En recuerdo de Josefa Cotillo, La Polaca (Barrio de Lavapiés, Madrid, 1944 – Sevilla, 2010)
A ME, a un mes de su partida
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Abel Korzienowski, músico, nació en Cracovia, Polonia, el 18 de julio de 1972; es decir, tiene 39 años de edad. Ésta es la edad que no pudo superar su más famoso e importante compatriota y colega, Federico Chopin (1810-1849). He aquí música de ambos, reunida para repasar con lápiz HTML una trayectoria, el profundo eje creativo del sufrido pueblo polaco.
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Fryderyk Franciszek Chopin murió en París, consumido por la tuberculosis. Era esa ciudad el escenario de su considerable éxito en vida, el espacio en el que encontró la pasión de Georges Sand (Amantine Lucile Aurore Dupin), su ciudad de adopción, la que, a pesar de su glamour y su veneración por él, nunca pudo hacerle olvidar su tierra y su gente polacas. El levantamiento de esta gente contra el yugo ruso en 1830 fue sangrientamente suprimido; Varsovia fue bombardeada por los cañones sin misericordia. Comenzó entonces la Gran Emigración Polaca, y Chopin llegó a París en septiembre de 1831; un compañero refugiado era Teófilo Kwiatkowski, que lo retrataría en su triunfo y en su deceso. El Estudio «Revolucionario»—#12 del opus 10, en Do menor, compuesto en Viena en 1831—expresó su furia patriótica ante los sangrientos sucesos. (—¿Eres tú, Dios, acaso un ruso?—escribió en su diario). Vladimir Horowitz interpreta esa obra emblemática, con la apropiada fiereza eléctrica que fue sólo suya, en esta grabación de 1975:
Estudio Revolucionario, op. 10 #12 en Do menor – Vladimir Horowitz
Chopin al piano: Baile en el Hotel Lambert de París, de Kwiatkowski
La furia de Chopin dio paso a la melancolía, y ésta es uno de los sellos propios de su música, muy mayormente para piano solo. El tono melancólico y de gran belleza de sus composiciones, por otra parte, convenía al temperamento romántico, dominante en su época. Habiendo adquirido la nacionalidad francesa en 1835, vio en este año a sus padres por última vez a su paso por Cárlsbad, en la Bohemia occidental. Para ese entonces, ya era un artista de fama europea, a quien Robert Schumann había proclamado un genio. De regreso hacia París, se reencontró con María Wodzińska, su compatriota de dieciséis años, a quien pidió en matrimonio al año siguiente, pero la tierna edad de la novia y su propia salud—en el invierno anterior, llegaron a Varsovia rumores de su muerte—pospusieron por siempre la celebración de la boda. (El Vals del adiós, en La bemol Mayor, marca la imposibilidad de ese amor). Le quedaban fuerzas para trece años más, prolíficos, asombrosos.
En 1836 conoció a Amantine Dupin, en ese momento amante de su amigo Franz Liszt, y comenzó con ella una tormentosa relación que duraría diez años. Ella, escritora que vestía como hombre y adoptara el nom de plume masculino de Georges Sand, fue una influencia benéfica en su inventiva musical; también cuidó a Chopin enfermo, en una temporada en la isla de Mallorca (de noviembre de 1838 a febrero de 1839). Entre María y Amantina, Chopin sostuvo un episódico amorío con Delfina Potocka, quien era su prima.
Los amores de Federico Chopin
María Wodzińska – Autorretrato
Delfina Potocka – Moritz Daffinger
Sand cose, Chopin toca – Eugène Delacroix
La relación con Amantine terminó en 1847. Al año siguiente, luego de la revolución parisina de marzo de 1848, Chopin viajó a Londres, donde hizo su última aparición pública como concertista a beneficio de los refugiados polacos en Inglaterra. Su salud empeoraba con los días y sus recursos económicos no eran los de antes. Murió en París, en un buen apartamento, el #12 de la Place Vendôme, cuya renta pagaba su adinerada alumna y asistente ocasional, Jane Stirling. El día era el 17 de octubre de 1849.
Derniers instants de Frédéric Chopin – Teofil Kwiatkowski, por encargo de Jane Stirling
En su noble memoria, se pone acá algunas de sus piezas más características y hermosas.
Estudio en Mi mayor, op. 10 #3 – Maurizio Pollini
Preludio #12 en Sol sostenido menor, op. 28 – Vladimir Horowitz
Nocturno #4 en Fa mayor, op. 15 #1 – Maria João Pires
Preludio #17 en La bemol mayor, op. 28 – Ivo Pogorelich
Preludio #4 en Mi menor – Wladislaw Szpilman Preludio #20 en Do menor, op. 28 – Vladimir Ashkenazy
Nocturno #13 en Do menor, op. 48, #1 – Eugene Istomin
Finalmente, el Nocturno en Mi menor, op. 72 #1 (Póstumo) es interpretado acá por Scott MacIntyre, quien fue finalista favorito en el programa de concursos American Idol en 2009. (El Sr. MacIntyre, de 25 años de edad, sufre de visión de túnel. Su campo visual es sólo 2% del normal).
Es todavía hoy Federico Chopin el dueño del piano. Pianista, fue sin embargo él quien dijo: «Sólo hay algo más hermoso que una guitarra: dos guitarras». Paráfrasis: «Sólo hay algo tan hermoso como un nocturno de Chopin: otro de sus nocturnos».
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Abel Korzeniowski, cellista como su madre
Korzeniowski, en cambio, está en la plenitud de su proceso creador de música. Viene de una familia musical; sus dos hermanos son músicos y su madre es intérprete del violonchelo, y es este instrumento el que Abel escogió como su especialidad. Su producción se dirige fundamentalmente a la musicalización de cine y obras de teatro, y se la consigue en filmes polacos—Un ángel en Cracovia, El clima de mañana, Gwiazda Kopernika (La estrella de Copérnico)—y películas de Hollywood: Terra (o La batalla por Terra), Tickling Leo, PU-239 y la aclamada A single man, con la actuación estelar de Colin Firth.
Musicalización nominada al Globo de Oro en 2009 (clic para ampliar)
Abel Korzeniowski es graduado en composición y violonchelo de la Academia de Música de Cracovia, donde estudió bajo el muy importante compositor polaco contemporáneo Krzystof Penderecki (La Pasión según San Lucas, Trenodia por las víctimas de Hiroshima). Hay una similitud estilística, minimalista, entre la música de Korzeniowski y otros compositores contemporáneos, como Philip Glass o Arvo Pärt. De melodías simples y repetitivas—a fin de cuentas, la música para el cine tiene por objeto establecer un refuerzo sonoro de la imagen, un ambiente—, sus obras son sin embargo de significativa riqueza armónica y no poca belleza temática. En materia de textura, por otro lado, la simplicidad de sus diseños melódicos recuerda a la música renacentista. La fama de competente compositor que tiene Korzeniowski, conseguida con tales planteamientos elementales, le valió ser escogido para musicalizar una rematrización de la película Metrópolis (1927), de Fritz Lang, uno de los clásicos del cine expresionista alemán.
Torre de Babel, Metrópolis – Fritz Lang
Torre de Babel – Brueghel el viejo (clic amplía)
Las piezas que siguen están entre las más conocidas de este apreciado compositor polaco.
Song of time – Music for drama
Drowning – A single man
My sons are alive – Tickling Leo
Nowy dzien – Nuevo día
Sinfonía del miedo – Metrópolis
Stillness of the mind – A single man
Sunset – A single man
Coronemos esta muestra de la música de Abel Korzeniowski con el video que sigue; la pieza tiene el nombre de Birdie (Pajarillo, pero no en nuestro sentido llanero), de la película Battle for Terra. Es música hermosa, y la opulenta fuerza de las imágenes se lleva muy bien con ella. No deje de poner este festín audiovisual a pantalla completa. LEA
El transbordador espacial Endeavour (Emprendimiento) despegó del Centro Espacial Kennedy a las 8:56 ET del lunes 16 de mayo en su último viaje (penúltimo del programa; el Atlantis cerrará la larga y mayormente exitosa serie en junio). Se dirige a la Estación Espacial Internacional, a la que llevará equipo y otros suministros. El equipo principal, la máquina AMS (por sus siglas del inglés: Alpha Magnetic Spectrometer), será instalado en la estación con el propósito de llevar a cabo experimentos que pudieran detectar antimateria y/o materia oscura. Se trata de un equipo de fabricación internacional a un costo de dos mil millones de dólares.
El tamaño del AMS comparado con nosotros
Un concepto de antimateria fue formulado ya a fines del siglo XIX. Luego de nociones más o menos nebulosas de Willam Hicks, el físico británico (nacido en Alemania) Arthur Schuster habló de antimateria y antiátomos en dos cartas de 1898 a la revista Nature, en las que llegó a visualizar la aniquilación de materia y antimateria al encontrarse. La formulación moderna es la de Paul Adrien Maurice Dirac, quien predijo en 1928 un antielectrón, una partícula idéntica al electrón en todas sus propiedades (masa, espín) salvo en su carga eléctrica, que sería en su caso positiva, o contraria a la del electrón. En 1932, Carl D. Anderson confirmó experimentalmente la predicción de Dirac y llamó positrones (por su carga eléctrica positiva) a las partículas que pudo observar. Más adelante, el concepto fue generalizado para postular que toda partícula subatómica tiene su correspondiente antipartícula, y así dar actualidad a la idea de una antimateria. Por su mayor parte, la materia observable en el universo es, justamente, materia; la cantidad de antimateria sería más bien minúscula, y esta asimetría en la distribución de materia y antimateria es uno de los acertijos no resueltos de la física. Cuando materia y antimateria se encuentran, se produce su aniquilación mutua, quedando en su lugar energía en forma de radiación electromagnética.
Lo de la materia oscura es algo enteramente distinto, y bastante más misterioso. De hecho, la materia oscura y la más abundante energía oscura son una sorpresa incómoda para la cosmología, pues entre ambas constituirían más del 90% de la masa presente en el universo. Sólo 4,6% de ésta correspondería a materia cuya naturaleza es la que laboriosamente ha llegado a ser comprendida durante más de un siglo de física subatómica o de partículas. Lo que se creía la coronación de esta rama de la física, el Modelo Estándar propuesto por Murray Gell-Mann, es aplicable a menos de 5% de la masa-energía existente en el cosmos. En una digresión sobre las virtudes de un buen político, (El político virtuoso, 18 de octubre de 2007), propuse que esta situación de la física, la más matemática, la más rigurosa de las ciencias experimentales era una lección de modestia:
El primer día de este mes de octubre, la revista Newsweek reportaba sobre los problemas novísimos que ha traído a la Física la constatación de que el cosmos contiene inconmensurables cantidades de materia y energía “oscuras”, las que son muchísimo mayores que la materia y energía para las que existen teorías más o menos aceptables. Es decir, que ignoramos cómo es y cómo se comporta el 96% de la materia y la energía contenida en el universo. Nuestra ciencia más avanzada ha conseguido, a duras penas, articular explicación acerca del comportamiento de sólo el 4% del cosmos. Newsweek escogió el siguiente título para el artículo referido: “En la ‘energía oscura’, humildad cósmica”.
Y en Tiempo de incongruencia, la sección final de un trabajo de febrero de 1985, ya anticipaba:
Ese nuevo actor político, pues, requiere una valentía diferente a la que el actor político tradicional ha estimado necesaria. El actor político tradicional parte del principio de que debe exhibirse como un ser inerrante, como alguien que nunca se ha equivocado, pues sostiene que eso es exigencia de un pueblo que sólo valoraría la prepotencia. El nuevo actor político, en cambio, tiene la valentía y la honestidad intelectual de fundar sus cimientos sobre la realidad de la falibilidad humana. Por eso no teme a la crítica sino que la busca y la consagra.
Y es que en la misma matemática, por excelencia la reina del conocimiento humano, nos topamos con límites fundamentales. Así puse, en comentario sobre los famosos teoremas de Kurt Gödel (1931) de un trabajo de diciembre de 1990:
En términos generales, el límite gödeliano constituye una sobria advertencia, puesto que, si ni siquiera la “reina de las ciencias”, el conocimiento más frío y seguro está libre de inconsistencia, no puede admitirse de otras ciencias—digamos de las políticas, por poner un caso—la pretensión que fue negada a la matemática.
Claro, no abundan en el mundo, menos en Venezuela, los políticos modestos. LEA
Es muy referido, en la crónica política venezolana de los últimos años, el episodio de la «coronación» de Carlos Andrés Pérez al inicio de su segundo y peor gobierno: el acto principal en el Teatro Teresa Carreño y las actividades periféricas de visitas y agasajos menores. Tampoco es desconocido que la estrella de los visitantes extranjeros que vinieron al país en esa ocasión fue Fidel Castro. Por estos días, el general Carlos Julio Peñaloza asegura que Castro trajo un contrabando de armas para alimentar el «Caracazo» que se desataría poco después. Peñaloza—como quienes aseguraban hasta la semana pasada que Barack Obama no había nacido en los EEUU y ahora se han mudado a la tesis de que bin Laden no está muerto—disfruta una buena teoría de conspiración pero, por muy activo que se haya mostrado últimamente (¿qué andará buscando?), no ha aportado la más mínima prueba de esa aseveración, y sobre cosa de tanta monta conviene tenerla.
Un participante local en el real sarao, más bien menor, era Hugo Chávez, entonces en servicio militar activo. Éste confesó el 13 de enero de 2009, en la Asamblea Nacional y sin que viniera al caso o se lo hubieran pedido, que el día de la toma de posesión de Pérez procuró exhibirse como uno de sus más calurosos partidarios. EnCarácter del reo(Carta Semanal #319 de doctorpolítico, 12 de febrero de 2009) referí esto último de la siguiente manera:
El 13 de enero de este año todavía incipiente, Chávez torturaba a los televidentes venezolanos con una alocución de más de siete horas y media desde la Asamblea Nacional. Se trataba de su informe de gestión al concluir el ejercicio de 2008, al que convirtió en panegírico de los diez años que ya lleva en el poder, que asumió por vez primera el 2 de febrero de 1999. Entre los asistentes que no pudieron despegarse de sus asientos estaban, como es natural, los diputados mismos y las barras convocadas para el apoyo ruidoso y borreguil, pero también sufrieron el excesivo y autobiográfico abuso los miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país. Entre otras barbaridades, éstos debieron escuchar la explicación acerca de cómo el presidente Chávez mentía, por propia admisión, una veintena de años atrás.
En efecto, en uno de sus peculiares recuentos históricos, el recuerdo de Hugo Chávez regresó a febrero de 1989, cuando Carlos Andrés Pérez asumía por segunda vez la Presidencia de la República. Chávez aludió específicamente al acto de toma de posesión de Pérez en el Teatro Teresa Carreño, el fastuoso acto que mereció el cognomento de “coronación” e irritó a una población muy exigida, a la que días después se le aumentaría el precio de la leche y el pan, y el del transporte público al producirse el aumento del precio de la gasolina; a esa población que reaccionaría airada con el “Caracazo” del 27 y 28 de febrero de ese año. Recordó Chávez, incluso, que Fidel Castro, su “padre”, estaba entre los circunstantes que aplaudían a Pérez. Entonces, el Presidente de la República contó a quienes apenas comenzaban la sufriente audición, y a quienes en ese momento lo veían y escuchaban por radio o televisión, cómo es que él era quien aplaudía más frenéticamente, aunque por supuesto conspiraba ya activamente, para que se le tuviera por persona afecta al régimen. Esta confesión la expuso con orgullo satisfecho, como si el engaño fuera travesura meritoria, inmoralidad necesaria a la revolución que todo lo absuelve.
Le causaba gracia ser pintado como monarca
La presencia de Fidel Castro fue, en esa oportunidad, muy importante para algunos. Casi un millar de trabajadores intelectuales del país, la mayoría de ellos ligada a la Universidad Central de Venezuela, se retrató en grupo con su firma al pie de un manifiesto que lo declaraba «entrañable referencia». El texto fue publicado en el diario El Nacional el 1° de febrero de 1989 y cuarenta y ocho horas más tarde en el diario 2001. Resulta muy interesante repasar esa nómina de admiradores, en la que ciertos nombres son los esperados; otros, en cambio, pescuecean hoy para ser aplaudidos como heroicos combatientes del chavo-castrismo. Una de esas firmas elogiosas del déspota cubano esperó dieciséis años para escribir en 2005: «…las fotografías del presidente Hugo Chávez con Fidel Castro producen esa terrible desazón porque son el emblema del descaro con que el gobierno autoritario de Venezuela procura y paga a precio de oro una intervención extranjera, que, encima, lleva la marca de una dictadura ferozmente represiva, sanguinaria y empobrecedora…» (Milagros Socorro. Ya Castro no le parece tan entrañable).
Para combatir el olvido que convendría a quienes hubieran debido contentarse mucho con el «socialismo del siglo XXI», he aquí, de seguidas, el texto del muy miope manifiesto y la nómina, en orden alfabético de apellidos, de ese club pretencioso en el que no faltan inconsistentes, tal vez postizos, falsos antichavistas de ahora. LEA
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MANIFIESTO DE BIENVENIDA A FIDEL CASTRO
Nosotros, intelectuales y artistas venezolanos al saludar su visita a nuestro país, queremos expresarle públicamente nuestro respeto hacia lo que usted, como conductor fundamental de la Revolución Cubana, ha logrado en favor de la dignidad de su pueblo y, en consecuencia, de toda América Latina.
En esta hora dramática del Continente, sólo la ceguera ideológica puede negar el lugar que ocupa el proceso que usted representa en la historia de la liberación de nuestros pueblos. Hace treinta años vino usted a Venezuela, inmediatamente después de una victoria ejemplar sobre la tiranía, la corrupción y el vasallaje. Entonces fue recibido por nuestro pueblo como sólo se agasaja a un héroe que encarna y simboliza el ideal colectivo. Hoy, desde el seno de ese mismo pueblo, afirmamos que Fidel Castro, en medio de los terribles avatares que ha enfrentado la transformación social por él liderizada y de los nuevos desafíos que implica su propio avance colectivo, continúa siendo una entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza, la de construir una América Latina justa, independiente y solidaria.
1. Guillermo Abdala, escultor 2. Carmen Absueta, escritora 3. Ángel Eduardo Acevedo, escritor 4. Josefina Acevedo, cineasta 5. Elizabeth Acosta, investigadora Inst. de Investigaciones Econ. y Sociales UCV 6. Enriqueta Acosta, prof. UCV 7. Maruja Acosta, prof. Sociología UCV 8. Oscar Acosta, director teatral 9. Vladimir Acosta, coordinador de la Facultad de Economía UCV 10. Lola de Acuña, prof. LUZ 11. Emilio Agra, artista gráfico 12. Gilberto Agüero Gómez, dramaturgo 13. Sadia Aguilar, historiadora 14. Carlos Aguirre, titiritero 15. Jacqueline Aguirre, periodista 16. Marcial Aguirre, artista plástico 17. Yohana Ahumada, actriz 18. Alberto Alcalá, periodista 19. Gilberto Alcalá, periodista 20. Gustavo Alcalá, escritor 21. Luis Alcalá, prof. UDO 22. Aureliano Alfonzo Torres, cineasta 23. Ángel Alvarado, escritor 24. Hernán Alvarado, artista plástico 25. Iris Alvarado, artista plástica 26. Ramón Alvarado, prof. Economía UCV 27. Gisela Alvaray, directora de la Escuela de Educación UCV 28. Adolfo Álvarez, prof. Educación UCV 29. Eduardo Álvarez, escritor 30. Humberto Álvarez, periodista 31. Javier Álvarez, cineasta 32. María del Mar Álvarez, prof. Trabajo Social UCV 33. Maritza Álvarez, coordinadora Inst. de Investigaciones Económicas UCV 34. Sergio Alves Moreira, escritor 35. Ana Amundaray, fotógrafa 36. Raiza Andrade, prof. Sociología ULA 37. Luis A. Angulo, escritor 38. Laura Antillano, escritora 39. Sergio Antillano G., crítico de arte 40. Alfredo Anzola, cineasta 41. Carmen Aranguren, prof. ULA 42. Elizabeth Araujo, periodista 43. Edmundo Aray, escritor 44. Ignacio Luis Arcaya, ex canciller 45. Armando Arce, cineasta 46. Ernesto Arends, prof. ULA 47. Romelia Arias, vicepresidenta del Ateneo de Caracas 48. Carmen Amelia Arma, investigadora ININCO 49. Alfredo Armas Alfonzo, escritor 50. Lali Armengol, dramaturga 51. Ruperto Arocha, prof. Filosofía UCV 52. César Arteaga, prof. Derecho UC 53. Jorge Arteaga, pintor 54. Pilar Arteaga de Hernández, promotora de espectáculos 55. Verónica Artigas, actriz 56. Solange Arvelo, artista plástica 57. Alberto Arvelo Mendoza, cineasta 58. Alberto Arvelo Ramos, escritor 59. Consuelo Ascanio, prof. Administración UCV 60. Francisco Ascanio, farmacéutico 61. Haydée Ascanio, cineasta 62. María Elena Ascanio, promotora cultural 63. Rodolfo Ascanio, prof. Medicina UCV 64. Michelle Ascencio, directora de la Escuela de Letras UCV 65. Omar Astorga, prof. Filosofía UCV 66. Rosamaría Atencio, cineasta 67. Alidha Ávila, cineasta 68. Ligia Ávila, escritora 69. María Magdalena Ávila, promotora cultural 70. Sonia Azparren, economista 71. Carlos Azpúrua, cineasta 72. Guadalupe Babia, investigadora UCV 73. Aquiles Báez, músico 74. Juan Carlos Báez, historiador 75. Carmen Elena Balbás Rivas, prof. Comunicación Social UCAB 76. Jorge Ball, fotógrafo 77. Ricardo Ball, director de la Escuela de Comunicación Social LUZ 78. Rubén Ballesteros, vicerrector académico UC 79. José Balza, escritor 80. Jorge L. Barboza, escritor 81. Alberto Barrera, escritor 82. Olegario Barrera, cineasta 83. Juan Barreto, periodista 84. Luz Marina Barreto, prof. Filosofía UCV 85. Oswaldo Barreto, escritor 86. Pedro Barreto, escultor 87. Rafael Ángel Barreto, presidente IVCA 88. Sergio Barreto, investigador CENAM-UCV 89. Abdala Barrios, escritora 90. Fabricio Barrios, comunicador social 91. Gladys de Barrios, prof. UPEL 92. José Barroeta, escritor 93. Luisa Barroso, periodista 94. Cristóbal Bastidas, prof. Trabajo Social UCV 95. Oscar Bastidas, prof. Administración UCV 96. Oscar Battaglini, historiador 97. Carlos Becerra, prof. Arquitectura UCV 98. Francisco Bechara, decano de la Facultad de Odontología UCV 99. Ramón Belisario, pintor 100. Giovanna Bellarino, fotógrafa 101. Freddy Bello, prof. UC 102. Mauro Bello, pintor 103. Milena Bello, prof. UC 104. José Gregorio Bello Porras, escritor 105. Dolly Benavides, periodista 106. José Benedetto, arquitecto 107. Edgar Benítez, psiquiatra 108. Luna Benítez, periodista 109. Manuel Bermúdez, escritor 110. Winston Bermúdez, economista 111. Luis Bermúdez Romero, escritor 112. Pedro Beroes, escritor 113. José Berroterán, músico de “Un Solo Pueblo” 114. Marisela Berti, actriz 115. Edme Betancourt de García, vicerrectora administrativa UC 116. Luisa Bethencourt, prof. CENDES 117. Teresa Biancelli, prof. Historia UCLA 118. Luis Bigott, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV 119. Marcelino Bisbal, director de la Escuela de Com. Social UCV 120. Antonio Blasco, prof. UC 121. Miguel Bolívar, prof. Sociología UCV 122. Modesta Bor, compositora 123. Jorge Borges, actor 124. José Borges, actor 125. Eudis Borra, prof. Medicina UCV 126. Velia Bosch, escritora 127. Carlos Botto, prof. Medicina UCV 128. María Teresa Boulton, fotógrafa 129. Gabriel Bracho, pintor 130. Helena de Bracho, periodista 131. Sandra Bracho, fotógrafa 132. América Bracho E., periodista 133. Martiniano Bracho Sierra, escritor 134. Madilia Braga Díaz, prof. de Ballet 135. José Luis Briceño, prof. Economía UCV 136. Mirna Briceño, prof. Trabajo Social UCV 137. Argimiro Briceño León, promotor cultural 138. Roberto Briceño León, prof. Sociología UCV 139. Luis Enrique Brito, fotógrafo 140. Luis Britto García, escritor 141. Jacques Broquel, bailarín 142. Ana Brumlick, arquitecta 143. Luisa Bujanda, psicóloga 144. J. J. Burgos, escritor 145. Manuel Caballero, escritor 146. Antonio Cabezas, artista gráfico 147. Erubí Cabrera, productora teatral 148. Jesús María Cadenas, miembro del Consejo Universitario UCV 149. José Luis Cadenas, fotógrafo 150. Rosita Caldera, periodista 151. María Calderón, músico 152. Sari Calogne, directora de la Escuela de Educación UCV 153. Agustín Calzadilla, ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos 154. Juan Calzadilla, escritor 155. Pedro Calzadilla Álvarez, historiador 156. Juan Antonio Calzadilla Arreaza, escritor 157. Luisa Camacho, investigadora social 158. Yolanda Camacho de Rodríguez, Grupo “Las Moño Suelto” 159. Alberto Camarriel, prof. Economía de la UCV 160. Milagros Camejo Octavio, Grupo “Las Moño Suelto” 161. Carmen Teresa Camino, pintora 162. Antonio Campos, director teatral 163. Beatriz Campos, prof. de la UDO 164. Miguel Ángel Campos, escritor 165. José Campos Biscardi, pintor 166. José Canache, escritor 167. Aureliano Canchica, prof. de Educación UCV 168. Malula Capello, escritora 169. Graciela Capriles, psicóloga 170. Simonne Capriles, economista 171. Alfredo Caraballo, prof. Sociología UCV 172. Arturo Cardozo, historiador 173. Lubio Cardozo, escritor 174. Freddy Carquez, prof. Medicina UCV 175. Gonzalo Carrero, prof. Trabajo Social UCV 176. Julio Carrillo, escritor 177. Margot Carrillo Pimentel, prof. ULA 178. Elisa Carvalho, prof. Humanidades UCV 179. Elisa Casado, prof. Educación UCV 180. Ramón Casanova, prof. de CENDES 181. Victoria Casanovas, prof. Economía UCV 182. Nora Castañeda, coordinadora administrativa de Economía UCV 183. Antonio Castejón, decano de la Fac. de Ciencias Experimentales LUZ 184. Marianela Castés, prof. de Medicina UCV 185. Adicea Castillo, prof. Economía UCV 186. Alfrides Castillo, prof. Sociología UCV 187. Carlos Castillo, cineasta 188. Evelia Castillo, actriz 189. Freddy Castillo, escritor 190. Jorge Castillo, arquitecto 191. María Teresa Castillo, presidenta del Ateneo de Caracas 192. Ocarina Castillo, directora de cultura UCV 193. Omar Castillo, periodista 194. Zoila Castillo, cineasta 195. Gregorio Antonio Castro, director de la Escuela de Sociología UCV 196. Guillermo Castro, investigador ININCO 197. Claudio Cedeño, caricaturista 198. Gema de Cedeño, pintora 199. Ismael Cejas, prof. ULA 200. Audio Cepeda, fotógrafo 201. Alfredo Chacón, escritor 202. Ana Cointa Chacón, periodista 203. Germania Chacón, promotora cultural 204. Roberto Chacón, prof. ULA 205. Román Chamorro, cineasta 206. Rubén Chamorro, cineasta 207. Oscar Chaparro, cineasta 208. Irwing Chapellín, artista plástico 209. Haydée Chavero, prof. Arte UCV 210. Carmelo Chillida, ex vicerrector UCV 211. José Luis Chiquito León, secretario UC 212. César Chirinos, escritor 213. Diego Nicolás Chirinos, periodista 214. Edmundo Chirinos, ex rector UCV 215. Orlando Chirinos, escritor 216. Frank Cisneros, dibujante 217. Vial Cisneros, arquitecto 218. Omar Luis Colmenares, periodista 219. Héctor Colmenares Díaz, escritor 220. Hely Colombani, escritor 221. Aída Cometta Manzoni, escritora 222. Alberto Comte, escritor 223. Yorlando Conde, director de teatro T-POS 224. Amanda Contreras, prof. Trabajo Social UCV 225. Elsy Contreras, tallista 226. Fernando Contreras, prof. ULA 227. Gustavo Contreras, prof. UC 228. Diómedes Cordero, escritor 229. Rafael Cordero, prof. Psicología UCV 230. Jesús Cordero Giusti, promotor cultural 231. Armando Córdoba, prof. Economía UCV 232. Víctor Córdova, prof. Economía UCV 233. Máximo Corrales, promotor cultural 234. Marbella Correa, prof. UFM 235. Belkis Cortez, prof. ULA 236. Laura Cracco, escritora 237. Virgilio Crespo, Danzaluz 238. Jacinto Cruz, actor 239. Teresa Cuberos, prof. UCV 240. Alfonso Cuesta y Cuesta, escritor 241. Luis Cuevas, pintor 242. Víctor Cuica, músico 243. Miguel Curiel, cineasta 244. Nicolás Curiel, director teatral 245. Antonio E. Dagnino, actor 246. Maruja Dagnino, cineasta 247. Luis F. Damiani, prof. Sociología UCV 248. Miguel Elías Dao, cronista de Puerto Cabello 249. Haleis Dávila, prof. Sociología UCV 250. Rui De Carvalho, psiquiatra 251. Pablo De La Barra, cineasta 252. Venancio De La Cruz, prof. Trabajo Social UCV 253. Mario Del Moral, músico 254. Paúl Del Río, pintor 255. Cruz Elena Delgado, promotora cultural 256. Kotepa Delgado, escritor 257. Fernando Delgado Espinoza, médico 258. Igor Delgado Senior, escritor 259. María Cristina Di Prisco, prof. Medicina UCV 260. Rafael Di Prisco, escritor 261. Luisa E. Díaz, promotora cultural 262. María Lucía Díaz, prof. Comunicación Social UCV 263. Mercedes Díaz, actriz 264. Raúl Díaz, pintor 265. Trino Díaz, vicerrector administrativo UCV 266. Oscar Díaz Punceles, escritor 267. Gustavo Díaz Solís, escritor 268. Franca Donda, fotógrafa 269. Josune Dorronsoro, crítico de arte 270. Pedro Duno, escritor 271. Paulino Durand, actor 272. Aracelys Echeverría, arquitecto 273. Elías Eljuri, decano de la Facultad de Economía UCV 274. Perán Erminy, crítico de arte 275. Ralph Erminy, arquitecto 276. Julio Escalona, prof. Psicología UCV 277. Elisa Escámez, actriz 278. Elba Escobar, actriz 279. Kiddio España, director del Teatro Estable de Oriente 280. Homero Español, prof. Economía UCV 281. María Eugenia Esparragoza, cineasta 282. Gioconda Espinel, prof. Trabajo Social UCV 283. Manuel Espinoza, artista plástico 284. Elena Estaba, directora de Planeamiento UCV 285. Malila Estaba, pintora 286. Rosa Estaba, prof. Geografía UCV 287. Rosa Estacio, prof. Economía UCV 288. Arnaldo Esté, prof. Filosofía UCV 289. Gaudi Esté, escultora 290. Edna Estéves, coordinadora del vicerrectorado administrativo 291. Raúl Estevez, prof. Física ULA 292. Víctor Fajardo Cortez, prof. CENDES 293. Humberto Farfán, coordinador de Trabajo Social UCV 294. David Fermín, prof. ULA 295. Alexis Fernández, escritor 296. Beatriz Fernández, prof. CENDES 297. Federico Fernández, fotógrafo 298. Gladys Fernández, directora de la Escuela de Administración UCV 299. José Fernández, prof. Psicología UCV 300. José Humberto Fernández, titiritero 301. Liliana Fernández, prof. UCV 302. Hugo Fernández Oviol, escritor 303. Marisol Ferrari, bailarina 304. Yoston Ferrigni, prof. Sociología UCV 305. Lady Fonseca, prof. de Trabajo Social UCV 306. Nereida Fonseca, promotora cultural 307. Roberto Fontana, fotógrafo 308. Celso Fortoul, prof. Ingeniería UCV 309. Lydda Franco Farías, escritora 310. Luis Fuenmayor, rector UCV 311. Elizabeth Fuentes, periodista 312. Rafael Fuentes, promotor cultural 313. Maite Galán, promotora cultural 314. Alberto Galíndez, actor 315. Francisco Gallardo, director teatral 316. Eduardo Gallegos Mancera, escritor 317. Orlando Gámez, músico 318. Raquel Gamus, prof. UCV 319. Alix García, secretaria del Consejo Universitario UCV 320. Jesús García, antropólogo 321. Luis García, fotógrafo 322. Luis R. García, periodista 323. Luis Rafael García, periodista 324. Marcela García, prof. UCV 325. María García, prof. LUZ 326. Víctor García, promotor cultural 327. Yajaira García, periodista 328. Zacarías García, artista plástico 329. Humberto García Arocha, ex ministro de Educación 330. Gonzalo García Bustillos, ex ministro de la Secretaría de la Presidencia 331. José Francisco García Marcano, prof. UC 332. Manuel García Pulido, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV 333. Emiro García Rosas, periodista 334. José Luis Garrido, artista gráfico 335. Judith Gasparini, actriz 336. Paolo Gasparini, fotógrafo 337. Esther Gautier, presidenta de CENATEV 338. Francisco Gavidia, prof. ULA 339. Gertrudis Gavidia, prof. ULA 340. Inmaculada Gavidia, cineasta 341. Jesús Gazo, s.j., presbítero 342. Elena Gil, cantante 343. Frida Gil, músico de Un Solo Pueblo 344. Ricardo Gil, historiador 345. Carlos Giménez, director teatral 346. Lulú Jiménez Valdivia, investigadora CELARG 347. Jorge Giordani, prof. CENDES 348. Nagliegli Godoy, coordinadora Galería “Viva México” 349. Xitlalli Godoy, actriz 350. Jesús Golindano, periodista 351. Valmore Gómez, cineasta 352. Ileana Gómez C., traductora 353. Asdrúbal González, historiador 354. Beatriz González, historiadora 355. Carlos A. González, prof. Medicina UCV 356. Cristina González, periodista 357. Eberto González, prof. UFM 358. Franklin González, prof. Trabajo Social UCV 359. Gonzalo González, politólogo 360. Noel González, junta directiva de FEVEC 361. Oswaldo González, prof. UC 362. Raúl González, fotógrafo 363. Reddy González, artista plástico 364. Roberto González, artista plástico 365. Manuel González Abreu, prof. Economía UCV 366. Néstor González Acuña, prof. Administración UCV 367. Alí González P., miembro del Consejo Universitario UCV 368. Beatriz González Stephan, prof. UCV 369. Jesús Alberto González Vegas, prof. Medicina UCV 370. Marisela Gonzalo, semióloga 371. Elsa Gramcko, pintora 372. Ida Gramcko, escritora 373. Omar Granados, prof. ULA 374. Edgardo Greco, promotor cultural 375. Aníbal Grunn, actor 376. Jesús Enrique Guédez, cineasta 377. María Guédez, ceramista 378. Cleides Guerra, directora Escuela de Idiomas UCV 379. Cristóbal Guerra, periodista 380. Elena Guerra, prof. Trabajo Social UCV 381. Ibrahím Guerra, director teatral 382. Carmen Priscila Guevara, prof. UDO 383. Emil Guevara, prof. UCV 384. Arturo Gutiérrez, escritor 385. Jesús Rafael Gutiérrez, prof. Medicina UCV 386. José Albano Gutiérrez Pacheco, prof. UC 387. Eduardo Guzmán, arquitecto 388. Manuel Guzmán, director Revista Letras UCV 389. Mario Handler, cineasta 390. Maryam Hanson, prof. UCV 391. Ana Cristina Henríquez, cineasta 392. Alba Rosa Hernández, prof. USB 393. Amelia Hernández, periodista 394. Ana Rosa Hernández, prof. Trabajo Social UCV 395. Augusto Hernández, fotógrafo 396. Emely Hernández, prof. Arte UCV 397. Enrique Hernández, arquitecto 398. Gustavo Hernández, promotor cultural 399. Josefina de Hernández, prof. CENDES 400. Lesbia Hernández, diseñadora gráfica 401. Loyola Hernández, internacionalista 402. Régulo Hernández, prof. Economía UCV 403. Earle Herrera, escritor 404. José Rafael Herrera, prof. Filosofía UCV 405. Luis Alfredo Herrera, prof. Veterinaria UCV 406. María Helena Herrera, investigadora CENDES 407. Francisco Herrera Luque, escritor 408. Benjamín Hierro, pintor 409. Daniel Honaggn, bailarín 410. Solveig Hoogesteijn, cineasta 411. Magali Huggins, prof. Trabajo Social UCV 412. Lilian Hung, prof. CENDES 413. Isabel Hungría, actriz 414. Mirtila Illas Gil, abogada 415. Rafael Iribarren, arquitecto 416. Eva Ivanyi, directora artística 417. Rodolfo Izaguirre, crítico cinematográfico 418. Ariel Jiménez, artista plástico 419. Edgar Jiménez, promotor cultural 420. Elisa Jiménez, prof. Psicología UCV 421. Alberto Jordán, periodista 422. Josefina Jordán, escritora 423. Josefina Juliac de Palacios, vicepresidenta del Ateneo de Caracas 424. Manón Kubler, cineasta 425. Olga L. de García Arocha, prof. Medicina UCV 426. Diana Labrador, actriz 427. Luis Lander, prof. Economía UCV 428. Edgardo Lander L., prof. Sociología UCV 429. Américo Lares, prof. UDO 430. Ronald Lares, prof. UPEL, Maturín 431. Morella de Larriva, prof. UNELLEZ 432. Ramón Larriva Contreras, promotor cultural 433. Vladimir Lazo, prof. Economía UCV 434. Edgar Leal, prof. Ciencias UCV 435. Vielma Lehmann, investigadora ININCO 436. Hernán Lejter, director teatral 437. Andrés A. León, director de teatro 438. Enrique León, director de teatro 439. Ernesto León, pintor 440. Jesús Alberto León, escritor 441. Ramón León, arquitecto 442. Adeliz León Guevara, escritor 443. León Levy, escritor 444. Boris Lima, prof. Trabajo Social UCV 445. Tiburcio Linares, prof. UCV 446. Rita Liprandi, prof. CENDES 447. Antonia de Lisio, investigadora CENAM-UCV 448. Marcelo Lizarraga, diseñador gráfico 449. Antonio Llerandi, cineasta 450. Belén Lobo, bailarina 451. Emiro Lobo, pintor 452. Enrique Lobo, arquitecto 453. Alí López, prof. ULA 454. Carmen López, periodista 455. Daniel López, actor 456. Edilio López, promotor cultural 457. Hercilia López, bailarina 458. Lupe López, bibliotecóloga 459. María Victoria López, prof. UPB 460. Ibrahím López García, prof. UFM 461. Luis López Grillo, decano de la Facultad de Medicina UCV 462. Ramón Losada Aldana, escritor 463. María del Mar de Lovera, prof. Economía UCV 464. María Elena Lovera, prof. Economía UCV 465. Tamara Lozada, prof. Comunicación Social LUZ 466. Henry Mac Carthy, actor 467. Arlette Machado, prof. Letras UCV 468. Gertrudis de Machado, periodista 469. Luis E. Machado, promotor cultural 470. Gilberto Madrid, abogado 471. Ángel Madriz, escritor 472. Héctor Malavé Mata, prof. Economía UCV 473. Ricardo Maldonado, decano Facultad de Ciencias Económicas UC 474. Cósimo Mandrilo, escritor 475. Carmen Mannarino, escritora 476. Manuel Manrique, abogado 477. Carmen Isabel Maracará, escritora 478. Gabriel Marcos, escultor 479. Jesús Marín, prof. ULA 480. Hugo Mariño, artista plástico 481. Carlos Márquez, actor 482. Esperanza Márquez, cantante 483. Yilbert Márquez, pintor 484. Augusto Márquez Brandt, escritor 485. Alexis Márquez Rodríguez, escritor 486. Cinesio Márquez Sosa, prof. Historia UCLA 487. Juan Carlos Márquez Villa, pintor 488. Ambretta Marrosu, crítico cinematográfico 489. Susana Martín, promotora cultural 490. Agustín Martínez, director de la Escuela de Filosofía UCV 491. José Luis Martínez, prof. ULA 492. Pedro J. Martínez, prof. Estudios Políticos UCV 493. Salvador Martínez, pintor 494. Ulises Martínez, historiador 495. Mahfud Massis, escritor 496. Aquilino José Mata, periodista 497. Humberto Mata, escritor 498. Manuel Matute, psiquiatra 499. David Maury, psicoanalista 500. Reinaldo Maza, prof. UPEL, Maturín 501. Domingo F. Maza Zavala, economista 502. Luisa Medina, prof. Administración UCV 503. Ramón Daniel Medina, escritor 504. Fernando Medina Ferrada, escritor 505. Edna Medina Patrick, directora de la Escuela de Letras LUZ 506. Arístides Medina Rubio, director de la Escuela de Historia UCV 507. Pedro Esteban Mejía, prof. de Economía UCV 508. Trino Meleán, psiquiatra 509. Asdrúbal Meléndez, actor 510. Ramón Melinkoff, prof. de Economía UCV 511. Freddy J. Melo, escritor 512. Absalón Méndez, prof. Economía UCV 513. Ana Irene Méndez, periodista 514. Consuelo Méndez, pintora 515. Humberto Mendoza, abogado 516. Ricardo Mendoza, profesor 517. Silvia Mendoza, actriz 518. Gladys Meneses, pintora 519. Elys Mercado, rector UC 520. Marco Tulio Mérida, historiador 521. Giovanna Mérola, crítico cinematográfico 522. Omar Mesones, productor de cine 523. Diego Meza Torres, actor 524. Carlos Mezones, promotor cultural 525. Gustavo Michelena, guionista 526. Francisco Mieres, economista 527. Rigel Milian, promotora cultural 528. Carlos Miranda, actor 529. Abdel Mohamed, historiador 530. Moisés Moleiro, escritor 531. Federico Moleiro Camejo, escritor 532. Adelina Molina, prof. Trabajo Social UCV 533. Alfonso Molina, periodista 534. Félix Molina, fotógrafo 535. Lenin Molina, prof. Comunicación Social UCV 536. Manuel Isidro Molina, periodista 537. Ricardo Molina Martí, prof. de Medicina UCV 538. Eva Mondolfi, actriz 539. Tulio Monsalve, prof. Psicología UCV 540. Juan José Monsant, internacionalista 541. Esteban Emilio Monsonyi, dir del doctorado en Ciencias Sociales UCV 542. Jorge Monsonyi, prof. Antropología UCV 543. Consuelo Montalvo, escritora 544. Luis Montenegro, promotor cultural 545. Álvaro Montero, escritor 546. Antonio Montilla, vicepres. Con. Desarrollo Cient. y Humanístico UCV 547. Gabriel Montilla, prof. ULA 548. J. J. Montilla, presidente de Desarrollo Científico UCV 549. Carmen Elena Morales, prof. ULA 550. Ileana Morales, escritora 551. Pedro Morales, cineasta 552. Rafael Morales, prof. ULA 553. Adolfo Moreno, prof. ULA 554. Héctor Moreno, actor 555. José Moreno Colmenares, prof. Economía UCV 556. Ángel Moros, Administración y Contaduría UCV 557. Carlos Mujica, escritor 558. Héctor Mujica, escritor 559. Ildemaro Mujica, actor 560. Lohengri Mujica, titiritero 561. Yolanda de Mujica, escultora 562. Gastón Murat, actor 563. Donald Myerston, cineasta 564. Álvaro Naranjo, investigador de cine 565. Guillermo Natera, prof. ULA 566. Luis Navarrete Orta, prof. Letras UCV 567. Tania Navarro, prof. Odontología UCV 568. Eudes Navas Soto, escritor 569. Aníbal Nazoa, escritor 570. Claudia Nazoa, cineasta 571. Laura Nazoa, crítico de danza 572. Leonardo Nazoa, prof. CENDES 573. Juan Negrete, prof. UCV 574. Michael New, cineasta 575. Carlos Noguera, escritor 576. Simón Noriega, escritor 577. Ada Nucetti, actriz 578. Jorge Nunes, escritor 579. Miguel Ángel Núñez, prof. UCV 580. Tito Núñez, escritor 581. J. R. Núñez Tenorio, escritor 582. Carlos Ochoa, escritor 583. Juvencio Ochoa, médico 584. Nelly Ochoa, ceramista 585. Verónica Oddo, actriz 586. Enna Olivar, escritora 587. Ligia Olivieri, pintora 588. Gabriela Omerz, investigadora ILDIS 589. José Napoleón Oropeza, escritor 590. Carlos Ortega, periodista 591. Joaquín Ortega, prof. UCV 592. Frank Ortiz, escritor 593. Jaime Ortiz, director de la Cinemateca Arlequín 594. Aníbal Ortiz Pozo, caricaturista 595. Nelson Osorio, prof. de Letras UCV 596. William Osuna, escritor 597. Yolanda Osuna, escritora 598. Alejandro Otero, artista plástico 599. Mariana Otero, lic. en Letras 600. Ana Teresa Ovalles, presidenta del Ateneo de Barquisimeto 601. Caupolicán Ovalles, presidente de la Asoc. de Escritores de Venezuela 602. Omar Ovalles, prof. UCV 603. Tibisay Ovalles, promotora cultural 604. Edilberto Pacheco, prof. Trabajo Social UCV 605. Abilio Padrón, pintor 606. Juan Páez Ávila, escritor 607. Jesús Páez Puerta, cantautor 608. Ángel Palacios, junta directiva de FEVEC 609. Antonia Palacios, escritora 610. Inocente Palacios, escritor 611. Lucila Palacios, escritora 612. Elio Palencia, dramaturgo 613. Ramón Palomares, escritor 614. Luis Pardi, actor 615. Gianfranco Parisi, prof. ULA 616. Francisco Parra, promotor cultural 617. Orlando Pastor Díaz, folklorista 618. Carlos Paván, prof. Filosofía UCV 619. Antonio José Pavón, pintor 620. Yanira de Paz, prof. letras LUZ 621. Carlos Pecheneda, cineasta 622. Edilio Peña, dramaturgo 623. Pablo Peñaranda, prof. Psicología UCV 624. Gustavo Pereira, escritor 625. Juvencio Pereira, escritor 626. Mirna Pereira, pintora 627. Iván Pereira Cellis, cineasta 628. Eddy Rafael Pérez, escritor 629. Manuel Pérez, pintor 630. Mary Carmen Pérez, pintora 631. Mario Pérez, librero 632. Milagros Pérez, periodista 633. Ramón Elías Pérez, escritor 634. Régulo Pérez, pintor 635. Ernesto Pérez Baptista, prof. ULA 636. Marelys Pérez Marcano, prof. Trabajo Social UCV 637. Ramón Pérez Piña, actor 638. Cecilio Pérez Tovar, periodista 639. Cruz Pernía, artesano 640. Blas Perezo Naveda, escritor 641. Horacio Peterson, director teatral 642. Edgar Petit, pintor 643. Félix N. Pifano, crítico de arte 644. Sandra Pinardi, lic. en Letras 645. Elías Pino Iturrieta, decano de la Facultad de Humanidades UCV 646. Iris Pinto, promotora cultural 647. Nallery Pinto, historiadora 648. Roger Pinzón, cineasta 649. Rafael Pizani, ex rector UCV 650. Marianela Ponce, escritora 651. José Ángel Porte-Acero, prof. Psicología UCV 652. Carlos Portillo, investigador social 653. Dilcia Potenza, jefe del área de Literatura de la UPB 654. Aída de Prado, educadora 655. Manuel Prado, médico 656. Nelson Prato, prof. CENDES 657. Adrián J. Prays, prof. Filosofía 658. Ibrahím Prieto, junta directiva de FEVEC 659. Luis Beltrán Prieto Figueroa, educador 660. Samuel Prince, cantante 661. Carlos E. Puche, pintor 662. Edgar Queipo, pintor 663. Florentino Querales, músico de “Un Sólo Pueblo” 664. Ismael Querales, músico de “Un Sólo Pueblo” 665. Jesús Querales, músico de “Un Sólo Pueblo” 666. Manuel Quijada, ex ministro de Fomento 667. Alberto Quintero, promotor de espectáculos 668. Alfonso Quintero, abogado 669. Ednodio Quintero, escritor 670. Inés Quintero, investigadora del Instituto de Historia UCV 671. Pedro Julio Quintero, ceramista 672. Valentina Quintero, periodista 673. Víctor Quintero, arquitecto 674. José QuinteroWeir, escritor 675. Livio Quiroz, cineasta 676. Víctor Rago, director de la Escuela de Antropología UCV 677. Vilma Ramia, promotora cultural 678. Gilberto Ramírez, artista plástico 679. Rafael Ramírez Camilo, prof. UCV 680. Alexis Ramos, secretario UCV 681. María Elena Ramos, investigadora de arte 682. Nelson Ramos, pintor 683. Francisco Ramosoteldo, artista gráfico 684. Domingo Alberto Rangel, escritor 685. Julieta Ravard, psicoanalista 686. Carlos Rebolledo, cineasta 687. Guillermo Rebolledo, dir. del Instituto de Investigaciones Econ. UCV 688. Diana Reches, ecologista 689. Ángela Rengifo, educadora 690. Rafael Rengifo M., prof. CENDES 691. José Rodolfo Rico, prof. UCV 692. Irlanda Rincón, investigadora CENAM-UCV 693. Pedro Rincón Gutiérrez, ex rector LUZ 694. Gladys Rincón Palo, prof. UNIMET 695. Jorge Rivadaneira, escritor 696. Aura Rivas, actriz 697. Humberto Rivas, titiritero 698. Ivonne Rivas, lic. en Letras 699. Rómulo Rivas, actor 700. Celalba Rivera, escritora 701. Dulce María Rivero, grupo “Las Moño Suelto” 702. Emilcen Rivero, escritor 703. Nelson Rivero, actor 704. Víctor Ángel Rivero, prof. Economía UCV 705. Pedro Robles, escritor 706. Eduardo Robles Piquer (RAS), crítico de arte 707. Mariano Rocha, abogado 708. Alberto Rodríguez, escritor 709. Alberto Rodríguez, prof. ULA 710. Alí Rodríguez, ensayista 711. Antonieta Rodríguez, “Luto Activo” 712. Beatriz Rodríguez, prof. de Psicología UCV 713. Carlos César Rodríguez, escritor 714. Consuelo Rodríguez de Ascanio, diseñadora 715. Dalia Rodríguez, psicóloga 716. Fernando Rodríguez, prof. Filosofía UCV 717. Imperio Rodríguez, periodista 718. José Rodríguez, fotógrafo 719. Juan Rodríguez, caricaturista 720. Juan Gregorio Rodríguez, prof. ULA 721. Luis Cipriano Rodríguez, prof. Historia UCV 722. Luisa Rodríguez, historiadora 723. Manuel Alfredo Rodríguez, escritor 724. Marta Yadira Rodríguez, periodista 725. Nelson Rodríguez, periodista 726. Orlando Rodríguez, crítico teatral 727. Rosángela Rodríguez, prof. Filosofía Pedagógico de Barquisimeto 728. Manuel Rodríguez Campos, director Biblioteca UCV 729. Irene Rodríguez Gallad, prof. Historia UCV 730. Alfredo Roffé, crítico cinematográfico 731. Violeta Roffé, escritora 732. Alexis Rojas, junta directiva de FEVEC 733. Carlos Germán Rojas, fotógrafo 734. Emilia Rojas, actriz 735. José de la Cruz Rojas, prof. ULA 736. Reinaldo Rojas, historiador 737. Armando Rojas Guardia, escritor 738. Violeta Rojo, crítico cinematográfico 739. Lukó de Rokha, pintora 740. Denzil Romero, escritor 741. Luis Romero, prof. Filosofía UCV 742. Jesús A. Rondón, prof. ULA 743. Luis Emilio Rondón Bravo, músico 744. Pavel Rondón, prof. Economía UCV 745. Winston Rosalles, actor 746. Helia de Rosario, prof. CENDES 747. Rafael Rosel, escritor 748. Milagros Rosell, promotora cultural 749. Bernardo Rotundo, promotor cultural 750. Cerina Rotundo, actriz 751. Emiro Rotundo, prof. Economía UCV 752. Alfredo Rugeles, compositor y director de orquesta 753. Bernabé Ruiz, arquitecto 754. Nidia Ruiz, prof. Sociología UCV 755. Leopoldo Ruiz Paolini, prof. UC 756. Roberto Ruiz T., vicerrector académico UCV 757. Domingo A. Ruiz V., prof. CENDES 758. Margara Russotto, escritora 759. Keyla Saab, prof. Educación UCV 760. Carmiña Sadner Montilla, prof. Educación UCV 761. Inés de Sáez, prof. Educación UCV 762. Simón Sáez Mérida, prof. Sociología UCV 763. Elizabeth Safar, investigadora ININCO 764. Luis B. Salas P., prof. UCV 765. Adolfo Salazar Quijada, prof. Administración UCV 766. Elsa Salazar, arquitecto 767. Jesús Salazar, escritor 768. Trina Salazar, prof. ULA 769. Johnny Salazar R., escritor 770. Helena Salcedo, periodista 771. Marcelo Salcedo, promotor cultural 772. Ernestina Salcedo Pizani, escritora 773. Oscar Sambrano Urdaneta, director de la Casa de Bello 774. Ana María San Juan, investigadora de Sociología UCV 775. Belén San Juan, educadora 776. Antolín Sánchez, fotógrafo 777. Eneida Sánchez, promotora cultural 778. Lourdes Sánchez, ceramista 779. Pedro Sánchez, promotor cultural 780. Carlos Sánchez D. dramaturgo 781. Mamela Sánchez Urdaneta, directora de Publicaciones UCV 782. Sonia Sanoja, bailarina 783. Jesús Sanoja Hernández, escritor 784. Denis Santacruz, prof. Educación UCV 785. Ramón Santaella, prof. Economía UCV 786. Duilia Santana, cineasta 787. Rodolfo Santana, dramaturgo 788. Aída Santana Nazoa, prof. UCV 789. Andrés Santeliz, director de la Escuela de Economía UCV 790. Desirée Santos A., periodista 791. Xavier Sarabia, director teatral 792. Helena Sassone, crítico de arte 793. Helena Scannone, investigadora de arte 794. Elizabeth Schon, escritora 795. Yolanda Segnini, historiadora 796. Teresa Selma, actriz 797. Jesús Serra, escritor 798. Vladimir Sersa, fotógrafo 799. Sergio Sierra, documentalista 800. Alfredo Silva Estrada, escritor 801. Héctor Silva Michelena, prof. Economía UCV 802. José Silva Salguero, periodista 803. Freddy Siso, cineasta 804. Milagros Socorro, periodista 805. Mónica Socorro, artista plástico 806. Francisco Solórzano, periodista 807. Heinz Rudolph Sonntag, prof. CENDES 808. Antonieta Sosa, artista plástica 809. Miguel Octavio Sosa, director de FUNTACA 810. Arturo Sosa, s. j., Centro Gumilla 811. Jesús Sotillo, periodista 812. Carmen Alida Soto, prof. Bibliotecología UCV 813. Carmen Alida Soto, prof. UCV 814. Tarik Souki, cineasta 815. María Clenticia Stelling, prof. UCAB 816. Abilio Suárez, prof. UDO 817. Bernardo Suárez, arquitecto 818. Martín Szinetar, escritor 819. Néstor Tablante y Garrido, bibliógrafo 820. Tulio Tagliaferro, director de cultura LUZ 821. José León Tapia, escritor 822. Iraida Tapias, actriz 823. María Josefina Tejera, investigadora literaria UCV 824. Benjamín Terán, cantautor 825. Ana Rita Tiberi, actriz 826. Cecilia Todd, cantante 827. Roberto Todd, promotor cultural 828. Tecla Tofano, escritora 829. Jesús Torrealba, prof. UCV 830. Ramón Torrealba, investigador de la comunicación 831. Alberto Torres, músico 832. Alexis Torres, prof. ULA 833. Freddy Torres, dramaturgo 834. Fredzia Torres, prof. Psicología UCV 835. Ildemaro Torres, escritor 836. Lilia Torres de Parisca, prof. UCV 837. Amneris Tovar, prof. UCV 838. Marianela Tovar, lic. en Letras 839. Fernando Travieso, arquitecto 840. Oswaldo Travieso, prof. UCV 841. Antonio Trujillo, escritor 842. Manuel Trujillo, escritor 843. Ugo Ulive, director teatral 844. Isabel Urbaneja, cineasta 845. Iván Urbina Ortiz, prof. Administración UCV 846. Carmen Luisa Urbina, prof. UFM 847. Segundino Urbina, prof. UFM 848. Adriana Urdaneta, bailarina 849. Alberto Urdaneta, director CENDES 850. Belkys Urdaneta, periodista 851. Claudia Urdaneta, promotora cultural 852. Josefina Urdaneta, escritora 853. Luis Urdaneta, artista plástico 854. Luz Urdaneta, bailarina 855. Nora Uribe, prof. Comunicación Social UCAB 856. Robin Urquhary, educadora 857. Betania Uzcátegui, pintora 858. Juan Vicente Vadell, prof. Derecho UC 859. Manuel Vadell, editor 860. María de Vadell, editora 861. Argenis Valbuena, prof. Trabajo Social UCV 862. Judith Valencia, prof. Economía UCV 863. Mildred Valera M., prof. Economía UCV 864. Haydée Valles, prof. UCV 865. Chela Vargas, prof. Historia UCV 866. Edmundo Vargas, pintor 867. Vilma Vargas, prof. Letras UCV 868. Alejandro Vásquez, prof. Comunicación Social LUZ 869. Orlando Vásquez, artista plástico 870. Enrique Vásquez Fermín, prof. Educación UCV 871. Berta Vega, escritora 872. Lucila Velásquez, escritora 873. Orlando Venturini, prof. UCV 874. Ballardo Vera, escritor 875. Helena Vera, escritora 876. Nilda Vera, prof. ULA 877. Omar Verde, decano de la Facultad de Veterinaria UCV 878. Oswaldo Verenzuela, grabador 879. Elvira Veroes, prof. Humanidades UCV 880. Fabiola Vethencourt, prof. UCV 881. José Luis Vethencourt, psiquiatra 882. Lolita Vethencourt, prof. Administración UCV 883. Ángel Vilanova, escritor 884. Mercedes Villa de Márquez, psicóloga UCV 885. Luis Villafaña, licenciado en Filosofía 886. Alcides Villalba, prof. UCV 887. Federico Villalba, escritor 888. Johnny Villalba, escritor 889. Federico Villanueva, arquitecto 890. Freddy Villarroel, artista plástico 891. Edwin Villasmil, pintor 892. Margarita Villegas, artista plástico 893. Mario Villegas, periodista 894. Silvio Villegas, prof. ULA 895. Alfredo Vitoria, vicepresidente del Ateneo de Barquisimeto 896. Frank Viloria, prof. UCV 897. Oscar Viloria, prof. UCV 898. Ludmila Vinogradoff, periodista 899. Pável Vizcaya, actor 900. Carlos Viso, prof. UCV 901. Carlos Viso Carpintero, historiador 902. Carlos Viso Fajardo, prof. Educación UCV 903. Fruto Vivas, arquitecto 904. Germán Rivas, prof. Trabajo Social UCV 905. Pedro Juan Vives Suriá, presbítero 906. Gladys Volcán, prof. Economía UCV 907. Carlos Walter, prof. CENDES 908. Andreína Womutt, bailarina 909. Damely Yeguez, directora de Trabajo social UCV 910. Eduardo Zambrano Colmenares, escritor 911. Pedro León Zapata, artista plástico
Lo que sigue es la versión en castellano del extenso Comunicado de Prensa emitido hoy en Londres por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. Nigel Inkster, Director para Amenazas Transnacionales y Riesgo Político del instituto, anuncia de este modo la publicación del dossier cuyo resumen ejecutivo compone el comunicado. LEA
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Es poco común que los documentos de un grupo insurgente salgan a la luz pública mientras esta insurgencia aún permanece activa. Sin embargo, esto es exactamente lo que ocurrió en Colombia, suministrando así la información primaria para el Dossier Estratégico más reciente del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), Los Documentos de las FARC: Venezuela, Ecuador y el Archivo Secreto de ‘Raúl Reyes’.
En concreto, este dossier es el producto de más de dos años de estudio del material incautado por las fuerzas militares de Colombia después de un asalto a un campamento guerrillero justo dentro de Ecuador en la frontera con Colombia, el 1 de marzo de 2008. El campamento estaba ocupado por miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), el grupo insurgente más grande de varios que han desafiado la autoridad del Estado colombiano desde los años sesenta. El asalto tuvo como desenlace la muerte de Luis Edgar Devía Silva, mejor conocido por su nombre de guerra, Raúl Reyes. Reyes era uno de los siete miembros dirigentes de las FARC, el Secretariado. Desde mediados de los años noventa también había liderado la red internacional de representantes y simpatizantes de las FARC, conocida como la Comisión Internacional, o COMINTER. Desde el año 2000, Reyes había mantenido un archivo descifrado de sus comunicaciones por correo electrónico, la mayoría de las cuales habían sido originalmente enviadas o recibidas utilizando codificación PGP por enlace de radio. Reyes procedió de este modo ignorando los procedimientos permanentes de seguridad operacional de las FARC, los cuales, sin embargo, reiteraba frecuentemente a sus propios compañeros y colaboradores. Su archivo también contenía lo correspondiente a 30 años de documentos estratégicos, incluyendo registros de conferencias periódicas y otras reuniones que constituyen hitos claves en la evolución de las FARC.
Habiendo incautado el archivo, que consistía en ocho dispositivos de almacenamiento de datos guardados en un maletín metálico, las autoridades colombianas entregaron el material a INTERPOL, que condujo una investigación forense para validar su integridad. Los datos también fueron revisados para obtener inteligencia accionable. El gobierno colombiano luego decidió entregar el archivo al IISS para realizar un análisis más detallado y sistemático. Esto resultó ser un gran desafío, y tomó mucho más tiempo que lo originalmente anticipado. En efecto, si al inicio hubiésemos entendido la enormidad de la tarea, posiblemente hubiésemos pensado dos veces antes de emprenderla. Varios miles de mensajes constituyendo millones de palabras tuvieron que leerse, comprenderse y organizarse en un formato secuencial y accesible. (El CD-ROM que viene con este dossier presenta sólo una parte del archivo, la cual, aún así asciende a 1,6 millones de palabras). El material luego tuvo que ser verificado comparándolo con otra información relevante y en el dominio público, antes de iniciar la redacción del dossier. Desde el principio, el gobierno colombiano se comprometió a que no intentaría influenciar el proceso de nuestra investigación, ni tampoco nuestras conclusiones analíticas. Como consecuencia, las opiniones expresadas en el dossier son únicamente del IISS.
Perspectivas estratégicas
El archivo de Reyes ofrece una perspectiva sin precedentes en relación con los orígenes, evolución y funcionamiento cotidiano de uno de los grupos insurgentes más grandes e influyentes del mundo, casi hasta la fecha. Aunque las políticas y el comportamiento del gobierno colombiano respecto a la insurgencia de las FARC se han reportado y analizado en detalle, la evidencia sobre las FARC en sí mismas, siendo ésta una organización encubierta, hasta ahora ha sido mucho más difícil de hallar. El archivo llena así un vacío significativo en nuestra comprensión de la historia reciente de la región andina mientras amplía sustancialmente nuestro conocimiento sobre la dinámica política y cultural de movimientos insurgentes en otras partes del mundo. Muestra cómo las FARC, quienes en sus albores sólo disponían de un repertorio táctico limitado y un ámbito estratégico restringido a las áreas rurales remotas de Colombia central, desarrollaron un programa ambicioso para llegar al poder. Su plan sería propagar la guerra de guerrillas a todas las zonas rurales; manipular tensiones políticas y sociales en las ciudades; explotar el interés de conseguir la paz por parte de otros participantes en el conflicto, aunque permaneciendo firmes en su compromiso de lograr la victoria militar; y obtener apoyo político y material más allá de las fronteras de Colombia. El impacto militar de las FARC llegó a su cumbre en 1998, cuando ya se hablaba de Colombia como de un Estado fallido. Una vez que Bogotá comenzó a recapturar la iniciativa militar, las FARC buscaron compensar esta dinámica enfocándose en la dimensión internacional y política de su campaña, una esfera en la que el gobierno colombiano había encontrado dificultades para imponer su propia narrativa.
Durante todo el período analizado en el dossier los objetivos principales de la estrategia internacional de las FARC fueron constantes. Éstos fueron los siguientes:
• Asegurar apoyo financiero y militar. En términos generales, las FARC no tuvieron éxito en este respecto. Hacia finales de la Guerra Fría, el grupo intentó interesar de manera persistente a regímenes de ideología supuestamente compatible, tales como China, la Unión Soviética y Corea del Norte, para que le ofrecieran financiación. Sin embargo, estos esfuerzos fracasaron y fueron finalmente abandonados. Las FARC han buscado vigorosamente un amplio rango de opciones alternativas con el fin principal de adquirir sistemas de defensa antiaérea portátil (MANPADS) para retar la supremacía aérea del Estado colombiano, aunque no existe evidencia en el archivo, o con posterioridad, que indique éxito como resultado de estos esfuerzos.
• Asegurar apoyo y legitimación internacional y política. En este sentido las FARC fueron más efectivas. Hacia finales de los noventa, la COMINTER llevaba a cabo actividades políticas en 27 países europeos y latinoamericanos, y había empezado a ser percibida de manera positiva en varios círculos políticos y entre formadores de opinión receptivos a la narrativa de las FARC, que planteaba una lucha de desposeídos contra una oligarquía represiva e impune. Aún cuando apoyo a las FARC no se materializó, el grupo fue capaz de avanzar hacia su objetivo, igualmente importante, de generar oposición al gobierno colombiano. Después de la proscripción de las FARC como organización terrorista en el período subsiguiente al 11-S, varias de sus delegaciones, que habían adquirido un carácter cuasi-diplomático, fueron cerradas. Sin embargo, éstas fueron remplazadas por organizaciones indígenas de fachada que resultaron muy efectivas en abogar en nombre de las FARC.
• Socavar los esfuerzos del gobierno colombiano para desarrollar cooperación internacional transfronteriza y en materia de seguridad. Las FARC trabajaron exhaustivamente para explotar las tensiones entre Colombia y sus vecinos inmediatos, así como para convencer a éstos de que adoptaran, como mínimo, una posición de neutralidad en el conflicto aunque no promovieran activamente el objetivo de las FARC de obtener su reconocimiento como beligerante. Estos esfuerzos no siempre condujeron a resultados eficaces y a veces resultaron ser contraproducentes, pero con el tiempo, las relaciones entre Colombia y sus vecinos andinos sufrieron un deterioro progresivo, por el cual las FARC pueden reclamar algo de mérito.
• Establecer y mantener refugios seguros en Estados vecinos. Éstos cumplieron las funciones militares clásicas de suministrar albergue, descanso y recreación, entrenamiento, reabastecimiento y redespliegue. La importancia de estos refugios aumentó aún más cuando las fuerzas armadas colombianas mejoraron su capacidad móvil a través del uso del poder aéreo, dificultando así el mantenimiento por parte de las FARC de posiciones fijas dentro de Colombia. El archivo también muestra cómo las FARC se aprovecharon de estos enclaves para reunirse con varios elementos fuera del alcance del Estado colombiano. Éstos incluyeron simpatizantes políticos, narcotraficantes, miembros de grupos armados extranjeros (tales como ETA), quienes recibieron entrenamiento de las FARC, y traficantes de armas, uno de estos últimos asegurando representar el Estado chino.
Las FARC y Venezuela
Desde el principio, las FARC habían tratado de desarrollar relaciones con sucesivas administraciones venezolanas y habían efectuado intercambios pragmáticos con las fuerzas de seguridad de Venezuela, quienes careciendo de la capacidad de expulsar por la fuerza a grupos violentos y potencialmente disruptivos, no pudieron hacer más que acomodarse a la llegada de éstos. Sin embargo, las actividades de las FARC cambiaron de trayectoria después de la toma de posesión de la presidencia del Teniente Coronel Hugo Chávez en 1999. El atractivo genuino que tuvieron las FARC para Chávez fue inicialmente atenuado por: la ausencia de un vínculo ideológico sólido entre ellos (los líderes marxistas ortodoxos de las FARC se encontraban permanentemente frustrados por lo que percibían como una falta de definición ideológica clara por parte de Chávez); la necesidad de Venezuela de mantener buenas relaciones económicas y comerciales con Colombia; y los riesgos políticos que implicaba tener contacto con las FARC para un régimen cuyo control sobre el poder fue, en un principio, precario. No obstante, mientras Chávez públicamente propugnaba la neutralidad y se ofrecía como mediador honesto en negociaciones de paz con el gobierno colombiano, también permitía que las FARC utilizaran el territorio venezolano para su refugio, operaciones transfronterizas y actividad política, y efectivamente asignó al grupo un papel en la sociedad civil venezolana. El gobierno venezolano financió la oficina de las FARC en Caracas, y por medio del servicio de inteligencia DISIP, proveyó documentación y otras formas de ayuda a los agentes de las FARC. Las FARC pudieron además establecer su propia organización fachada, la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB). Asimismo, en una reunión con Reyes poco tiempo después de su posesión como presidente, Chávez ofreció ayuda material de forma calculada para cambiar el balance militar en Colombia, aunque para gran frustración de los líderes de las FARC, dicha ayuda nunca se cristalizó.
Después del intento de golpe de Estado de 2002 que brevemente destituyó a Chávez del poder, las FARC estuvieron en posición de aprovechar la atmósfera de temor y paranoia que imperaba en Venezuela, para dotar de entrenamiento en guerra de guerrillas y urbana a varios grupos armados que se habían configurado para defender la Revolución Bolivariana de un segundo golpe, o incluso, de una invasión por parte de los EE UU. Las FARC también respondieron a solicitudes de la DISIP para que proporcionaran entrenamiento en terrorismo urbano, incluyendo asesinatos a blancos específicos, y uso de explosivos. Aún más, el archivo ofrece sugerencias tentadoras, pero finalmente sin evidencia concreta, de que las FARC, operando para y de parte del Estado venezolano, podrían haber cometido asesinatos de oponentes políticos de Chávez. No obstante, Chávez continuó manteniéndose a distancia de las FARC e incumplió sus promesas de ayuda financiera y material. Descrito por quienes le enseñaron a ser un pensador estratégico genuino, Chávez planeó una relación de largo plazo con esta guerrilla, calculando que ésta lo necesitaría a él más que él a ella; además, Chávez no se mostró reacio a actuar en contra de los intereses de las FARC siempre que lo juzgó oportuno. Asimismo, las FARC estuvieron involucradas en dos incidentes significativos en 2004, cuyos desenlaces respectivos fueron enojar y avergonzar a Chávez, al punto de provocar una fractura total entre él y la organización durante 18 meses.
No obstante, con ímpetu generado por el alto precio del petróleo y por haber avanzado en sus agendas nacionales e internacionales, durante 2006-07, Chávez inició un proceso de reconciliación con las FARC, experimentando, sin embargo, un cambio cualitativo en la naturaleza de su compromiso. En palabras de Ramón Rodríguez Chacín, ex Ministro del Interior venezolano e intermediario de antaño con las FARC, Chávez había empezado a ver a las FARC como un ‘aliado estratégico en el caso de una agresión del imperio [EE UU], pero a la vez como aliados estratégicos para la formación de un bloque revolucionario en el Continente.’ Varias reuniones tuvieron lugar entre los altos mandos de la jefatura de las FARC y el líder venezolano. Este último se comprometió a ayudar al grupo para lograr la legitimidad política, reafirmó formalmente las garantías para que las FARC utilizaran el territorio venezolano a lo largo de la frontera con Colombia y, crucialmente, ofreció suministrar US$300 millones a las FARC, cincuenta de los cuales estarían inmediatamente disponibles. También se exploraron varias opciones para dotar a las FARC del tipo de armas que alterarían el balance estratégico en Colombia, incluyendo MANPADS. Una de estas opciones, discutida un mes antes de la muerte de Reyes, consistía en un acuerdo trilateral con el Presidente Alexander Lukashenko de Bielorrusia, aunque al tiempo del fallecimiento de Reyes ninguno de estos acuerdos se había finalizado ni se había pagado ningún dinero.
La reconciliación con las FARC coincidió con un deterioro dramático en las relaciones entre Venezuela y Colombia. Esto se produjo cuando el Presidente colombiano, Álvaro Uribe, se ofendió a causa de los esfuerzos de alto perfil de Chávez por sacar ventaja política y estratégica de su intervención en la liberación de rehenes secuestrados por las FARC, en lo que el grupo denominó como un ‘intercambio humanitario’. Chávez no fue el único factor externo involucrado en estas liberaciones, que, como muestra el archivo, las FARC explotaron cínicamente; el propósito principal del grupo era obtener visibilidad política y hacer quedar mal al gobierno colombiano, imponiendo condiciones que sabía serían inaceptables. Igualmente, otras partes externas se involucraron generalmente en estos intercambios motivadas por ganancias políticas a corto plazo, desestimando consecuencias estratégicas más amplias. Pocos (o ninguno) pueden considerar haber tenido ningún mérito en el proceso, que prácticamente llegó a su fin en 2008 cuando el gobierno colombiano engañó a las FARC para que liberaran la mayoría de sus rehenes de alto valor.
Las FARC y Ecuador
Como sucedió con Venezuela, en los años noventa las FARC establecieron una presencia en las regiones fronterizas de Ecuador, que eran particularmente importantes por ser adyacentes a los departamentos colombianos de Putumayo y Caquetá. Éstos eran baluartes de las FARC, en particular por ser grandes productores de cocaína, de la cual dependían los ingresos del grupo. Sin embargo, las FARC necesitaron mucho más tiempo que el necesario en el caso de Venezuela para obtener influencia política en Ecuador, y la zona fronteriza ecuatoriana fue a menudo un área incierta o absolutamente hostil hacia las FARC. Las fuerzas de seguridad ecuatorianas generalmente dejaban operar a la fuerte presencia de la inteligencia colombiana y estadounidense en la región, y a veces contribuían a los esfuerzos de estos países con colaboración activa. Las FARC nunca obtuvieron apoyo estatal ecuatoriano semejante al que lograron en Venezuela, y su contacto con administraciones sucesivas nunca fue más que intermitente. Sin embargo, mientras la política nacional ecuatoriana se movía paulatinamente hacia la izquierda, las FARC lograron establecer relaciones con un amplio rango de personas con influencia creciente sobre las políticas del gobierno, incluyendo Lucio Gutiérrez antes de su elección a la presidencia. El grupo tuvo por lo menos algo de contacto con administraciones sucesivas y fue exitoso en fomentar tensiones entre Ecuador y Colombia. Reyes mismo tuvo una base relativamente permanente en la región fronteriza desde 2003 hasta el momento de su muerte. Desde allí pudo reunirse con una serie de visitantes extranjeros y administrar las actividades de la COMINTER gozando de relativa seguridad.
En principio, cuando Rafael Correa anunció su candidatura presidencial en 2006, sus credenciales de izquierda no convencieron del todo a las FARC. Sin embargo, cuando la popularidad de Correa se incrementó y su potencial radical se hizo más evidente, el grupo aportó aproximadamente US$400.000 a su campaña en una coyuntura crítica (al parecer, US$100.000 procedieron directamente de las FARC, y otros US$300.000 de sus aliados). Es casi seguro que Correa aprobó el ingreso de estos fondos en su campaña, pero esto no condujo a una política de apoyo estatal a los insurgentes durante el corto período entre el ascenso de Correa a la presidencia y la muerte de Reyes. El archivo muestra evidencia de que el mayor deseo de Correa era que las FARC le confirieran una plataforma para jugar un papel en el “intercambio humanitario”, similar al desarrollado por Chávez. Sin embargo, aunque Reyes instó vigorosamente a sus compañeros del Secretariado para que se otorgara tal papel a Correa, éstos se mantuvieron impasibles. Es más, aunque la muerte de Reyes provocó una fractura grave entre Colombia y Ecuador—siendo éste irónicamente un objetivo estratégico clave de las FARC—también interrumpió la relación creciente de las FARC con Quito. No existe evidencia que sugiera que esta relación haya prosperado desde entonces.
Las FARC hoy
Desde la muerte de Reyes, la suerte de las FARC se ha deteriorado dramáticamente. La política de Seguridad Democrática en Colombia ha logrado, en términos generales, sus objetivos de desalojar a las FARC de franjas extensas del campo, establecer presencia gubernamental e instituciones donde anteriormente éstas no existían, y presionar a los insurgentes hacia los márgenes del territorio. Mejoras importantes en inteligencia han permitido a las fuerzas de seguridad colombianas empezar a decapitar a la jefatura de las FARC, y los niveles de deserción de las filas de las FARC se han incrementado de manera progresiva. No obstante, las FARC han hecho aquello que es obligatorio para todo grupo insurgente: han vivido para luchar otro día. Pese a sus reveses, hoy en día no muestran más disposición que en cualquier otro momento de su historia a comprometerse en negociaciones serias de paz. Aunque la seguridad en Colombia ha mejorado notoriamente en años recientes, los logros del gobierno a este respecto son aún frágiles y potencialmente reversibles. El gobierno colombiano ha heredado formidables retos relacionados con atender a millones de personas desplazadas internamente, resolver complejos problemas sobre pertenencia de tierras, reintegrar a un gran número de ex paramilitares y sacar a ocho millones de colombianos de la pobreza absoluta. El gobierno está buscando reenfocar sus esfuerzos y gastos en desarrollo económico y reforma social, pero pese a esta agenda de postconflicto, la guerra no ha concluido. Las fuerzas de seguridad colombianas continúan casi diariamente enfrentándose con las FARC y sufriendo bajas. Mientras las FARC sigan beneficiándose de la disponibilidad de santuarios y apoyo transfronterizos, los desafíos concernientes al desarrollo de Colombia persistirán. ♣
hipocresía. (Del gr. ὑποκρισία). 1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.
Diccionario de la Lengua Española
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El Juramento Hipocrático es el primer código de ética profesional que la humanidad registra. Atribuido a Hipócrates (ca. 460 – ca. 370 AC), recoge las estipulaciones básicas de una práctica ética de la Medicina. (En 1995, sirvió al suscrito como plantilla o modelo para componer y proponer unCódigo de Ética de la Política).
La política puede ser una práctica limitada por deberes, constreñida por normas éticas que aseguren el mejor desempeño de los políticos. Los ciudadanos en general, incluyendo principalmente a quienes no tienen la política por oficio, tienen, en cambio, todo el derecho de exigir una conducta ética en los profesionales de la política.
El Juramento cristianizado. Manuscrito bizantino s. XI (clic amplía)
Es exactamente eso el servicio ciudadano que nos prestara el Sr. Jordy Enrique Moncada Cartaya, quien escribió un artículo—Capriles se lanzó a lo Chávez—publicado por El Universal el viernes 6 de los corrientes. Así comienza Moncada su provechosa pieza: «Mas allá de la buena noticia que supone que el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, haya dado el importante paso de asumir su candidatura para las Primarias de oposición, noticia que supone el compromiso de las nuevas generaciones con el progreso, estimamos conveniente dedicar algunas líneas a la forma en que lo hizo. Sí, en política importan las formas, gobernador».
En el párrafo siguiente precisa: «Y es que anunciar una candidatura en un acto de la Gobernación que usted dirige, acto que se pagó con dinero de la misma, con el dinero de todos los mirandinos, quienes apoyan su candidatura y quienes no, acto que tenía como objetivo entregar ayudas a ciudadanos sin distinción política, supone cuando menos una equiparación a eso que queremos cambiar». Y a continuación pregunta: «¿Cuántas veces no hemos criticado que el Presidente utilice actos oficiales para hacer proselitismo político? ¿Cuántas veces no hemos criticado que se utilicen las subvenciones oficiales para un interés político en particular? ¿Es acaso excusable utilizar un acto de la Gobernación para obtener un beneficio particular? ¿No es muy parecido a lo que hace Chávez?»
El remate de la lección y la exigencia que Moncada dirigió a Capriles Radonki es claro e irrefutable: «El martes, cuando usted se lanzó al ruedo, escogió un mal momento, nada costaba convocar una rueda de prensa, nada costaba convocar un acto de masas para hacerlo, pero usted decidió convocar a ciudadanos que necesitaban la ayuda que usted les iba a entregar en nombre de la Gobernación y los utilizó en su beneficio, jugó con la necesidad del tercero para hacer un anuncio que era de interés particular. (…) Seguro que eso pasará debajo de la mesa, pero es preciso reflexionar al respecto, ¿para qué queremos el cambio? Cambiar para comportarnos de un modo tan parecido no tiene ningún tipo de sentido. Ojalá pueda usted disculparse con todos los mirandinos».
Se supone que Primero Justicia, partido al que el gobernador de Miranda pertenece, es socialcristiano («de centro humanista»), y por tanto estaría obligado a una ética política, pero lo que se ha visto en los municipios de Chacao y Baruta—Capriles fue antes Alcalde de Baruta—, esos Estados Vaticanos de «la gente decente», es el persistente peculado de uso, que con gran razón repudia el Sr. Moncada Cartaya.
Todavía emplea la Alcaldía de Chacao tiempo y recursos para apoyar actividades de Leopoldo López, que ni siquiera tiene la excusa de ser funcionario de ese municipio. EnIntercambio electrónico (9 de octubre de 2009), comentaba acerca de la promoción de una presentación proselitista del inhabilitado: «…sí me parece significativo que el origen de la sesión y su coordinación vinieran, como anunció Montero, desde la Alcaldía de Chacao; tenía entendido que López ya no es alcalde de ese municipio. No veo qué razón justifica que un funcionario del mismo, que además se hizo presente en la exposición, deba promover disertaciones de López sobre cuestiones extrañas a los asuntos municipales. ¿Peculado de uso?» Y para la oportunidad de las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad Democrática que determinarían el 14% de sus candidatos a la Asamblea Nacional, afiches con membrete de la Alcaldía cuyo cargo principal ejerce Emilio Graterón, el hombre puesto allí por López, estimulaban la asistencia de los electores de Chacao a una actividad que reside fuera de su competencia.
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Las prácticas señaladas no son cosa reciente. La alcaldesa que inauguró el Municipio Chacao, Irene Sáez, autorizó que un teléfono para reportar semáforos que no funcionaran y otras cosas por el estilo fuera 800-IRENE. Ha podido ser algo menos personalista.
El maestro de Irene
Por lo que respecta al estado Miranda, un famoso antecesor de Capriles, Enrique Mendoza, ponía vallas de 10 o 12 metros de ancho—por ejemplo, poco antes de llegar al Hospital Domingo Luciani de Caracas por la salida hacia El Llanito—con la imagen de unos zapatos deportivos y el mensaje «No pierdas la vida por ellos». Bajo el texto, estaba escrito en grandes letras: «Enrique Mendoza». Como la entonces Srta. Sáez, aupada luego por Mendoza como proyecto electoral de 1998, éste no tenía empacho en promover su persona con dineros de la gobernación que ejercía.
Pero no es sólo la gente socialcristiana, por supuesto, la que aprovechaba los recursos de despachos ejecutivos para fines de proselitismo partidista o electoral. Luis Alfaro Ucero, el hombre-maquinaria de Acción Democrática—largo tiempo fue su Secretario de Organización—, alcanzó fama de manipulador político, allá por la época cuando se acuñara la expresión «acta mata voto». En 1998 fue, por un tiempo, el candidato de AD a la Presidencia de la República. Bueno, hace pocos días tuve la oportunidad de escuchar la explicación de la estrategia electoral de ese partido para las elecciones de precisamente ese mismo año. (Quien la describiera había sido él mismo un importantísimo dirigente de Acción Democrática).
El caballero descriptor contó que se decidió en 1998, con anuencia de COPEI, adelantar las elecciones de gobernadores que debían tener lugar el mismo día de la elección presidencial que terminó ganando Hugo Chávez. La razón de esta maniobra fue que AD poseía información que indicaba que el partido obtendría trece gobernaciones; como los gobernadores que resultarían electos eran los jefes de campaña de Alfaro en sus respectivos estados, ellos garantizarían—dijo el ponente—su triunfo en la carrera presidencial.
Esa sola admisión ya bastaba para entender cómo manejaba AD las batallas electorales, pero en verdad requería una precisión histórica. Las encuestas ya daban a Chávez como el más probable ganador, una vez que la candidatura de Irene Sáez—Miss Titanic—se hundiera verticalmente con gran rapidez luego de que abandonara su carácter no bipartidista para empatarse con COPEI y retratarse con Luis Herrera Campíns, Presidente del partido verde, quien explicó en la Convención de Caraballeda que lanzó a la ex Miss Universo su verde intención clientelar:
“…les voy a decir por qué creo que necesitamos ganar: no por ustedes, que al fin y al cabo—unos por razón de experiencia estamos jubilados, otros por razón de méritos están desempeñando importantes responsabilidades en los organismos representativos—tenemos nuestro medio de vida asegurado, ni de la mayor parte de los dirigentes municipales y regionales del partido que también tienen su vida, por lo menos a corto plazo, asegurada. No, no por ellos, sino por los que no tienen cargos en la burocracia, por los que no tienen acceso a la administración pública para plantear sus problemas y que se los resuelvan, para que se les escuche su pobreza, para que se les dé una muestra de afecto y de solidaridad, que se los podría dar un Presidente copeyano o un gobierno donde el Partido COPEI sea también partido de gobierno…”
Barbie Sáez, elemento de campaña
Entonces, cuando parecía que Irene Sáez no detendría a Chávez—además, poco después se le cayó la estatua de Bolívar en la Plaza de Chacao, se dejó vestir y peinar en imitación de Evita Perón y, más gravemente, no tuvo más remedio que abrir la boca—y la candidatura de Alfaro Ucero no terminaba de arrancar, se le ocurrió a alguien que un cerco de gobernadores del bipartidismo pudiera mantener a raya al candidato del MBR-200, quien quedaría «aislado en su posición central».
Pero Alfaro era, al decir del propio Herrera Campíns, «un hombre serio». Cuando supo de la ocurrencia, dijo que eso se haría sobre su cadáver, puesto que el Congreso de la República acababa de reformar la Ley Orgánica del Sufragio—diciembre de 1997—y había hecho que coincidieran las elecciones presidenciales y de gobernadores. No era nada serio, opinó indignado, que sólo seis meses después el mismo congreso hiciera lo contrario en una maniobra electorera burda que no pasó inadvertida a los electores de 1998.
Acción Democrática complació a Alfaro: pasó por sobre el cadáver político que Alfaro le parecía, lo desconoció como candidato y cambió en menos de 24 horas la cerradura de su comando de campaña, donde no pudo entrar quien un día antes fuera el hombre más poderoso del partido.
………
Estas cotas de desvergüenza, no obstante, han sido largamente superadas por quien fue su beneficiario en 1998: Hugo Chávez Frías. No hay en nuestra historia republicana un aprovechamiento de los recursos públicos en beneficio sectario tan extenso, tan intenso, tan insolente, tan obsceno, como el del aparato de dominación establecido por Hugo Chávez Frías. El culto a la personalidad que fue notorio en Antonio Guzmán Blanco es juego de niños, en comparación con el que permite Chávez en adulación suya y promoción de su persona política. Hubiera querido el hijo de Antonio Leocadio aunque fuera una sola gigantografía con su efigie, como las que han ofendido los ojos ciudadanos a cargo de los presupuestos de ministerios y otras agencias—PDVSA, el SENIAT y el Metro de Caracas muy notoriamente—en procura de ventajas políticas y electorales de quien es hoy el Presidente de la República de Venezuela, que de bolivariana no tiene un ápice.
Claro, Jordy Moncada tiene razón al señalar a Capriles Radonski que «luego de 11 años de actos condenables no se puede dar un primer paso copiando las formas que tanto criticamos y deseamos cambiar». Chávez es descarado en asuntos de peculado de uso, pero lo que lo diferencia de políticos que se presentan como si fueran moralmente superiores no es lo cualitativo del abuso, sino su cantidad. Si Chávez fuera meramente un maleducado que no observa las formas de una urbanidad política que él desprecia y los demás cuidan por aparentar decencia política, entonces la política opositora es la hipocresía. Esto equivale, diría Sri Radhakrishnan, a criticar al lobo no porque se come al cordero, sino porque lo hace sin cubiertos.
El gobierno demasiado largo de Hugo Chávez es muy pernicioso, y no sólo porque no come con cuchillo y tenedor. LEA
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