el blog de luis enrique alcalá de sucre
la política como arte de carácter médico (y otras cosas)II Exposición en Muro Pintao
Alí Darias, artista y santero tachirense, expone su obra en la sede de la Fundación Cultural Ipiar Tumerem (Muro Pintao). Entre el 17 de octubre y el 7 de noviembre de este año, el visitante podrá enfrentarse a lo que Eduardo Planchart ha llamado “una tipología estética de la muerte que responde a su filosofía de vida, y también aspectos de nuestra religiosidad e imaginario, en una expresión plástica que además de crear belleza y autenticidad es fuente de conocimiento”.
La calidad de la trayectoria artística de Darias queda evidenciada en numerosos galardones, que incluyen: el Premio Acuarela del Salón Imagen (Caracas 1985), el Premio Fundarte en la Bienal Bárbaro Rivas (Petare 1994), el Premio Banfoandes en el Salón Regional Tachirense (San Cristóbal, 2001), el Premio Universidad Yacambú del Salón Héctor Rojas Meza (Cabudare 2005), el Premio Gabino Matos en la Bienal Churuguara (Falcón 2006) y el Premio Mención Especial del Salón Museo Nacional (2010).
Edf. Tulipán, Piso 5, Calle Santa Clara, Boleíta Norte
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La patria está en Atacama
Hoy, como decía Patricia Janiot, todos queremos ser chilenos. La gente se identifica con los héroes, y el chileno es un pueblo heroico, que de la adversidad fabrica paz.
Nuestra gratitud hacia Chile, modelo de una vocación vital indoblegable. La patria está allá también, desde que la fuera de Andrés Bello, cien veces más sólido, mil veces más grande y útil que el inflado Simón Rodríguez. No es el alba, sino el alma lo que salva a un pueblo.
La patria es también Chile, nuestra patria chica es también Copiapó. LEA
Ataques
El viernes 24 de septiembre, estuvo inhabilitado el blog de mi señora (www.nachasucre.com) por un lapso de unas dos horas. Tanto la página que ve cualquier visitante, como la página de control y edición del blog, estaban inactivas, y desplegaban la siguiente advertencia: Hacked By Dr. Timor junto con la siguiente imagen en una pantalla de fondo negro:
Debajo de la figura venía «información» adicional: From : Behind the Sun – For concat : Dr.Timor@live.com – Gr33Tz T0 : – dr.SiLnT HilL – Owner Hacker Egypt – FacK sec World – Don3../#
Supongo que «concat» debe entenderse como»contact». Por supuesto, no se escribió a la dirección electrónica sugerida. La pantalla y la inhabilitación desaparecieron misteriosamente por sí solas, tan extrañamente como habían aparecido.
Días después, en fecha que no puedo precisar pero es posterior al lunes 4 de octubre, tres entradas de este blog fueron obliteradas y su contenido se perdió sin remedio. Ellas eran, de más antigua a más reciente: Administración insólita, Feliz supervivencia y Hugo el Mojonero.
Alguien se ocupa de fastidiar.
LEA
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11 músicos franceses
Francia es abundante en historia política, en arquitectura y urbanismo, en literatura, en filosofía, en pintura (por supuesto), en vinos y quesos (de esto último se quejaba Charles de Gaulle, pues consideraba que su numerosa variedad dificultaba su gobernabilidad). También es abundantísima en buena música culta. Habitualmente se supone que los grandes compositores son los alemanes, los italianos y los rusos, pero los buenos músicos franceses están a la par de los mejores. Si se trata de señalar algún compositor cimero, como Bach o Beethoven, Francia nos regaló a Claude Debussy, que inventó el impresionismo musical.
Es así como, para cubrir con bálsamo musical algo del rigor político luego del hito portentoso del 26 de septiembre—y para celebrarlo—, vienen acá quince piezas de los mejores compositores de Francia, la cuna de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. Un reposo, pues; hay que vivir. El orden de las piezas es estrictamente alfabético por compositores, pero este azar ha producido una secuencia interesante. Usted juzgará si es conveniente.
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Inicia la serie Héctor Berlioz, un compositor revolucionario. Si uno escucha su sinfonía dramática Romeo et Juliette, obra para voces individuales, coro y orquesta que completó en 1839, puede darse cuenta de lo adelantado de su lenguaje musical. En su estilo orquestal fue precursor de las instrumentaciones elefantiásicas de Gustav Mahler, y fue caricaturizado por eso. Aquí podemos escuchar el tercer movimiento—Un bal—de su Sinfonía Fantástica, el manifiesto de su revolución. El director y compositor francés Pierre Boulez dirige la Orquesta de Cleveland.
Tchaikovsky tenía terror, muy justificado, de Georges Bizet, cuya música admiraba y amaba. En época anterior al gramófono de Edison, el gran compositor ruso se solazaba frecuentemente tocando una partitura para piano de su ópera favorita: la gran ópera Carmen. (Tchaikovsky rogó a Auguste Mustel, el inventor de la celesta, que no mostrara el dulce instrumento a Bizet, antes de que él la usara en sus composiciones, Voyevoda y El Cascanueces). En 1977, quien escribe se encontraba en una librería de Londres que tenía una rica sección discográfica. Me sobrecogió escuchar la hermosura de una música desconocida. Era el dúo de barítono y tenor Au fond du temple saint, de la ópera Los pescadores de perlas, ambientada en la isla de Ceilán (Sri Lanka), de Georges Bizet. Acá lo oímos en las voces de dos grandes amigos que cantaron juntos muchas veces: Jussi Bjoerling y Robert Merrill.
François-Adrien Boieldieu fue primariamente un compositor de óperas. Nacido en Ruan, donde recibió su primera educación musical, se mudó a París en plena Revolución Francesa y, antes de adquirir fama como compositor, se ganó el sustento como afinador de pianos. Berlioz encontraba en la música de Boieldieu «una agradable elegancia parisina, llena de buen gusto»; un reconocimiento de quien componía música algo brusca y diferente de la simple orquestación de Boieldieu. He aquí el primer movimiento de su Concierto para Arpa y Orquesta, su opus 25, en rendición de Jutta Zoff al arpa y la Staatskapelle de Dresde dirigida por Siegfried Kurz.
Es muy difícil escoger una sola obra del grandísimo Claude Debussy para colocarla en esta parca colección de música francesa. Al líder del impresionismo hay que escucharle todo. Escribiendo acerca de su bisabuela, Josefina Sucre, que tocó valses venezolanos junto con mi tía bisabuela Graziella Calcaño en la gran Exposición Internacional de París de 1889, mi esposa, Nacha Sucre, refirió:
La música, protagonista principal de la exposición, fue potenciada por las más nuevas tecnologías. Josefina disfrutó de la interpretación de algunas de las mejores óperas, en aparatos telefónicos de un centro experimental que mucha gente visitó, y pudo conocer el gramófono de Edison, por primera vez expuesto ante el público, y escuchar la música extranjera que transformó la exposición en calidoscopio de nuevos sonidos. Éstos impresionaron a Claude Debussy, especialmente la música de los grupos Gamelán, venidos de la isla indonesa de Java. El compositor tomó de esta música étnica, interpretada en instrumentos artesanales construidos con metales y maderas exóticas, cadencias y contrastes desconocidos en Occidente, que luego llevaría a sus propias composiciones, interpretadas más tarde por todos los rincones del mundo civilizado. (Alicia Eduardo – Una parte de la vida, Fundación Empresas Polar, 2009).
El mundo sonoro de Claude Debussy es tan inconfundible como inigualable. En efecto, de aquella música oriental obtuvo nuevos sonidos que incorporó a su lenguaje, pero la arquitectura de una obra de Debussy, o su joyería cuando hacía piezas breves, son occidentales y renovadoras. Es un atrevimiento y una injusticia, sólo excusada por el espacio disponible, haber seleccionado su Rêverie como muestra de su dulzura melódica. La ejecuta la Orquesta de Filadelfia bajo la experimentada batuta de Eugene Ormandy.
Léo Delibes tuvo por padre un cartero, pero su madre era una competente música amateur. El Dueto de la flor (Viens, Malike), de su ópera Lakmé—como Bizet y Debussy, Delibes se interesó en cosas orientales—, usado hasta el cansancio en comerciales de British Airways, lo llevó a la conciencia y el gusto populares en la década de los noventa. Pero su talento melódico, rítmico y orquestal se puso más claramente de manifiesto en su música de ballet, principalmente en sus composiciones Coppelia y Sylvia. De esta última, ponemos a continuación el Vals lento, del Acto Primero. Lo hace sonar la Orquesta del Conservatorio de París, dirigida por Jean Martinon.
Sabemos de Paul Dukas, por supuesto, viendo Fantasía, la película de Walt Disney de 1940, puesto que una de sus escenas más logradas es la del ratón Mickey en el papel de El aprendiz de brujo, ciertamente la más famosa de las piezas de Dukas. Ahora escucharemos la Fanfarria de su ballet en un acto, La Péri o La flor de la inmortalidad, como cosa rara, ambientado en tierras orientales. El ballet propiamente dicho comienza con pasajes tocados muy suavemente, y Dukas escribió la fanfarria para dar tiempo a que el público remolón y ruidoso se sentara y dejara de molestar. Leonard Slatkin dirige la Orquesta Nacional de Francia.
A mi gusto personal, Gabriel Fauré es el compositor más profundo del lote. Tiene un Requiem extraordinario, el único del género que concluye con una nota jubilosa, pues se canta, luego de la resurrección, In Paradisum. Cuando a su pupilo, Maurice Ravel, le fue negado el Prix de Rome por decisión del Conservatorio de París, una verdadera revuelta llevó a Fauré al puesto de Director. Desde allí introdujo grandes cambios administrativos y curriculares, con un celo que le ganó el sobrenombre de Robespierre. Cuatro años después era elevado al Institut de France. Podemos oír el hermoso dolor de su Elegía en Do menor, op. 24, con Jacqueline du Pré en el violoncello, acompañada al piano por quien fuera su esposo, Daniel Barenboim.
Hace ahora su entrada Charles (Charles-François) Gounod. Hemos tenido la suerte de que su madre fuera pianista, y que ella le enseñara y descubriera sus talentos. Estudió en el Conservatorio de París, donde ganó el codiciado Prix de Rome, a sus 21 años, en 1839. Compuso trece óperas, Fausto la más conocida de ellas. También compuso dos sinfonías, varios oratorios y una buena cantidad de música de cámara. Aquí está representado por su Marcha fúnebre para una marioneta, que fuera el tema de las series para televisión Alfred Hitchkock presenta y La hora de Alfred Hitchcock. De nuevo, es Eugene Ormandy quien conduce la interpretación de la Orquesta de Filadelfia.
Para demostrar que la excelencia musical francesa data de hace mucho tiempo, basta considerar el liderazgo europeo en el Renacimiento de la Escuela de Notre Dame y la producción de figuras como Josquin des Prez (1450-1521) y, antes, Guillaume Machaut (c. 1300-1377). Es del período renacentista la obra de Clément Janequin, el más prolífico compositor de canciones—por centenares—de su época. La bataille puede ser cantada a capella, pero acá viene en forma de pavana instrumental, con percusión muy destacada. Interpreta el Ensemble Clément Janequin.
Jules Massenet está entre mis compositores franceses favoritos, por su fina orquestación, sus muy hermosas melodías y sus elegantes ritmos. Gounod, como Tchaikosky y Vincent d’Indy, expresaron grandes elogios por su primera obra notable, el oratorio María Magdalena. La Méditation de su ópera Thaís es una de las piezas académicas más populares en el mundo. Treinta y cuatro óperas compuso Massenet, El Cid entre las más famosas. De esta obra, he aquí su danza Andaluza, que toca la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Robert Irving. (En La tesis de la elegancia, en este blog, puede oírse la danza Aragonesa de El Cid).
Un miembro destacado de Les Six, un grupo franco-suizo de compositores de música de avanzada, fue Francis Poulenc. Hizo música de todos los géneros: orquestal, concertante, vocal y coral (incluyendo ópera), de ballet y, sobre todo y más copiosamente, composiciones para piano. Con un tío escuché en el Teatro Municipal al pianista venezolano Humberto Castillo una pieza de Poulenc por primera vez, el primero de sus Trois mouvements perpétuels, asombroso. Fue el primer músico de su generación que se admitiera abiertamente homosexual, aunque también mantuvo relación con mujeres y hasta tuvo una hija, que no reconoció. Criado como católico, su sexualidad significó para él graves problemas de compatibilidad entre creencia y emoción. André Previn, que empezara haciendo música para Hollywood y luego se convirtiera en Director Titular de nada menos que la Orquesta Sinfónica de Londres, es un magnífico pianista. Interpreta de Poulenc la bella pieza Melancolía, que cierra la muestra de hoy.
LEA
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Hugo el Mojonero
El DRAE nos dice que el término mojonero designa al hombre que afora. No es éste el significado que tiene entre nosotros. En el habla popular, denota a quien construye elaborados embustes, al mitómano que pretende mojonear a sus oyentes con fantasías que inventa de modo contumaz y no poca habilidad. Hugo Chávez es el clásico mojonero. No pocos le creen; se dejan mojonear.
Chávez es mucho más que un simple mentiroso. Un embustero sencillo dice ocasionalmente alguna que otra cosa que no corresponde a la verdad. El mentiroso es meramente antifáctico; el mojonero es narrativo. El mojonero compone todo un cuento, rico en detalles, armado con medias verdades, fantasioso. DRAE: fantasioso, sa. (De fantasía, presunción). 1. adj. Que se deja llevar por una imaginación carente de fundamento. Y no es casualidad que en su segunda acepción signifique: 2. adj. coloq. Vano, presuntuoso. La vanidad y la presunción son frecuentes acompañantes de una irresponsable imaginación carente de fundamento.
La muy ajustada denotación de Chávez como mojonero no es de mi ocurrencia; la debo a un querido amigo que prefiere no ser nombrado. Le vi anoche después de muchos años sin trato, y me sorprendió con esa exactitud.
Cada cadena de Chávez, cada discurso, es abundante en mojones y, como dije, hay gente que los admite. Muchos venezolanos de hoy, aun después de más de una década de incompetencia e irresponsable resentimiento y odio, luego de fracaso tras fracaso de su mojón del siglo XXI, persisten en darle crédito. Antonio Aponte, editor del blog oficialista Un grano de maíz, escribió una nota—¡Nos derrotaron!—que procura una autocrítica del régimen, de la “revolución”, justamente un día después de los largos mojones presidenciales de la rueda de prensa con los corresponsales extranjeros, que no se dejaron mojonear. Aponte no ha logrado sacar aún la conclusión evidente, puesto que pone: “Frente a la derrota, debemos tomar algunas medidas. Primero, preservar el liderazgo de Chávez. Hoy más que nunca cobra vigencia la consigna ‘¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!’” Pero al comienzo había escrito: “Revolución es no mentir jamás”. Algún día Aponte se percatará de que ambas proposiciones no pueden coexistir lógicamente, dado que son mutuamente contradictorias.
Pues poco a poco, en erosión indetenible de las construcciones mojonéricas de Chávez, las vendas caen de los ojos de quienes todavía creen en él. El 26 de septiembre fue una comprobación fehaciente de tal fenómeno.
Hubo épocas cuando a los gobernantes se les conoció con un solo remoquete que destacara sus rasgos más salientes. Así Felipe el Hermoso, Juana la Loca, Guillermo el Taciturno. Chávez pasará a la historia, gracias a mi agudo amigo, como Hugo el Mojonero. LEA
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Nota del día 30/09/10: Pensadurías
Es un rasgo de modernidad de las más exitosas sociedades del planeta la presencia institucional importante de una reflexión profesional, sistemática, disciplinarmente amplia, sobre la dirección de sus organizaciones. En cada organización de importancia, sea pública o privada, las unidades de inteligencia y estrategia ocupan un espacio considerable y, fuera de ellas, grandes centros de análisis constituyen los think tanks, los “tanques” de pensamiento, que son capaces de inventar políticas, analizarlas, mejorarlas; e inventar también herramientas de análisis, de predicción, de invención y decisión.
Un think tank es un instituto de investigación con un número considerable de al menos, quizá, treinta investigadores que suelen trabajar, en grupos multidisciplinarios y especializados, en la formulación de políticas, en proyectos dirigidos sobre todo a procesos sociales amplios y de largo alcance o carácter estratégico, que examinan sus creaciones y recomendaciones con la mayor rigurosidad científica. Un think tank, para que sea verdaderamente tal, debe tener garantizada la libertad de pensar y expresar lo que piensa, debe gozar de un derecho equivalente a la libertad de cátedra, de un derecho a la investigación.
Otra cosa distinta son las llamadas unidades de análisis de políticas. Concebidas para proporcionar un análisis y un consejo oportunos, de aplicación las más de las veces táctica, para la acción y decisión de un jefe, en principio deben estar sujetas a la confidencialidad y carecen usualmente del sosiego necesario para consideraciones de largo plazo. Lo que generan son documentos en los que recomiendan la adopción de alguna postura, sugieren objetivos para una negociación, informan acerca de un problema o de un interlocutor que será enfrentado próximamente, etcétera. Es común que las unidades de análisis de políticas son consideradas más “útiles” que los think tanks.
Si uno observa con un poco de detenimiento a las sociedades dominantes, se dará cuenta de que en ellas abundan organizaciones de los tipos descritos. No debe ser casualidad que prolifere en los Estados Unidos toda clase de institutos de investigación y desarrollo de políticas—la Corporación RAND, la Institución Brookings, el Instituto Hudson, el Centro para el Estudio de las Instituciones Democráticas, el Instituto Catón, la Fundación Heritage, el Instituto de Investigaciones de Stanford, Arthur D. Little y cientos más. Las sociedades avanzadas procuran alcanzar racionalmente un destino favorable.
Hay una razón profunda para esa mayor presencia de los institutos de política en las sociedades dominantes, de un mayor espacio para ellos: en los sistemas biológicos y los sistemas sociales más evolucionados hay una mayor presencia de pensamiento organizado, que en lo social se concentra sobre la búsqueda de soluciones a los problemas públicos. LEA

















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