TIARde piaste, pajarito

 

Afiliación actual al TIAR

 

Se ha decidido postergar, aparentemente, la discusión anunciada para ayer en la Asamblea Nacional del reingreso de Venezuela al TIAR. El domingo pasado nos contaba CNN:El líder de la oposición venezolana Juan Guaidó anunció a través de su cuenta de Twitter este domingo que la Asamblea Nacional de Venezuela aprobará el regreso de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). En una cadena de varios mensajes, Guaidó, quien es reconocido como presidente interino por más de 50 países*, dijo que asume la responsabilidad en las acciones que realizarán”. Luego reprodujo el siguiente tuit del Presidente de la Asamblea Nacional: “Vamos a avanzar en todos los terrenos de lucha. Tenemos el legítimo derecho de construir las capacidades y alianzas internacionales necesarias para proteger y defender al pueblo y nuestra soberanía. Cumplidos los pasos requeridos, la @AsambleaVE aprobará el TIAR. — Juan Guaidó (@jguaido) July 7, 2019”.

¿Qué es el TIAR? Nos informa Wikipedia en Español:

Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), también llamado Tratado de Río, es un pacto de defensa mutua interamericano firmado el 2 de septiembre de 1947 en Río de Janeiro. El área geográfica de acción del tratado, comprende a América y 300 millas a partir de la costa, incluyendo la región entre Alaska, Groenlandia, en el norte, y en la zona ártica hasta las islas Aleutianas. En el sur las regiones antárticas, y los islotes de San Pedro y San Pablo y la isla Trinidad (detallado en artículo 4 del Tratado).

Según el artículo 3.1 en caso de (…) un ataque armado por cualquier Estado contra un País Americano, será considerado como un ataque contra todos los Países Americanos, y en consecuencia, cada una de las Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.
Se trata del primer tratado de su especie después de la Segunda Guerra Mundial. La firma del Tratado del Atlántico Norte corresponde a 1949. No todos los estados miembros de la Organización de los Estados Americanos lo han firmado.

El TIAR ha sido invocado al menos 20 veces durante los años 1950 y 1960. Particularmente durante el bloqueo a Cuba en 1962 y la guerra entre Honduras y El Salvador en 1969. Sin embargo nunca fue puesto en acción debido a amenazas de la Guerra Fría. La más reciente invocación del TIAR ha sido la de EE. UU. después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Durante la Guerra de las Malvinas (1982), se trató de hacerlo efectivo. Sin embargo, EE. UU., que era tanto miembro del TIAR como de la OTAN, prefirió cumplir las obligaciones de la OTAN, de la cual el Reino Unido era integrante, porque la OTAN tiene una cláusula indicando que cuando un país miembro de la OTAN es atacado, se le debe prestar asistencia.

Una de las razones para no cumplir el TIAR esgrimida por EE. UU. era que Argentina empezó la guerra al recuperar por la fuerza las islas Malvinas —un territorio en litigio con el Reino Unido quien lo administra—, por tanto no correspondía su aplicación; similar fue la posición de Chile y Colombia, que también aducían que el TIAR es un acuerdo netamente defensivo acorde el artículo 3.1.

Además se presentaba la resolución 502 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que exigía el retiro de las fuerzas argentinas de las islas Malvinas como condición a cualquier proceso de negociación entre las partes. Esto no significó el retiro de EE. UU. del TIAR al no haber un comunicado oficial ante la OEA de su renuncia como parte (Artículo 25 del TIAR).

Fue un no cumplimiento de facto de las obligaciones del tratado. Sin embargo, la condición del TIAR como instrumento de defensa multilateral de América quedó seriamente deslegitimada. Ésta fue una de las razones de México para renunciar al tratado en 2002. El 5 de junio de 2012 los presidentes del ALBA anunciaron que los miembros de esta unión también se retiraban del Tratado.

Es decir, el TIAR fue concebido para proteger a cualquier país americano de la agresión armada de un país no americano. ¿Es que Juan Guaidó, quien ha sugerido más de una vez la “liberación” de Venezuela por una fuerza militar estadounidense (americana), prevé que debe “proteger y defender al pueblo y nuestra soberanía” de algún país exterior a nuestro continente?

Pero es que, además, no corresponde a la Asamblea Nacional la conducción de las relaciones internacionales de la República. Especifica el Numeral 4 del Artículo 236 de la Constitución (De las Atribuciones del Presidente o Presidenta de la República): “4. Dirigir las relaciones exteriores de la República y celebrar y ratificar los tratados, convenios o acuerdos internacionales”. Guaidó no es el Presidente de la República, y si lo fuera (supuesto negado) no necesitaría a la Asamblea Nacional para decidir el reingreso de Venezuela al TIAR.

Es lamentable la tercera patraña que quiere vender este fabulista Guaidó, tras las pretensiones de que es Presidente “encargado” o “interino” y que es potestad de la Asamblea Nacional solicitar una invasión militar de Venezuela. (Ver Más usurpador será usted, 23 de enero de 2019, y Delirio total, 7 de febrero de 2019).

La Asamblea Nacional, desde que se instalara el 5 de enero de 2016, no ha hecho sino intentar subterfugios seudolegales para confrontar al gobierno de Nicolás Maduro; desde la primera declaración de que era su “compromiso no transable” buscar un medio de lograr “la cesación de este gobierno”, pasando por declarar que Maduro había abandonado su cargo (?) ** y el nombramiento inconstitucional de un Tribunal Supremo de Justicia “legítimo”. (Ver La historia desaparecida, 2 de abril de 2017). LEA

………

* Los “más de 50 países” que reconocen a Juan Guaidó como Presidente de la República de Venezuela disponen de cancillerías que no se toman el trabajo de leer nuestra Constitución; si lo hicieran, constatarían que el único caso en que nuestro texto fundamental atribuye la Presidencia a quien ocupe el cargo que Guaidó ostenta legítimamente es el siguiente: “Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional”. (Art. 233) ¿Quién era el Presidente electo cuya falta absoluta se hubiera producido?  Nadie. José Ignacio Hernández, el “Procurador Especial” nombrado inconstitucionalmente por Guaidó, escribió el 11 de enero de este año: “…el supuesto de hecho del artículo 233 es distinto a los hechos actuales. Con lo cual, y al contrario de lo que parece creerse, el artículo 233 de la Constitución no es la norma aplicable a la crisis actual”. Pero Ma. Corina Machado insiste en que hay que mantenerse en “la ruta del 233”.

** Si la declaratoria de abandono del cargo por parte de Maduro hubiera sido válida (AN presidida por Julio Borges el 9 de enero de 2017) ¿por qué Guaidó reconoció implícitamente la titularidad de Nicolás Maduro hasta el 10 de enero de este año?

___________________________________________________________

 

Share This:

Un artículo buenista más

 

Agotado por el arduo trabajo de pensar

 

Era práctica ritual de muchos economistas venezolanos reunirse en diciembre de cada año durante el segundo período de Caldera—usualmente en el IESA—para echar predicciones sobre la inflación y la tasa de cambio del año siguiente. Los periodistas hacían su agosto, pues cada economista de alguno de estos “paneles de expertos” estaba muy dispuesto a conceder declaraciones. La declaración estándar era algo más o menos como lo siguiente: “Lo que propongo es un verdadero programa económico integral, armónico, coherente y creíble”. Ya el mero hecho de que tal afirmación se compusiera de un solo sustantivo y cinco adjetivos debía llamar a la sospecha. Pero, por otra parte, una sencilla prueba podía evidenciar que se trataba, en realidad, de una seudoproposición. La prueba consiste, sencillamente, en construir la proposición contraria, la que en este caso rezaría así: “Propongo un falso programa económico desintegrado, inarmónico, incoherente e increíble”. Resulta evidentísimo que nadie en su sano juicio se levantaría en ningún salón a proponer tal desaguisado. Ergo, la proposición original no propone, en realidad, absolutamente nada.

Consenso bobo – 20 de noviembre de 2003

_____________________________________________

 

Suele escribir artículos para los viernes Eduardo Fernández, y casi siempre son buenistas. El Diccionario de la Lengua Española define buenismo como la “actitud de quien ante los conflictos rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia”, pero tal vez más comúnmente se aplique esa palabra a quienes, simplemente, predican que la solución final de los problemas consiste en portarse bien, en ser bueno. El papa Francisco es muy dado a esa práctica; hace dos días, dijo en la Plaza de San Pedro: “Si vas con la verdad, con la verdad en tu corazón, la verdad y la sinceridad, y vas con amor, todos te entenderán. Aunque no puedas hablar, te entenderán con una caricia verdadera y cariñosa”. Utilísimo.

Hoy se ha publicado en Noticiero Digital la pieza que Fernández titulara ¿Y ahora…?, que será reproducida de inmediato para practicar sobre ella el ejercicio delineado en el epígrafe. He aquí su texto:

¡Seguir luchando! No podemos dejar que nos roben la esperanza. Venezuela y los venezolanos nos merecemos un destino mejor. ¡Seguir luchando! Renovar nuestro compromiso con la gente, con los ciudadanos, con los que sufren, con los más vulnerables. Renovar nuestro compromiso con la democracia, con el estado de derecho, con los derechos humanos, con la justicia social, con el desarrollo económico, con la igualdad de oportunidades, con la educación, la ciencia y la tecnología, con la salud, con la dignidad de la persona humana, de cada una de las personas y con el conjunto de los ciudadanos.

¡Seguir luchando sin descanso! Evaluar lo que hemos hecho, los aciertos y las equivocaciones. Profundizar los aciertos, corregir las equivocaciones. Apostar siempre por la inteligencia, por la unidad, por la paz, por la justicia, por la fraternidad entre todos los seres humanos, por la inclusión, por el futuro.

Venezuela necesita recomponer su estructura institucional: un gobierno que gobierne. Un parlamento que legisle y que controle la marcha de la administración pública, unos tribunales que administren justicia con seriedad, con imparcialidad y con apego a la constitución y a las leyes.

¡Tenemos que seguir luchando! Nada de resignación. Nada de conformismo. Convocar a la lucha infatigable por construir una Venezuela mejor. Convocar a la unidad de todos los venezolanos detrás de un programa compartido. Organizar a los ciudadanos. Educar en democracia, en tolerancia, en valores cívicos y éticos. Trazar caminos de progreso. Organizar a los ciudadanos para alcanzar las metas. Educar para la convivencia y la civilidad. Apostar a una estrategia inteligente para salir de un gobierno que ha hecho mucho daño y sustituirlo por un gobierno que encarne los valores que el actual gobierno ha maltratado y desconocido.

No a la violencia, no a la desesperanza, no a la resignación. Los venezolanos esperamos una convocatoria positiva, ilusionante, esperanzadora. Vamos a luchar por la tierra prometida. Ojalá surjan líderes políticos y organizaciones políticas que nos convoque a la grandeza, que nos saquen de la mediocridad, que podamos superar los insultos y la diatriba y avanzar con paso firme y resuelto hacia una Venezuela unida, prospera, feliz y optimista. Todo eso podemos lograrlo. ¡Hay que seguir luchando!

………

Ahora lo que habría que escribir si se quisiera oponerse a Eduardo Fernández, nuestro máximo buenista:

¡Seguir rindiéndonos! Podemos dejar que nos roben la esperanza. Venezuela y los venezolanos no nos merecemos un destino mejor. ¡Seguir rindiéndonos! Renovar nuestro compromiso contra la gente, contra los ciudadanos, contra los que sufren, contra los más vulnerables. Renovar nuestro compromiso contra la democracia, contra el estado de derecho, contra los derechos humanos, contra la justicia social, contra el desarrollo económico, contra la igualdad de oportunidades, contra la educación, la ciencia y la tecnología, contra la salud, contra la dignidad de la persona humana, de cada una de las personas y contra el conjunto de los ciudadanos.

¡Seguir rindiéndonos sin trabajo! Ignorar lo que hemos hecho, los aciertos y las equivocaciones. Hacer superficiales los aciertos, reiterar las equivocaciones. Nunca apostar por la inteligencia, por la unidad, por la paz, por la justicia, por la fraternidad entre todos los seres humanos, por la inclusión, por el futuro.

Venezuela necesita descomponer su estructura institucional: un gobierno que desgobierne. Un parlamento que no legisle y que no controle la marcha de la administración pública, unos tribunales que no administren justicia con seriedad, con imparcialidad y con apego a la constitución y a las leyes.

¡Tenemos que seguir rindiéndonos! Todo de resignación. Todo de conformismo. Convocar a la rendición con cansancio de construir una Venezuela mejor. Convocar a la desunión de todos los venezolanos tras un programa no compartido. Desorganizar a los ciudadanos. Educar contra la democracia, contra la tolerancia, en contra de valores cívicos y éticos. Trazar caminos de involución. Desorganizar a los ciudadanos para no alcanzar las metas. Educar para la separación y la incivilidad. Apostar a una estrategia estúpida para mantener a un gobierno que no ha hecho mucho daño y sustituirlo por un gobierno que encarne los valores que el actual gobierno ha tratado bien y protegido.

Sí a la violencia, sí a la desesperanza, sí a la resignación. Los venezolanos esperamos una convocatoria negativa, desilusionante, desesperanzadora. Vamos a renunciar a la tierra prometida. Ojalá surjan líderes políticos y organizaciones políticas que nos convoquen a la bajeza, que nos saquen de la excelencia, que no podamos superar los insultos y la diatriba y retroceder con paso tembloroso e irresuelto hacia una Venezuela desunida, pobre, infeliz y pesimista. Todo eso podemos lograrlo. ¡Hay que seguir rindiéndonos!

………

Resulta evidentísimo que nadie en su sano juicio escribiría un desaguisado tal. Ergo, el último artículo buenista de Fernández, lleno de verdades de Perogrullo—”Lo que no puede ser, no puede ser… y además es imposible”—, no propone, en realidad, absolutamente nada. Es como si fuera uno al médico para participarle que nos sentimos mal y queremos curarnos y él nos respondiera, luego de examinarnos y antes de cobrarnos honorarios en dólares, que estamos enfermos y debemos curarnos. Eso ya lo sabíamos antes de ir a la consulta; precisamente por eso fuimos. LEA

___________________________________________________________

 

Share This:

Tragicomedia de jabón

 

Cabezal de un revelador artículo

 

Hay unas cuantas reglas para deponer a un gobierno. Asegúrese de que tiene a los militares de su lado, o al menos los suficientes para disuadir de su posible intervención a las tropas que no simpatizan con el alzamiento. Reparta dinero para inspirar lealtad. Determine qué sector del populacho se unirá a su levantamiento, qué sector resistirá y cuál se apartará para mirar. Neutralice rápidamente la resistencia; tome los medios de forma que pueda diseminar órdenes. Una vez que el gobernante haya sido desplazado, mátelo o sáquelo del país tan rápidamente como sea posible. Cuando Juan Guaidó, el líder de la insurrección venezolana anunció la “fase final de la Operación Libertad” el 30 de abril, pareció que no había hecho ninguna de esas cosas.

Jon Lee Anderson, The New Yorker, 10-17 de mayo de 2019

______________________________________________________________

 

Las desalmadamente cínicas recomendaciones del epígrafe son las frases iniciales de un artículo de dieciséis páginas (acá en .pdf: Venezuela’s Two Presidents Collide) publicado recientemente en la reputada revista The New Yorker. Su autor es un conocido periodista de investigación que adquiriera fama en 1997 con una biografía de Ernesto “Che” Guevara. En unas ciento veinte palabras, Anderson recomienda el asesinato y la compra de adhesiones, mientras se refiere al Pueblo despectivamente como populacho. (populacho 1. m. Parte ínfima de la plebe. 2. m. Multitud en revuelta o desorden. plebe Del lat. plebs, plebis. 1. f. Clase social más baja. 2. f. En la antigua Roma, clase social que carecía de los privilegios de los patricios. 3. f. En el pasado, clase social común, fuera de los nobles, eclesiásticos y militares. Diccionario de la Lengua Española). El previo sumario de la pieza dice: “El levantamiento de Juan Guaidó, apoyado por los Estados Unidos, fracasó en deponer a Nicolás Maduro, pero sus seguidores permanecen leales. ¿Conducirán las divisiones del país a una crisis internacional?”

………

La pieza de Anderson no es despreciable, dada la amplitud de sus consideraciones y algo de enfoques inusuales. Entre éstos se halla el registro de un ángulo supersticioso en la política venezolana:

Una mañana de marzo, pocas semanas antes del levantamiento, Guaidó me llevó con él a Vargas, su lugar de nacimiento, en la costa del Caribe. Durante el viaje, a una hora desde el apartamento de Guaidó en Caracas, nos sentamos atrás en una camioneta blindada. Un hombre con lentes de búho estaba entre ambos. Se presentó a sí mismo como David, el astrólogo del Presidente. Mientras salíamos, David dijo que esperaba que no encontráramos a los colectivos—grupos de matones paramilitares, que rondan en motocicletas disparando a opositores que protestan. Los colectivos, declaró, eran “la encarnación del mal” y los “representantes del Demonio en la tierra”. (…) David me informó que Guaidó era un descendiente de Guaicaipuro, un cacique indígena del siglo XVI que combatió la conquista de los españoles antes de caer en una emboscada y ser muerto. Chávez había resucitado a Guaicaipuro como héroe nacional, ordenando que sus restos fueran simbólicamente trasladados al Panteón Nacional. Al notar la diversión en mi rostro, David explicó que todos los líderes venezolanos eran la reencarnación de predecesores. Chávez quería ser Simón Bolívar pero era en realidad Guaicaipuro, mientras que Guaidó era por su mayor parte Guaicaipuro, con un poquito de Tiuna, otro cacique indígena. Maduro, sin embargo, sólo era “el eje del mal”. David explicó que “los cubanos”—el rumorado equipo de consejeros secretos de Maduro—habían practicado las “artes oscuras” de la Santería para conducir a Maduro hacia el mal. “Venezuela está destinada a ser el mejor país en la región y, luego de una guerra mundial que se libra en la actualidad, recibirá mucha gente de todo el mundo”, dijo. “Pero debe ser liberada para que esté lista”. Guaidó traería esa liberación, y afirmó: “Lo conocí en diciembre y le dije: ‘Tú eres el elegido'”.

Anderson añade: “Muchos de los seguidores de Guaidó son asimismo fervientes, pero por más prácticas razones: él ofrecía esperanza, y estaba dispuesto a arriesgar una argumentación pública por un cambio de gran amplitud. Luego de almorzar, su equipo condujo a una pequeña plaza, donde él saltó a una tarima y dio un discurso. Fue, como todos sus discursos, económico e inspirador. Dijo a la multitud que no faltaba mucho para que ‘nosotros, el pueblo’ ocupara Miraflores, el palacio presidencial donde aún vive Maduro, ‘el usurpador’. Pero un largo camino estaba por delante, y la unidad y la fortaleza eran esenciales. Un grupo de mujeres en la muchedumbre levantó sus manos al aire como creyentes en un sermón pentecostal. Una tenía cerrados los ojos, con una expresión beatífica en la cara”.

Con percepciones como ésas, no debe sorprender que Anderson escoja el término populacho para referirse al pueblo venezolano.

………

¿Política del siglo XXI? Más bien una telenovela o, aun más precisamente, una soap opera, por cuanto su libreto ha sido escrito en los Estados Unidos por un equipo que dirige no Delia Fiallo* sino Marco Rubio**, el amigo de Lilian Tintori. LEA

………

*Delia Fiallo (La Habana, 4 de julio de 1924) es una escritora y guionista de radionovelas y telenovelas cubana residente en Miami, Florida. Sus obras televisivas se han producido principalmente en Venezuela pero también ha escrito historias para las televisiones de Argentina, Perú, Puerto Rico, Brasil, Estados Unidos, Colombia y México. (Wikipedia en Español).

………

**Marco Rubio nació en Miami, Florida,​ como segundo hijo de los inmigrantes cubanos Mario Rubio y Oria García. Sus padres habían emigrado de Cuba a los Estados Unidos en 1956 y se nacionalizaron como ciudadanos en 1975. (Wikipedia en Español).

___________________________________________________________

 

Share This:

Epidemiología de la lapidación

 

Una práctica prescrita por Moisés en tiempos bíblicos

 

Si tiramos una piedra, un guijarro, un «canto», en un estanque, produciremos una serie de ondas concéntricas en su superficie que, extendiéndose, irán afectando los diferentes obstáculos que encuentren a su paso: una hierba que flota, un barquito de papel, la boya del sedal de un pescador… De forma no muy diferente, una palabra dicha impensadamente, lanzada en la mente de quien nos escucha, produce ondas de superficie y de profundidad, provoca una serie infinita de reacciones en cadena, involucrando en su caída sonidos e imágenes, analogías y recuerdos, significados y sueños, en un movimiento que afecta a la experiencia y a la memoria, a la fantasía y al inconsciente, y que se complica por el hecho de que la misma mente no asiste impasible a la representación. Por lo contrario, interviene continuamente para aceptar o rechazar, emparejar o censurar, construir o destruir.

Gianni Rodari – El canto en el estanque (citado en El peso político de las palabras, 12 de junio de 2018)

………

Hace nada, María Corina Machado amenazaba con retirar a Vente Venezuela de la Mesa de la Unidad Democrática y declaraba (9 de febrero de 2017) al diario Tal Cual: “Durante mucho tiempo no hubo reuniones en la MUD y ni siquiera había dónde expresarlo. Es un momento de profunda autocrítica para aprender de los errores y para hacer las cosas muy distintas. Creo que uno de los errores fundamentales en los cuales incurrimos en Vente y yo asumo mi responsabilidad directa fue no haber hecho público esas posiciones de profundas diferencias. Las puse por escrito, las dije en encuentros informales, pues no había espacio porque la MUD no se reunía”. Pero se le ocurre al papa Francisco observar en contestación a una entrevista improvisada lo siguiente acerca de las nuevas peticiones al Vaticano: «Es curioso… la misma oposición está dividida”, y se le llama comunista, se le quiere lapidar y se celebra en Facebook una caricatura de Edo en la que se lo representa como Poncio Pilatos. Alguien se limitó a comentarme que el Papa había sido inoportuno. La verdad, aunque a veces resulte incómoda—Terencio: “La verdad engendra odio”—, nunca es inoportuna.

De Facebook como Coliseo – 3 de mayo de 2017

………

La ritual execración de la figura presidencial proporciona al opositor adicto un progreso indirecto en la imagen ética que tiene de sí mismo. En efecto, mientras puedo hablar peor del Presidente, mientras más malvado lo encuentro, yo soy por implicación una mejor persona. Como no soy como él—¡Dios me libre!—entonces soy bueno. Mi bondad progresa relativamente, sin que yo haga mérito independiente, porque su maldad crece todos los días. Así obtengo satisfacción moral.

Enfermo típico – 26 de enero de 2006

………

Imaginemos un paciente en grave condición. Está acostado sobre una cama, asaetado por agujas hipodérmicas de todos los calibres, vendado, amarrado, cosido, conectado. Y supongamos que todo el personal médico y paramédico del hospital se agrupa a su alrededor, y que también todos los miembros de su larga familia se hallen presentes, y periodistas, sacerdotes, sepultureros y vendedores de seguros estén también allí, todos hablando en voz alta, opinando, criticando, debatiendo. “Se ve muy mal. Yo vine a verlo ayer y hoy está mucho peor. Ese suero no está goteando casi nada. El adhesivo se le está desprendiendo. Por aquí se está desangrando. Por este lado le está saliendo pus. Qué sala tan horrible, no hay derecho. A mí me han dicho que ese médico es un pirata. A mí me dijeron que bebía. Este paciente no tiene remedio”. ¿Cómo pensamos que puede recuperarse un paciente en estas condiciones?

La peor enfermedad – 12 de octubre de 1995

………

―Maestro, a esta mujer se le ha sorprendido en el acto mismo de adulterio. En la ley Moisés nos ordenó apedrear a tales mujeres. ¿Tú qué dices? Con esta pregunta le estaban tendiendo una trampa, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo comenzó a escribir en el suelo. Y, como ellos lo acosaran con preguntas, Jesús se incorporó y les dijo: ―Aquel de vosotros que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

Juan 8, 4-7

____________

 

El deporte de la lapidación es ahora cosa de todos los días; su espacio, el digital de lo que conocemos como redes sociales: Twitter, Facebook, Instagram y varias otras. Un compulsivo ritual cotidiano nos obliga a consultar el teléfono móvil y a encontrar en su pantalla la confirmación de la que no podemos prescindir: que estamos muy mal. No nos interesa, sin embargo, entender el proceso y su mecanismo, sino fijar el culpable para apedrearlo.

Pereza: decisiva para explicar la ruptura de la convivencia y finalmente la guerra civil. Pereza, sobre todo, para pensar, para buscar soluciones inteligentes a los problemas; para imaginar a los demás, ponerse en su punto de vista, comprender su parte de razón o sus temores. (Julián Marías: La guerra civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

Nicolás Maduro, por ejemplo, a quien se lapida cotidianamente desde el amanecer. Pero se aplaude a Donald Trump porque ya practica el deporte que denuesta de aquél y del país en general, mientras vende armas a Mohamed bin Salmán y se refiere a Kim Jong-un como su amigo. Sería nuestro “deber cívico” seguir “la ruta del coraje”: esperar que otros resuelvan el problema por las malas.

Hace nada me consultaba un amigo acerca de nuestra situación; cada explicación que le ofrecí fue interrumpida a mitad de camino con dudas y desvíos. Entonces le pregunté por la salida que veía y contestó: “Que vayan y lo saquen”. Él sólo tiene que sentarse a esperar, mientras contribuye patrióticamente cada día, orgulloso de sí mismo, con una o dos buenas pedradas digitales.

Así hemos alcanzado, habría dicho Hannah Arendt, la banalidad de la lapidación. Pienso que podría hacer bastante dinero—cosa para la que nunca he servido mucho—estableciendo el sitio web www.lapidacion.com. LEA

___________________________________________________________

 

Share This:

Contacto con el Grupo de Contacto

 

Declaración de Costa Rica que muestra Federica Mogherini

 

Quien escribe pone moderadas esperanzas en las gestiones del Grupo de Contacto de la Unión Europea para el tratamiento del “problema venezolano”. Hace ocho días, reportaba Rosa Raydán desde el sitio web de donde se ha tomado la fotografía de arriba (el destacado en cursivas es de este blog):

El Grupo Internacional de Contacto (GIC), que evalúa la situación de Venezuela, propuso enviar una misión al país para reunirse con el Gobierno y la oposición. Así lo acordaron los miembros de las 12 naciones participantes en la reunión ministerial realizada entre lunes y martes de esta semana, en San José de Costa Rica.

“El grupo está listo para llevar a cabo una misión a nivel político en Caracas para presentar y discutir opciones concretas para una solución pacífica y democrática a la crisis”, señala la declaración final del encuentro, en el que participaron ocho países europeos y tres latinoamericanos. Todos suscribieron la declaración, menos Bolivia que se abstuvo.

Sobre el tema, en rueda de prensa, el canciller costarricense, Manuel Ventura, agregó que la visita de la GIC viajaría a Caracas “para reunirse con las partes involucradas en el conflicto, con el propósito de seguir avanzando para que se pueda realizar lo antes posible elecciones creíbles”, citó AP.

El documento del GIC también detalla la propuesta de establecer en la capital venezolana un “Grupo de Trabajo Humanitario”, para la gestión de la ayuda internacional que según ellos debe recibirse a través de donantes para paliar “el sufrimiento del pueblo venezolano”. En este tema, el documento subraya que el protagonismo deben tenerlo las ONG.

El Gobierno venezolano no se ha pronunciado para dar autorización de entrada al país ni a la misión política ni al Grupo de Trabajo Humanitario. No obstante, Juan Guaidó se reunió el martes en la sede de la AN con varios de los embajadores de los países europeos participantes del GIC y declaró que uno de los puntos tratados fue justamente el de la visita de la delegación a Caracas.

El Grupo de Contacto habla en su declaración sobre la precariedad de la situación en Venezuela, que se ha intensificado por problemas en los servicios públicos y violencia en las calles, sin embargo, no menciona en ninguno de sus puntos las sanciones internacionales de las que es objeto el país –incluyendo los fondos retenidos en Europa, tema en el que podrían ayudar de primera mano– y las consecuencias que causan estas medidas en la cotidianidad de los venezolanos.

Por mi parte, he procurado que venezolanos de gran prestigio hagan llegar al Grupo una consideración esencial acerca de la celebración de una nueva elección presidencial, la que destaqué hace tres días en la segunda comunicación mía a Federica Mogherini, líder del Grupo. (Puede leerse la primera en No se dan por aludidos, del pasado 3 de marzo). Hasta ahora no tengo respuesta o un mero acuse de recibo, por la que la reproduzco abajo. (Tal vez algún asistente de ella pueda llamar su atención al contenido).

Estimada Dra. Federica Mogherini, Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad:

Saludo el importante progreso del Grupo de Contacto que Ud. coordina para la búsqueda de una salida al impasse político venezolano, sobre la base de que éste debe tener una solución decidida por los venezolanos.

Como lo entiendo, una proposición central del Grupo para un acuerdo de las partes enfrentadas es la realización de nuevas y prontas elecciones presidenciales. Salvo una renuncia del presidente Maduro que las causaría automáticamente, sólo el Pueblo—ningún otro poder constituido, y esto incluye la Asamblea Nacional Constituyente—puede decidir nuevas elecciones fuera de tiempo. Por consiguiente, es un referendo consultivo la única instancia que puede interrumpir un período en curso.

Apartando el difícil origen de tal referendo en la iniciativa popular (un proceso de recolección de algo más de dos millones de firmas), pueden convocarlo el Presidente en Consejo de Ministros y la Asamblea Nacional por mayoría simple en una sesión cualquiera. En la misma ocasión, puede consultarse otras materias concurrentes.

Se ha argumentado que un acuerdo oficialismo-oposición es asimétrico, y que lo indicado es un acuerdo entre los poderes públicos. (Artículo 136 de la Constitución: “Cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias, pero los órganos a los que incumbe su ejercicio colaborarán entre sí en la realización de los fines del Estado”. (Estos han sido sucesivos esquemas de acuerdo propuestos—que incluyen otros asuntos que pudiera acordarse—: Plantilla del Pacto (25 de abril de 2016) y Versión formal (26 de mayo de 2017).

Espero que los apuntes precedentes sean de utilidad a los benéficos esfuerzos del Grupo de Contacto, que agradezco como venezolano.

A su disposición

Luis Enrique Alcalá

………

Vale. LEA

___________________________________________________________

 

Share This:

El torniquete

“¡Sin hogar! Venezuela te da la bienvenida”, en afiche de La hora veinticinco, filme de 1967

 

La hora 25 es una película franco-italo-yugoslava de 1967, del género dramático, rodada en Francia y dirigida por Henri Verneuil. En los roles principales actúan Anthony Quinn y Virna Lisi. Está basada en la novela homónima de Constantin Virgil Gheorghiu. La banda sonora fue creada por Maurice Jarre y Georges Delerue. Producida por Carlo Ponti para MGM.

Wikipedia en Español

_______________________

 

A Eugenia Josefina

 

En cuanto recibió de mí el fotograma que encabeza esta entrada, sugirió Alba Fernández de Revenga: “Deberías publicar esa belleza de mensaje para concientizar al Venezolano con respecto a esta dimensión adicional de la tragedia”. En efecto, eso éramos—una esperanza—para muchos que llegaron a nuestro país huyendo de los horrores de la segunda gran guerra europea. (Entre 50 y 70 millones de muertos, incluyendo 6 millones de judíos en el genocidio que el mundo conoce como el Holocausto). Hoy son los venezolanos quienes emigran en números sin precedentes: 3 millones 700 mil compatriotas, según la Organización de las Naciones Unidas, han salido de Venezuela en los últimos años, y no todos han podido resolver afuera su economía personal, mientras bastantes son mal recibidos o agredidos (hasta asesinados) o explotados.

El éxodo no se inició con el advenimiento del chavismo-madurismo, variedad atenuada del marxismo-leninismo; éste, sucedido por el estalinismo, procedió a exterminar prisioneros políticos en los gulags soviéticos, los campos de concentración que denunciara Aleksandr Solzhenitsyn, prisionero él mismo entre 1945 y 1956. Con frecuencia siento vergüenza cuando se nos compara con ese sufrimiento inconmensurable:

Es frecuente escuchar que Maduro es el jefe de una “dictadura comunista”. Si lo fuera, es de las más benévolas de esa clase. Comparemos con Cuba; en el primer año y medio de la revolución, se había fusilado a unos 700 opositores o antiguos enchufados de Batista, y no quedaba una sola empresa privada en pie. ¿Es ése nuestro caso? Comparemos con Rusia, la soviética, con cifras más altas: se atribuye a Stalin la muerte de 9 millones de prisioneros políticos, sus compatriotas. Comparados con esos casos reales de “dictadura comunista” lo que nos acontece es una verbena. (Diálogo digital, 15 de febrero de 2019).

El éxodo de los venezolanos, antaño anfitriones de gente necesitada, se hizo ya notar al comienzo del segundo gobierno de Rafael Caldera*, como constara en el número 6 de referéndum (In memoriam Augusto Mijares, 8 de agosto de 1994):

El país está atravesando, en estos mismos momentos, por lo que tal vez llegue a ser la más importante transición en nuestra historia. No hay que perdérsela. Por lo contrario, es la hora de quedarse a producir y contemplar un soberbio espectáculo:  el de un país que ha venido asimilando sufrimiento, creciendo en conciencia, aprendiendo serenamente de la adversidad, y que puede convertir ese doloroso proceso en una metamorfosis de creación política.

Publicación mensual (1994-98)

Las ganas de salir corriendo son comprensibles. Más de un venezolano capaz se siente impedido, maniatado. Un caso en punta es el de los científicos venezolanos, hoy afectados por una drástica constricción de los recursos que el Estado asigna a las labores de ciencia y tecnología. Las reglamentaciones que hasta ahora se han producido en materia cambiaria han dejado en un limbo a nuestros investigadores, quienes no saben cómo pagar sus cuotas de afiliación a sociedades científicas internacionales o no hallan cómo importar equipos de investigación o reactivos de laboratorio porque no se haya contemplado que califiquen como “importadores”. Hoy en día un investigador del IVIC gana—en dólares—el 60 o 70% de lo que ganaba hace veinte años cuando se incorporó al Instituto. No se pretende negar, entonces, que el país en general—sus obreros, sus científicos, sus empresarios, sus profesionales, sus trabajadores culturales—esté pasando por penurias en grado importante. Lo que se niega es la validez de una estrategia evasiva, cuando lo constructivo, lo audaz, lo inteligente, es encontrar las oportunidades que, como toda crisis, la crisis venezolana está proveyendo.

No es el momento de negarnos. Todo país próspero conoció la penuria primero que nada. Nos toca ahora a nosotros comprobar que no somos menos, no somos raza, ni cultura, ni pueblo inferior. A quienes piensan resolver sus problemas en tierra ajena y distante, queremos llamar a la reflexión. Tampoco encontrarán, salvo casos muy específicos y particulares, la vida fácil en ningún país. Todo el planeta vive ahora un inmenso ajuste, que naturalmente invalida o hace obsoletos a más de un modo de vida o producción. La inteligencia está en adaptarse a esta grandísima transformación de la humanidad, aprender y hacer cosas nuevas.

No supimos hacer eso. No supimos atender oportunas advertencias:

Intervenir la sociedad con la intención de moldearla in­volucra una responsabilidad bastante grande, una responsa­bilidad muy grave. Por tal razón, ¿qué justificaría la constitución de una nueva asociación política en Venezuela? ¿Qué la justificaría en cualquier parte? Una insuficiencia de los actores políticos tradicionales sería parte de la justificación si esos actores estuvieran incapacitados para cambiar lo que es necesario cambiar. Y que ésta es la situación de los actores políticos tradicio­nales es justamente la afirmación que hacemos. Y no es que descalifiquemos a los actores políticos tra­dicionales porque supongamos que en ellos se encuentre una mayor cantidad de malicia que lo que sería dado esperar en agrupaciones humanas normales. Los descalificamos porque nos hemos convencido de su in­capacidad de comprender los procesos políticos de un modo que no sea a través de conceptos y significados altamente inexactos. Los desautorizamos, entonces, porque nos hemos convencido de su incapacidad para diseñar cursos de acción que resuelvan problemas realmente cruciales. El espacio in­telectual de los actores políticos tradicionales ya no puede incluir ni siquiera referencia a lo que son los ver­daderos problemas de fondo, mucho menos resolverlos. Así lo revela el análisis de las proposiciones que surgen de los actores políticos tradicionales como supuestas soluciones a la crítica situación nacional, situación a la vez penosa y peligrosa. (Proyecto SPV, 8 de febrero de 1985).

………

Por lo que respecta a un golpe militar antes de las elecciones de 1988 las probabilidades aparecen como minúsculas, aun cuando el deterioro continuase, como parece lo inevitable. Sólo un deterioro muy fuertemente acelerado en lo que resta desde ahora hasta las elecciones, pudiera provo­car un intento serio de golpe militar. Por esto el sistema político venezolano deberá estar pendiente de acciones intencionales de agitación y agrava­miento de la situación por parte de elementos que estuviesen jugando a esta posibilidad. En cambio, de ganar las elecciones de 1988 uno de los candidatos tradicionales (…) la probabilidad de un deterioro acusadísimo sería muy elevada y, en consecuencia, la probabi­lidad de un golpe militar hacia 1991, o aún antes, sería considerable. (Sobre la posibilidad de una sorpresa política en Venezuela, 22 de septiembre de 1987. La asonada de Chávez, Arias Cárdenas et al. estuvo prevista para fines del año de 1991. Debía darse para el 16 de diciembre de ese año, con la pretensión de amanecer en el poder en el aniversario de la muerte de Simón Bolívar).

………

El Presidente debiera considerar la renuncia. Con ella podría evitar, como gran estadista, el dolor histórico de un golpe de Estado, que gravaría pesadamente, al interrumpir el curso constitucional, la hostigada autoestima nacional. El Presidente tiene en sus manos la posibilidad de dar al país, y a sí mismo, una salida de estadista, una salida legal. (Salida de estadista, 21 de julio de 1991).

………

Etcétera. Enrostrar “se los dije” es de baja utilidad, a menos que sea acicate para abrirnos a una nueva comprensión de lo político:

…la refutación del discurso presidencial debe venir por superposición. El discurso requerido debe apagar el incendio por asfixia, cubriendo las llamas con una cobija. Su eficacia dependerá de que ocurra a un nivel superior, desde el que sea posible una lectura clínica, desapasionada de las ejecutorias de Chávez, capaz incluso de encontrar en ellas una que otra cosa buena y adquirir de ese modo autoridad moral. Lo que no funcionará es “negarle a Chávez hasta el agua”, como se recomienda en muchos predios. Dicho de otra manera, desde un metalenguaje político es posible referirse al chavismo clínicamente, sin necesidad de asumir una animosidad y una violencia de signo contrario, lo que en todo caso no hace otra cosa que contaminarse de lo peor de sus más radicales exponentes. Es preciso, por tanto, realizar una tarea de educación política del Pueblo, una labor de desmontaje argumental del discurso del gobierno, no para regresar a la crisis de insuficiencia política que trajo la anticrisis de ese gobierno, sino para superar a ambos mediante el salto a un paradigma político de mayor evolución. (Retrato hablado, 30 de octubre de 2008).

Sufrimos mucho, crecientemente, y sólo aliviaremos la pena nacional haciendo cosas distintas.

Naturalmente, algunas cosas positivas vendrán de la mera omisión de lo negativo. (…) Lo económico es en gran medida climático, y el solo hecho de la cesación de lo malo actual, del cambio de rumbo y de estilo, producirá efectos beneficiosos. Entonces escamparía. La esperanza renacería, y con ella la energía necesaria para acometer metas ambiciosas. (Recurso de Amparo, 14 de julio de 2015).

En particular, mandar es muy preferible a protestar. (Manda Su Majestad, 17 de diciembre de 2016). Mandar es preferible a suplicar que los militares del país se alcen, o a solicitar invasiones de Mr. Trump. Pero podemos mandar cosas menos drásticas aunque suficientes. (Versión formal, 26 de mayo de 2017). LEA

………

*Precisamente en esa misma época de fines de 1994, el Dr. Francisco Kerdel Vegas establecía la Fundación TALVEN (Talento Venezolano en el Exterior), que se propuso establecer vínculos de cooperación con “la gran cantidad de venezolanos que becados por la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho habían echado raíces en el exterior y estaban desvinculados de nuestra tierra”.

__________________________________________________________

 

 

Share This: