por Luis Enrique Alcalá | Nov 27, 2008 | LEA, Política |

El Vicepresidente Electo de los Estados Unidos, Joe Biden, predijo antes del 4 de noviembre que no pasarían seis meses sin que el liderazgo de Barack Obama fuera puesto a prueba por una crisis internacional. En su momento, esa declaración fue considerada un imprudente desliz típico de Biden—la campaña de McCain intentó hacer mucho del episodio—, pero ahora, con los dramáticos acontecimientos en India, parece que la prueba ha comenzado aun antes de la toma de posesión de Obama. Hawai, Bombay, dice la letra de una canción del grupo Mecano; en Hawai nació Obama, en Bombay (ahora conocida como Mumbay) pereció ayer al menos un centenar de personas y tres centenares resultaron heridos, como consecuencia de un racimo de ataques terroristas simultáneos. A diferencia de ataques anteriores, que usualmente afectaron en mayor medida a ciudadanos indios, los blancos preestablecidos eran nacionales estadounidenses y británicos. (Bush y Blair).
Los movimientos terroristas del siglo XXI han mostrado su plasticidad táctica; ya lo hizo con dimensiones épicas al Quaeda el 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, cuando una impensable afrenta al orgullo de los Estados Unidos fue sentida del mismo modo insultante por la mayoría de los habitantes del planeta. La escala y la meticulosa planificación de los atentados contra el World Trade Center y el Pentágono fue una sorpresa mayúscula para el mundo entero.
En Mumbay, de nuevo, se pone de manifiesto una planificación detallada y una escala desusada. Aunque India ha sufrido, desde hace dos años, la terrible táctica de ataques simultáneos, el número de los de ayer, el arsenal desplegado por los atacantes y los blancos que éstos escogieron, dan cuenta de una cepa terrorista mutante. Una organización hasta ahora desconocida (Deccan Mujaheddin) se ha atribuido la paternidad de los atentados, y se presenta como jihadista, esto es, como islámica radical. Si antes se detonaba a distancia explosivos colocados en vehículos, el masivo ataque de ayer en Mumbay fue perpetrado por jóvenes terroristas suicidas.
India, naturalmente, pero también los Estados Unidos están siendo exigidos por una nueva ola terrorista, que incluye el secuestro de supertanqueros por eficaces piratas africanos. Los atacantes de Mumbay llegaron del mar, según explicó R.R. Patil, ministro de seguridad interna del estado indio de Maharashtra. La sofisticación de los terroristas se puso de manifiesto en la toma de rehenes en dos grandes hoteles—y un centro de judaísmo ultra ortodoxo (Chabad Lubavitch)—, en medio de los cuales está ubicada la sede de la Bolsa de Mumbay, ciudad que es el corazón y la capital económica de la India.
Hawai, Bombay. No le es fácil al mundo, sea occidental o hinduista, recibir horrores tan espantosos como el que conmoviera ayer al segundo país más poblado del mundo.
LEA
por Luis Enrique Alcalá | Nov 20, 2008 | LEA, Política |

Ayer destacaban los principales servicios noticiosos un video con declaraciones de Ayman al-Zawahri, el segundo al mando del grupo terrorista al Quaeda, en las que repudiaba la figura presidencial de Barack Obama, la insultaba y convocaba a renovados ataques de su gente contra los Estados Unidos. Es realmente una ayuda para Obama esta filípica; probablemente habría preferido que ella hubiera sido difundida durante la campaña electoral que culminó con su elección el 4 de noviembre. Al menos habría callado histéricas voces que asimilaban el hoy Presidente Electo de los estadounidenses al radicalismo islámico.
Pero el mismo día de estos ataques audiovisuales ocurrió un hecho insólito: la cabeza del Poder Judicial en Irán, el ayatollah Mahmoud Hashemi Shahroudi, del círculo íntimo del jefe supremo de los iraníes, el super ayatollah Ali Khamenei, emitió declaraciones públicas en aprobación del reciente acuerdo entre los Estados Unidos e Irak sobre un lapso para la permanencia de fuerzas estadounidenses en este último país. (Status of Forces Agreement, SOFA). El acuerdo estipula ahora, y por primera vez, un plazo de tres años para el retiro de las tropas norteamericanas.
Se trata de un viraje de 180 grados; la postura convencional de Irán había sido la de exigir el retiro inmediato de esos contingentes armados extranjeros, y Shahroudi elogió al gobierno iraquí, al decir que éste había “actuado muy bien” al firmar el acuerdo. Desde la doble posición de Shahroudi, en tanto cabeza de la judicatura iraní e íntimo de Khamenei, esas declaraciones no ocurren al azar, y han debido contar con la aprobación de su jefe. Dentro de Irak mismo, el liderazgo shiíta se había mostrado reacio a apoyar el acuerdo hasta hace pocos días, cuando varió su posición opositora. Es probable que Irán haya influido en la obtención de este logro.
Estas cosas son buenas noticias para Obama, en el sentido de aliviar las cargas que pesarán sobre él al momento de asumir la Presidencia de los Estados Unidos. Es decir, ahora podrá ocuparse menos de Irak que de la crisis económica. De hecho, como el acuerdo Estados Unidos-Irak es un compromiso entre Estados, Obama se verá forzado a mantenerlo, tal vez con algún ajuste más bien simbólico que no cambie esencialmente el cronograma acordado. Su atención se verá menos exigida por el conflicto al que se opuso antes de su inicio, de la que podrá dedicar una mayor parte al tratamiento de la difícil coyuntura económica y su agenda ecológica, de independencia energética, de salud pública y seguridad social, de reversión inmediata de algunas de las más irritantes decisiones de George W. Bush quien, de paso, logra algo de reivindicación por el acuerdo obtenido antes del cese de su mandato.
Naturalmente, a pesar del acuerdo, a Guantánamo no le queda mucho tiempo de vida.
LEA
por Luis Enrique Alcalá | Nov 13, 2008 | LEA, Política |

El 2 de febrero de 2006 se reportaba en el #175 de esta publicación: “No hace mucho que algún encuestador respetable reportaba que sólo un 16% de la población se había beneficiado directamente de alguna de las ‘misiones’, a pesar de haberse gastado en ellas, hasta comienzos de 2005, probablemente 5 mil millones de dólares. (El asunto no es mera transferencia monetaria: la representante de la UNESCO declaró, el día que Chávez proclamaba a Venezuela ‘territorio libre de analfabetismo’, que nuestro país era el único en el mundo que había alcanzado las metas que se había fijado a este respecto”).
Ahora es Edouard Matoko, representante de la UNESCO para Bolivia, Ecuador y Venezuela, residenciado en Quito, quien declaró ayer que “Venezuela es uno de los países que tiene ‘más oportunidades’ de alcanzar los objetivos de ‘Educación para Todos’ (EPT), acordados por la UNESCO para 2015, si mantiene sus inversiones y políticas en este campo”. (Reporta El Universal). Matoko opina que Costa Rica es otro país bien posicionado para alcanzar el mismo logro.
Matoko destacó entre otras cosas la matrícula de la educación primaria en Venezuela, con 95% de escolaridad, y estima que nuestro país “ha dado un salto cualitativo muy importante en los últimos años”, en términos comparativos con otros países de la región. Cree que ha habido buenos avances en capacitación de docentes e infraestructura.
En general, es protocolo automático de cierta oposición desconocer cualquier logro del gobierno, que un examen más serio y sosegado tendría que admitir. Por fortuna, es cada vez más frecuente conseguir cabezas opositoras de mayor inteligencia, capaces de reconocer las bondades de ciertos programas gubernamentales.
En educación, debe reconocérsele al gobierno un ingente esfuerzo, al que dedica 7% del Producto Interno Bruto. No puede combatirse, a pesar de las prédicas homeopáticas, mezquindad con mezquindad.
La oposición a los programas educativos del gobierno debe fundarse, obviamente, en otro terreno, definitivamente más importante. Éste es el de los contenidos de su enseñanza, el de la distorsión adoctrinadora de los “currículos bolivarianos”. El terreno de la libertad de educación, tanto para impartirla como para recibirla.
Pero esta claridad estratégica no debe intentar la ocultación del Sol con un dedo. El gobierno, a pesar del abuso del adoctrinamiento ideológico, ha logrado cotas muy significativas en educación. Para tener autoridad con la que rechazar frontalmente el equivocadísimo planteamiento central del gobierno, conviene reconocer sus logros con la mayor tranquilidad. Ya son dos veces que la agencia de las Naciones Unidas especializada en educación encuentra algo bueno que decir de los programas educativos del actual Estado venezolano.
LEA
por Luis Enrique Alcalá | Nov 6, 2008 | LEA, Política |

Mientras todavía las colas de votantes no habían cesado en los Estados Unidos, discutí, atónito y amargamente decepcionado, con un venerado historiador venezolano, antaño izquierdista, que postuló como rasgo definitorio de la época el peligro de “la amenaza islámica” y consagró, como obra maestra de sabiduría política, la ocupación estadounidense de los territorios iraquíes. Argumentó que las torturas en Abu Ghraib y Guantánamo, las mentiras del gobierno de Washington, las decenas de miles de muertos, los millones de desplazados, eran sólo detalles, minucias que la historia futura olvidaría para retener lo que a su juicio era lo esencial: que los Estados Unidos habían sabido crear en Irak un foco para el control del mundo árabe.
Pero ayer un ingente proceso pacífico, civil y civilizado, fue mucho más histórico que la horrorosa guerra que George W. Bush y Dick Cheney desataron para saciar sus prejuicios y conveniencias. La elección de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos es ya, a un día escaso de haberse producido, históricamente mucho más trascendente que aquel desatino.
Los documentos históricos de los Estados Unidos conceden pedestal privilegiado a algunos entre sus discursos: el Farewell Address de George Washington; el de Abraham Lincoln en Gettysburg—that government of the people, by the people, for the people, shall not perish from the earth—; el inaugural de John F. Kennedy—Ask not what your country can do for you; ask what you can do for your country—y su discurso berlinés cuando un vergonzoso muro aún dividía la capital de los alemanes: Ich bin ein Berliner. El discurso que Barack Obama pronunciara antenoche, en el parque que Chicago dedicara a Ulises Grant, será igualmente canonizado.
Algunos concursantes tropicales por el papel de héroes pudieran medirse por la nobleza de su contenido, para desterrar de sus alocuciones la mezquindad y el resentimiento. Obama asumió el compromiso de gobernar también para aquellos cuyo voto, según sus palabras, debía “todavía merecer”, pues si no tuvo su apoyo escucha sus voces, y recordó dos veces al primer presidente republicano, el gran Lincoln, que como él salió del estado de Illinois, en mención genuinamente admirada de su partido, opuesto al suyo propio, y antes con la cita de su imperecedera definición de democracia.
Ante este portento de elocuencia, esta carta hace metamorfosis y hoy se transforma en ficha: reproduce su versión castellana del memorable discurso de Obama en la noche del 4 de noviembre. Hoy, persuadida de la perennidad de esa oración, la pluma de doctorpolítico descansa.
LEA
por Luis Enrique Alcalá | Oct 30, 2008 | LEA, Política |

Anoche se produjo un evento desusado, a pesar de saberse hace dos semanas que ocurriría, en la campaña por la Presidencia de los Estados Unidos. La referencia es al “infomercial” de treinta minutos de Barack Obama, transmitido en prime time por CBS, NBC, Fox, MSNBC, Univisión, BET y TV One. Desde la época de la candidatura de Ross Perot (1992) no se veía el empleo de piezas de larga duración en campañas electorales. Antes de él, en los años cincuenta y sesenta, hubo programas pagados para propósitos electorales, pero cayeron en desuso al conocerse que tendían a aburrir a las audiencias.
No fue, ciertamente, el caso de los treinta minutos de Obama. Aunque no se dispone aún de cifras de la audiencia alcanzada, el impacto ha debido ser enorme. Después de la medianoche, Google News listaba 1.032 artículos sobre el evento, y YouTube registraba centenares de miles que habían visto el infomercial en su sitio web, en cuatro segmentos. (YouTube los lleva en varios enlaces. Puede verse el primer segmento en http://www.youtube.com/watch?v=a0JhEtzch4Y, el segundo en http://www.youtube.com/watch?v=VPPqqdoDtmA, el tercero en http://www.youtube.com/watch?v=m0gkcRdmqhQ y el cuarto en http://www.youtube.com/watch?v=ghJFOBcZW34).
El video de Obama lo mostró como figura presidenciable que no mencionó ni una sola vez a su oponente o su compañera de fórmula, e hizo sólo una referencia tangencial a George W. Bush. Con una edición hábil, presentó varios casos de gente real que vive en los estados más disputados, intencionalmente conectando con el elector común. Asimismo hizo uso de algunos minutos para referirse a su herencia familiar. Estratégica y tácticamente, fue una obra maestra.
La operación, a un costo de más de tres millones de dólares, fue fácil para una campaña que sólo en septiembre recogió ciento cincuenta, en contribuciones acercadas principalmente por Internet cuyo promedio estuvo alrededor de veinticinco dólares per cápita. No hay duda de que la campaña de Obama ha resultado ser una muy significativa innovación. Tan especial fue el programa en prime time, que la transmisión de lo que fue el quinto y último juego de la Serie Mundial entre Philies de Philadelphia (triunfantes) y Mantarrayas de Tampa experimentó, con el consentimiento de Major League Baseball, un retraso de cinco minutos para acomodarlo.
Los Phillies ganaron la serie, a pesar de que las simulaciones en computador previas al cotejo y la mayoría de los pronosticadores anticipaban la victoria del equipo de Florida. Lo mismo no va a ocurrirle a John McCain el 4 de noviembre, martes próximo. No va a resultar electo Presidente de los Estados Unidos en contra de todos los pronósticos.
LEA
por Luis Enrique Alcalá | Oct 23, 2008 | LEA, Política |

No para la sangría de las bolsas en el mundo, y el precio del barril de petróleo sigue palo abajo. La causa de estas cosas es la misma: hemos entrado en una recesión económica mundial. En toda Asia, en Europa, en América del Sur y del Norte, los valores caen. Y tal como la ingente ayuda financiera a los mercados financieros y a las instituciones bancarias no logra restituir todavía la confianza, el globo de ensayo lanzado por la OPEP—un recorte anunciado de tres millones de barriles diarios en su producción—obtuvo una ligera mejoría de los precios del crudo para que al poco rato prosiguiera su declive. El West Texas Intermediate cerró ayer a US$ 66,75, o 5,43 dólares por debajo de la víspera; el Brent del Mar del Norte bajó su precio a US$ 63,96, nivel que no veía desde mayo del año pasado. Otra burbuja que explota y nos afecta de manera muy directa. El gobierno venezolano elaboró imprudentemente su presupuesto de 2009 según un estimado de US$60 por barril (casi el doble del estimado de 2008), y ya Chávez ha tenido que salir para opinar que si el precio no baja de US$ 55 podría capear el temporal; más bien, que el temporal sería para nosotros un simple aguacero fuerte.
Es de esperar una reformulación del presupuesto nacional, y habrá que ver si el presidente venezolano prefiere sacrificar a Cristina Kirchner o a Daniel Ortega que a nosotros, si le quedan ganas de comprarse—¿para qué?—el Banco de Venezuela.
Que el país entra en la recesión mundial con un nivel bastante alto de reservas internacionales es seguramente una cosa buena; que ellas sean suficientes para mantener el dispendio gubernamental es otra cosa muy distinta. Deberemos conformarnos con menos submarinos que los que habíamos encargado. ¡Qué se va a hacer!
Habrá que diferir sueños de mayor inversión en infraestructura, y Caracas tendrá que aguantar su espantoso tráfico, a punto de coagulación. Anzoátegui, estado al que CADAFE ya le ha anunciado racionamiento del suministro, pudiera verse en una dieta eléctrica más prolongada. Los pagos del gobierno, ya bastante atrasados, se harán más viscosos todavía. Los motores de la revolución sufrirán ahogo, y las protestas crecientes tendrán que ser manejadas estáticamente, desde un fortín. No será posible celebrar como se debe la próxima visita de la flota de guerra rusa, pues nos movemos hacia el déficit fiscal y la inflación seguramente superará, en términos bolivarianos fuertes, el 30% en año electoral.
Es ahora cuando la retórica revolucionaria se verá en problemas, cuando será exigido al máximo el verbo presidencial. Si la corrupción más grande que haya visto Venezuela había sido tolerada mientras había para todo el mundo, ahora será chispa que puede incendiar una sabana de indignación. Vamos a ver cómo es que hace el gobierno para apagar los múltiples incendios, en época de sequía de la hacienda.
LEA
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