque es una unión incompleta. Y tiene muchos enemigos, tanto internos como externos.

¿Quiénes son los enemigos internos?

Hay muchos líderes y movimientos que se oponen a los valores fundamentales de la UE. Existen dos casos en los que estos enemigos han llegado al poder y han capturado al Gobierno: Viktor Orbán en Hungría y Jaroslaw Kaczynski en Polonia. Sucede que precisamente Polonia y Hungría son los mayores receptores del fondo estructural que distribuye la UE. Pero mi mayor preocupación es Italia. Un líder antieuropeo muy popular, Matteo Salvini, logró ganar bastante terreno hasta que sobreestimó su éxito y desmembró al Gobierno. Eso fue un error fatal. Ahora su popularidad va en declive. Pero ha sido efectivamente reemplazado por Giorgia Meloni, del partido Fratelli d’Italia, que es incluso más extremista. La coalición de gobierno actual es sumamente frágil.

Lo único que les une es el deseo de evitar unas elecciones, que las fuerzas antieuropeas de seguro ganarían. Y estamos hablando de un país que otrora fue el partidario más entusiasta de Europa. Porque la gente confiaba en la UE más que en sus propios Gobiernos. Pero ahora, las encuestas de opinión pública revelan que los números de los partidarios de Europa se están encogiendo, y que el apoyo a permanecer dentro de la eurozona está disminuyendo. Pero Italia es uno de los mayores miembros, es demasiado importante para Europa. No podría imaginarme una Unión Europea sin Italia. La gran pregunta es si la UE será capaz de brindar suficiente apoyo a Italia.

La UE acaba de aprobar un fondo de recuperación de 750.000 millones de euros…

Es cierto. La UE ha dado un paso muy grande y positivo al comprometerse a pedir dinero prestado al mercado, a una escala mucho mayor que nunca. Pero también es cierto que algunos Estados, los denominados cinco frugales: Holanda, Austria, Suecia, Dinamarca y Finlandia, lograron volver menos eficaz al acuerdo. La tragedia es que todos ellos son básicamente proeuropeos, pero son muy egoístas. Y también muy frugales. Y han llevado a un acuerdo que resultará inadecuado. Las reducciones en la magnitud de los planes para el cambio climático y la política de defensa son particularmente decepcionantes. En segundo lugar, también quieren asegurarse de que el dinero se gaste correctamente. Esto les crea problemas a los Estados del sur, que fueron los más afectados por el virus.

¿Aún cree en un bono perpetuo europeo?

Aún no lo doy por perdido, pero no creo que haya suficiente tiempo como para que se acepte. Déjeme explicarle qué es lo que vuelve tan atractivos a los bonos perpetuos y por qué son una idea poco práctica ahora mismo. Como su nombre sugiere, el principal de un bono perpetuo nunca tiene que pagarse, sino solamente sus intereses. Asumiendo una tasa de interés del 1%, bastante generosa en un momento en que Alemania es capaz de vender bonos a 30 años con una tasa de interés negativa, el servicio de la deuda de un bono de un billón de euros solamente costaría 10.000 millones de euros al año. Esto representa una bajísima relación coste/beneficio de 1:100. Además, el billón de euros estaría disponible de inmediato, en un momento en que se necesita con urgencia, mientras que los intereses deben pagarse con el tiempo, y mientras más tiempo transcurre menor es el valor presente descontado. Entonces, ¿por qué no se emiten? Los compradores del bono deben tener garantías de que la Unión Europea sea capaz de pagar los intereses de la deuda. Esto necesitaría que la UE tuviese recursos suficientes (es decir, capacidad de recaudar impuestos) y los Estados miembros están muy lejos de autorizar tales impuestos. Los cuatro frugales: Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca (que ahora son cinco, porque Finlandia se les unió) se oponen. Los impuestos ni siquiera tendrían que cobrarse, sino que su mera autorización bastaría. En pocas palabras, esto es lo que vuelve imposible la emisión de bonos perpetuos.

¿Y no podría hacer algo al respecto la canciller Merkel, determinada a que su presidencia sea un éxito?

Está haciendo su mejor esfuerzo, pero se enfrenta a una oposición cultural fuertemente arraigada: la palabra alemana schuld tiene un doble significado. Significa deuda y culpa. Los que incurren en deudas son culpables. Esto no toma en cuenta que los acreedores también pueden ser culpables. Este es un tema cultural muy, muy arraigado en Alemania. Ha creado un conflicto entre ser alemán y europeo a la vez. Y explica la reciente decisión del Tribunal Supremo de Alemania, que entra en conflicto con el Tribunal de Justicia de la UE.

¿Quiénes son los enemigos externos de Europa?

Son numerosos, pero todos comparten una característica común: se oponen a la idea de una sociedad abierta. Yo me volví un defensor apasionado de la UE porque la considero una verdadera personificación de la sociedad abierta a escala europea. Rusia solía ser el mayor enemigo, pero últimamente China le ha arrebatado la supremacía. Rusia dominó a China hasta la época de Nixon, quien entendió que si se abría a China y apoyaba su desarrollo, podría debilitar tanto al comunismo en sí como a la Unión Soviética. Sí, fue destituido, pero tanto él como Kissinger fueron grandes estrategas. Sus acciones llevaron a las grandes reformas realizadas por Deng Xiaoping.

Hoy en día, las cosas son muy diferentes. China es líder en el campo de la inteligencia artificial. La inteligencia artificial genera instrumentos de control que son muy útiles para una sociedad cerrada, y que representan un peligro mortal para una sociedad abierta. Inclina la balanza a favor de las sociedades cerradas. La China actual es una amenaza mucho mayor a las sociedades abiertas que Rusia. Y en EE UU existe un consenso bipartidista de que China es un rival estratégico.

Volviendo al tema del coronavirus, ¿es provechoso o perjudicial para las sociedades abiertas?

Definitivamente perjudicial, porque los instrumentos de supervisión producidos mediante inteligencia artificial son muy útiles para controlar al virus, cosa que vuelve más aceptables a esos instrumentos incluso en sociedades abiertas.

¿Cómo llegó a tener tanto éxito en los mercados financieros?

Como dije antes, he desarrollado un marco conceptual que me proporcionó una ventaja. Se enfoca en la compleja relación entre el pensamiento y la realidad, pero yo usé al mercado como campo de pruebas para corroborar la validez de mi teoría. Puedo resumirla en dos postulados sencillos. El primero es que, en situaciones donde existen participantes pensantes, la visión del mundo de estos participantes siempre está incompleta y distorsionada. Eso es la falibilidad. El otro es que estas visiones distorsionadas pueden influir en la situación con la que están vinculadas, porque las visiones distorsionadas pueden llevar a acciones inapropiadas. Eso es la reflexividad. Esta teoría me dio una ventaja en su momento, pero ahora que mi libro La alquimia de las finanzas se ha convertido en una obra de consulta casi obligatoria para los participantes profesionales en el mercado, he perdido mi ventaja. Me doy cuenta de esto, y ya no participo activamente en el mercado.

¿Su marco conceptual le indica que debería preocuparse por la desconexión percibida entre las evaluaciones del mercado y la debilidad de la economía? ¿Nos encontramos en medio de una burbuja impulsada por la inmensa liquidez que ha generado la Reserva Federal?

Da usted en el clavo. La Fed hizo un trabajo mucho mejor que el presidente Trump, quien la criticó. Inundó de liquidez los mercados. Actualmente existen dos consideraciones que sustentan al mercado. Una de ellas es que se espera que ocurra a corto plazo una inyección de estímulos fiscales aún mayor que los 1,8 billones de dólares de la ley Cares; la otra es que Trump anunciará la existencia de una vacuna antes de las elecciones.

Ha donado 220 millones de dólares a las causas de la equidad racial y relacionadas con la población negra. ¿Cuál sería su evaluación del Black Lives Matter?

Es muy importante, porque esta es la primera vez que una gran mayoría de la población, más allá del segmento demográfico afroamericano, reconoce que existe una discriminación sistémica en contra de los negros, cuyo origen se remonta a la época de la esclavitud.

Muchos opinan que, después de la covid-19 y la experiencia de teletrabajo, el futuro de las ciudades y las áreas metropolitanas está en riesgo.

Muchas cosas cambiarán, pero es demasiado pronto para predecir cómo. Recuerdo que, después de la destrucción de las Torres Gemelas en 2001, la gente pensaba que ya nadie querría volver a vivir en Nueva York, y pocos años después este concepto ya había quedado en el olvido.

En esta revolución se están demoliendo estatuas y la corrección política se está volviendo importantísima.

Algunos lo llaman la cultura de la cancelación. Creo que es un fenómeno temporal. También creo que se ha exagerado mucho. Por otra parte, la corrección política en las universidades está muy, muy exagerada. Como defensor de una sociedad abierta, considero que la corrección política es políticamente incorrecta. Nunca debemos olvidar que la pluralidad de puntos de vista es fundamental para las sociedades abiertas.

Si pudiera enviar un mensaje al pueblo europeo, ¿cuál sería?

S.O.S. Si bien Europa está celebrando sus acostumbradas vacaciones de agosto, la reactivación de los viajes puede haber precipitado una nueva ola de infecciones. Si buscamos una referencia paralela, la epidemia de la llamada gripe española de 1918 salta a la vista de inmediato. Tuvo tres olas, de las cuales la segunda fue la más mortífera. La epidemiología y la ciencia médica en general han avanzado muchísimo desde entonces y estoy convencido de que la experiencia no tiene por qué repetirse. Pero, para poder emprender los pasos necesarios para evitar una segunda ola, primero es necesario admitir la posibilidad de su existencia. No soy un experto en epidemiología, pero sí tengo claro que las personas que usen el transporte público deben usar mascarillas y tomar otras precauciones.

Europa también enfrenta otro problema existencial: no tiene suficiente dinero para lidiar simultáneamente con el virus y el cambio climático. En retrospectiva, está claro que la reunión en persona del Consejo Europeo fue un fracaso rotundo. El curso que se ha trazado la Unión Europea producirá demasiado poco dinero y demasiado tarde. Esto me hace pensar nuevamente en la idea de los bonos perpetuos. En mi opinión, los cuatro frugales, o los cinco, deben reconocer esto: en lugar de oponerse a la idea, deberían convertirse en grandes defensores de esta. Solo su genuina conversión podría hacer aceptables los bonos perpetuos para los inversores de la UE. Sin ellos, existe la posibilidad de que la Unión Europea no sobreviva. Esto sería una pérdida terrible, no solo para Europa sino para el mundo entero. Y esto no es solo posible, sino incluso probable. Creo que, si la opinión pública presiona lo suficiente, las autoridades podrían evitar que ocurriese.¶

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Olafo ataca de nuevo

Por fin lograron despertar al héroe noruego

 

A José Rafael Revenga, en el día de su cumpleaños

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El servicio de noticias de Costa del Sol FM trajo, el pasado 29 de julio, una nota tomada del diario La Verdad del Zulia y titulada así: Abrams La participación de Noruega podría facilitar negociaciones con Maduro para solucionar temas humanitarios y políticos. En el texto, construido con información de El País de España, explica:

El representante de los EEUU Elliot Abrams consideró que la presencia de Noruega en Venezuela podría facilitar una negociación con el gobierno de Maduro. “Es razonable que Noruega sea clave en una negociación“, manifestó el funcionario durante una vídeo conferencia, según declaraciones recogidas por El País. Abrams aseguró que sin garantías de una negociación “seria”, no existirá la posibilidad de un encuentro entre las partes. A su vez mencionó que Maduro nunca ha querido reunirse a negociar, y que no considera que la reunión se suscite si el gobierno de Maduro continúa con el proceso electoral del 6 de diciembre, al cual calificó como “falso”. El Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó informó el pasado 24 de julio sobre la próxima visita de la delegación de Noruega a Venezuela, con el objetivo de conocer la situación política y humanitaria del país. Hasta los momentos se desconocen los detalles sobre la reunión de los diplomáticos, y los resultados de la misma.

Como es costumbre, el vocero de los EEUU afirma cosas que no son ciertas, como eso de que “Maduro nunca ha querido reunirse a negociar”. Luego de que los actores más radicales de la oposición—Leopoldo López, María Corina Machado, Antonio Ledezma—comenzaran a vender (desde 2013) la idea de que a Maduro se le tumbaría “de un soplido” (puesto que no era Chávez) y destruyeran incipientes acuerdos del Gobierno Nacional con un puñadp de alcaldes opositores en materia de seguridad ciudadana, se inició a comienzos de 2014 el plan subversivo bautizado con el hashtag #lasalida. Impedido tal plan, se escenificó en Miraflores un primer intento de diálogo a nivel nacional que no llegó a concreción. (Ver en este blog Una segunda oportunidad: Diálogo 2.0, 20 de mayo de 2014). Después hubo reuniones de gobierno y oposición en República Dominicana, también infructuosas, hasta que comenzara la facilitación noruega que debía completarse en Barbados, lo que nunca ocurrió; los negociadores del gobierno se levantaron de la mesa en cuanto Juan Guaidó justificara nuevas sanciones* impuestas por los Estados Unidos a funcionarios nacionales. En septiembre del año pasado, el gobierno y parte de la oposición llegaron a acuerdos parciales y entonces publicó el “Centro Nacional de Información”—dirigido por Alberto Federico Ravell para el proyecto Guaidó—una mancheta así titulada: “Esta es la propuesta que el Presidente Legítimo presentó en el mecanismo de Oslo y que el régimen bloqueó”. En ella, se reproducía tres proposiciones: “1. Separación de Maduro del cargo usurpado y separación de Juan Guaidó de la presidencia encargada; 2. Que el Gobierno de Transición lo asumiera un Consejo de Gobierno, con participación de todos, y con inclusión de la FAN (Art. 333) basados en el espíritu de los acuerdos de 1958*; 3. Convocar elecciones presidenciales libres en nueve meses, con observación internacional y nuevos Poderes Públicos, conformados como ordena la Constitución”. Finalmente, venían una acusación entre signos de admiración y un anuncio: “¡El régimen abandonó la negociación porque no está dispuesto a abandonar el poder!” “Iniciamos hoy una etapa de presión todos juntos: pueblo, FAN y comunidad internacional”.

Bueno, Guaidó no es el Presidente “legítimo”, para empezar. Luego, un Consejo de Gobierno que asuma un Gobierno de Transición es enteramente inconstitucional, lo que contradice eso de “como ordena la Constitución”. La mención del Artículo 333 es enteramente impertinente—DRAE: que no viene al caso—; así reza: “Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”. La Constitución no ha sido dejada de observar por acto de fuerza (un golpe de Estado) ni ha sido derogada, a pesar de múltiples violaciones a ella. Y la razón de abandono de la negociación por parte del gobierno no es la señalada por Ravell, sino la justificación por Guaidó de las “sanciones” impuestas** por el gobierno extranjero para el cual trabaja.

Elliot Abrams no tiene razón; es evidente su ignorancia de la constitucionalidad venezolana, y sería útil que la mediación noruega, despertada de su sueño, la comprenda a cabalidad. “…de las múltiples aristas del problema político venezolano, es la más aguda el ejercicio de la Presidencia de la República en manos del Sr. Nicolás Maduro (no en las de Juan Guaidó). Pero no puede celebrarse nuevas elecciones presidenciales mientras Maduro ejerza su cargo, pues el presente período constitucional expira el 10 de enero de 2025; tendría Maduro que renunciar a él para abrir la puerta o el único poder capaz de hacerlo, el Pueblo en su carácter de Poder Constituyente Originario y Supraconstitucional (no limitado por la Constitución), tendría que ordenar nuevas elecciones mediante referendo convocado al efecto. De no darse alguna de esas dos circunstancias, un acuerdo a ese respecto de fuerzas políticas en Barbados sólo sería convenir en la violación a cuatro manos de la Constitución”. (De Oslo a Bridgetown, 9 de julio de 2019). LEA

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En 1958 se firmó el Pacto de Puntofijo a la caída del gobierno de Marcos Pérez Jiménez: “El Pacto de Puntofijo fue un acuerdo de gobernabilidad entre los partidos políticos venezolanos AD, Copei y URD, firmado el 31 de octubre de 1958 para una vida democrática pocos meses después del derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez y antes de las elecciones de diciembre de ese mismo año. Este pacto permitió la estabilización en los primeros años del sistema democrático representativo, el cual durará cuatro décadas.​ El acto se firmó en la residencia de Rafael Caldera llamada ‘Puntofijo’ ubicada en la ciudad de Caracas, en el sector de Sábana Grande”. (Wikipedia en Español). La situación política de 2019 era distintísima a la de entonces y, en consecuencia, que el Presidente “Legítimo” propusiera un “Consejo de Gobierno, con participación de todos, y con inclusión de la FAN (Art. 333) basados en el espíritu de los acuerdos de 1958” resulta enteramente inadecuado. El 23 de enero se llenó un vacío de poder—suscitado por la fuga de Pérez Jiménez a raíz de la insubordinación del generalato de entonces—con una junta de gobierno íntegramente compuesta por militares y presidida por Wolfgang Larrazábal. Al día siguiente, dos de sus miembros son sustituidos por civiles: Eugenio Mendoza y Blas Lamberti—quien sería luego un alto empleado de las empresas del primero—, y se nombra a otro civil, Edgar Sanabria, como secretario de la junta; es decir, enteramente al revés de lo propuesto por Guaidó “en el mecanismo de Oslo”.

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** sanción Pena que una ley o un reglamento establece para sus infractores. (Diccionario de la Lengua Española). ¿Cuáles son las bases legales—ley o reglamento—de validez internacional sobre las que se fundamenta la batería de “sanciones” estadounidenses contra el gobierno de Venezuela?

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De política y su patología

El que portaba una lámpara en busca de hombres honestos

 

Una pandemia (del griego πανδημία, de παν, pan, ‘todo’, y δήμος, demos, ‘pueblo’, expresión que significa ‘reunión de todo un pueblo’)​ es la afectación de una enfermedad infecciosa de los humanos a lo largo de un área geográficamente extensa.

Wikipedia en Español

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Más de Wikipedia:

Epidemia (del griego epi, por sobre y demos, pueblo) es una descripción en la salud comunitaria que ocurre cuando una enfermedad infecta a un número de individuos superior al esperado en una población durante un tiempo determinado. (…) En el caso de que la epidemia se difundiera por varias regiones geográficas extensas de varios continentes o incluso de todo el mundo, se trataría de una pandemia. (…) En epidemiología, endemia (del francés endémie, y este del griego ἔνδημος, transliterado éndēmos, «del territorio propio») es un término utilizado para hacer referencia a un proceso patológico que se mantiene de forma estacionaria en una población o espacio determinado durante períodos de tiempo prolongados.

Y desde hace un buen tiempo es endémica en Venezuela la condición patológica de insuficiencia política:

…debe existir una causa más profunda de insuficiencia del sistema político, pues, como hemos anotado, estos procesos patológicos han sido más de una vez diagnosticados. Es así como algo más fundamental es la causa última de la insuficiencia. En nuestra opinión esta causa es la esclerosis paradigmática evidente en los actores políticos tradicionales.

Todo actor político lleva a cabo su actividad desde un marco general de percepciones e interpretaciones de los acontecimientos y nociones políticas. Este marco conceptual es el paradigma político, y del paradigma que se sustente depende la capacidad de imaginar y generar las soluciones a los problemas públicos.

Es ése el sustrato del problema. La insuficiencia política funcional en Venezuela no debe explicarse a partir de una supuesta maldad de los políticos tradicionales. Con seguridad habrá en el país políticos “malévolos”, que con sistematicidad se conducen en forma maligna. Pero esto no es explicación suficiente, puesto que en la misma proporción podría hallarse políticos bien intencionados, y la gran mayoría de los políticos tradicionales se encuentra a mitad de camino entre el altruismo y el egoísmo políticos.

La explicación última de nuestra insuficiencia política funcional reside, pues, en la esclerosis paradigmática del actor político tradicional. (En Dictamen, 21 de junio de 1986, hace treinta y cuatro años).

También define mi enciclopedia favorita: “La insuficiencia cardíaca (IC) es la incapacidad del corazón de bombear sangre en los volúmenes más adecuados para satisfacer las demandas del metabolismo”, y “La insuficiencia renal o fallo renal se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar adecuadamente las toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre”.

Es muy apropiado, entonces, hablar de insuficiencia política para designar la incapacidad del sistema político de una nación para resolver sus problemas de carácter público; nuestros políticos, de cualquier bando, se han mostrado incapaces de solucionar nuestros problemas de sociedad. En lo que se han distinguido es en lograr su agravamiento.

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Sigamos abrevando de la gran enciclopedia digital:

El cosmopolitismo se remonta a Diógenes de Sinope (412 aC), el padre fundador de la escuela cínica* en la antigua Grecia. Sobre Diógenes se decía: “Cuando se le preguntó de dónde venía, respondió: ‘Soy ciudadano del mundo (kosmopolitês)'”. En la antigua Grecia, la base más amplia de la identidad social en ese momento era la ciudad-estado individual o los griegos (helenos) como grupo. Los estoicos, que más tarde tomaron la idea de Diógenes y la continuaron desarrollando, típicamente enfatizaron que cada ser humano “habita en […] dos comunidades: la comunidad local de nuestro nacimiento y la comunidad de la discusión humana y la aspiración”.

En este blog se insistió hace diez años (en la Nota del día 07/07/10):

Es necesario un pacto federal que transfiera a una autoridad central planetaria ciertas atribuciones. ¿Cuáles serían? ¿Quiénes serían las autoridades de ese Estado global? ¿Cómo se les elegiría? Debe haber una legislatura planetaria, tal vez construible sobre una reforma de la Asamblea de las Naciones Unidas, pero probablemente haya que sustituir el Consejo de Seguridad por un Senado Planetario, compuesto por miembros elegidos por los bloques de la “geotectónica política”. Hay ya grandes bloques en el planeta bajo autoridad única: EEUU, Rusia, China, India, Europa, Australia. Hay protobloques en América del Sur y África, así como subbloques en Centroamérica. Hay entidades que tienen más bien base religiosa, como el Islam, que agrupa a más de 1.200 millones de almas. ¿Cómo sería y cómo pudiera establecerse un gobierno mundial viable y beneficioso? ¿Cómo se pagará?

En la base de todo tendría que estar la conciencia de que en verdad somos, por encima de cualquier otra cosa, ciudadanos del planeta; la de que es una nueva soberanía planetaria, emanada del único pueblo del mundo, lo que dará base a un gobierno del mundo.

En tiempos de pandemia—todo el pueblo—resalta más esa necesidad; es aparente una crisis planetaria de la política. Gobernantes como Trump, Bolsonaro, Johnson, Maduro, Erdoğan, etcétera, desórdenes y protestas en gran escala**, como la Primavera Árabe (2010-2012) o la ola sudamericana a fines del año pasado, son evidencia de la insuficiencia política global y la insatisfacción popular con el desempeño político de la actualidad.

Pero tal vez estemos, gracias al más reciente de los coronavirus, ante una πανευκαιρία, una panoportunidad. Pudiéramos aprovecharla con inteligencia, con pensamiento nuevo—transideológico, postideológico—, sólo en ελευθερία, en libertad, más añorada que nunca desde el confinamiento y demás restricciones. LEA

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* Lo de escuela cínica proviene de un gimnasio—el Cinosargo: “perro blanco, brillante o ágil”—a las afueras de la antigua Atenas en el que enseñaba Antístenes, tal como Platón discípulo de Sócrates y maestro de Diógenes.

** Hace diecisiete años, se anticipaba en La crisis como antifaz (Carta Semanal #42 de doctorpolítico, 26 de junio de 2003): “¿Es que podemos afirmar que falta mucho para que ocurran ‘caracazos’ a escala planetaria, continental o subcontinental? ¿Podemos decir que son imposibles? Por más que avancen las tecnologías del poder, el poder último es el de la humanidad, que perfectamente puede manifestarse en alteraciones del orden público a escala del mundo, como la misma tierra parece alterar el clima, la marcha de los océanos, el vulcanismo, en reclamo por nuestras agresiones. Pobladas simultáneas en las principales ciudades suramericanas tendrían efectos tan drásticos y extensos como los del Niño”. Tal advertencia estuvo precedida de esta esperanza: A la larga, una sociedad informatizada… aprenderá a exigir de sus sucesores una utilidad de soluciones a problemas públicos, y por tanto forzará un cambio al paradigma médico de la política: que el político procurará la salud de su comunidad con su aporte a la solución de problemas públicos”. Más recientemente (La médula del problema, 4 de octubre de 2019), se expuso acá: “Por todas partes hay desarreglos políticos importantes. En nuestro continente, Ecuador vive ahora un estado de excepción, Perú tiene una crisis en la que no se sabe bien quién gobierna, Argentina padece de nuevo serísimos problemas económicos, Brasil está gobernado por un neurótico tan desequilibrado como Donald Trump, Justin Trudeau enfrenta problemas de credibilidad y gobernabilidad en Canadá, el México de López Obrador parece no dar pie con bola, Nicaragua no sale de sus problemas, Venezuela los sufre mucho peores… Cruzado el Atlántico, Inglaterra vive una crisis tras otra de su sistema parlamentario en el manejo del Brexit, Francia no ha terminado de reducir la militante insatisfacción de los chalecos amarillos, Italia; bueno, Italia… Los chinos se han enredado en Hong Kong, Arabia Saudita insiste en sus anacrónicos y crueles medios de regir, Siria ha incurrido en gravísimas violaciones de derechos humanos… ¿Será que la raíz de tales procesos es común? Bien pudiera ser que esos casos clínicos de enfermedad política, en apariencia dispares, tengan que ver con cosas como éstas: “En situaciones muy críticas, en situaciones en las que una desusada concentración de disfunciones públicas evidencie una falla sistémica, generalizada, es posible que se entienda que más que una crisis política se está ante una crisis de la política, la que requiere un actor diferente que la trate”. (De héroes y de sabios, 17 de junio de 1998).

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Los amigos idos

De izquierda a derecha, Vera Roos de Zitman, Rafael Sylva Moreno, Cornelis Zitman y Elizabeth Larrazábal a la mesa en la boda civil de Nacha Sucre—de pie—y el suscrito el 28 de abril de 1979. (Sobreviven las damas).

 

En Día de la Toma de la Bastilla, a los amigos que me quedan

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Cornelis y Rafael ya no están; se han ido. A ambos los he recordado varias veces en este blog: al primero, por ejemplo, en El holandés errante hace doce días, y a Nuestro insólito Rafael Sylva el 18 de enero de 2018. Mi entrañable compinche Eduardo Quintana Benshimol tampoco está entre nosotros. Alguna vez (1974) me curó una decepción amorosa ¡al explicarme la “dialéctica del Señor y el Siervo” expuesta por G. W. F. Hegel en La Fenomenología del Espíritu! Así lo recordaba el 4 de marzo de 2012 en Memorias lógico físicas:

Conocí a mi esposa el 11 de mayo de 1976. Andrés Ignacio Sucre, su primo hermano, quien había sido mi alumno en la Universidad Metropolitana en su primera sede de San Bernardino, compartía conmigo amistad y gusto por la buena música. (…) Me invitó a su casa en la fecha mencionada para escuchar el concierto aniversario de un coro a cuatro voces que dirigía, con sabrosura característica, mi amigo de adolescencia y compadre, Eduardo Plaza Aurrecoechea. (…) Bueno, el día anterior, sin sospechar siquiera la existencia de Cecilia Ignacia Sucre, me encontraba en la oficina que compartía con Eduardo Quintana Benshimol, filósofo, y Juan Forster Bonini, químico.(…) El 10 de mayo de 1976 yo jugaba con la tabla de verdad (…) de la función lógica de implicación: si A, entonces B. (…) De esto trataba mi ociosidad de aquel día, y al anotarla en un Level Book S 1136—un cuaderno de topógrafos que mi padre me había regalado—, la mostré a Eduardo Quintana y le pedí que certificara con su firma el paradójico hallazgo.

 

Eduardo Quintana, de barba, entre su esposa, Adriana Calebotta (a su derecha) y Haydeé Farías, esposa de Diego Bautista Urbaneja (al extremo izquierdo), quien afortunadamente sobrevive como las esposas de ambos y Nacha y yo, que completamos el grupo en nuestra celebración de casamiento.

 

Eduardo Plaza Aurrecoechea

El otro Eduardo se me ha ido también. Eduardo Plaza fue la más antigua de esas intensas amistades/privilegio—entreverada sobre múltiples parentescos de afinidad—y la segunda en desaparecer, y a los pocos días de mi instantáneo enamoramiento de Nacha Sucre fui a asegurarme de que él, quien la había conocido primero, no estuviera sentimentalmente interesado en ella, presto a reconocerle un cierto derecho de prelación. Gracias a Dios, me tranquilizó al respecto, y eso fue lo más cerca que haya yo estado del sacrificio de Zurga y Nadir, los protagonistas de Los pescadores de perlas, la ópera de Georges Bizet que se estrenara en 1863. Estos dos personajes se han enamorado de la misma mujer—la sacerdotisa Leïla—, y su profunda amistad les empuja al juramento de ser amigos por siempre y a renunciar ambos a ella. He aquí su hermosísima aria Au fond du temple saint,* en las voces de Robert Merrill (Zurga) y Jussi Bjoerling (Nadir), quienes en la vida real cantaron juntos muchas veces y fueron grandes amigos:

 Al fondo del templo santo

Au fond du temple saint
Parée de fleurs et d’or
Une femme apparaît!
Je crois la voir encore!
Une femme apparaît!
Je crois la voir encore!
La foule prosternée
La regarde, etonnée
Et murmure tous bas
Voyez, c’est la déesse!
Qui dans l’ombre se dresse
Et vers nous tend les bras!
Son voile se souleve!
Ô vision! Ô reve!
La foule est à genoux!
Oui, c’est elle!
C’est la déesse
Plus charmante et plus belle!
Oui, c’est elle!
C’est la déesse
Qui descend parmi nous!
Son voile se souleve et la foule est à genoux!
Mais à travers la foule
Elle s’ouvre un passage!
Son long voile dejà
Nous cache son visage!
Mon regard,…

 

Pudiéramos escucharla de nuevo en interpretación del grupo que se hace llamar apropiadamente, en feliz conjunción ítalo-inglesa, Amici Forever (Amigos por Siempre):

  Bis

Está bien, una vez más pero sin palabras. Martin Zonnenberg y Martin Mans nos ofrecen el aria ahora en teclados de piano y órgano. La pieza funciona también en versión instrumental:

Bis 2

………

Gracias, Eduardo I; gracias Eduardo II; gracias Rafael; gracias Cornelis. Que consintieran en ofrecerme amistad fue una cuádruple y abundante cascada de fresca agua bendita, en la que me bañé cada vez que pude. LEA

………

* Escuché por primera vez el aria de Bizet, por casualidad, en 1975. Entré a una librería londinense que la hacía sonar en su piso superior, destinado a ofrecer discos a la venta, y quedé clavado en el sitio, sobrecogido por su belleza. Un dependiente a quien pedí ayuda me informó acerca del nombre de la obra y salí de allí con el álbum de Los pescadores de perlas bajo el brazo. (En mi adolescencia, el doble tocayo y vecino Luis Enrique Doguis Jelambi, fallecido—otro más—prematuramente, cuyo padre era un consumado melómano, mencionó el nombre de la ópera cuando oíamos la obertura de la ópera Carmen, del mismo compositor, a mediados de los años cincuenta).

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