Zitmangebouw de Caracas

 

Cornelis Zitman: L’inconnue, Casa de los Tiros en Granada, España (clic para ampliar)

 

EPÍGRAFE LARGO E INSUFICIENTE

Cornelis Zitman (Leiden, 9 de noviembre de 1926). Escultor y dibujante holandés.

Biografía

Hijo de una familia de constructores de Leiden, ingresa en la Academia de Bellas Artes de La Haya a los 15 años. Al finalizar sus estudios, en 1947, rehúsa hacer el servicio militar por estar en desacuerdo con las acciones políticas holandesas en Indonesia y abandona el país a bordo de un petrolero sueco que lo llevará a Venezuela. Se instala en la ciudad de Coro, donde encuentra empleo como dibujante técnico en una empresa constructora. En su tiempo libre pinta y hace sus primeras incursiones en el campo de la escultura. Dos años después se traslada a Caracas, donde trabaja como diseñador de muebles para una fábrica de la que más tarde será director.

En 1951 recibe el Premio Nacional de Escultura. Comienza a dar clases de diseño en la Universidad Central de Venezuela, continúa dibujando y pintando. En 1958 expone un conjunto de pinturas y dibujos en la Galería de Arte Contemporáneo de Caracas. Decide abandonar la vida de empresario y se muda a la isla de Grenada, donde se dedica por completo a la pintura y comienza a afirmar su carácter de escultor. En 1961 viaja a Boston, Estados Unidos, para participar en una exposición de pintura y diseño. Ese mismo año regresa a Holanda con el deseo de estudiar las técnicas de fundición. En 1964 trabaja como aprendiz en la fundición del escultor Pieter Starreveld y regresa definitivamente a Venezuela contratado por la Universidad Central como profesor de diseño. Al año siguiente comienza a trabajar de manera más intensiva en la escultura de pequeño formato modelada directamente en cera. En 1971 expone por primera vez en la Galerie Dina Vierny de París y, a partir de entonces, se dedica exclusivamente a la escultura. En los años siguientes lleva a cabo varias muestras individuales en Venezuela, Francia, Suiza, Holanda, Estados Unidos, Japón, etc. y obtiene varios premios nacionales e internacionales.

Algunas de sus obras se encuentran en colecciones particulares y museos de varios países, como las de la Galería de Arte Nacional de Caracas y el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas de Venezuela, y el Musée Maillol de París.

Características de su obra

Sus esculturas tratan de reproducir y exagerar la morfología de los indígenas de Venezuela, especialmente la figura femenina.

Premios y exposiciones

Zitman ha participado en varias exposiciones internacionales como la Bienal de Escultura de Budapest y la Bienal de São Paulo, la FIAC de París y la feria ARCO de Madrid. Entre sus exposiciones individuales cabe destacar las realizadas en la Galerie Dina Vierny de París, el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, la Galería Tokoro de Tokio, el Museo de Arte Moderno de Bogotá y el Museo Beelden aan Zee de Scheveningen, Holanda.

Cornelis Zitman ha obtenido diversos premios, entre los cuales se encuentran el Premio Nacional de Escultura del Salón de Artes Plásticas de Caracas (1951), el Primer Premio de la Bienal de Escultura de Budapest (1971), el Premio Adquisición del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas en la Bienal de Artes Visuales (1981) y el Premio Especial del «Kotaro Takamura Grand Prize Exhibition» del Museo Hakone, Tokio (1982). En 2005 fue condecorado con la Orden del León Neerlandés.

WIKIPEDIA, la enciclopedia libre

_________________________________

 

Para hacer un punto en 1984: poner de manifiesto la inversión de las posiciones de dos personas acerca del tiempo de una gebouw política, traje a colación—DRAE: Cotejo que se hace de una cosa con otra—la aventura de Vera y Cornelis Zitman. Relaté el episodio en KRISIS: Memorias prematuras:

Cornelis y Vera Zitman son dos holandeses que han elegido a Venezuela por hogar. Cornelis es un gran escultor; Vera es una fina artista; ambos son seres humanos extraordinarios. Ya habían vivido en Venezuela cuando regresaron a Holanda. Luego, Cornelis fue invitado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela. Cornelis se vino solo y dejó a Vera en Holanda. Acá encontró un día las ruinas de un viejo trapiche, en los terrenos de la antigua hacienda La Trinidad. Le pareció que allí debería construir una casa, cosa que hizo luego, pues hoy en día vive en una hermosísima residencia que es prueba de la sensibilidad suya y la de su esposa. Pues bien, mientras Vera estaba todavía en Holanda, Cornelis empezó a decirle en sus cartas que se viniera a Venezuela. Vera escribía todo lo contrario y le dio mil razones para que se regresara a Holanda. Al cabo de unos meses de correspondencia resultó que ambos habían sido igualmente persuasivos: ¡Cornelis estaba convencido de regresarse a Holanda y Vera estaba convencida de venirse a Venezuela!

Gracias a Vera o a la elocuencia de su marido, Venezuela tiene el orgullo de que esta pareja excepcional, ese Artista haya escogido a Venezuela como patria. A pesar de la Orden del León Neerlandés, que lo convierte en ruiter (caballero, jinete) de la Corona Holandesa—muy pichirre; cuando Cornelis decida morir tendrá que devolverse la condecoración y la dignidad, que no es hereditaria—, el gentilhombre de La Trinidad es un demócrata cabal. Una vez, se le pidió que propusiera un grupo escultórico que se colocaría frente a la entrada del Consejo Supremo Electoral. Cornelis presentó una maqueta de varias figuras muy desnudas y excitadas con buenas piedras en las manos, en representación del pueblo, de pie sobre un piso repleto de pedruscos. Naturalmente, jamás se le encargó la escultura de la obra.

………

Hace poco me escribió para solidarizarse con la defensa de José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel, asumida por Carolina Jaimes Branger. A pesar de su energía de titán, Cornelis se excusó con la más grande delicadeza por ser un holandés que no tendría derecho de opinar sobre asuntos venezolanos. A este gigante respetuoso le aseguré que él, que había escogido a esta tierra para poner sobre ella su hogar, dándonos pretexto entonces para el mayor orgullo, tenía más derecho y autoridad que muchos nacidos en ella. «Que haya gente o políticos entre nosotros que pueden ser tan radicales, estúpidos y atrevidos de criticar al amigo Maestro Abreu y su discípulo Gustavo Dudamel es una vergüenza nacional», había escrito.

Horas después de su comunicación se formó en mi cabeza una pregunta que, extrañamente—quizás porque Cornelis es enteramente natural, una fuerza de la naturaleza que no requiere explicación de su existencia—, nunca me había hecho en cuarenta y tres años de amistad. ¿Por qué este Ulises, este héroe de la belleza más poderosa, este insólito condensado de humanidad escogió a Venezuela como casa? ¿Es que no hay otros países de hermoso paisaje? ¿Es que no hay ciudades de mayor refinamiento cultural que la caraqueña, más llenas de museos y galerías, más desarrolladas? ¿Qué sacaba a cambio Cornelis Zitman, al trabajar con sus manos para restituir ruinas sepultadas y convertirlas en casa bellísima y hospitalaria? ¿No hubiera podido hacer lo mismo en su tierra de origen o, si es que prefería el sol y los buenos rones, en alguna isla caribeña, como Grenada o Barbados, donde también residió con los suyos?

Creo tener la respuesta. Cornelis vio algo único en el alma venezolana. Él, que entró a Venezuela por la Coro que fundara Juan de Ampíes en 1527—adonde vino de Holanda a casarse con él Vera Roos, el mayor amor de su vida—conoció en esa ciudad colonial a su segundo gran amor: Venezuela. Pero no sólo la Venezuela física, que por supuesto ama, sino al espíritu amistoso, optimista, fraternal y llano de los naturales de nuestra patria. Es nuestra alma, hasta no hace mucho unánimemente amable, la que encontró después en sus alumnos y colegas de la Universidad Central de Venezuela y el Instituto de Diseño de la Fundación Neumann-INCE, en obreros entusiastas, empresarios progresistas y artistas nobles y sabios. Es nuestra gente lo que cautivó a Cornelis y Vera. Se quedaron en Caracas por nosotros.

Esta gente es hoy presa de una neurosis política. La prédica del odio y la exclusión resentida ha envenenado el alma del país, antaño dulce. A la cesación del régimen sembrador de cizaña—y para esto no falta mucho—habrá que untar ungüento calmante y sanador al corazón de los venezolanos, hoy hartos del pernicioso e inútil conflicto.

Cornelis y Vera han apostado a esa cura. Por eso no se han ido. LEA

………

Actualización: lectura de parte de esta entrada en el programa #91 de Dr. Político en RCR, el 19 de abril de 2014:

………

El programa Valores Humanos, la cátedra abierta desde la que Arturo Úslar Pietri—de cuya muerte se cumplirá una década dentro de cinco días—nos dio civilización, tuvo dos etapas, cada una de ellas con un tema musical asociado. La memoria más reciente recuerda que los primeros compases del primero de los conciertos, Primavera, de Las cuatro estaciones de Vivaldi, anunciaban y cerraban la enseñanza televisada de cada semana. Pero el tema musical de la etapa primera, escogido por Úslar, era la conclusión triunfal de la Quinta Sinfonía de Tchaikovsky. (Valores Humanos comenzaba con los compases que arrancan a los 10′ 05″ del archivo de audio que sigue).

A ti, Artista; a ti, Valor Humano; a ti, entrañable Amigo, ofrezco el movimiento final de esa obra bella, sonado por la Orquesta del Concertgebouw Real de Ámsterdam, la mejor orquesta del mundo, que dirigía Bernard Haitink, tu compatriota.

Concertgebouw Real de Ámsterdam


____________________________________________________________

 

Share This:

I Pagliacci Country Club

En cola: Mugabe, Lukashenko, Chávez

Es un club realmente exclusivo (y excluyente). Está conformado por los autócratas en el poder. Chávez es sólo de los más recientes, un recién venido, si se le compara con Fidel Castro (52 años mandando), Muammar al-Gaddafi (casi 42), Robert Mugabe (31), Kim Jong-il (18), Alexander Lukashenko (17)  o Abdullah bin Abdul-Aziz (15). Hu Jintao es un rookie que se encaramó tan recientemente como en 2003.

Ahora que está claro que el tsunami político del norte de África no ha cesado, ahora cuando colapsa el régimen del más destacado de los payasos, Gaddafi, a pesar de su «fraternal» brutalidad—uno de los títulos del déspota libio es el de Líder Fraternal y Guía de la Revolución—, que envía helicópteros a disparar desde el aire a los manifestantes en su contra y a masacrar entierros de sus previos asesinatos, está claro asimismo cuál es el tema central de las revueltas populares en el mundo árabe: el repudio de las autocracias. El mundo árabe, en una sorprendente lección de alcance planetario, está diciendo que los dictadores que se venden como indispensables son en verdad enteramente prescindibles, se disfracen o no de demócratas, celebren o no elecciones.

De este descomunal movimiento no hay que temer que surjan estados teocráticos al estilo iraní. Es la gente joven, secularizada, moderna, respetuosa de los derechos de la mujer, lo que irrumpe como ola imparable. Ninguna otra cosa que un abrazo que cruce océanos es lo que debemos ofrecer a esta liberación. Nada justifica que alguien se crea necesario como gobernante; incluso más: nadie debe verse más nunca como gobernante, sino como servidor. Menos todavía cuando se trata de un gobierno absoluto. (DRAE: Aquel en que todos los poderes se hallan reunidos en una sola persona o cuerpo, sin limitación, especialmente en un monarca).

Hugo Chávez no ha escondido nunca su vocación autocrática. En abril de 1999 escribía una trasnochada carta a la Corte Suprema de Justicia, que concluyó de este modo: «Inmerso en un peligroso escenario de Causas Generales que dominan el planeta (Montesquieu; Darwin), debo confirmar ante la Honorabilísima Corte Suprema de Justicia el Principio de la exclusividad presidencial en la conducción del Estado». (Destacado de este blog). Al estilo del prototipo de los monarcas absolutos, Luis XIV, Chávez produjo una engorrosa oración altisonante y pretenciosa—todavía lo asesoraba Norberto Ceresole—que viene a decir más o menos lo mismo que l’État c’est moi. Tampoco ha ocultado que se siente mucho más a gusto reuniéndose con Castro (sobre todo), Ahmadinejad, Gaddafi, Lukashenko y cualquier otro tirano en el mundo. Es esta clase de conchupancia interesada lo que hizo crédulo a William Hague, Ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, quien dijo que Gaddafi pudiera haber huido de Libia para refugiarse en Venezuela. Por algo prestó crédito a la especie, ya desmentida por el gobierno venezolano. El prepotente hijo del tirano libio, Saif al-Islam, dijo por la televisión estatal—una VTV cualquiera—que la salida de su padre traería el caos a su país. Es el mismo chantaje que Chávez ha usado más de una vez en contra nuestra.

Mutuo afecto

Chávez, por supuesto, no ha llegado a los extremos inmisericordes de Gaddafi. En otras ocasiones se ha precisado aquí una noción que no debe ser olvidada, en momentos cuando la neurosis de los opositores enfermizos del régimen venezolano saca las cosas de proporción. Por ejemplo, en el artículo Contra los necios, de hace exactamente un año, donde se apuntaba: «…no se necesita mucha sagacidad para entender que el chavoma, por más pernicioso e invasivo que sea, es mucho menos virulento que el hitleroma». (Al hacer defensa de José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel, con frecuencia molestados por una mezquina necedad).

Pero a pesar de su relativamente baja virulencia, el pernicioso régimen chavista debe estar consternado con estas protestas populares que se extienden desde Túnez hasta el Yemen, pasando por Egipto y por Libia. Por ahora, Chávez calla ante la masacre del pueblo libio. No ha tenido la ocurrencia de pedir a su compinche Muammar que devuelva la réplica de la espada de nuestro Libertador. LEA

La profanación de los símbolos

_________

(Ver en La Patilla, Chávez comparó a Gadafi con Bolívar).

Share This:

Música política

Música y política, tema de la XIX Conferencia de la Asociación Argentina de Musicología (2010)

Cuando oigo a Wagner, me entran ganas de invadir Polonia.

Woody Allen

__________

La música ha acompañado la pena y las alegrías del hombre desde que en la tierra se escuchara la primera melodía. Desde siempre, por tanto, las tensiones políticas han suscitado la composición de obras musicales. En la entrada precedente en este blog, se trajo al recuerdo una de las más famosas, la Tercera Sinfonía, Heroica, de Ludwig van Beethoven. Cuando todavía no había recibido el título por el que hoy la conocemos, Beethoven la había denominado Sinfonía Grande y bajo este nombre estaba la inscripción Intitulata Buonaparte, que luego tachó y rasgó por las razones conocidas. El Romanticismo musical, que esta pieza anticipa, fue una época de rebelión en el arte y la política que desatara Goethe en literatura (Las desventuras del joven Werther, 1775), Beethoven en música, Goya, Delacroix y Géricault en pintura. He aquí el movimiento final, Allegro molto, de la Tercera Sinfonía en Mi bemol mayor (op. 55, 1805) de Beethoven, interpretada por la Orquesta Real del Concertgebouw de Amsterdam, bajo la dirección de Wolfgang Sawallisch:

Dedicatoria tachada y rasgada

Cinco años más tarde, Beethoven quiso expresar musicalmente su repudio de Bonaparte con la Obertura Egmont, op. 84, que exalta la figura heroica de Lamoral, el holandés Conde de Egmont, condenado a muerte por su valeroso rechazo de la tiranía y cuyo sacrificio redundaría a la postre en la emancipación de los Países Bajos. Aquí está tocada por la orquesta Sinfónica NBC, el conjunto creado para ser dirigido por Arturo Toscanini, en audio tomado de una transmisión radial histórica del 18 de noviembre de 1939, poco después del inicio de la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia por Hitler.

Polonia ha sido, precisamente, una nación muy atribulada, políticamente hablando. Hace mucho tiempo, eran los polacos quienes predominaban sobre los rusos, pero en tiempos más recientes los papeles se invirtieron. En época de Federico Chopin (1810-1839), el Levantamiento de Noviembre, acaecido simultáneamente en Lituania, Ucrania, Bielorrusia y Polonia (1830), duró todo un año antes de ser aplastado sin miramientos por el Imperio Ruso. Chopin compuso su famoso Estudio Revolucionario (op. 10, #12) o Estudio sobre el Bombardeo de Varsovia, en 1831. Lo interpreta aquí Alfred Cortot quien, irónicamente, fue un connotado colaboracionista de los nazis en Francia:

Chopin por Delacroix

La ironía permanece en la siguiente rendición del coro Va, pensiero, de la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, por el Coro (ampliado) del Ejército Rojo de la Unión Soviética, destacada nación opresora. Verdi fue figura importante del Risorgimento italiano; llegó a ser diputado y senador, nombrado a este último cargo por Víctor Emanuel II. Muchas de sus óperas tienen obvias connotaciones políticas; Nabucco trata del sojuzgamiento de los esclavos hebreos a manos de Nabucodonosor, Rey de Babilonia.

Letra de Va, pensiero (clic para ampliar)

Pero los rusos pueden también ser víctimas. Como dijimos antes, de los polacos, pero también de los alemanes. En 1938, el cineasta soviético Sergei Eisenstein produjo la película Alexander Nevsky, sobre las batallas heroicas de este héroe contra la invasión de los Caballeros Teutones del Sacro Imperio Romano, en el siglo XIII. Al año siguiente, Stalin y Hitler firmaban el Pacto de Acero entre la Unión Soviética y Alemania, pronto roto por la invasión de Hitler a Rusia en 1941. El tocayo del gran director de cine, Sergei Prokofiev, compuso la música del filme en forma de cantata. Su séptimo y último número (Entrada de Alexander en Pskov) es interpretado de seguidas por la Orquesta y Coros de la Filarmónica de Los Ángeles, que conduce André Previn:

Prokofiev y Eisenstein

Naturalmente, las más de las veces son los rusos victimarios opresores. Finlandia ha sido coto de caza de Rusia desde hace mucho tiempo, y el poema tonal que lleva ese nombre (op. 26), compuesto por el músico finés Jan Sibelius, es tenido hoy como una declaración acerca de su libertad, como himno sentimental. Fue compuesto en 1899 para las Celebraciones de Prensa de ese año, que fueron una mal disimulada protesta por la censura de prensa impuesta por el Imperio Ruso. Eugene Ormandy dirige esta versión sinfónico-coral que ejecutan la Orquesta de Filadelfia y el Coro del Tabernáculo Mormón.

Finlandia: Castillo Olavinlinna

Las obras anteriores son de épocas de reyes y emperadores. Es una pieza enteramente democrática, en cambio, la Fanfarria para el hombre común, del estadounidense Aaron Copland, compuesta cuando aún faltaba un año para que la Segunda Guerra Mundial concluyera. De hecho, el título de la obra es antítesis de la noción nazi del superhombre ario. Es música muy poderosa, sugestiva de la fuerza que reside en el enjambre de los ciudadanos comunes. Cerremos, pues, esta excursión por la música política con una obra de la democracia, escuchándola en los instrumentos de la Orquesta Sinfónica de Detroit, dirigida por el gran maestro Antal Doráti.

Partitura de trompeta (en Si bemol) de la Fanfarria de Copland

La partitura lleva como indicación esta exigencia de Copland a los intérpretes: Muy deliberadamente. LEA

_________

Share This:

Nuestro líder es Egipto

La historia del joven y el soldado

Los egipcios forman hoy la vanguardia del mundo, la punta de la conciencia política del planeta. ¡Qué hermosura!

Jorge Guillermo Federico Hegel creía filosóficamente en eso de la punta de lanza de la conciencia del mundo, del Weltgeist. Él creía que eso era en su tiempo Napoleón Bonaparte, quien hacía la guerra a escasos metros del manuscrito de La filosofía del espíritu, por cuya preservación temió Hegel mientras se desarrollaba la Batalla de Jena. Otros también lo creyeron, y Beethoven era uno de ellos. Su Tercera Sinfonía, la Heroica, que da inicio al romanticismo musical, estaba dedicada a Napoleón. Al saber que Bonaparte se había proclamado emperador, fue al escritorio, tomó la partitura original y rasgó la porción donde había puesto la dedicatoria a una obra que debió llamarse Sinfonía Buonaparte, como había sido Intitulata Bonaparte, Geschriben auf Bonaparte, escrita en honor de Bonaparte. Ludwig comulgaba con los ideales de la Revolución Francesa, no con un tirano.

………

Nacha Sucre me dijo: «¿No y que los egipcios son subdesarrollados y violentos? ¡Mira la lección que nos dan! Sin ninguna violencia han salido del dictador. Eso va a influir en muchas partes. ¡Que se preparen!»

En Egipto, Pueblo y Ejército juntos. No es un golpe de Estado. Se trata de un referendum en sauvage, como diría un amigo: una manifestación inequívoca de la voluntad del Poder Constituyente Originario de Egipto, su Corona, la que ha mandado: «¡Vete, Hosni Mubarak!» Ese poder está fuera y por encima de la Constitución de Egipto. Esta constitución no puede limitar lo que la Corona apruebe. Por los momentos, aprueba que el poder pase al Ejército.

¡El mundo está hoy de fiesta! Gracias, Egipto. De tu sensatez y tu sabiduría dependerá que continúes estando, como hoy, a la cabeza de nosotros. LEA

………

A ustedes, hermanos egipcios, el Scherzo de la Sinfonía Heroica por los jóvenes músicos venezolanos:

_________

Share This:

Neurochaparrón

Como ideas sobre un cerebro

No hace mucho tiempo… desde que Per Bak y su grupo de colaboradores del Centro de Investigaciones Thomas Watson de IBM registraran lo que pasaba en un modelo a escala de avalanchas orográficas. Con un aparato tan sensible que era capaz de hacer caer arena grano por grano sobre una superficie circular, observaban la formación de colinas con una determinada “pendiente crítica”, a partir de la cual la caída de un solo grano de arena podía provocar avalanchas.

Carta Semanal #95 de doctorpolítico, 15 de julio de 2004

………

A través de la historia, las guerras y las interacciones pacíficas pueden haber dejado al mundo en un estado crítico en el que los conflictos y la agitación social se diseminan como avalanchas. La criticidad autorganizada puede incluso explicar cómo se propaga la información a través de las redes neurales del cerebro. No es una sorpresa que las tormentas de cerebros puedan ser detonadas por pequeños eventos.

Per Bak & Kan Chen, Scientific American, Criticidad autorganizada, enero de 1991

………

The 2010 Salang avalanches consisted of a series of at least 36 avalanches that struck the southern approach to the Salang tunnel, north of Kabul, Afghanistan on February 8 and 9, 2010, burying 3.5 km (2.1 miles) of road, killing at least 172 people and trapping over 2,000 travellers. They were caused by a freak storm in the Hindu Kush mountains located in Afghanistan.

Wikipedia: On this dayFebruary 8

__________________________

Un tweet de hoy desencadena, con exactamente 140 caracteres, la pequeña avalancha de este artículo. Dice: «De materializarse el fraude electoral que anda revoloteando por ahí ¡en Venezuela habrá una hecatombe y se abrirán las puertas del infierno!»

Al instante de leerlo entendí. No habrá fraude electoral. Hugo Chávez es de temperamento épico. Eso significa que le importa mucho cómo será recordado por la historia. No quiere ser recordado como un hombre que retuvo fraudulentamente el poder.

¿Ventajista? Sí. No dará la más mínima ventaja a sus adversarios. ¿Agresivo? Por supuesto. Él cree que la gente sólo aprende a golpes, y como cree que él tiene algo que enseñar… ¿Contradictorio? Definitivamente. Dentro de su cabeza cae una caudalososa cascada de pulverulentas ocurrencias arenosas, y las más recientes pueden negar las anteriores porque el tormentoso discurrir las retuerce; pero su autocontradicción es honesta. Lo último que dice es lo que cree. Cuando Yehezkel Dror enumeró los rasgos de un gobernante «enloquecido»—en Crazy States: A Counterconventional Strategic Problem, 1971—, propuso éstos: «1. tiene objetivos muy agresivos en contra de otros; 2. mantiene un profundo e intenso compromiso con esos objetivos (dispuesto a pagar un alto precio por su logro y correr grandes riesgos); 3. está imbuido de un sentido de superioridad frente a la moralidad convencional y las reglas habitualmente aceptadas de la conducta internacional (dispuesto a la inmoralidad e ilegalidad en términos convencionales en nombre de ‘valores superiores’); 4. exhibe un comportamiento lógicamente consistente dentro de tales paradigmas; 5. lleva a cabo acciones externas que impactan la realidad (incluyendo el uso de símbolos y amenazas)».

Pero fraudulento no. Ni siquiera hizo fraude en 2007, cuando su estratégico proyecto de reforma constitucional fue desechado por apenas un punto porcentual. Él es hombre de historia, y quiere que se escriba acerca de la elevación de su carácter personal. Su revolución bonita no debe ser manchada por la trampa. No habrá fraude electoral.

Quien gane o pierda en 2012 habrá ganado o perdido en realidad. Por eso no habrá hecatombe; sólo el alud de los votos, una tormenta anómala. Las avalanchas traen la calma, y de la desordenada lluvia puede surgir el orden del canto, allá en África, la urbanización vecina. LEA

………

I hear the drums echoing tonight
But she hears only whispers of some quiet conversation
She’s coming in 12:30 flight
The moonlit wings reflect the stars that guide me towards salvation
I stopped an old man along the way,
Hoping to find some old forgotten words or ancient melodies
He turned to me as if to say, Hurry boy, It’s waiting there for you

It’s gonna take a lot to take me away from you
There’s nothing that a hundred men or more could ever do
I bless the rains down in Africa
Gonna take some time to do the things we never have

The wild dogs cry out in the night
As they grow restless longing for some solitary company
I know that I must do what’s right
As sure as Kilimanjaro rises like Olympus above the Serengeti
I seek to cure what’s deep inside, frightened of this thing that I’ve become
Hurry boy, she’s waiting there for you

It’s gonna take a lot to take me away from you
There’s nothing that a hundred men or more could ever do
I bless the rains down in Africa, I bless the rains down in Africa
I bless the rains down in Africa, I bless the rains down in Africa
I bless the rains down in Africa
Gonna take some time to do the things we never have

_________

Share This: