De un libro revelador

El historiador de lo complejo

M. Mitchell Waldrop, historiador de lo complejo

Hace justamente una semana, dejé acá constancia—en Historia de la Complejidad—de mi entusiasmo por el libro Complexity: The Emerging Science at the Edge of Order and Chaos, de M. Mitchell Waldrop; acá traduzco dos de sus pasajes (págs. 293-294). La obra es un recuento detallado del nacimiento del Instituto de Santa Fe (Nuevo México), y por tanto de la emergencia de las ciencias de la complejidad («la ciencia del siglo XXI»), relevantes a fenómenos tan aparentemente disímiles como el sistema inmunológico, las avalanchas orográficas o las economías humanas. Esto último fue desde siempre tema prioritario del instituto: de hecho, la narración comienza con el reclutamiento del economista William Brian Arthur para el naciente centro de investigación, que reuniría las mentes más brillantes de la nueva disciplina bajo la presidencia de George Cowan y la dirección académica de Murray Gell-Mann, Premio Nobel de Física. John Reed, Presidente de Citicorp, fue el mecenas inicial del programa de economía en Santa Fe que Arthur instalara y dirigiera. A punto de arrancar con el apoyo de Reed, el economista preguntó a Eugenia Singer, asistente del entusiasta banquero, qué esperaba éste del programa; después de consultarle, Singer contestó: «El Sr. Reed le manda a decir que haga Ud. lo que quiera, con tal de que no sea nada convencional». Ojalá hubiera en Venezuela mecenas lúcidos de una nueva política para el país, visto que lo convencional no funciona. LEA

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Langton* estaba diciendo básicamente que este «algo» misterioso que hace posibles la vida y la mente es una cierta clase de equilibrio entre las fuerzas del orden y las fuerzas del desorden. Más exactamente, estaba diciendo que uno debe ver a los sistemas en términos de cómo se comportan, en vez de cómo están hechos. Y cuando eso se hace, decía, entonces lo que se consigue son los extremos de ordencaos. Se parece mucho a la diferencia entre los sólidos, donde los átomos están fijos en sus sitios, y los fluidos, donde los átomos caen los unos sobre los otros al azar. Pero justo entre ambos extremos, explicó, en un tipo de transición de fase abstracta llamada «el borde del caos», también se encuentra complejidad: una clase de comportamientos en la que los componentes del sistema nunca se fijan en un sitio, pero tampoco se disuelven en la turbulencia. Éstos son los sistemas que son a la vez suficientemente estables como para almacenar información y lo suficientemente evanescentes como para transmitirla. Éstos son los sistemas que pueden organizarse para ejecutar computaciones complejas, reaccionar al mundo, ser espontáneos, adaptativos, vivos.

(…)

Cuando uno tiene algo como un ecosistema o una economía, dice (Farmer**), no es obvio que conceptos como orden, caos y complejidad puedan incluso ser definidos con gran precisión, mucho menos una transición de fase entre ellos. Sin embargo, hay algo acerca del principio del borde del caos que suena bien. Tomemos la antigua Unión Soviética, dice: «Hoy está bastante claro que la aproximación totalitaria, centralizada a la organización de la sociedad no funciona muy bien». En el largo plazo, el sistema que Stalin construyera estaba estancado en exceso, demasiado fijo, controlado de modo demasiado rígido para sobrevivir. O notemos los Tres Grandes fabricantes de carros en Detroit en los años setenta. Habían crecido tanto y estaban tan rígidamente fijados en ciertas maneras de hacer las cosas que ni siquiera pudieron reconocer el creciente desafío de Japón, mucho menos responder al mismo.

Por otro lado, dice Farmer, la anarquía tampoco funciona muy bien, como parecían decididos a demostrar algunos componentes de la antigua Unión Soviética poco después de su disolución. Ni tampoco un sistema de laissez faire sin restricciones, a juzgar por los horrores dickensianos de la Revolución Industrial en Inglaterra o, más recientemente, por la debacle de las entidades de ahorro y préstamo en los Estados Unidos. El sentido común, para no mencionar la reciente experiencia política, sugiere que las economías sanas, al igual que las sociedades sanas, tienen que mantener el orden y el caos en equilibrio, y no se trata tampoco de una clase de equilibrio aguado, promedio, a mitad de camino. Como una célula viva, tienen que regularse a sí mismas con una densa red de retroalimentación y regulación, al tiempo que dejen abundante espacio para la creatividad, el cambio y la respuesta a nuevas condiciones. «La evolución prospera en sistemas con una organización de abajo hacia arriba, que haga surgir la flexibilidad», dice Farmer. «Pero al mismo tiempo, la evolución tiene que canalizar la aproximación de abajo hacia arriba de forma que no destruya la organización. Tiene que haber una jerarquía de control, con información que fluya de abajo hacia arriba y también de arriba hacia abajo». La dinámica de la complejidad al borde del caos, dice, parece ser lo ideal para esta clase de comportamiento.

M. Mitchell Waldrop

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*Cristopher G. Langton, científico de computadores estadounidense, cofundador del campo de vida artificial.

**Doyne Farmer, físico y empresario estadounidense, cofundador (1991) de la compañía Prediction, que aplica principios físicos y matemáticos al sector financiero de la economía.

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From Japan with love

 

No, no es una novela inédita de Ian Fleming sobre andanzas hasta ahora incógnitas de James Bond, sino un cruce de correo electrónico entre un venezolano residenciado en Japón y el suscrito, en torno a la conocida polémica sobre Gustavo Dudamel. El amable corresponsal, asiduo oyente de Dr. Político en RCR por vía de Internet, se refirió al programa #165, en el que salí en defensa de nuestro genio musical, para basar su argumentación y solicitó expresamente que se le mantuviera en el anonimato, cosa que aquí se complace. Acá sigue la reproducción del intercambio, con la corrección de minúsculos errores en la escritura de procedencia japonesa. (El empleo de mayúsculas cerradas, no enmendado en la reproducción, es tenido en el uso de Internet por el equivalente de gritar).

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Estimado Señor Luis Enrique Alcalá. 

Escribo desde Japón, por la sencilla razón de hacerme presente y a la vez indicarle que escucho su programa en RCR cada fin de semana o por los podcasts, ambos vía internet.

Me siento agradecido con usted y su trabajo, porque a pesar de que hay muchos puntos de vista en los que difiero con usted, los valores que muestra en su conducta y la forma como defiende con convicción y preparación cada postulado me hace admirarlo y tomarlo como referencia en mi conducta y la que le enseñaré a mi hija, hoy día de sólo 6 meses.

Un fariseo retratado

Esta vez quisiera expresar mi opinión sobre el punto referido a Gustavo Dudamel, porque me siento inquieto con lo escuchado en su programa Dr. Político en RCR 10/10/15 , en donde en el minuto 24:25 de su podcast colocado en ivoox.com, nos llama «FARISEOS» a aquellos que criticamos la actitud tomada por el Sr. Dudamel, y además indica, que «ninguno de los críticos, ni siquiera todos sumados, han hecho la centésima parte de lo que el señor Dudamel ha hecho por todos nosotros».

Indico el significado de FARISEO según la RAE:

fariseo, a

Del lat. tardío Pharisaeus, este del gr. Φαρισαῖος Pharisaîos, este del arameo pĕrīšayyā, y este del hebr. pĕrūšīm ‘separados [de los demás]’.

1. adj. Seguidor de una secta judaica que aparentaba rigor y austeridad, pero eludía los preceptos de la ley y, sobre todo, su espíritu. Apl. a pers., u. t. c. s.

2. adj. Perteneciente o relativo a la secta de los fariseos o a sus miembros.

3. adj. hipócrita. Apl. a pers., u. t. c. s.

4. m. coloq. desus. Hombre alto, seco y de mala intención o catadura.

Personalmente, tanto mi familia como yo, consideramos que no entramos en el calificativo que usted indica por oponer al señor Dudamel. Probablemente nosotros somos infinitamente menos conocidos que el señor Dudamel, pero usted desconoce qué hemos hecho nosotros por la sociedad, nuestros valores, nuestras acciones, nuestras conductas y finalmente nuestra moralidad. Quiero hacerle saber que por ejemplo mi padre, con 81 años continúa trabajando, sin haber fallado jamás a sus deberes y obligaciones tanto personales, familiares como para con su país. Como ciudadano ha cumplido a cabalidad y su labor, ejemplo, valores y acciones, aunque no conocidos como lo realizado por el músico en cuestión, a mi juicio, pesan tanto o más, por haber cumplido MORALMENTE con la cuota que le ha correspondido en tantos años.

El señor Dudamel justifica en su escrito una postura en segundo plano, por el bien del «SISTEMA» creado y logrado tan admirablemente por el señor Abreu.

Lamento entonces contradecirlo ahora en sus afirmaciones tan positivas sobre el músico al que defiende en su programa.

El señor Dudamel se ha prestado, en defensa del «Sistema», a ser la imagen del gobierno de turno que usted por tres años seguidos me ha hecho saber en cada uno de sus programas que no representan muchos valores positivos, (aunque tengan algunos positivos), y tratan de perpetuarse, a costa de todos los venezolanos, en la cabeza del gobierno, por lo que a mi juicio, repito, a mi juicio, colocan al señor Dudamel del lado negativo, todo en nombre del «Sistema», pero a costa de un país completo.

Si por el bien de unos, negocias con el MAL, con conocimiento explícito, claro y consciente que estás afectando gravemente a otro grupo, entonces te conviertes en cómplice.

Señor Alcalá, le enseñaré a mi hija, que muchas veces debemos dar un paso atrás, y jamás, por el bien personal o de unos cuantos, puede aceptar o hacerse de la vista gorda ante acciones inmorales, porque de inmediato se hará parte de la inmoralidad.

Con esto quiero concluir que ni los que criticamos al señor Dudamel nos merecemos el título que usted nos impuso, ni es aceptable la actitud del músico, aunque sea por el bien de algunos cuantos, porque finalmente, y gracias también a la misma actitud del señor Dudamel, entre otras muchas e innumerables razones, hoy día tenemos un grandioso «SISTEMA DE ORQUESTAS», pero estamos en vía de quedarnos sin «PAÍS».

Lamento mucho oponerle hoy a su afirmación del pasado programa, pero siempre con la decencia y la felicidad de escucharle y aprendiendo como hago cada semana con su programa de radio. 

Me despido, desde Japón.

NNNN

PD: Por favor, sé que usted siempre menciona los escritos o ciertos comentarios de sus oyentes. Le ruego que, si decide comentar algo de mi escrito en sus próximos programas, omita mi nombre, por razones muy personales. Gracias por su atención.

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Estimado Sr. NNNN: le agradezco el envío de su honesto correo, que comento de seguidas.

El tema de la relación de Gustavo Dudamel y el gobierno de Venezuela es un asunto de opinión, y como tal admite puntos de vista encontrados. De hecho, la primera vez que toqué este asunto en mi blog (junio de 2007) titulé el artículo así: Conocimiento y opinión.  Le invito a leerlo. Creo que es una opinión, no una ley física o sociológica, la siguiente afirmación suya: “El señor Dudamel se ha prestado, en defensa del ‘Sistema’ a ser la imagen del gobierno de turno”. El Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela es un programa que, como él destacó, es sostenido fundamentalmente por aportes financieros del Estado venezolano desde 1975, aun con significativos aportes privados que, de todos modos, no serían en ningún caso suficientes para sostenerlo. El solo hecho de negarse, por ejemplo, a ser fotografiado en compañía del presidente Maduro pondría en peligro el sostén esencial del Sistema, no digamos adoptar posturas tenidas por algunos como heroicas. (Las de la pianista venezolana Gabriela Montero, por ejemplo, que no depende para nada de subvenciones estatales y ni siquiera reside en nuestro país desde hace muchos años).

Sé muy bien lo que significa el término fariseo, y lo empleé a conciencia; pensaba en pasajes específicos del evangelio, cuando algún fariseo se acercaba con hipocresía a procurar que Jesús de Nazaret dijera algo que lo comprometiera inconvenientemente. (El pasaje del denario y su sentencia: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, por ejemplo). Cuando usé ese sustantivo no lo empleé genéricamente; lo hice específicamente para referirme a la reacción de algunas personas al artículo del Sr. Dudamel en Los Angeles Times, como comprobará al escuchar de nuevo el audio en mi blog. (Los ciudadanos en campaña).

Supongamos que me sumara a Ud. con lo que hubiera aportado al país y también se añadiera lo que mi padre hubiera entregado (de trayectoria equivalente a la que Ud. menciona del suyo), al aporte total de los críticos de Dudamel; tampoco igualaría eso a la obra del Sistema, de Abreu y de Dudamel. No creo que pueda decirse de la corona sueca que sea chavista-madurista; el 31 de agosto de 2009, José Antonio Abreu recibió de manos del rey Carl XVI Gustaf de Suecia el Premio Polar de Música, conferido por la Academia Real Sueca de Música. Esta academia dijo de él:

El Premio Polar de Música 2009 se concede al director, compositor y economista José Antonio Abreu. Impulsado por una visión de que el mundo de la música clásica puede ayudar a mejorar las vidas de los niños venezolanos, ha creado la red musical El Sistema, que ha ofrecido a cientos de miles las herramientas para superar la pobreza. La exitosa creación de José Antonio Abreu ha promovido valores tradicionales, como el respeto, la solidaridad y la humanidad. Su logro nos muestra lo que es posible cuando se hace de la música un terreno común y por eso mismo parte de la vida cotidiana de la gente. Simultáneamente, se ha dado a niños y padres, así como a los políticos, una nueva esperanza para el futuro. La visión de José Antonio Abreu sirve de modelo para todos nosotros.

Cuando Dudamel estaba por encargarse de la Filarmónica de Los Ángeles, el suplemento dominical en The New York Times dedicó cinco páginas (en su web) al joven director, con un trabajo titulado Conductor of the People (puede leerlo traducido en mi blog: Director del Pueblo). Tampoco es ese venerable periódico afecto al régimen venezolano actual.

Discípulo y maestro

Abreu es casi que la única, junto con Dudamel, referencia positiva remanente para los venezolanos. Los moralistas—que han escrito, desde la comodidad de ya largas residencias norteñas, cosas como ésta: “…la exhibición de cobardía moral que está dando la sociedad venezolana, con su pasividad y hasta masoquismo, representa un profundo descrédito para nuestro gentilicio”—, armados de una indignación pretendidamente superior y con gran inconsciencia, ya han salido con antorchas al incendio de quienes, con disciplina y amor venezolano, construyen patria grande aun en medio del odio mediocre del gobierno actual y sus peores oponentes. (Contra los necios).

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Las palabras que Ud. escoge destacar en mayúsculas cerradas—FARISEO, MORALMENTE, MAL, SISTEMA DE ORQUESTAS, PAÍS—revelan que su postura es la típica de entender el proceso venezolano como película en blanco y negro, de héroes contra villanos. La realidad en general, y la nacional en particular, viene en colores o, al menos, en una extensa gradación de grises. Creo farisaico el procedimiento de la condena moral de quienes no adoptan la misma posición maniquea—DRAE: maniqueísmo. 2. m. peyor. Tendencia a interpretar la realidad sobre la base de una valoración dicotómica—de quienes comprenden nuestro proceso con la facilidad de juicios vistosos pero superficiales, por eso mismo irresponsables.

Es Ud. quien anuncia una lección que se propone dar a su pequeña hija (no «hacerse de la vista gorda ante acciones inmorales, porque de inmediato se hará parte de la inmoralidad»); si no lo hubiera hecho no me atrevería a comentarla, puesto que sería mi intromisión en un asunto que no me concierne. Pero si esa instrucción es la que describe, pienso que su hija no podría vivir en ninguna parte del mundo. En Japón, por ejemplo, se ha visto un buen número de casos de corrupción durante décadas; en los EEUU innumerables incidentes de violación de derechos humanos, mucho peores que los venezolanos; en casi toda nación es posible encontrar conductas inmorales, de gobiernos y de ciudadanos.

Supongo que Ud. sabe que conduzco mi profesión política con arreglo a un estricto Código de conducta cuya redacción cumplió veinte años el mes pasado, y que me opongo al chavismo consistentemente desde 1992 hasta la fecha. Quizás ignore que sostengo desde comienzos de 1999 que la superación del chavismo—un sarampión si se lo compara con el nazismo, el castrismo o el estalinismo—no vendrá de su acusación cotidiana ritual, sino de la refutación de su discurso (la exhibición de en qué está equivocado) y de la superposición de un discurso político superior, un nuevo paradigma que igualmente trascenderá al mediocre discurso de sus opositores profesionales.

…la refutación del discurso presidencial debe venir por superposición. El discurso requerido debe apagar el incendio por asfixia, cubriendo las llamas con una cobija. Su eficacia dependerá de que ocurra a un nivel superior, desde el que sea posible una lectura clínica, desapasionada de las ejecutorias de Chávez, capaz incluso de encontrar en ellas una que otra cosa buena y adquirir de ese modo autoridad moral. Lo que no funcionará es “negarle a Chávez hasta el agua”, como se recomienda en muchos predios. Dicho de otra manera, desde un metalenguaje político es posible referirse al chavismo clínicamente, sin necesidad de asumir una animosidad y una violencia de signo contrario, lo que en todo caso no hace otra cosa que contaminarse de lo peor de sus más radicales exponentes. Es preciso, por tanto, realizar una tarea de educación política del pueblo, una labor de desmontaje argumental del discurso del gobierno, no para regresar a la crisis de insuficiencia política que trajo la anticrisis de ese gobierno, sino para superar a ambos mediante el salto a un paradigma político de mayor evolución. (Retrato hablado).

Concluí Conocimiento y opinión (artículo mencionado al comienzo) con estas palabras:

Para quien escribe, el peor de los rasgos del presidente Chávez es, precisamente, la soberbia que exhibe en asuntos de moral personal y ciudadana. Él se siente y se proclama mejor que todos nosotros y él sabe lo que es bueno. Ser rico es malo; desprenderse de algunos dólares que le diera Kadaffi junto con algún diploma intrascendente es bueno. Sobre la convicción de superioridad moral asienta sus arbitrariedades.

Por supuesto, el gobierno buscó manipular los sentimientos del público al asociar su nuevo y redundante canal con la imagen admirada de Gustavo Dudamel. Este gobierno que dirige Chávez es un maestro en las artes de la manipulación. No está solo en la práctica, no obstante. ¿O qué eran las estampitas de la Virgen María que el ya poco recordado Juan Fernández blandía ante las cámaras durante el paro petrolero? ¿Qué era la insinuación del difunto y golpista cardenal Velasco, cuando decía en sermón catedralicio que los deslaves que sembraron muerte y destrucción en el estado Vargas eran un claro castigo de Dios a la soberbia presidencial?

Lo peor que puede hacer un opositor a Chávez es parecerse a él.

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Ud. exige ahora el anonimato, “por razones muy personales”; su heroísmo y autosatisfacción morales son únicamente asunto reservado. Las respeto, y debiera Ud. hacer lo mismo con las razones del Sr. Dudamel.

Gracias por su franca comunicación y las palabras de aprecio de mi programa.

Atentamente

Luis Enrique Alcalá

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ActualizaciónEl honesto corresponsal anónimo ha acusado recibo de mi respuesta. Transcribo su comunicación:

Estimado Sr Alcalá.

Le agradezco muchísimo que me haya regalado parte de su tiempo en esta respuesta tan completa.
Acuso recibo de ella y procedo a escuchar y leer los artículos y audios que usted me sugiere y hace referencia para poder tener la visión completa de su opinión.
Como aclaratoria, me gustaría comentarle que a pesar de estar opuesto al régimen, creo colocarme en un punto medio en donde trato de analizar cada actuación desde un punto de vista neutral, e inclusive, en muchas ocasiones en contra de nuestra oposición política, y luego comentar con mi madre sobre lo positivo y negativo, pero en vista del comentario que usted hace referente a lo que cree entender de mi postura, me hará sentarme nuevamente a meditar sobre mis razonamientos, porque es muy probable (y me lo ha dicho mi madre también), que tienda a caer en opiniones extremas, como dice del blanco y negro, por lo que siempre agradeceré las palabras que me hacen pensar, y retomar el camino hacia el norte que en mis valores deseo buscar.
Desde Japón, agradezco su presencia, tanto a través de la radio, podcasts, blog y ahora por este mail.

Gracias de nuevo por la amabilidad de responder de una forma profunda y completa, mi inquietud.

NNNN

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Croes, Gutiérrez y asociados sacan cuentas

Queremos cambiar el régimen

Queremos cambiar el régimen

 

Venebarómetro es un estudio de opinión de reciente cuño, cuyo levantamiento de campo es llevado a cabo por el Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD). Su último registro concluyó el 15 de septiembre, y confirma lo que otras encuestadoras están midiendo: el hartazgo con Maduro, la mayor disposición a votar por candidatos de la oposición a la Asamblea Nacional, la preferencia por un liderazgo independiente que dirija el cambio.

 

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Ni el oficialismo ni la oposición convencen

 

Esto último es un eco de lo registrado en mayo por Datincorp; un 17% opinó que la solución a los problemas del país vendría del oficialismo, de la oposición el 18% y de un nuevo liderazgo ¡56%! (Un 10% no supo o no contestó).

Al comentar en Prodavinci este reciente estudio, Eugenio Martínez destacó: «Según la serie histórica del Venebarómetro, la disposición a votar el 6 de diciembre por la oposición cayó 5 puntos porcentuales en el último mes, pasando de 55% en agosto al actual 49,9%». Claro que lo mismo ocurrió con la intención de voto a favor del oficialismo; ambas cosas determinaron un crecimiento de los indecisos, que pasaron de 8,8 a 16,7%.

El estudio trae abundante información acerca de la situación económica (desabastecimiento), opinión sobre las OLP y la situación en la frontera, la autodefinición política y la aceptación de los partidos, etc. En general, una medición bastante completa de la opinión venezolana en estos días preelectorales. LEA

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Para descargar un grupo de láminas en archivo de formato .pdf: Venebarómetro sep. 2015

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La hornada de Keller

Madurando

Madurando a toda velocidad

 

La más reciente de las mediciones de opinión (19 de agosto al 5 de septiembre) es la de Alfredo Keller y asociados, que puede ser leída y descargada en este enlace de Scribd. Al preguntar a los electores que se reportan seguros de votar el 6 de diciembre ¿votará por candidatos oficialistas, opositores, independientes o se abstendrá?, obtiene 53% de intención de voto a favor de candidatos de oposición contra 27% a favor de los oficialistas, para una ventaja de 26 puntos de los primeros. (También obtiene 11% de intención a favor de candidatos independientes y 9% de quienes no saben o no contestan). Keller especula:

Bajo un esquema de polarización cerrada el voto a independientes tiende a desvanecerse. En la hipótesis de que así ocurriera proponemos que, como es habitual en este tipo de proyecciones, el voto a los independientes y el de los indecisos habría que repartirlos entre las dos fuerzas dominantes de manera proporcional a los ya decididos. De ocurrir así, el resultado en votos válidos (a nivel nacional) sería de: 66% para la Oposición y 34% para el Oficialismo. En la hipótesis de que el voto a independientes se mantuviera firme, el resultado en votos válidos podría ser de: 58% para la Oposición, 30% para el Oficialismo y 12% para los Independientes.

La cosa no pinta nada bien para el PSUV. LEA

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IVAD e cuento

La encuestadora de Félix Seijas

La encuestadora de Félix Seijas

Una entre las más confiables encuestadoras del país ha concluido y tabulado sus recentísimas mediciones de la opinión nacional (8 al 16 de agosto). Ellas arrojan números que precisan lo que el país entero sabe: el colapso del gobierno socialista en la estimación de los ciudadanos. El fenómeno luce como irreversible a tres meses y medio de las elecciones de Asamblea Nacional.

He aquí el enlace para descargar un archivo en formato .pdf con el informe (39 páginas) del Instituto Venezolano de Análisis de Datos:

IVAD Agosto 2015

LEA

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Exégesis datanalítica

Entre el 10 y el 23 de julio levantó Datanálisis los cuestionarios de su más reciente Encuesta Nacional Ómnibus. (Descargar: Omnibus julio). En sus 129 páginas hay mucha información seria y útil, pero acá se fijará la atención sobre cuatro láminas específicas. (Un clic sobre ellas las amplía). He aquí la primera:

 

¿A quiénes convencen los partidos de la polarización?

¿A quiénes convencen los partidos de la polarización?

 

La afiliación a todos los partidos de oposición sumados, que incluye a la Mesa de la Unidad Democrática como si fuera un partido más—con un porcentaje, 5%, que es cincuenta veces el que recaba COPEI: 0,1% (la proverbial botella vacía por la que pelean los borrachos o, tal vez, un mero error estadístico)—, no alcanza la que es medida para el PSUV: 17,7% contra 18,4%. Es el segmento de los no afiliados (independientes) el mayor en la muestra, con 57,2%, significativamente más de la mitad de los entrevistados. En términos mercadológicos, la distribución pide a gritos una oferta nueva y convincente, pertinente; no bastaría presentarse como ni PSUV-ni MUD, como explicó Luis Vicente León el 11 de julio—faltaban 12 días para el cierre de la encuesta—en el programa #152 de Dr. Político en Radio Caracas Radio. (Los pequeños símbolos escogidos por la encuestadora treintañera para representar a los electores independientes, chavistas o de oposición introducen un cierto sesgo, al sugerir que sólo quienes se identifican con los partidos de oposición portan la Bandera Nacional. El símbolo escogido para quienes se tienen como independientes sugiere más bien gente indecisa. El de los chavistas es el más fiel de los tres: una figura con boina y brazalete rojos).

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¿Otra marcha más?

¿Otra marcha más?

 

La población está harta de concentraciones y marchas, pero este dato no llegó a la MUD con suficiente antelación a su convocatoria para manifestar el 8 de este mes. El diario El Universal reportó la asistencia de «decenas» de opositores; más generosamente, el Latin American Herald Tribune habló de docenas (Venezuelan Opposition Admits Scant Attendance at Caracas Demonstrationy registró las insólitas explicaciones de Jesús Torrealba y Freddy Guevara: que no había gente porque el pueblo estaba haciendo colas en los supermercados, lo que sólo habría permitido la presencia de activistas o militantes—en cualquier caso, poquísimos—o que el fenómeno se explicaba ¡por la disputa entre la MUD y COPEI! Por cierto, Sr. Guevara (dirigente de Voluntad Popular que ofreció esta última teoría), la proporción de gente que no estaría dispuesta a «guarimbear» es aun mayor: la lámina 98 de la encuesta la mide en 86,5%.

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Una Asamblea con oficialismo en minoría

Una Asamblea con oficialismo en minoría

 

La suma de intención de voto por candidatos de oposición (50,7%) y candidatos independientes (8,4%) supera en 31,1% la que se pronuncia a favor de los candidatos del oficialismo (59,1% a 28,0% de los consultados que votarían con seguridad). La mesa parece estar sirviéndose para la pérdida del control oficialista del Poder Legislativo Nacional, lo que sin lugar a dudas introduciría un cambio cualitativo importantísimo en la escena política del país.

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No lo queremos

No lo queremos

 

En octubre del año pasado, un máximo de 71,1% de los ciudadanos prefería que Nicolás Maduro no concluyera su período constitucional, fuera por revocación de su mandato en 2016, cuando tal cosa se hace posible, o aun antes, presumiblemente por renuncia forzada o voluntaria. Para abril de este año se había recuperado, cuando sólo un poco menos de 60% quería ese desenlace. Sin embargo, ya ha hecho méritos adicionales: 68,3% quiere ahora que se vaya cuanto antes. No es esto algo que pueda conseguir la oposición desde sus nuevas curules en la Asamblea Nacional; se necesitará un procedimiento distinto que indefectiblemente tendrá que apelar al Soberano. El parlamento no puede convocar un referendo revocatorio; sólo 20% de los electores puede hacerlo. Es de suponer que un referendo consultivo más barato (10%) pudiera forzar su renuncia.

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Al estupendo bioanálisis del que he comentado sólo cuatro resultados, es aconsejable superponer el ojo clínico. He aquí menos de dos minutos de anticipaciones en fragmento de audio de un programa especial de Y así nos va, transmitido por Radio Caracas Radio el 30 de diciembre del año pasado y grabado el 18 de noviembre. (De todos modos, en la conversación con Nehomar Hernández reconocí estar al tanto de mediciones de Datanálisis).

LEA

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