Apología a Polonia

Chopin en su lecho de muerte – Teofil Kwiatkowski

En recuerdo de Josefa Cotillo, La Polaca (Barrio de Lavapiés, Madrid, 1944 – Sevilla, 2010)

A ME, a un mes de su partida

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Abel Korzienowski, músico, nació en Cracovia, Polonia, el 18 de julio de 1972; es decir, tiene 39 años de edad. Ésta es la edad que no pudo superar su más famoso e importante compatriota y colega, Federico Chopin (1810-1849). He aquí música de ambos, reunida para repasar con lápiz HTML una trayectoria, el profundo eje creativo del sufrido pueblo polaco.

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Fryderyk Franciszek Chopin murió en París, consumido por la tuberculosis. Era esa ciudad el escenario de su considerable éxito en vida, el espacio en el que encontró la pasión de Georges Sand (Amantine Lucile Aurore Dupin), su ciudad de adopción, la que, a pesar de su glamour y su veneración por él, nunca pudo hacerle olvidar su tierra y su gente polacas. El levantamiento de esta gente contra el yugo ruso en 1830 fue sangrientamente suprimido; Varsovia fue bombardeada por los cañones sin misericordia. Comenzó entonces la Gran Emigración Polaca, y Chopin llegó a París en septiembre de 1831; un compañero refugiado era Teófilo Kwiatkowski, que lo retrataría en su triunfo y en su deceso. El Estudio «Revolucionario»—#12 del opus 10, en Do menor, compuesto en Viena en 1831—expresó su furia patriótica ante los sangrientos sucesos. (—¿Eres tú, Dios, acaso un ruso?—escribió en su diario). Vladimir Horowitz interpreta esa obra emblemática, con la apropiada fiereza eléctrica que fue sólo suya, en esta grabación de 1975:

Estudio Revolucionario, op. 10 #12 en Do menor – Vladimir Horowitz

Chopin al piano: Baile en el Hotel Lambert de París, de Kwiatkowski

La furia de Chopin dio paso a la melancolía, y ésta es uno de los sellos propios de su música, muy mayormente para piano solo. El tono melancólico y de gran belleza de sus composiciones, por otra parte, convenía al temperamento romántico, dominante en su época. Habiendo adquirido la nacionalidad francesa en 1835, vio en este año a sus padres por última vez a su paso por Cárlsbad, en la Bohemia occidental. Para ese entonces, ya era un artista de fama europea, a quien Robert Schumann había proclamado un genio. De regreso hacia París, se reencontró con María Wodzińska, su compatriota de dieciséis años, a quien pidió en matrimonio al año siguiente, pero la tierna edad de la novia y su propia salud—en el invierno anterior, llegaron a Varsovia rumores de su muerte—pospusieron por siempre la celebración de la boda. (El Vals del adiós, en La bemol Mayor, marca la imposibilidad de ese amor). Le quedaban fuerzas para trece años más, prolíficos, asombrosos.

En 1836 conoció a Amantine Dupin, en ese momento amante de su amigo Franz Liszt, y comenzó con ella una tormentosa relación que duraría diez años. Ella, escritora que vestía como hombre y adoptara el nom de plume masculino de Georges Sand, fue una influencia benéfica en su inventiva musical; también cuidó a Chopin enfermo, en una temporada en la isla de Mallorca (de noviembre de 1838 a febrero de 1839). Entre María y Amantina, Chopin sostuvo un episódico amorío con Delfina Potocka, quien era su prima.

Los amores de Federico Chopin

María Wodzińska – Autorretrato

Delfina Potocka – Moritz Daffinger

Sand cose, Chopin toca – Eugène Delacroix

La relación con Amantine terminó en 1847. Al año siguiente, luego de la revolución parisina de marzo de 1848, Chopin viajó a Londres, donde hizo su última aparición pública como concertista a beneficio de los refugiados polacos en Inglaterra. Su salud empeoraba con los días y sus recursos económicos no eran los de antes. Murió en París, en un buen apartamento, el #12 de la Place Vendôme, cuya renta pagaba su adinerada alumna y asistente ocasional, Jane Stirling. El día era el 17 de octubre de 1849.

Derniers instants de Frédéric Chopin – Teofil Kwiatkowski, por encargo de Jane Stirling

En su noble memoria, se pone acá algunas de sus piezas más características y hermosas.

Estudio en Mi mayor, op. 10 #3 – Maurizio Pollini

Preludio #12 en Sol sostenido menor, op. 28 – Vladimir Horowitz

Nocturno #4 en Fa mayor, op. 15 #1 – Maria João Pires

Preludio #17 en La bemol mayor, op. 28 – Ivo Pogorelich

Preludio #4 en Mi menor – Wladislaw Szpilman
Preludio #20 en Do menor, op. 28 – Vladimir Ashkenazy

Nocturno #13 en Do menor, op. 48, #1 – Eugene Istomin

Finalmente, el Nocturno en Mi menor, op. 72 #1 (Póstumo) es interpretado acá por Scott MacIntyre, quien fue finalista favorito en el programa de concursos American Idol en 2009. (El Sr. MacIntyre, de 25 años de edad, sufre de visión de túnel. Su campo visual es sólo 2% del normal).

Es todavía hoy Federico Chopin el dueño del piano. Pianista, fue sin embargo él quien dijo: «Sólo hay algo más hermoso que una guitarra: dos guitarras». Paráfrasis: «Sólo hay algo tan hermoso como un nocturno de Chopin: otro de sus nocturnos».

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Abel Korzeniowski, cellista como su madre

Korzeniowski, en cambio, está en la plenitud de su proceso creador de música. Viene de una familia musical; sus dos hermanos son músicos y su madre es intérprete del violonchelo, y es este instrumento el que Abel escogió como su especialidad. Su producción se dirige fundamentalmente a la musicalización de cine y obras de teatro, y se la consigue en filmes polacos—Un ángel en Cracovia, El clima de mañana, Gwiazda Kopernika (La estrella de Copérnico) —y películas de Hollywood: Terra (o La batalla por Terra), Tickling Leo, PU-239 y la aclamada A single man, con la actuación estelar de Colin Firth.

Musicalización nominada al Globo de Oro en 2009 (clic para ampliar)

Abel Korzeniowski es graduado en composición y violonchelo de la Academia de Música de Cracovia, donde estudió bajo el muy importante compositor polaco contemporáneo Krzystof Penderecki (La Pasión según San Lucas, Trenodia por las víctimas de Hiroshima). Hay una similitud estilística, minimalista, entre la música de Korzeniowski y otros compositores contemporáneos, como Philip Glass o Arvo Pärt. De melodías simples y repetitivas—a fin de cuentas, la música para el cine tiene por objeto establecer un refuerzo sonoro de la imagen, un ambiente—, sus obras son sin embargo de significativa riqueza armónica y no poca belleza temática. En materia de textura, por otro lado, la simplicidad de sus diseños melódicos recuerda a la música renacentista. La fama de competente compositor que tiene Korzeniowski, conseguida con tales planteamientos elementales, le valió ser escogido para musicalizar una rematrización de la película Metrópolis (1927), de Fritz Lang, uno de los clásicos del cine expresionista alemán.

Torre de Babel, Metrópolis – Fritz Lang

Torre de Babel – Brueghel el viejo (clic amplía)

Las piezas que siguen están entre las más conocidas de este apreciado compositor polaco.

Song of time – Music for drama

Drowning – A single man

My sons are alive – Tickling Leo

Nowy dzien – Nuevo día

Sinfonía del miedo – Metrópolis

Stillness of the mind – A single man

Sunset – A single man

Coronemos esta muestra de la música de Abel Korzeniowski con el video que sigue; la pieza tiene el nombre de Birdie (Pajarillo, pero no en nuestro sentido llanero), de la película Battle for Terra. Es música hermosa, y la opulenta fuerza de las imágenes se lleva muy bien con ella. No deje de poner este festín audiovisual a pantalla completa. LEA


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A ver qué encuentra

La máquina del espectrómetro magnético Alfa (AMS)

 

El transbordador espacial Endeavour (Emprendimiento) despegó del Centro Espacial Kennedy a las 8:56 ET del lunes 16 de mayo en su último viaje (penúltimo del programa; el Atlantis cerrará la larga y mayormente exitosa serie en junio). Se dirige a la Estación Espacial Internacional, a la que llevará equipo y otros suministros. El equipo principal, la máquina AMS (por sus siglas del inglés: Alpha Magnetic Spectrometer), será instalado en la estación con el propósito de llevar a cabo experimentos que pudieran detectar antimateria y/o materia oscura. Se trata de un equipo de fabricación internacional a un costo de dos mil millones de dólares.

El tamaño del AMS comparado con nosotros

Un concepto de antimateria fue formulado ya a fines del siglo XIX. Luego de nociones más o menos nebulosas de Willam Hicks, el físico británico (nacido en Alemania) Arthur Schuster habló de antimateria y antiátomos en dos cartas de 1898 a la revista Nature, en las que llegó a visualizar la aniquilación de materia y antimateria al encontrarse. La formulación moderna es la de Paul Adrien Maurice Dirac, quien predijo en 1928 un antielectrón, una partícula idéntica al electrón en todas sus propiedades (masa, espín) salvo en su carga eléctrica, que sería en su caso positiva, o contraria a la del electrón. En 1932, Carl D. Anderson confirmó experimentalmente la predicción de Dirac y llamó positrones (por su carga eléctrica positiva) a las partículas que pudo observar. Más adelante, el concepto fue generalizado para postular que toda partícula subatómica tiene su correspondiente antipartícula, y así dar actualidad a la idea de una antimateria. Por su mayor parte, la materia observable en el universo es, justamente, materia; la cantidad de antimateria sería más bien minúscula, y esta asimetría en la distribución de materia y antimateria es uno de los acertijos no resueltos de la física. Cuando materia y antimateria se encuentran, se produce su aniquilación mutua, quedando en su lugar energía en forma de radiación electromagnética.

Lo de la materia oscura es algo enteramente distinto, y bastante más misterioso. De hecho, la materia oscura y la más abundante energía oscura son una sorpresa incómoda para la cosmología, pues entre ambas constituirían  más del 90% de la masa presente en el universo. Sólo 4,6% de ésta correspondería a materia cuya naturaleza es la que laboriosamente ha llegado a ser comprendida durante más de un siglo de física subatómica o de partículas. Lo que se creía la coronación de esta rama de la física, el Modelo Estándar propuesto por Murray Gell-Mann, es aplicable a menos de 5% de la masa-energía existente en el cosmos. En una digresión sobre las virtudes de un buen político, (El político virtuoso, 18 de octubre de 2007), propuse que esta situación de la física, la más matemática, la más rigurosa de las ciencias experimentales era una lección de modestia:

El primer día de este mes de octubre, la revista Newsweek reportaba sobre los problemas novísimos que ha traído a la Física la constatación de que el cosmos contiene inconmensurables cantidades de materia y energía “oscuras”, las que son muchísimo mayores que la materia y energía para las que existen teorías más o menos aceptables. Es decir, que ignoramos cómo es y cómo se comporta el 96% de la materia y la energía contenida en el universo. Nuestra ciencia más avanzada ha conseguido, a duras penas, articular explicación acerca del comportamiento de sólo el 4% del cosmos. Newsweek escogió el siguiente título para el artículo referido: “En la ‘energía oscura’, humildad cósmica”.

Y en Tiempo de incongruencia, la sección final de un trabajo de febrero de 1985, ya anticipaba:

Ese nuevo actor político, pues, requiere una valentía diferente a la que el actor político tradicional ha estimado necesaria. El actor político tradicional parte del principio de que debe exhibirse como un ser inerrante, como alguien que nunca se ha equivocado, pues sostiene que eso es exigencia de un pueblo que sólo valoraría la prepotencia. El nuevo actor político, en cambio, tiene la valentía y la honestidad intelectual de fundar sus cimientos sobre la realidad de la falibilidad humana. Por eso no teme a la crítica sino que la busca y la consagra.

Y es que en la misma matemática, por excelencia la reina del conocimiento humano, nos topamos con límites fundamentales. Así puse, en comentario sobre los famosos teoremas de Kurt Gödel (1931) de un trabajo de diciembre de 1990:

En términos generales, el límite göde­liano constituye una sobria advertencia, puesto que, si ni siquiera la “reina de las ciencias”, el conocimiento más frío y seguro está libre de inconsistencia, no puede admitirse de otras cien­cias—digamos de las políticas, por poner un caso—la pretensión que fue negada a la matemá­tica.

Claro, no abundan en el mundo, menos en Venezuela, los políticos modestos. LEA


El despegue del Endeavour, hoy a las 8:56 ET

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Manifiesto que algunos quisieran olvidar

CAP y sus invitados más cercanos

 

Es muy referido, en la crónica política venezolana de los últimos años, el episodio de la «coronación» de Carlos Andrés Pérez al inicio de su segundo y peor gobierno: el acto principal en el Teatro Teresa Carreño y las actividades periféricas de visitas y agasajos menores. Tampoco es desconocido que la estrella de los visitantes extranjeros que vinieron al país en esa ocasión fue Fidel Castro. Por estos días, el general Carlos Julio Peñaloza asegura que Castro trajo un contrabando de armas para alimentar el «Caracazo» que se desataría poco después. Peñaloza—como quienes aseguraban hasta la semana pasada que Barack Obama no había nacido en los EEUU y ahora se han mudado a la tesis de que bin Laden no está muerto—disfruta una buena teoría de conspiración pero, por muy activo que se haya mostrado últimamente (¿qué andará buscando?), no ha aportado la más mínima prueba de esa aseveración, y sobre cosa de tanta monta conviene tenerla.

Un participante local en el real sarao, más bien menor, era Hugo Chávez, entonces en servicio militar activo. Éste confesó el 13 de enero de 2009, en la Asamblea Nacional y sin que viniera al caso o se lo hubieran pedido, que el día de la toma de posesión de Pérez procuró exhibirse como uno de sus más calurosos partidarios. En Carácter del reo (Carta Semanal #319 de doctorpolítico, 12 de febrero de 2009) referí esto último de la siguiente manera:

El 13 de enero de este año todavía incipiente, Chávez torturaba a los televidentes venezolanos con una alocución de más de siete horas y media desde la Asamblea Nacional. Se trataba de su informe de gestión al concluir el ejercicio de 2008, al que convirtió en panegírico de los diez años que ya lleva en el poder, que asumió por vez primera el 2 de febrero de 1999. Entre los asistentes que no pudieron despegarse de sus asientos estaban, como es natural, los diputados mismos y las barras convocadas para el apoyo ruidoso y borreguil, pero también sufrieron el excesivo y autobiográfico abuso los miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país. Entre otras barbaridades, éstos debieron escuchar la explicación acerca de cómo el presidente Chávez mentía, por propia admisión, una veintena de años atrás.

En efecto, en uno de sus peculiares recuentos históricos, el recuerdo de Hugo Chávez regresó a febrero de 1989, cuando Carlos Andrés Pérez asumía por segunda vez la Presidencia de la República. Chávez aludió específicamente al acto de toma de posesión de Pérez en el Teatro Teresa Carreño, el fastuoso acto que mereció el cognomento de “coronación” e irritó a una población muy exigida, a la que días después se le aumentaría el precio de la leche y el pan, y el del transporte público al producirse el aumento del precio de la gasolina; a esa población que reaccionaría airada con el “Caracazo” del 27 y 28 de febrero de ese año. Recordó Chávez, incluso, que Fidel Castro, su “padre”, estaba entre los circunstantes que aplaudían a Pérez. Entonces, el Presidente de la República contó a quienes apenas comenzaban la sufriente audición, y a quienes en ese momento lo veían y escuchaban por radio o televisión, cómo es que él era quien aplaudía más frenéticamente, aunque por supuesto conspiraba ya activamente, para que se le tuviera por persona afecta al régimen. Esta confesión la expuso con orgullo satisfecho, como si el engaño fuera travesura meritoria, inmoralidad necesaria a la revolución que todo lo absuelve.

 

 

Le causaba gracia ser pintado como monarca

 

La presencia de Fidel Castro fue, en esa oportunidad, muy importante para algunos. Casi un millar de trabajadores intelectuales del país, la mayoría de ellos ligada a la Universidad Central de Venezuela, se retrató en grupo con su firma al pie de un manifiesto que lo declaraba «entrañable referencia». El texto fue publicado en el diario El Nacional el 1° de febrero de 1989 y cuarenta y ocho horas más tarde en el diario 2001. Resulta muy interesante repasar esa nómina de admiradores, en la que ciertos nombres son los esperados; otros, en cambio, pescuecean hoy para ser aplaudidos como heroicos combatientes del chavo-castrismo. Una de esas firmas elogiosas del déspota cubano esperó dieciséis años para escribir en 2005: «…las fotografías del presidente Hugo Chávez con Fidel Castro producen esa terrible desazón porque son el emblema del descaro con que el gobierno autoritario de Venezuela procura y paga a precio de oro una intervención extranjera, que, encima, lleva la marca de una dictadura ferozmente represiva, sanguinaria y empobrecedora…» (Milagros Socorro. Ya Castro no le parece tan entrañable).

Para combatir el olvido que convendría a quienes hubieran debido contentarse mucho con el «socialismo del siglo XXI», he aquí, de seguidas, el texto del muy miope manifiesto y la nómina, en orden alfabético de apellidos, de ese club pretencioso en el que no faltan inconsistentes, tal vez postizos, falsos antichavistas de ahora. LEA

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MANIFIESTO DE BIENVENIDA A FIDEL CASTRO

Nosotros, intelectuales y artistas venezolanos al saludar su visita a nuestro país, queremos expresarle públicamente nuestro respeto hacia lo que usted, como conductor fundamental de la Revolución Cubana, ha logrado en favor de la dignidad de su pueblo y, en consecuencia, de toda América Latina.

En esta hora dramática del Continente, sólo la ceguera ideológica puede negar el lugar que ocupa el proceso que usted representa en la historia de la liberación de nuestros pueblos. Hace treinta años vino usted a Venezuela, inmediatamente después de una victoria ejemplar sobre la tiranía, la corrupción y el vasallaje. Entonces fue recibido por nuestro pueblo como sólo se agasaja a un héroe que encarna y simboliza el ideal colectivo. Hoy, desde el seno de ese mismo pueblo, afirmamos que Fidel Castro, en medio de los terribles avatares que ha enfrentado la transformación social por él liderizada y de los nuevos desafíos que implica su propio avance colectivo, continúa siendo una entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza, la de construir una América Latina justa, independiente y solidaria.

 

1. Guillermo Abdala, escultor
2. Carmen Absueta, escritora
3. Ángel Eduardo Acevedo, escritor
4. Josefina Acevedo, cineasta
5. Elizabeth Acosta, investigadora Inst. de Investigaciones Econ. y Sociales UCV
6. Enriqueta Acosta, prof. UCV
7. Maruja Acosta, prof. Sociología UCV
8. Oscar Acosta, director teatral
9. Vladimir Acosta, coordinador de la Facultad de Economía UCV
10. Lola de Acuña, prof. LUZ
11. Emilio Agra, artista gráfico
12. Gilberto Agüero Gómez, dramaturgo
13. Sadia Aguilar, historiadora
14. Carlos Aguirre, titiritero
15. Jacqueline Aguirre, periodista
16. Marcial Aguirre, artista plástico
17. Yohana Ahumada, actriz
18. Alberto Alcalá, periodista
19. Gilberto Alcalá, periodista
20. Gustavo Alcalá, escritor
21. Luis Alcalá, prof. UDO
22. Aureliano Alfonzo Torres, cineasta
23. Ángel Alvarado, escritor
24. Hernán Alvarado, artista plástico
25. Iris Alvarado, artista plástica
26. Ramón Alvarado, prof. Economía UCV
27. Gisela Alvaray, directora de la Escuela de Educación UCV
28. Adolfo Álvarez, prof. Educación UCV
29. Eduardo Álvarez, escritor
30. Humberto Álvarez, periodista
31. Javier Álvarez, cineasta
32. María del Mar Álvarez, prof. Trabajo Social UCV
33. Maritza Álvarez, coordinadora Inst. de Investigaciones Económicas UCV
34. Sergio Alves Moreira, escritor
35. Ana Amundaray, fotógrafa
36. Raiza Andrade, prof. Sociología ULA
37. Luis A. Angulo, escritor
38. Laura Antillano, escritora
39. Sergio Antillano G., crítico de arte
40. Alfredo Anzola, cineasta
41. Carmen Aranguren, prof. ULA
42. Elizabeth Araujo, periodista
43. Edmundo Aray, escritor
44. Ignacio Luis Arcaya, ex canciller
45. Armando Arce, cineasta
46. Ernesto Arends, prof. ULA
47. Romelia Arias, vicepresidenta del Ateneo de Caracas
48. Carmen Amelia Arma, investigadora ININCO
49. Alfredo Armas Alfonzo, escritor
50. Lali Armengol, dramaturga
51. Ruperto Arocha, prof. Filosofía UCV
52. César Arteaga, prof. Derecho UC
53. Jorge Arteaga, pintor
54. Pilar Arteaga de Hernández, promotora de espectáculos
55. Verónica Artigas, actriz
56. Solange Arvelo, artista plástica
57. Alberto Arvelo Mendoza, cineasta
58. Alberto Arvelo Ramos, escritor
59. Consuelo Ascanio, prof. Administración UCV
60. Francisco Ascanio, farmacéutico
61. Haydée Ascanio, cineasta
62. María Elena Ascanio, promotora cultural
63. Rodolfo Ascanio, prof. Medicina UCV
64. Michelle Ascencio, directora de la Escuela de Letras UCV
65. Omar Astorga, prof. Filosofía UCV
66. Rosamaría Atencio, cineasta
67. Alidha Ávila, cineasta
68. Ligia Ávila, escritora
69. María Magdalena Ávila, promotora cultural
70. Sonia Azparren, economista
71. Carlos Azpúrua, cineasta
72. Guadalupe Babia, investigadora UCV
73. Aquiles Báez, músico
74. Juan Carlos Báez, historiador
75. Carmen Elena Balbás Rivas, prof. Comunicación Social UCAB
76. Jorge Ball, fotógrafo
77. Ricardo Ball, director de la Escuela de Comunicación Social LUZ
78. Rubén Ballesteros, vicerrector académico UC
79. José Balza, escritor
80. Jorge L. Barboza, escritor
81. Alberto Barrera, escritor
82. Olegario Barrera, cineasta
83. Juan Barreto, periodista
84. Luz Marina Barreto, prof. Filosofía UCV
85. Oswaldo Barreto, escritor
86. Pedro Barreto, escultor
87. Rafael Ángel Barreto, presidente IVCA
88. Sergio Barreto, investigador CENAM-UCV
89. Abdala Barrios, escritora
90. Fabricio Barrios, comunicador social
91. Gladys de Barrios, prof. UPEL
92. José Barroeta, escritor
93. Luisa Barroso, periodista
94. Cristóbal Bastidas, prof. Trabajo Social UCV

95. Oscar Bastidas, prof. Administración UCV
96. Oscar Battaglini, historiador
97. Carlos Becerra, prof. Arquitectura UCV
98. Francisco Bechara, decano de la Facultad de Odontología UCV
99. Ramón Belisario, pintor
100. Giovanna Bellarino, fotógrafa
101. Freddy Bello, prof. UC
102. Mauro Bello, pintor
103. Milena Bello, prof. UC
104. José Gregorio Bello Porras, escritor
105. Dolly Benavides, periodista
106. José Benedetto, arquitecto
107. Edgar Benítez, psiquiatra
108. Luna Benítez, periodista
109. Manuel Bermúdez, escritor
110. Winston Bermúdez, economista
111. Luis Bermúdez Romero, escritor
112. Pedro Beroes, escritor
113. José Berroterán, músico de “Un Solo Pueblo”
114. Marisela Berti, actriz
115. Edme Betancourt de García, vicerrectora administrativa UC
116. Luisa Bethencourt, prof. CENDES
117. Teresa Biancelli, prof. Historia UCLA
118. Luis Bigott, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV
119. Marcelino Bisbal, director de la Escuela de Com. Social UCV
120. Antonio Blasco, prof. UC
121. Miguel Bolívar, prof. Sociología UCV
122. Modesta Bor, compositora
123. Jorge Borges, actor
124. José Borges, actor
125. Eudis Borra, prof. Medicina UCV
126. Velia Bosch, escritora
127. Carlos Botto, prof. Medicina UCV
128. María Teresa Boulton, fotógrafa
129. Gabriel Bracho, pintor
130. Helena de Bracho, periodista
131. Sandra Bracho, fotógrafa
132. América Bracho E., periodista
133. Martiniano Bracho Sierra, escritor
134. Madilia Braga Díaz, prof. de Ballet
135. José Luis Briceño, prof. Economía UCV
136. Mirna Briceño, prof. Trabajo Social UCV
137. Argimiro Briceño León, promotor cultural
138. Roberto Briceño León, prof. Sociología UCV
139. Luis Enrique Brito, fotógrafo
140. Luis Britto García, escritor
141. Jacques Broquel, bailarín
142. Ana Brumlick, arquitecta
143. Luisa Bujanda, psicóloga
144. J. J. Burgos, escritor
145. Manuel Caballero, escritor
146. Antonio Cabezas, artista gráfico
147. Erubí Cabrera, productora teatral
148. Jesús María Cadenas, miembro del Consejo Universitario UCV
149. José Luis Cadenas, fotógrafo
150. Rosita Caldera, periodista
151. María Calderón, músico
152. Sari Calogne, directora de la Escuela de Educación UCV
153. Agustín Calzadilla, ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos
154. Juan Calzadilla, escritor
155. Pedro Calzadilla Álvarez, historiador
156. Juan Antonio Calzadilla Arreaza, escritor
157. Luisa Camacho, investigadora social
158. Yolanda Camacho de Rodríguez, Grupo “Las Moño Suelto”
159. Alberto Camarriel, prof. Economía de la UCV
160. Milagros Camejo Octavio, Grupo “Las Moño Suelto”
161. Carmen Teresa Camino, pintora
162. Antonio Campos, director teatral
163. Beatriz Campos, prof. de la UDO
164. Miguel Ángel Campos, escritor
165. José Campos Biscardi, pintor
166. José Canache, escritor
167. Aureliano Canchica, prof. de Educación UCV
168. Malula Capello, escritora
169. Graciela Capriles, psicóloga
170. Simonne Capriles, economista
171. Alfredo Caraballo, prof. Sociología UCV
172. Arturo Cardozo, historiador
173. Lubio Cardozo, escritor
174. Freddy Carquez, prof. Medicina UCV
175. Gonzalo Carrero, prof. Trabajo Social UCV
176. Julio Carrillo, escritor
177. Margot Carrillo Pimentel, prof. ULA
178. Elisa Carvalho, prof. Humanidades UCV
179. Elisa Casado, prof. Educación UCV
180. Ramón Casanova, prof. de CENDES
181. Victoria Casanovas, prof. Economía UCV
182. Nora Castañeda, coordinadora administrativa de Economía UCV
183. Antonio Castejón, decano de la Fac. de Ciencias Experimentales LUZ
184. Marianela Castés, prof. de Medicina UCV
185. Adicea Castillo, prof. Economía UCV
186. Alfrides Castillo, prof. Sociología UCV
187. Carlos Castillo, cineasta
188. Evelia Castillo, actriz
189. Freddy Castillo, escritor
190. Jorge Castillo, arquitecto
191. María Teresa Castillo, presidenta del Ateneo de Caracas
192. Ocarina Castillo, directora de cultura UCV
193. Omar Castillo, periodista
194. Zoila Castillo, cineasta
195. Gregorio Antonio Castro, director de la Escuela de Sociología UCV
196. Guillermo Castro, investigador ININCO
197. Claudio Cedeño, caricaturista
198. Gema de Cedeño, pintora
199. Ismael Cejas, prof. ULA
200. Audio Cepeda, fotógrafo
201. Alfredo Chacón, escritor
202. Ana Cointa Chacón, periodista
203. Germania Chacón, promotora cultural
204. Roberto Chacón, prof. ULA
205. Román Chamorro, cineasta
206. Rubén Chamorro, cineasta
207. Oscar Chaparro, cineasta
208. Irwing Chapellín, artista plástico
209. Haydée Chavero, prof. Arte UCV
210. Carmelo Chillida, ex vicerrector UCV
211. José Luis Chiquito León, secretario UC
212. César Chirinos, escritor
213. Diego Nicolás Chirinos, periodista
214. Edmundo Chirinos, ex rector UCV
215. Orlando Chirinos, escritor
216. Frank Cisneros, dibujante
217. Vial Cisneros, arquitecto
218. Omar Luis Colmenares, periodista
219. Héctor Colmenares Díaz, escritor
220. Hely Colombani, escritor
221. Aída Cometta Manzoni, escritora
222. Alberto Comte, escritor
223. Yorlando Conde, director de teatro T-POS
224. Amanda Contreras, prof. Trabajo Social UCV
225. Elsy Contreras, tallista
226. Fernando Contreras, prof. ULA
227. Gustavo Contreras, prof. UC
228. Diómedes Cordero, escritor
229. Rafael Cordero, prof. Psicología UCV
230. Jesús Cordero Giusti, promotor cultural
231. Armando Córdoba, prof. Economía UCV
232. Víctor Córdova, prof. Economía UCV
233. Máximo Corrales, promotor cultural
234. Marbella Correa, prof. UFM
235. Belkis Cortez, prof. ULA
236. Laura Cracco, escritora
237. Virgilio Crespo, Danzaluz
238. Jacinto Cruz, actor
239. Teresa Cuberos, prof. UCV
240. Alfonso Cuesta y Cuesta, escritor
241. Luis Cuevas, pintor
242. Víctor Cuica, músico
243. Miguel Curiel, cineasta
244. Nicolás Curiel, director teatral
245. Antonio E. Dagnino, actor
246. Maruja Dagnino, cineasta
247. Luis F. Damiani, prof. Sociología UCV
248. Miguel Elías Dao, cronista de Puerto Cabello
249. Haleis Dávila, prof. Sociología UCV
250. Rui De Carvalho, psiquiatra
251. Pablo De La Barra, cineasta
252. Venancio De La Cruz, prof. Trabajo Social UCV
253. Mario Del Moral, músico
254. Paúl Del Río, pintor
255. Cruz Elena Delgado, promotora cultural
256. Kotepa Delgado, escritor
257. Fernando Delgado Espinoza, médico
258. Igor Delgado Senior, escritor
259. María Cristina Di Prisco, prof. Medicina UCV
260. Rafael Di Prisco, escritor
261. Luisa E. Díaz, promotora cultural
262. María Lucía Díaz, prof. Comunicación Social UCV
263. Mercedes Díaz, actriz
264. Raúl Díaz, pintor
265. Trino Díaz, vicerrector administrativo UCV
266. Oscar Díaz Punceles, escritor
267. Gustavo Díaz Solís, escritor
268. Franca Donda, fotógrafa
269. Josune Dorronsoro, crítico de arte
270. Pedro Duno, escritor
271. Paulino Durand, actor
272. Aracelys Echeverría, arquitecto
273. Elías Eljuri, decano de la Facultad de Economía UCV
274. Perán Erminy, crítico de arte
275. Ralph Erminy, arquitecto
276. Julio Escalona, prof. Psicología UCV
277. Elisa Escámez, actriz
278. Elba Escobar, actriz
279. Kiddio España, director del Teatro Estable de Oriente
280. Homero Español, prof. Economía UCV
281. María Eugenia Esparragoza, cineasta
282. Gioconda Espinel, prof. Trabajo Social UCV
283. Manuel Espinoza, artista plástico
284. Elena Estaba, directora de Planeamiento UCV
285. Malila Estaba, pintora
286. Rosa Estaba, prof. Geografía UCV
287. Rosa Estacio, prof. Economía UCV
288. Arnaldo Esté, prof. Filosofía UCV
289. Gaudi Esté, escultora
290. Edna Estéves, coordinadora del vicerrectorado administrativo
291. Raúl Estevez, prof. Física ULA
292. Víctor Fajardo Cortez, prof. CENDES
293. Humberto Farfán, coordinador de Trabajo Social UCV
294. David Fermín, prof. ULA
295. Alexis Fernández, escritor
296. Beatriz Fernández, prof. CENDES
297. Federico Fernández, fotógrafo
298. Gladys Fernández, directora de la Escuela de Administración UCV
299. José Fernández, prof. Psicología UCV
300. José Humberto Fernández, titiritero
301. Liliana Fernández, prof. UCV
302. Hugo Fernández Oviol, escritor
303. Marisol Ferrari, bailarina
304. Yoston Ferrigni, prof. Sociología UCV
305. Lady Fonseca, prof. de Trabajo Social UCV
306. Nereida Fonseca, promotora cultural
307. Roberto Fontana, fotógrafo
308. Celso Fortoul, prof. Ingeniería UCV
309. Lydda Franco Farías, escritora
310. Luis Fuenmayor, rector UCV
311. Elizabeth Fuentes, periodista
312. Rafael Fuentes, promotor cultural
313. Maite Galán, promotora cultural
314. Alberto Galíndez, actor
315. Francisco Gallardo, director teatral
316. Eduardo Gallegos Mancera, escritor
317. Orlando Gámez, músico
318. Raquel Gamus, prof. UCV
319. Alix García, secretaria del Consejo Universitario UCV
320. Jesús García, antropólogo
321. Luis García, fotógrafo
322. Luis R. García, periodista
323. Luis Rafael García, periodista
324. Marcela García, prof. UCV
325. María García, prof. LUZ
326. Víctor García, promotor cultural
327. Yajaira García, periodista
328. Zacarías García, artista plástico
329. Humberto García Arocha, ex ministro de Educación
330. Gonzalo García Bustillos, ex ministro de la Secretaría de la Presidencia
331. José Francisco García Marcano, prof. UC
332. Manuel García Pulido, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV
333. Emiro García Rosas, periodista
334. José Luis Garrido, artista gráfico
335. Judith Gasparini, actriz
336. Paolo Gasparini, fotógrafo
337. Esther Gautier, presidenta de CENATEV
338. Francisco Gavidia, prof. ULA
339. Gertrudis Gavidia, prof. ULA
340. Inmaculada Gavidia, cineasta
341. Jesús Gazo, s.j., presbítero
342. Elena Gil, cantante
343. Frida Gil, músico de Un Solo Pueblo
344. Ricardo Gil, historiador
345. Carlos Giménez, director teatral
346. Lulú Jiménez Valdivia, investigadora CELARG
347. Jorge Giordani, prof. CENDES
348. Nagliegli Godoy, coordinadora Galería “Viva México”
349. Xitlalli Godoy, actriz
350. Jesús Golindano, periodista
351. Valmore Gómez, cineasta
352. Ileana Gómez C., traductora
353. Asdrúbal González, historiador
354. Beatriz González, historiadora
355. Carlos A. González, prof. Medicina UCV
356. Cristina González, periodista
357. Eberto González, prof. UFM
358. Franklin González, prof. Trabajo Social UCV
359. Gonzalo González, politólogo
360. Noel González, junta directiva de FEVEC
361. Oswaldo González, prof. UC
362. Raúl González, fotógrafo
363. Reddy González, artista plástico
364. Roberto González, artista plástico
365. Manuel González Abreu, prof. Economía UCV
366. Néstor González Acuña, prof. Administración UCV
367. Alí González P., miembro del Consejo Universitario UCV
368. Beatriz González Stephan, prof. UCV
369. Jesús Alberto González Vegas, prof. Medicina UCV
370. Marisela Gonzalo, semióloga
371. Elsa Gramcko, pintora
372. Ida Gramcko, escritora
373. Omar Granados, prof. ULA
374. Edgardo Greco, promotor cultural
375. Aníbal Grunn, actor
376. Jesús Enrique Guédez, cineasta
377. María Guédez, ceramista
378. Cleides Guerra, directora Escuela de Idiomas UCV
379. Cristóbal Guerra, periodista
380. Elena Guerra, prof. Trabajo Social UCV
381. Ibrahím Guerra, director teatral
382. Carmen Priscila Guevara, prof. UDO
383. Emil Guevara, prof. UCV
384. Arturo Gutiérrez, escritor
385. Jesús Rafael Gutiérrez, prof. Medicina UCV
386. José Albano Gutiérrez Pacheco, prof. UC
387. Eduardo Guzmán, arquitecto
388. Manuel Guzmán, director Revista Letras UCV
389. Mario Handler, cineasta
390. Maryam Hanson, prof. UCV
391. Ana Cristina Henríquez, cineasta
392. Alba Rosa Hernández, prof. USB
393. Amelia Hernández, periodista
394. Ana Rosa Hernández, prof. Trabajo Social UCV
395. Augusto Hernández, fotógrafo
396. Emely Hernández, prof. Arte UCV
397. Enrique Hernández, arquitecto
398. Gustavo Hernández, promotor cultural
399. Josefina de Hernández, prof. CENDES
400. Lesbia Hernández, diseñadora gráfica
401. Loyola Hernández, internacionalista
402. Régulo Hernández, prof. Economía UCV
403. Earle Herrera, escritor
404. José Rafael Herrera, prof. Filosofía UCV
405. Luis Alfredo Herrera, prof. Veterinaria UCV
406. María Helena Herrera, investigadora CENDES
407. Francisco Herrera Luque, escritor
408. Benjamín Hierro, pintor
409. Daniel Honaggn, bailarín
410. Solveig Hoogesteijn, cineasta
411. Magali Huggins, prof. Trabajo Social UCV
412. Lilian Hung, prof. CENDES
413. Isabel Hungría, actriz
414. Mirtila Illas Gil, abogada
415. Rafael Iribarren, arquitecto
416. Eva Ivanyi, directora artística
417. Rodolfo Izaguirre, crítico cinematográfico
418. Ariel Jiménez, artista plástico
419. Edgar Jiménez, promotor cultural
420. Elisa Jiménez, prof. Psicología UCV
421. Alberto Jordán, periodista
422. Josefina Jordán, escritora
423. Josefina Juliac de Palacios, vicepresidenta del Ateneo de Caracas
424. Manón Kubler, cineasta
425. Olga L. de García Arocha, prof. Medicina UCV
426. Diana Labrador, actriz
427. Luis Lander, prof. Economía UCV
428. Edgardo Lander L., prof. Sociología UCV
429. Américo Lares, prof. UDO
430. Ronald Lares, prof. UPEL, Maturín
431. Morella de Larriva, prof. UNELLEZ
432. Ramón Larriva Contreras, promotor cultural
433. Vladimir Lazo, prof. Economía UCV
434. Edgar Leal, prof. Ciencias UCV
435. Vielma Lehmann, investigadora ININCO
436. Hernán Lejter, director teatral
437. Andrés A. León, director de teatro
438. Enrique León, director de teatro
439. Ernesto León, pintor
440. Jesús Alberto León, escritor
441. Ramón León, arquitecto
442. Adeliz León Guevara, escritor
443. León Levy, escritor
444. Boris Lima, prof. Trabajo Social UCV
445. Tiburcio Linares, prof. UCV
446. Rita Liprandi, prof. CENDES
447. Antonia de Lisio, investigadora CENAM-UCV
448. Marcelo Lizarraga, diseñador gráfico
449. Antonio Llerandi, cineasta
450. Belén Lobo, bailarina
451. Emiro Lobo, pintor
452. Enrique Lobo, arquitecto
453. Alí López, prof. ULA
454. Carmen López, periodista
455. Daniel López, actor
456. Edilio López, promotor cultural
457. Hercilia López, bailarina
458. Lupe López, bibliotecóloga
459. María Victoria López, prof. UPB
460. Ibrahím López García, prof. UFM
461. Luis López Grillo, decano de la Facultad de Medicina UCV
462. Ramón Losada Aldana, escritor
463. María del Mar de Lovera, prof. Economía UCV
464. María Elena Lovera, prof. Economía UCV
465. Tamara Lozada, prof. Comunicación Social LUZ
466. Henry Mac Carthy, actor
467. Arlette Machado, prof. Letras UCV
468. Gertrudis de Machado, periodista
469. Luis E. Machado, promotor cultural
470. Gilberto Madrid, abogado
471. Ángel Madriz, escritor
472. Héctor Malavé Mata, prof. Economía UCV
473. Ricardo Maldonado, decano Facultad de Ciencias Económicas UC
474. Cósimo Mandrilo, escritor
475. Carmen Mannarino, escritora
476. Manuel Manrique, abogado
477. Carmen Isabel Maracará, escritora
478. Gabriel Marcos, escultor
479. Jesús Marín, prof. ULA
480. Hugo Mariño, artista plástico
481. Carlos Márquez, actor
482. Esperanza Márquez, cantante
483. Yilbert Márquez, pintor
484. Augusto Márquez Brandt, escritor
485. Alexis Márquez Rodríguez, escritor
486. Cinesio Márquez Sosa, prof. Historia UCLA
487. Juan Carlos Márquez Villa, pintor
488. Ambretta Marrosu, crítico cinematográfico
489. Susana Martín, promotora cultural
490. Agustín Martínez, director de la Escuela de Filosofía UCV
491. José Luis Martínez, prof. ULA
492. Pedro J. Martínez, prof. Estudios Políticos UCV
493. Salvador Martínez, pintor
494. Ulises Martínez, historiador
495. Mahfud Massis, escritor
496. Aquilino José Mata, periodista
497. Humberto Mata, escritor
498. Manuel Matute, psiquiatra
499. David Maury, psicoanalista
500. Reinaldo Maza, prof. UPEL, Maturín
501. Domingo F. Maza Zavala, economista
502. Luisa Medina, prof. Administración UCV
503. Ramón Daniel Medina, escritor
504. Fernando Medina Ferrada, escritor
505. Edna Medina Patrick, directora de la Escuela de Letras LUZ
506. Arístides Medina Rubio, director de la Escuela de Historia UCV
507. Pedro Esteban Mejía, prof. de Economía UCV
508. Trino Meleán, psiquiatra
509. Asdrúbal Meléndez, actor
510. Ramón Melinkoff, prof. de Economía UCV
511. Freddy J. Melo, escritor
512. Absalón Méndez, prof. Economía UCV
513. Ana Irene Méndez, periodista
514. Consuelo Méndez, pintora
515. Humberto Mendoza, abogado
516. Ricardo Mendoza, profesor
517. Silvia Mendoza, actriz
518. Gladys Meneses, pintora
519. Elys Mercado, rector UC
520. Marco Tulio Mérida, historiador
521. Giovanna Mérola, crítico cinematográfico
522. Omar Mesones, productor de cine
523. Diego Meza Torres, actor
524. Carlos Mezones, promotor cultural
525. Gustavo Michelena, guionista
526. Francisco Mieres, economista
527. Rigel Milian, promotora cultural
528. Carlos Miranda, actor
529. Abdel Mohamed, historiador
530. Moisés Moleiro, escritor
531. Federico Moleiro Camejo, escritor
532. Adelina Molina, prof. Trabajo Social UCV
533. Alfonso Molina, periodista
534. Félix Molina, fotógrafo
535. Lenin Molina, prof. Comunicación Social UCV
536. Manuel Isidro Molina, periodista
537. Ricardo Molina Martí, prof. de Medicina UCV
538. Eva Mondolfi, actriz
539. Tulio Monsalve, prof. Psicología UCV
540. Juan José Monsant, internacionalista
541. Esteban Emilio Monsonyi, dir del doctorado en Ciencias Sociales UCV
542. Jorge Monsonyi, prof. Antropología UCV
543. Consuelo Montalvo, escritora
544. Luis Montenegro, promotor cultural
545. Álvaro Montero, escritor
546. Antonio Montilla, vicepres. Con. Desarrollo Cient. y Humanístico UCV
547. Gabriel Montilla, prof. ULA
548. J. J. Montilla, presidente de Desarrollo Científico UCV
549. Carmen Elena Morales, prof. ULA
550. Ileana Morales, escritora
551. Pedro Morales, cineasta
552. Rafael Morales, prof. ULA
553. Adolfo Moreno, prof. ULA
554. Héctor Moreno, actor
555. José Moreno Colmenares, prof. Economía UCV
556. Ángel Moros, Administración y Contaduría UCV
557. Carlos Mujica, escritor
558. Héctor Mujica, escritor
559. Ildemaro Mujica, actor
560. Lohengri Mujica, titiritero
561. Yolanda de Mujica, escultora
562. Gastón Murat, actor
563. Donald Myerston, cineasta
564. Álvaro Naranjo, investigador de cine
565. Guillermo Natera, prof. ULA
566. Luis Navarrete Orta, prof. Letras UCV
567. Tania Navarro, prof. Odontología UCV
568. Eudes Navas Soto, escritor
569. Aníbal Nazoa, escritor
570. Claudia Nazoa, cineasta
571. Laura Nazoa, crítico de danza
572. Leonardo Nazoa, prof. CENDES
573. Juan Negrete, prof. UCV
574. Michael New, cineasta
575. Carlos Noguera, escritor
576. Simón Noriega, escritor
577. Ada Nucetti, actriz
578. Jorge Nunes, escritor
579. Miguel Ángel Núñez, prof. UCV
580. Tito Núñez, escritor
581. J. R. Núñez Tenorio, escritor
582. Carlos Ochoa, escritor
583. Juvencio Ochoa, médico
584. Nelly Ochoa, ceramista
585. Verónica Oddo, actriz
586. Enna Olivar, escritora
587. Ligia Olivieri, pintora
588. Gabriela Omerz, investigadora ILDIS
589. José Napoleón Oropeza, escritor
590. Carlos Ortega, periodista
591. Joaquín Ortega, prof. UCV
592. Frank Ortiz, escritor
593. Jaime Ortiz, director de la Cinemateca Arlequín
594. Aníbal Ortiz Pozo, caricaturista
595. Nelson Osorio, prof. de Letras UCV
596. William Osuna, escritor
597. Yolanda Osuna, escritora
598. Alejandro Otero, artista plástico
599. Mariana Otero, lic. en Letras
600. Ana Teresa Ovalles, presidenta del Ateneo de Barquisimeto
601. Caupolicán Ovalles, presidente de la Asoc. de Escritores de Venezuela
602. Omar Ovalles, prof. UCV
603. Tibisay Ovalles, promotora cultural
604. Edilberto Pacheco, prof. Trabajo Social UCV
605. Abilio Padrón, pintor
606. Juan Páez Ávila, escritor
607. Jesús Páez Puerta, cantautor
608. Ángel Palacios, junta directiva de FEVEC
609. Antonia Palacios, escritora
610. Inocente Palacios, escritor
611. Lucila Palacios, escritora
612. Elio Palencia, dramaturgo
613. Ramón Palomares, escritor
614. Luis Pardi, actor
615. Gianfranco Parisi, prof. ULA
616. Francisco Parra, promotor cultural
617. Orlando Pastor Díaz, folklorista
618. Carlos Paván, prof. Filosofía UCV
619. Antonio José Pavón, pintor
620. Yanira de Paz, prof. letras LUZ
621. Carlos Pecheneda, cineasta
622. Edilio Peña, dramaturgo
623. Pablo Peñaranda, prof. Psicología UCV
624. Gustavo Pereira, escritor
625. Juvencio Pereira, escritor
626. Mirna Pereira, pintora
627. Iván Pereira Cellis, cineasta
628. Eddy Rafael Pérez, escritor
629. Manuel Pérez, pintor
630. Mary Carmen Pérez, pintora
631. Mario Pérez, librero
632. Milagros Pérez, periodista
633. Ramón Elías Pérez, escritor
634. Régulo Pérez, pintor
635. Ernesto Pérez Baptista, prof. ULA
636. Marelys Pérez Marcano, prof. Trabajo Social UCV
637. Ramón Pérez Piña, actor
638. Cecilio Pérez Tovar, periodista
639. Cruz Pernía, artesano
640. Blas Perezo Naveda, escritor
641. Horacio Peterson, director teatral
642. Edgar Petit, pintor
643. Félix N. Pifano, crítico de arte
644. Sandra Pinardi, lic. en Letras
645. Elías Pino Iturrieta, decano de la Facultad de Humanidades UCV
646. Iris Pinto, promotora cultural
647. Nallery Pinto, historiadora
648. Roger Pinzón, cineasta
649. Rafael Pizani, ex rector UCV
650. Marianela Ponce, escritora
651. José Ángel Porte-Acero, prof. Psicología UCV
652. Carlos Portillo, investigador social
653. Dilcia Potenza, jefe del área de Literatura de la UPB
654. Aída de Prado, educadora
655. Manuel Prado, médico
656. Nelson Prato, prof. CENDES
657. Adrián J. Prays, prof. Filosofía
658. Ibrahím Prieto, junta directiva de FEVEC
659. Luis Beltrán Prieto Figueroa, educador
660. Samuel Prince, cantante
661. Carlos E. Puche, pintor
662. Edgar Queipo, pintor
663. Florentino Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”
664. Ismael Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”
665. Jesús Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”
666. Manuel Quijada, ex ministro de Fomento
667. Alberto Quintero, promotor de espectáculos
668. Alfonso Quintero, abogado
669. Ednodio Quintero, escritor
670. Inés Quintero, investigadora del Instituto de Historia UCV
671. Pedro Julio Quintero, ceramista
672. Valentina Quintero, periodista
673. Víctor Quintero, arquitecto
674. José QuinteroWeir, escritor
675. Livio Quiroz, cineasta
676. Víctor Rago, director de la Escuela de Antropología UCV
677. Vilma Ramia, promotora cultural
678. Gilberto Ramírez, artista plástico
679. Rafael Ramírez Camilo, prof. UCV
680. Alexis Ramos, secretario UCV
681. María Elena Ramos, investigadora de arte
682. Nelson Ramos, pintor
683. Francisco Ramosoteldo, artista gráfico
684. Domingo Alberto Rangel, escritor
685. Julieta Ravard, psicoanalista
686. Carlos Rebolledo, cineasta
687. Guillermo Rebolledo, dir. del Instituto de Investigaciones Econ. UCV
688. Diana Reches, ecologista
689. Ángela Rengifo, educadora
690. Rafael Rengifo M., prof. CENDES
691. José Rodolfo Rico, prof. UCV
692. Irlanda Rincón, investigadora CENAM-UCV
693. Pedro Rincón Gutiérrez, ex rector LUZ
694. Gladys Rincón Palo, prof. UNIMET
695. Jorge Rivadaneira, escritor
696. Aura Rivas, actriz
697. Humberto Rivas, titiritero
698. Ivonne Rivas, lic. en Letras
699. Rómulo Rivas, actor
700. Celalba Rivera, escritora
701. Dulce María Rivero, grupo “Las Moño Suelto”
702. Emilcen Rivero, escritor
703. Nelson Rivero, actor
704. Víctor Ángel Rivero, prof. Economía UCV
705. Pedro Robles, escritor
706. Eduardo Robles Piquer (RAS), crítico de arte
707. Mariano Rocha, abogado
708. Alberto Rodríguez, escritor
709. Alberto Rodríguez, prof. ULA
710. Alí Rodríguez, ensayista
711. Antonieta Rodríguez, “Luto Activo”
712. Beatriz Rodríguez, prof. de Psicología UCV
713. Carlos César Rodríguez, escritor
714. Consuelo Rodríguez de Ascanio, diseñadora
715. Dalia Rodríguez, psicóloga
716. Fernando Rodríguez, prof. Filosofía UCV
717. Imperio Rodríguez, periodista
718. José Rodríguez, fotógrafo
719. Juan Rodríguez, caricaturista
720. Juan Gregorio Rodríguez, prof. ULA
721. Luis Cipriano Rodríguez, prof. Historia UCV
722. Luisa Rodríguez, historiadora
723. Manuel Alfredo Rodríguez, escritor
724. Marta Yadira Rodríguez, periodista
725. Nelson Rodríguez, periodista
726. Orlando Rodríguez, crítico teatral
727. Rosángela Rodríguez, prof. Filosofía Pedagógico de Barquisimeto
728. Manuel Rodríguez Campos, director Biblioteca UCV
729. Irene Rodríguez Gallad, prof. Historia UCV
730. Alfredo Roffé, crítico cinematográfico
731. Violeta Roffé, escritora
732. Alexis Rojas, junta directiva de FEVEC
733. Carlos Germán Rojas, fotógrafo
734. Emilia Rojas, actriz
735. José de la Cruz Rojas, prof. ULA
736. Reinaldo Rojas, historiador
737. Armando Rojas Guardia, escritor
738. Violeta Rojo, crítico cinematográfico
739. Lukó de Rokha, pintora
740. Denzil Romero, escritor
741. Luis Romero, prof. Filosofía UCV
742. Jesús A. Rondón, prof. ULA
743. Luis Emilio Rondón Bravo, músico
744. Pavel Rondón, prof. Economía UCV
745. Winston Rosalles, actor
746. Helia de Rosario, prof. CENDES
747. Rafael Rosel, escritor
748. Milagros Rosell, promotora cultural
749. Bernardo Rotundo, promotor cultural
750. Cerina Rotundo, actriz
751. Emiro Rotundo, prof. Economía UCV
752. Alfredo Rugeles, compositor y director de orquesta
753. Bernabé Ruiz, arquitecto
754. Nidia Ruiz, prof. Sociología UCV
755. Leopoldo Ruiz Paolini, prof. UC
756. Roberto Ruiz T., vicerrector académico UCV
757. Domingo A. Ruiz V., prof. CENDES
758. Margara Russotto, escritora
759. Keyla Saab, prof. Educación UCV
760. Carmiña Sadner Montilla, prof. Educación UCV
761. Inés de Sáez, prof. Educación UCV
762. Simón Sáez Mérida, prof. Sociología UCV
763. Elizabeth Safar, investigadora ININCO
764. Luis B. Salas P., prof. UCV
765. Adolfo Salazar Quijada, prof. Administración UCV
766. Elsa Salazar, arquitecto
767. Jesús Salazar, escritor
768. Trina Salazar, prof. ULA
769. Johnny Salazar R., escritor
770. Helena Salcedo, periodista
771. Marcelo Salcedo, promotor cultural
772. Ernestina Salcedo Pizani, escritora
773. Oscar Sambrano Urdaneta, director de la Casa de Bello
774. Ana María San Juan, investigadora de Sociología UCV
775. Belén San Juan, educadora
776. Antolín Sánchez, fotógrafo
777. Eneida Sánchez, promotora cultural
778. Lourdes Sánchez, ceramista
779. Pedro Sánchez, promotor cultural
780. Carlos Sánchez D. dramaturgo
781. Mamela Sánchez Urdaneta, directora de Publicaciones UCV
782. Sonia Sanoja, bailarina
783. Jesús Sanoja Hernández, escritor
784. Denis Santacruz, prof. Educación UCV
785. Ramón Santaella, prof. Economía UCV
786. Duilia Santana, cineasta
787. Rodolfo Santana, dramaturgo
788. Aída Santana Nazoa, prof. UCV
789. Andrés Santeliz, director de la Escuela de Economía UCV
790. Desirée Santos A., periodista
791. Xavier Sarabia, director teatral
792. Helena Sassone, crítico de arte
793. Helena Scannone, investigadora de arte
794. Elizabeth Schon, escritora
795. Yolanda Segnini, historiadora
796. Teresa Selma, actriz
797. Jesús Serra, escritor
798. Vladimir Sersa, fotógrafo
799. Sergio Sierra, documentalista
800. Alfredo Silva Estrada, escritor
801. Héctor Silva Michelena, prof. Economía UCV
802. José Silva Salguero, periodista
803. Freddy Siso, cineasta
804. Milagros Socorro, periodista
805. Mónica Socorro, artista plástico
806. Francisco Solórzano, periodista
807. Heinz Rudolph Sonntag, prof. CENDES
808. Antonieta Sosa, artista plástica
809. Miguel Octavio Sosa, director de FUNTACA
810. Arturo Sosa, s. j., Centro Gumilla
811. Jesús Sotillo, periodista
812. Carmen Alida Soto, prof. Bibliotecología UCV
813. Carmen Alida Soto, prof. UCV
814. Tarik Souki, cineasta
815. María Clenticia Stelling, prof. UCAB
816. Abilio Suárez, prof. UDO
817. Bernardo Suárez, arquitecto
818. Martín Szinetar, escritor
819. Néstor Tablante y Garrido, bibliógrafo
820. Tulio Tagliaferro, director de cultura LUZ
821. José León Tapia, escritor
822. Iraida Tapias, actriz
823. María Josefina Tejera, investigadora literaria UCV
824. Benjamín Terán, cantautor
825. Ana Rita Tiberi, actriz
826. Cecilia Todd, cantante
827. Roberto Todd, promotor cultural
828. Tecla Tofano, escritora
829. Jesús Torrealba, prof. UCV
830. Ramón Torrealba, investigador de la comunicación
831. Alberto Torres, músico
832. Alexis Torres, prof. ULA
833. Freddy Torres, dramaturgo
834. Fredzia Torres, prof. Psicología UCV
835. Ildemaro Torres, escritor
836. Lilia Torres de Parisca, prof. UCV
837. Amneris Tovar, prof. UCV
838. Marianela Tovar, lic. en Letras
839. Fernando Travieso, arquitecto
840. Oswaldo Travieso, prof. UCV
841. Antonio Trujillo, escritor
842. Manuel Trujillo, escritor
843. Ugo Ulive, director teatral
844. Isabel Urbaneja, cineasta
845. Iván Urbina Ortiz, prof. Administración UCV
846. Carmen Luisa Urbina, prof. UFM
847. Segundino Urbina, prof. UFM
848. Adriana Urdaneta, bailarina
849. Alberto Urdaneta, director CENDES
850. Belkys Urdaneta, periodista
851. Claudia Urdaneta, promotora cultural
852. Josefina Urdaneta, escritora
853. Luis Urdaneta, artista plástico
854. Luz Urdaneta, bailarina
855. Nora Uribe, prof. Comunicación Social UCAB
856. Robin Urquhary, educadora
857. Betania Uzcátegui, pintora
858. Juan Vicente Vadell, prof. Derecho UC
859. Manuel Vadell, editor
860. María de Vadell, editora
861. Argenis Valbuena, prof. Trabajo Social UCV
862. Judith Valencia, prof. Economía UCV
863. Mildred Valera M., prof. Economía UCV
864. Haydée Valles, prof. UCV
865. Chela Vargas, prof. Historia UCV
866. Edmundo Vargas, pintor
867. Vilma Vargas, prof. Letras UCV
868. Alejandro Vásquez, prof. Comunicación Social LUZ
869. Orlando Vásquez, artista plástico
870. Enrique Vásquez Fermín, prof. Educación UCV
871. Berta Vega, escritora
872. Lucila Velásquez, escritora
873. Orlando Venturini, prof. UCV
874. Ballardo Vera, escritor
875. Helena Vera, escritora
876. Nilda Vera, prof. ULA
877. Omar Verde, decano de la Facultad de Veterinaria UCV
878. Oswaldo Verenzuela, grabador
879. Elvira Veroes, prof. Humanidades UCV
880. Fabiola Vethencourt, prof. UCV
881. José Luis Vethencourt, psiquiatra
882. Lolita Vethencourt, prof. Administración UCV
883. Ángel Vilanova, escritor
884. Mercedes Villa de Márquez, psicóloga UCV
885. Luis Villafaña, licenciado en Filosofía
886. Alcides Villalba, prof. UCV
887. Federico Villalba, escritor
888. Johnny Villalba, escritor
889. Federico Villanueva, arquitecto
890. Freddy Villarroel, artista plástico
891. Edwin Villasmil, pintor
892. Margarita Villegas, artista plástico
893. Mario Villegas, periodista
894. Silvio Villegas, prof. ULA
895. Alfredo Vitoria, vicepresidente del Ateneo de Barquisimeto
896. Frank Viloria, prof. UCV
897. Oscar Viloria, prof. UCV
898. Ludmila Vinogradoff, periodista
899. Pável Vizcaya, actor
900. Carlos Viso, prof. UCV
901. Carlos Viso Carpintero, historiador
902. Carlos Viso Fajardo, prof. Educación UCV
903. Fruto Vivas, arquitecto
904. Germán Rivas, prof. Trabajo Social UCV
905. Pedro Juan Vives Suriá, presbítero
906. Gladys Volcán, prof. Economía UCV
907. Carlos Walter, prof. CENDES
908. Andreína Womutt, bailarina
909. Damely Yeguez, directora de Trabajo social UCV
910. Eduardo Zambrano Colmenares, escritor
911. Pedro León Zapata, artista plástico

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Venezuela, Ecuador y el archivo secreto de ‘Raúl Reyes’

La computadora indiscreta de Raúl Reyes

Lo que sigue es la versión en castellano del extenso Comunicado de Prensa emitido hoy en Londres por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. Nigel Inkster,
Director para Amenazas Transnacionales y Riesgo Político del instituto, anuncia de este modo la publicación del dossier cuyo resumen ejecutivo compone el comunicado. LEA

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Es poco común que los documentos de un grupo insurgente salgan a la luz pública mientras esta insurgencia aún permanece activa. Sin embargo, esto es exactamente lo que ocurrió en Colombia, suministrando así la información primaria para el Dossier Estratégico más reciente del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), Los Documentos de las FARC: Venezuela, Ecuador y el Archivo Secreto de ‘Raúl Reyes’.

En concreto, este dossier es el producto de más de dos años de estudio del material incautado por las fuerzas militares de Colombia después de un asalto a un campamento guerrillero justo dentro de Ecuador en la frontera con Colombia, el 1 de marzo de 2008. El campamento estaba ocupado por miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), el grupo insurgente más grande de varios que han desafiado la autoridad del Estado colombiano desde los años sesenta. El asalto tuvo como desenlace la muerte de Luis Edgar Devía Silva, mejor conocido por su nombre de guerra, Raúl Reyes. Reyes era uno de los siete miembros dirigentes de las FARC, el Secretariado. Desde mediados de los años noventa también había liderado la red internacional de representantes y simpatizantes de las FARC, conocida como la Comisión Internacional, o COMINTER. Desde el año 2000, Reyes había mantenido un archivo descifrado de sus comunicaciones por correo electrónico, la mayoría de las cuales habían sido originalmente enviadas o recibidas utilizando codificación PGP por enlace de radio. Reyes procedió de este modo ignorando los procedimientos permanentes de seguridad operacional de las FARC, los cuales, sin embargo, reiteraba frecuentemente a sus propios compañeros y colaboradores. Su archivo también contenía lo correspondiente a 30 años de documentos estratégicos, incluyendo registros de conferencias periódicas y otras reuniones que constituyen hitos claves en la evolución de las FARC.

Habiendo incautado el archivo, que consistía en ocho dispositivos de almacenamiento de datos guardados en un maletín metálico, las autoridades colombianas entregaron el material a INTERPOL, que condujo una investigación forense para validar su integridad. Los datos también fueron revisados para obtener inteligencia accionable. El gobierno colombiano luego decidió entregar el archivo al IISS para realizar un análisis más detallado y sistemático. Esto resultó ser un gran desafío, y tomó mucho más tiempo que lo originalmente anticipado. En efecto, si al inicio hubiésemos entendido la enormidad de la tarea, posiblemente hubiésemos pensado dos veces antes de emprenderla. Varios miles de mensajes constituyendo millones de palabras tuvieron que leerse, comprenderse y organizarse en un formato secuencial y accesible. (El CD-ROM que viene con este dossier presenta sólo una parte del archivo, la cual, aún así asciende a 1,6 millones de palabras). El material luego tuvo que ser verificado comparándolo con otra información relevante y en el dominio público, antes de iniciar la redacción del dossier. Desde el principio, el gobierno colombiano se comprometió a que no intentaría influenciar el proceso de nuestra investigación, ni tampoco nuestras conclusiones analíticas. Como consecuencia, las opiniones expresadas en el dossier son únicamente del IISS.

 

Perspectivas estratégicas

El archivo de Reyes ofrece una perspectiva sin precedentes en relación con los orígenes, evolución y funcionamiento cotidiano de uno de los grupos insurgentes más grandes e influyentes del mundo, casi hasta la fecha. Aunque las políticas y el comportamiento del gobierno colombiano respecto a la insurgencia de las FARC se han reportado y analizado en detalle, la evidencia sobre las FARC en sí mismas, siendo ésta una organización encubierta, hasta ahora ha sido mucho más difícil de hallar. El archivo llena así un vacío significativo en nuestra comprensión de la historia reciente de la región andina mientras amplía sustancialmente nuestro conocimiento sobre la dinámica política y cultural de movimientos insurgentes en otras partes del mundo. Muestra cómo las FARC, quienes en sus albores sólo disponían de un repertorio táctico limitado y un ámbito estratégico restringido a las áreas rurales remotas de Colombia central, desarrollaron un programa ambicioso para llegar al poder. Su plan sería propagar la guerra de guerrillas a todas las zonas rurales; manipular tensiones políticas y sociales en las ciudades; explotar el interés de conseguir la paz por parte de otros participantes en el conflicto, aunque permaneciendo firmes en su compromiso de lograr la victoria militar; y obtener apoyo político y material más allá de las fronteras de Colombia. El impacto militar de las FARC llegó a su cumbre en 1998, cuando ya se hablaba de Colombia como de un Estado fallido. Una vez que Bogotá comenzó a recapturar la iniciativa militar, las FARC buscaron compensar esta dinámica enfocándose en la dimensión internacional y política de su campaña, una esfera en la que el gobierno colombiano había encontrado dificultades para imponer su propia narrativa.

Durante todo el período analizado en el dossier los objetivos principales de la estrategia internacional de las FARC fueron constantes. Éstos fueron los siguientes:

Asegurar apoyo financiero y militar. En términos generales, las FARC no tuvieron éxito en este respecto. Hacia finales de la Guerra Fría, el grupo intentó interesar de manera persistente a regímenes de ideología supuestamente compatible, tales como China, la Unión Soviética y Corea del Norte, para que le ofrecieran financiación. Sin embargo, estos esfuerzos fracasaron y fueron finalmente abandonados. Las FARC han buscado vigorosamente un amplio rango de opciones alternativas con el fin principal de adquirir sistemas de defensa antiaérea portátil (MANPADS) para retar la supremacía aérea del Estado colombiano, aunque no existe evidencia en el archivo, o con posterioridad, que indique éxito como resultado de estos esfuerzos.

Asegurar apoyo y legitimación internacional y política. En este sentido las FARC fueron más efectivas. Hacia finales de los noventa, la COMINTER llevaba a cabo actividades políticas en 27 países europeos y latinoamericanos, y había empezado a ser percibida de manera positiva en varios círculos políticos y entre formadores de opinión receptivos a la narrativa de las FARC, que planteaba una lucha de desposeídos contra una oligarquía represiva e impune. Aún cuando apoyo a las FARC no se materializó, el grupo fue capaz de avanzar hacia su objetivo, igualmente importante, de generar oposición al gobierno colombiano. Después de la proscripción de las FARC como organización terrorista en el período subsiguiente al 11-S, varias de sus delegaciones, que habían adquirido un carácter cuasi-diplomático, fueron cerradas. Sin embargo, éstas fueron remplazadas por organizaciones indígenas de fachada que resultaron muy efectivas en abogar en nombre de las FARC.

Socavar los esfuerzos del gobierno colombiano para desarrollar cooperación internacional transfronteriza y en materia de seguridad. Las FARC trabajaron exhaustivamente para explotar las tensiones entre Colombia y sus vecinos inmediatos, así como para convencer a éstos de que adoptaran, como mínimo, una posición de neutralidad en el conflicto aunque no promovieran activamente el objetivo de las FARC de obtener su reconocimiento como beligerante. Estos esfuerzos no siempre condujeron a resultados eficaces y a veces resultaron ser contraproducentes, pero con el tiempo, las relaciones entre Colombia y sus vecinos andinos sufrieron un deterioro progresivo, por el cual las FARC pueden reclamar algo de mérito.

Establecer y mantener refugios seguros en Estados vecinos. Éstos cumplieron las funciones militares clásicas de suministrar albergue, descanso y recreación, entrenamiento, reabastecimiento y redespliegue. La importancia de estos refugios aumentó aún más cuando las fuerzas armadas colombianas mejoraron su capacidad móvil a través del uso del poder aéreo, dificultando así el mantenimiento por parte de las FARC de posiciones fijas dentro de Colombia. El archivo también muestra cómo las FARC se aprovecharon de estos enclaves para reunirse con varios elementos fuera del alcance del Estado colombiano. Éstos incluyeron simpatizantes políticos, narcotraficantes, miembros de grupos armados extranjeros (tales como ETA), quienes recibieron entrenamiento de las FARC, y traficantes de armas, uno de estos últimos asegurando representar el Estado chino.

 

Las FARC y Venezuela

Desde el principio, las FARC habían tratado de desarrollar relaciones con sucesivas administraciones venezolanas y habían efectuado intercambios pragmáticos con las fuerzas de seguridad de Venezuela, quienes careciendo de la capacidad de expulsar por la fuerza a grupos violentos y potencialmente disruptivos, no pudieron hacer más que acomodarse a la llegada de éstos. Sin embargo, las actividades de las FARC cambiaron de trayectoria después de la toma de posesión de la presidencia del Teniente Coronel Hugo Chávez en 1999. El atractivo genuino que tuvieron las FARC para Chávez fue inicialmente atenuado por: la ausencia de un vínculo ideológico sólido entre ellos (los líderes marxistas ortodoxos de las FARC se encontraban permanentemente frustrados por lo que percibían como una falta de definición ideológica clara por parte de Chávez); la necesidad de Venezuela de mantener buenas relaciones económicas y comerciales con Colombia; y los riesgos políticos que implicaba tener contacto con las FARC para un régimen cuyo control sobre el poder fue, en un principio, precario. No obstante, mientras Chávez públicamente propugnaba la neutralidad y se ofrecía como mediador honesto en negociaciones de paz con el gobierno colombiano, también permitía que las FARC utilizaran el territorio venezolano para su refugio, operaciones transfronterizas y actividad política, y efectivamente asignó al grupo un papel en la sociedad civil venezolana. El gobierno venezolano financió la oficina de las FARC en Caracas, y por medio del servicio de inteligencia DISIP, proveyó documentación y otras formas de ayuda a los agentes de las FARC. Las FARC pudieron además establecer su propia organización fachada, la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB). Asimismo, en una reunión con Reyes poco tiempo después de su posesión como presidente, Chávez ofreció ayuda material de forma calculada para cambiar el balance militar en Colombia, aunque para gran frustración de los líderes de las FARC, dicha ayuda nunca se cristalizó.

Después del intento de golpe de Estado de 2002 que brevemente destituyó a Chávez del poder, las FARC estuvieron en posición de aprovechar la atmósfera de temor y paranoia que imperaba en Venezuela, para dotar de entrenamiento en guerra de guerrillas y urbana a varios grupos armados que se habían configurado para defender la Revolución Bolivariana de un segundo golpe, o incluso, de una invasión por parte de los EE UU. Las FARC también respondieron a solicitudes de la DISIP para que proporcionaran entrenamiento en terrorismo urbano, incluyendo asesinatos a blancos específicos, y uso de explosivos. Aún más, el archivo ofrece sugerencias tentadoras, pero finalmente sin evidencia concreta, de que las FARC, operando para y de parte del Estado venezolano, podrían haber cometido asesinatos de oponentes políticos de Chávez. No obstante, Chávez continuó manteniéndose a distancia de las FARC e incumplió sus promesas de ayuda financiera y material. Descrito por quienes le enseñaron a ser un pensador estratégico genuino, Chávez planeó una relación de largo plazo con esta guerrilla, calculando que ésta lo necesitaría a él más que él a ella; además, Chávez no se mostró reacio a actuar en contra de los intereses de las FARC siempre que lo juzgó oportuno. Asimismo, las FARC estuvieron involucradas en dos incidentes significativos en 2004, cuyos desenlaces respectivos fueron enojar y avergonzar a Chávez, al punto de provocar una fractura total entre él y la organización durante 18 meses.

No obstante, con ímpetu generado por el alto precio del petróleo y por haber avanzado en sus agendas nacionales e internacionales, durante 2006-07, Chávez inició un proceso de reconciliación con las FARC, experimentando, sin embargo, un cambio cualitativo en la naturaleza de su compromiso. En palabras de Ramón Rodríguez Chacín, ex Ministro del Interior venezolano e intermediario de antaño con las FARC, Chávez había empezado a ver a las FARC como un ‘aliado estratégico en el caso de una agresión del imperio [EE UU], pero a la vez como aliados estratégicos para la formación de un bloque revolucionario en el Continente.’ Varias reuniones tuvieron lugar entre los altos mandos de la jefatura de las FARC y el líder venezolano. Este último se comprometió a ayudar al grupo para lograr la legitimidad política, reafirmó formalmente las garantías para que las FARC utilizaran el territorio venezolano a lo largo de la frontera con Colombia y, crucialmente, ofreció suministrar US$300 millones a las FARC, cincuenta de los cuales estarían inmediatamente disponibles. También se exploraron varias opciones para dotar a las FARC del tipo de armas que alterarían el balance estratégico en Colombia, incluyendo MANPADS. Una de estas opciones, discutida un mes antes de la muerte de Reyes, consistía en un acuerdo trilateral con el Presidente Alexander Lukashenko de Bielorrusia, aunque al tiempo del fallecimiento de Reyes ninguno de estos acuerdos se había finalizado ni se había pagado ningún dinero.

La reconciliación con las FARC coincidió con un deterioro dramático en las relaciones entre Venezuela y Colombia. Esto se produjo cuando el Presidente colombiano, Álvaro Uribe, se ofendió a causa de los esfuerzos de alto perfil de Chávez por sacar ventaja política y estratégica de su intervención en la liberación de rehenes secuestrados por las FARC, en lo que el grupo denominó como un ‘intercambio humanitario’. Chávez no fue el único factor externo involucrado en estas liberaciones, que, como muestra el archivo, las FARC explotaron cínicamente; el propósito principal del grupo era obtener visibilidad política y hacer quedar mal al gobierno colombiano, imponiendo condiciones que sabía serían inaceptables. Igualmente, otras partes externas se involucraron generalmente en estos intercambios motivadas por ganancias políticas a corto plazo, desestimando consecuencias estratégicas más amplias. Pocos (o ninguno) pueden considerar haber tenido ningún mérito en el proceso, que prácticamente llegó a su fin en 2008 cuando el gobierno colombiano engañó a las FARC para que liberaran la mayoría de sus rehenes de alto valor.

 

Las FARC y Ecuador

Como sucedió con Venezuela, en los años noventa las FARC establecieron una presencia en las regiones fronterizas de Ecuador, que eran particularmente importantes por ser adyacentes a los departamentos colombianos de Putumayo y Caquetá. Éstos eran baluartes de las FARC, en particular por ser grandes productores de cocaína, de la cual dependían los ingresos del grupo. Sin embargo, las FARC necesitaron mucho más tiempo que el necesario en el caso de Venezuela para obtener influencia política en Ecuador, y la zona fronteriza ecuatoriana fue a menudo un área incierta o absolutamente hostil hacia las FARC. Las fuerzas de seguridad ecuatorianas generalmente dejaban operar a la fuerte presencia de la inteligencia colombiana y estadounidense en la región, y a veces contribuían a los esfuerzos de estos países con colaboración activa. Las FARC nunca obtuvieron apoyo estatal ecuatoriano semejante al que lograron en Venezuela, y su contacto con administraciones sucesivas nunca fue más que intermitente. Sin embargo, mientras la política nacional ecuatoriana se movía paulatinamente hacia la izquierda, las FARC lograron establecer relaciones con un amplio rango de personas con influencia creciente sobre las políticas del gobierno, incluyendo Lucio Gutiérrez antes de su elección a la presidencia. El grupo tuvo por lo menos algo de contacto con administraciones sucesivas y fue exitoso en fomentar tensiones entre Ecuador y Colombia. Reyes mismo tuvo una base relativamente permanente en la región fronteriza desde 2003 hasta el momento de su muerte. Desde allí pudo reunirse con una serie de visitantes extranjeros y administrar las actividades de la COMINTER gozando de relativa seguridad.

En principio, cuando Rafael Correa anunció su candidatura presidencial en 2006, sus credenciales de izquierda no convencieron del todo a las FARC. Sin embargo, cuando la popularidad de Correa se incrementó y su potencial radical se hizo más evidente, el grupo aportó aproximadamente US$400.000 a su campaña en una coyuntura crítica (al parecer, US$100.000 procedieron directamente de las FARC, y otros US$300.000 de sus aliados). Es casi seguro que Correa aprobó el ingreso de estos fondos en su campaña, pero esto no condujo a una política de apoyo estatal a los insurgentes durante el corto período entre el ascenso de Correa a la presidencia y la muerte de Reyes. El archivo muestra evidencia de que el mayor deseo de Correa era que las FARC le confirieran una plataforma para jugar un papel en el “intercambio humanitario”, similar al desarrollado por Chávez. Sin embargo, aunque Reyes instó vigorosamente a sus compañeros del Secretariado para que se otorgara tal papel a Correa, éstos se mantuvieron impasibles. Es más, aunque la muerte de Reyes provocó una fractura grave entre Colombia y Ecuador—siendo éste irónicamente un objetivo estratégico clave de las FARC—también interrumpió la relación creciente de las FARC con Quito. No existe evidencia que sugiera que esta relación haya prosperado desde entonces.

 

Las FARC hoy

Desde la muerte de Reyes, la suerte de las FARC se ha deteriorado dramáticamente. La política de Seguridad Democrática en Colombia ha logrado, en términos generales, sus objetivos de desalojar a las FARC de franjas extensas del campo, establecer presencia gubernamental e instituciones donde anteriormente éstas no existían, y presionar a los insurgentes hacia los márgenes del territorio. Mejoras importantes en inteligencia han permitido a las fuerzas de seguridad colombianas empezar a decapitar a la jefatura de las FARC, y los niveles de deserción de las filas de las FARC se han incrementado de manera progresiva. No obstante, las FARC han hecho aquello que es obligatorio para todo grupo insurgente: han vivido para luchar otro día. Pese a sus reveses, hoy en día no muestran más disposición que en cualquier otro momento de su historia a comprometerse en negociaciones serias de paz. Aunque la seguridad en Colombia ha mejorado notoriamente en años recientes, los logros del gobierno a este respecto son aún frágiles y potencialmente reversibles. El gobierno colombiano ha heredado formidables retos relacionados con atender a millones de personas desplazadas internamente, resolver complejos problemas sobre pertenencia de tierras, reintegrar a un gran número de ex paramilitares y sacar a ocho millones de colombianos de la pobreza absoluta. El gobierno está buscando reenfocar sus esfuerzos y gastos en desarrollo económico y reforma social, pero pese a esta agenda de postconflicto, la guerra no ha concluido. Las fuerzas de seguridad colombianas continúan casi diariamente enfrentándose con las FARC y sufriendo bajas. Mientras las FARC sigan beneficiándose de la disponibilidad de santuarios y apoyo transfronterizos, los desafíos concernientes al desarrollo de Colombia persistirán. ♣

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El juramento de hipócrita

Antipático pero ético

 

hipocresía. (Del gr. ὑποκρισία). 1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.

Diccionario de la Lengua Española

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El Juramento Hipocrático es el primer código de ética profesional que la humanidad registra. Atribuido a Hipócrates (ca. 460 – ca. 370 AC), recoge las estipulaciones básicas de una práctica ética de la Medicina. (En 1995, sirvió al suscrito como plantilla o modelo para componer y proponer un Código de Ética de la Política).

La política puede ser una práctica limitada por deberes, constreñida por normas éticas que aseguren el mejor desempeño de los políticos. Los ciudadanos en general, incluyendo principalmente a quienes no tienen la política por oficio, tienen, en cambio, todo el derecho de exigir una conducta ética en los profesionales de la política.

El Juramento cristianizado. Manuscrito bizantino s. XI (clic amplía)

Es exactamente eso el servicio ciudadano que nos prestara el Sr. Jordy Enrique Moncada Cartaya, quien escribió un artículo—Capriles se lanzó a lo Chávez—publicado por El Universal el viernes 6 de los corrientes. Así comienza Moncada su provechosa pieza: «Mas allá de la buena noticia que supone que el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, haya dado el importante paso de asumir su candidatura para las Primarias de oposición, noticia que supone el compromiso de las nuevas generaciones con el progreso, estimamos conveniente dedicar algunas líneas a la forma en que lo hizo. Sí, en política importan las formas, gobernador».

En el párrafo siguiente precisa: «Y es que anunciar una candidatura en un acto de la Gobernación que usted dirige, acto que se pagó con dinero de la misma, con el dinero de todos los mirandinos, quienes apoyan su candidatura y quienes no, acto que tenía como objetivo entregar ayudas a ciudadanos sin distinción política, supone cuando menos una equiparación a eso que queremos cambiar». Y a continuación pregunta: «¿Cuántas veces no hemos criticado que el Presidente utilice actos oficiales para hacer proselitismo político? ¿Cuántas veces no hemos criticado que se utilicen las subvenciones oficiales para un interés político en particular? ¿Es acaso excusable utilizar un acto de la Gobernación para obtener un beneficio particular? ¿No es muy parecido a lo que hace Chávez?»

El remate de la lección y la exigencia que Moncada dirigió a Capriles Radonki es claro e irrefutable: «El martes, cuando usted se lanzó al ruedo, escogió un mal momento, nada costaba convocar una rueda de prensa, nada costaba convocar un acto de masas para hacerlo, pero usted decidió convocar a ciudadanos que necesitaban la ayuda que usted les iba a entregar en nombre de la Gobernación y los utilizó en su beneficio, jugó con la necesidad del tercero para hacer un anuncio que era de interés particular.  (…) Seguro que eso pasará debajo de la mesa, pero es preciso reflexionar al respecto, ¿para qué queremos el cambio? Cambiar para comportarnos de un modo tan parecido no tiene ningún tipo de sentido. Ojalá pueda usted disculparse con todos los mirandinos».

Se supone que Primero Justicia, partido al que el gobernador de Miranda pertenece, es socialcristiano («de centro humanista»), y por tanto estaría obligado a una ética política, pero lo que se ha visto en los municipios de Chacao y Baruta—Capriles fue antes Alcalde de Baruta—, esos Estados Vaticanos de «la gente decente», es el persistente peculado de uso, que con gran razón repudia el Sr. Moncada Cartaya.

Todavía emplea la Alcaldía de Chacao tiempo y recursos para apoyar actividades de Leopoldo López, que ni siquiera tiene la excusa de ser funcionario de ese municipio. En Intercambio electrónico (9 de octubre de 2009), comentaba acerca de la promoción de una presentación proselitista del inhabilitado: «…sí me parece significativo que el origen de la sesión y su coordinación vinieran, como anunció Montero, desde la Alcaldía de Chacao; tenía entendido que López ya no es alcalde de ese municipio. No veo qué razón justifica que un funcionario del mismo, que además se hizo presente en la exposición, deba promover disertaciones de López sobre cuestiones extrañas a los asuntos municipales. ¿Peculado de uso?» Y para la oportunidad de las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad Democrática que determinarían el 14% de sus candidatos a la Asamblea Nacional, afiches con membrete de la Alcaldía cuyo cargo principal ejerce Emilio Graterón, el hombre puesto allí por López, estimulaban la asistencia de los electores de Chacao a una actividad que reside fuera de su competencia.

………

Las prácticas señaladas no son cosa reciente. La alcaldesa que inauguró el Municipio Chacao, Irene Sáez, autorizó que un teléfono para reportar semáforos que no funcionaran y otras cosas por el estilo fuera 800-IRENE. Ha podido ser algo menos personalista.

El maestro de Irene

Por lo que respecta al estado Miranda, un famoso antecesor de Capriles, Enrique Mendoza, ponía vallas de 10 o 12 metros de ancho—por ejemplo, poco antes de llegar al Hospital Domingo Luciani de Caracas por la salida hacia El Llanito—con la imagen de unos zapatos deportivos y el mensaje «No pierdas la vida por ellos». Bajo el texto, estaba escrito en grandes letras: «Enrique Mendoza». Como la entonces Srta. Sáez, aupada luego por Mendoza como proyecto electoral de 1998, éste no tenía empacho en promover su persona con dineros de la gobernación que ejercía.

Pero no es sólo la gente socialcristiana, por supuesto, la que aprovechaba los recursos de despachos ejecutivos para fines de proselitismo partidista o electoral. Luis Alfaro Ucero, el hombre-maquinaria de Acción Democrática—largo tiempo fue su Secretario de Organización—, alcanzó fama de manipulador político, allá por la época cuando se acuñara la expresión «acta mata voto». En 1998 fue, por un tiempo, el candidato de AD a la Presidencia de la República. Bueno, hace pocos días tuve la oportunidad de escuchar la explicación de la estrategia electoral de ese partido para las elecciones de precisamente ese mismo año. (Quien la describiera había sido él mismo un importantísimo dirigente de Acción Democrática).

El caballero descriptor contó que se decidió en 1998, con anuencia de COPEI, adelantar las elecciones de gobernadores que debían tener lugar el mismo día de la elección presidencial que terminó ganando Hugo Chávez. La razón de esta maniobra fue que AD poseía información que indicaba que el partido obtendría trece gobernaciones; como los gobernadores que resultarían electos eran los jefes de campaña de Alfaro en sus respectivos estados, ellos garantizarían—dijo el ponente—su triunfo en la carrera presidencial.

Esa sola admisión ya bastaba para entender cómo manejaba AD las batallas electorales, pero en verdad requería una precisión histórica. Las encuestas ya daban a Chávez como el más probable ganador, una vez que la candidatura de Irene Sáez—Miss Titanic—se hundiera verticalmente con gran rapidez luego de que abandonara su carácter no bipartidista para empatarse con COPEI y retratarse con Luis Herrera Campíns, Presidente del partido verde, quien explicó en la Convención de Caraballeda que lanzó a la ex Miss Universo su verde intención clientelar:

“…les voy a decir por qué creo que necesitamos ganar: no por ustedes, que al fin y al cabo—unos por razón de experiencia estamos jubilados, otros por razón de méritos están desempeñando importantes responsabilidades en los organismos representativos—tenemos nuestro medio de vida asegurado, ni de la mayor parte de los dirigentes municipales y regionales del partido que también tienen su vida, por lo menos a corto plazo, asegurada. No, no por ellos, sino por los que no tienen cargos en la burocracia, por los que no tienen acceso a la administración pública para plantear sus problemas y que se los resuelvan, para que se les escuche su pobreza, para que se les dé una muestra de afecto y de solidaridad, que se los podría dar un Presidente copeyano o un gobierno donde el Partido COPEI sea también partido de gobierno…”

Barbie Sáez, elemento de campaña

Entonces, cuando parecía que Irene Sáez no detendría a Chávez—además, poco después se le cayó la estatua de Bolívar en la Plaza de Chacao, se dejó vestir y peinar en imitación de Evita Perón y, más gravemente, no tuvo más remedio que abrir la boca—y la candidatura de Alfaro Ucero no terminaba de arrancar, se le ocurrió a alguien que un cerco de gobernadores del bipartidismo pudiera mantener a raya al candidato del MBR-200, quien quedaría «aislado en su posición central».

Pero Alfaro era, al decir del propio Herrera Campíns, «un hombre serio». Cuando supo de la ocurrencia, dijo que eso se haría sobre su cadáver, puesto que el Congreso de la República acababa de reformar la Ley Orgánica del Sufragio—diciembre de 1997—y había hecho que coincidieran las elecciones presidenciales y de gobernadores. No era nada serio, opinó indignado, que sólo seis meses después el mismo congreso hiciera lo contrario en una maniobra electorera burda que no pasó inadvertida a los electores de 1998.

Acción Democrática complació a Alfaro: pasó por sobre el cadáver político que Alfaro le parecía, lo desconoció como candidato y cambió en menos de 24 horas la cerradura de su comando de campaña, donde no pudo entrar quien un día antes fuera el hombre más poderoso del partido.

………

Estas cotas de desvergüenza, no obstante, han sido largamente superadas por quien fue su beneficiario en 1998: Hugo Chávez Frías. No hay en nuestra historia republicana un aprovechamiento de los recursos públicos en beneficio sectario tan extenso, tan intenso, tan insolente, tan obsceno, como el del aparato de dominación establecido por Hugo Chávez Frías. El culto a la personalidad que fue notorio en Antonio Guzmán Blanco es juego de niños, en comparación con el que permite Chávez en adulación suya y promoción de su persona política. Hubiera querido el hijo de Antonio Leocadio aunque fuera una sola gigantografía con su efigie, como las que han ofendido los ojos ciudadanos a cargo de los presupuestos de ministerios y otras agencias—PDVSA, el SENIAT y el Metro de Caracas muy notoriamente—en procura de ventajas políticas y electorales de quien es hoy el Presidente de la República de Venezuela, que de bolivariana no tiene un ápice.

Claro, Jordy Moncada tiene razón al señalar a Capriles Radonski que «luego de 11 años de actos condenables no se puede dar un primer paso copiando las formas que tanto criticamos y deseamos cambiar». Chávez es descarado en asuntos de peculado de uso, pero lo que lo diferencia de políticos que se presentan como si fueran moralmente superiores no es lo cualitativo del abuso, sino su cantidad. Si Chávez fuera meramente un maleducado que no observa las formas de una urbanidad política que él desprecia y los demás cuidan por aparentar decencia política, entonces la política opositora es la hipocresía. Esto equivale, diría Sri Radhakrishnan, a criticar al lobo no porque se come al cordero, sino porque lo hace sin cubiertos.

El gobierno demasiado largo de Hugo Chávez es muy pernicioso, y no sólo porque no come con cuchillo y tenedor. LEA

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