FS #147 – Advertencia airada

Fichero

LEA, por favor

El 6 de febrero del año 2006, lunes, asistía el suscrito a la reunión habitual de un grupo de caraqueños, que se reunía periódicamente para comentar el acontecer nacional y escuchar exposiciones de personas con autoridad en algún tema. En esta ocasión dispondría de veinte minutos para exponer, al igual que otro habitué del grupo, que explicaría sus ideas sobre la situación del país. Esa persona está identificada en el texto reproducido—en esta Ficha Semanal #146 de doctorpolítico, que contiene mi exposición de ese día—con las letras YYY. Las letras XXX representan al anfitrión y director del grupo.

Para esa sesión y, como explico en el texto, por primera vez desde que asistía a las tertulias del grupo, escribí unas palabras que leí en ella. Iban dirigidas principalmente a rechazar, por falaz y contraproducente, la tesis de que el 4 de diciembre de 2005, cuando se eligió la actual Asamblea Nacional sin participación de los partidos de la oposición, el pueblo venezolano habría hablado claramente—mediante su abstención electoral (75%)—y emitido dieciséis mandatos específicos. Es como mucho poner en boca de quien calla.

El líder más notorio entre los que encabezaban un tal «Movimiento 4D», el grupo que articuló tan peregrina interpretación, era Marcel Granier. (A raíz del cierre de RCTV, hay quienes han querido identificar en él al arquetipo de líder salvador. Así, por ejemplo, se guinda Antonio Sánchez García en artículo publicado en Venezuela Analítica, y en el que, luego de hacer disquisiciones sobre conceptos de su tocayo Antonio Gramsci—en coincidencia citatoria con Chávez—, advierte a éste: «Lo peor es que le queda clavada una espina: Marcel Granier. Quien ayer nació a la nueva historia venezolana como el líder que el momento demanda: de un temple, una cultura y un equilibrio emocional digno de grandes circunstancias históricas. Hemos perdido ‘por ahora’ un canal. Hemos ganado un estadista». Sánchez García fue asimismo figura descollante del abortado «Movimiento 4D»).

Detrás de tal pretensión actuaba el error de creer que aquel día de comicios se había producido la deslegitimación del régimen. Así habían llegado a creerla importantes líderes políticos y empresariales, y así querían hacerle propaganda. La lectura de mi texto permitirá notar que la decisión que tenía era la de alertar a ciudadanos influyentes e interesados en la buena salud de la Nación, porque desde esas creencias nos encaminaríamos hacia un nuevo fracaso político, uno que traería muy graves consecuencias. Al hacerlo, reivindicaba «[p]recisamente porque nos parece de la mayor importancia política salir de Chávez, es por lo que nos desespera ver la reiteración suicida de una ceguera estratégica que no tiene precedentes en nuestro país».

Si no fui escuchado totalmente, al menos creo haber desinflado algo las posibilidades prácticas de la interpretación del mandato múltiple del 4D. (En la versión reproducida aquí he sustituido, admito, un sustantivo y un adjetivo por otros menos fuertes). Pero, si ese error no se siguió cometiendo, sí se incurrió en otros, como la candidatura de Manuel Rosales, que no ganó ni en el Zulia. Así tenemos un presidente reelecto y cada vez más avasallante, más desafiante. Ha llegado a lograr hasta una rápida rectificación de Benedicto XVI, cosa que no lograron los musulmanes. (Por supuesto, lo que el Papa no ha recogido permanece dicho, y en esto resalta su aviso sobre autoritarismos).

Quienes creemos que Chávez es muy inconveniente para el país hemos tenido pocos y fugaces momentos de satisfacción. En contraste, hemos sufrido pérdidas muy numerosas y profundas. La última es la clausura de Radio Caracas Televisión. Debemos estar haciendo cosas muy equivocadas, vistos los resultados.

LEA

Advertencia airada

La importancia de los temas fijados por XXX para esta sesión, así como la importancia propia del actual momento político nacional, me han inducido, por primera vez desde que asisto a esta peña, a preparar de antemano mi contribución de hoy. La traigo acá en el ánimo de una regla admirable de Paul Ricoeur, el extraordinario y profundo filósofo fallecido el año pasado. Dijo Ricoeur: “Para ser uno mismo, dialogar con los otros; para dialogar con los otros, ser uno mismo”.

Lo primero que quiero asentar acá es que no creo que haya esta tarde en este sitio alguna persona que haya expresado, de manera más drástica, directa y longeva que yo, el rechazo a la figura del actual Presidente de la República y la política que nos ha traído. Desde un artículo de prensa en el mismo mes de febrero de 1992, en el que expresé mi opinión, que permanece invariable, de que la asonada del 4 de febrero de ese año era un abuso inexcusable, por cuanto el derecho de rebelión no reside en un grupo o minoría cualquiera, no reside en Fedecámaras, no reside en la CTV, ni en la Iglesia Católica, ni en el Bloque de Prensa, ni en ninguna organización por más meritoria y elogiable que haya podido ser su trayectoria, y ciertamente no residía ese derecho en una logia de militares que juraran prepotencias solemnes ante los restos de un decrépito samán. El sujeto del derecho de rebelión no es otro que una mayoría de la comunidad, y cualquier grupo que se lo arrogue sin autorización de esa mayoría es claramente un usurpador.

Como he sentido la malignidad cancerosa del proceso Chávez desde su primera emergencia con toda claridad, no he dejado de rechazarlo y combatirlo con los recursos de los que dispongo desde ese momento. La enumeración de las instancias en las que he hecho esto sería un uso indebido del tiempo que tengo ahora, pero señalaré que en esa larga secuencia fui la primera persona que comparó públicamente a Chávez con Hitler, en octubre de 1998, durante la recta final de la campaña presidencial de ese año. Poco antes, por otra parte, había dicho personalmente al propio Chávez sobre su abuso de 1992 y que no debía seguir glorificando esa fecha que celebró otra vez el sábado pasado. Ya electo, en un acto público, y separado de su persona por unos dos metros, interrumpí su discurso para decir, en voz tan alta como para que los circunstantes escucharan perfectamente, que él estaba completamente equivocado en su concepto constituyente.

Hago esta salvedad porque es experiencia repetida que quienes difieren de ciertas interpretaciones estándar, que quienes se atreven a criticar a la conducción ostensible del proceso opositor son tenidos por poco menos que traidores, y en el mejor de los casos por ingenuos comeflores que no han entendido la dimensión del monstruo que nos domina desde Miraflores.

Pero no, no estamos engañados, ni le hacemos el juego al régimen con nuestra divergencia. Precisamente porque nos parece de la mayor importancia política salir de Chávez, es por lo que nos desespera ver la reiteración suicida de una ceguera estratégica que no tiene precedentes en nuestro país. Es una postura que se asienta sobre espejismos, que proyecta en la mayoría de la nación, injustificadamente, sus propias y equivocadas lecturas acerca de la realidad. La preponderancia de esa manera de ver las cosas, precisamente, imposibilita el diseño y ejecución de una estrategia correcta, y por esto hemos asistido, una y otra vez, a una sucesión de derrotas lamentables. Es porque no queremos ser derrotados una vez más por lo que nos angustiamos y hablamos.

En el mundo ha habido totalitarismos terribles, como los descritos por Luis Enrique Oberto o Hannah Arendt. Stalin, Mao, Hitler, Castro, son las formas más virulentas de la historia reciente. Pero por más que Chávez se enfila en la dirección del totalitarismo, y confirma ese rumbo con su incesante desafío oral, sería un grandísimo error, un error de bulto, afirmar que Venezuela está ahora en las condiciones de Rusia en 1925, o Alemania de 1939, o China de 1964, o Cuba de ese mismo año. En siete años de gobierno ya Fidel Castro había despachado con el fusilamiento a centenares de contrarrevolucionarios, y no había dejado empresa privada viva en Cuba, ni permitía aunque fuese un solo medio de comunicación independiente.

Las más de las veces, sin embargo, las lecturas defectuosas, distorsionadas, inexactas, tienen que ver con la equivocada noción de que los opositores a Chávez somos mayoría, y que sólo basta coordinarla y dirigirla bien para crear una condición que desencadene la caída del gobierno. Por poner un ejemplo, nuestro apreciado coexpositor YYY, escribió la semana pasada en El Universal un artículo en el que proponía un referendo organizado por Súmate para que digamos si queremos ir a elecciones en las condiciones actuales, y vislumbra que millones de venezolanos diríamos no y causaríamos un efecto “demoledor”, para usar su adjetivo. En mi criterio ese panorama no es sino una ilusión. En el momento de mayor efervescencia opositora, cuando la fe fue puesta sobre un referendo revocatorio convocado por iniciativa popular, Súmate nos dijo que la recolección de firmas había alcanzado la cifra de 3 millones 700 mil. Realmente veo muy cuesta arriba que con los recientes desempeños opositores, con la abstención que refleja una desilusión y una falta de fe, pueda siquiera alcanzarse ese número, y entonces lo que YYY quiere obtener no se lograría, sino todo lo contrario. Se haría un esfuerzo para demostrar fehacientemente que somos minoría.

Pero creo que es un ejemplo aún más emblemático y sintomático de la ceguera estratégica reiterada, de una renuencia a aceptar que la dirigencia opositora se ha equivocado sistemáticamente, un manifiesto que circula ahora por la red, y que obtuve por gentileza de ZZZ. Me refiero a un manifiesto a cuyo pie se han colocado las firmas de una veintena de nombres muy destacados e ilustres, a quienes no nombraré para tratar de ser lo más clínico posible y también porque en esa lista están los nombres de algunos muy queridos amigos y los de otros que sin serlo son objeto de mi admiración.

El manifiesto lleva por título: El 4 de diciembre, un mandato del pueblo a la nación. Dicho sea de paso el título es algo autista y redundante. El DRAE define nación como el conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno. Es decir, el pueblo estaría, en opinión del redactor, dándose órdenes a sí mismo.

De resto, el texto se compone de un conjunto de aseveraciones tajantes, que aseguran alegremente que el 4 de diciembre quienes nos abstuvimos de votar emitimos una serie de mandatos explícitos y específicos. Por ejemplo, dice el texto que

El 4-D el pueblo venezolano manifestó su voluntad de progresar y prosperar de manera sustentable, con igualdad de oportunidades para todos; así como superarse y ser dueño de su destino.

El 4-D el pueblo venezolano formuló su deseo de contar con una Fuerza Armada que garantice la independencia, la soberanía y la integridad del territorio nacional.

El 4-D el pueblo venezolano exigió el rescate de la Industria Petrolera para que se sitúe, nuevamente, entre las más poderosas, eficientes y productivas empresas del mundo.

El 4-D el pueblo venezolano invocó el cumplimiento de la cláusula federal y redimir las reformas políticas dirigidas a la descentralización y la paulatina desconcentración del poder político, como fórmulas de control social y garantía de libertad.

Etcétera. No pienso referir acá cada uno de los dieciséis mandatos concretos que los firmantes del manifiesto aseguran que se expresaron inequívocamente el pasado 4 de diciembre. Al ver algunos de los nombres uno puede pensar que unos pocos creen realmente que la cosa es así: se han convencido de que 75% de los electores venezolanos ha alcanzado esa especificidad y esa unanimidad. Otros, y al menos sabemos de un caso directamente, prestaron sus nombres sin saber cuál sería la redacción final, honrados de acompañar tanto nombre notable. Pero otros saben perfectamente que la retórica que mostré en unos pocos ejemplos es falsa y manipuladora. Nadie puede afirmar responsablemente las cosas que contiene ese manifiesto.

Entonces preocupa grandemente que nuevamente se proponga a la opinión pública, a esa entelequia a nombre de la que muchos pretenden hablar y llaman “la sociedad civil”, una interpretación de la realidad completamente falseada que impedirá la formulación y puesta en práctica de una estrategia verdaderamente eficaz. El manifiesto al que aludo es ya una desesperante repetición de lo que no ha funcionado hasta ahora. Es de nuevo la letanía acusadora de Chávez, en una práctica que se limita a eso, a la acusación, sin alcanzar jamás el nivel urgentemente requerido de la refutación de Chávez.

Preocupan estas cosas porque los nombres firmantes son los de personas de poder e influencia, que pueden determinar la postura de los imprescindibles asignadores de recursos financieros y de espacios de comunicación en este año que quiérase o no, será un año electoral. La ceguera continúa. Uno de los firmantes me decía en 1998: “A mí no me importa si Salas Römer tiene o no la razón; si está equivocado o no; a mí lo que me interesa es que es el único que puede derrotar a Chávez, y por esto lo voy a apoyar, diga lo que diga”. Salas Römer había dicho que la constituyente era “un engaño y una cobardía”, y así se alineó en contra de la mayoría nacional que quería una constituyente y, por supuesto, perdió. La insensatez es una cizaña de difícil extirpación.

Así que ahora, como se van conformando las cosas, de no producirse una toma de conciencia, una iluminación repentina, ocurrirá otra vez que prevalecerá la insensatez política y Chávez será reelecto en diciembre de 2006, mientras los que hayan predicado abstenerse, retirarse, abandonar el campo al enemigo, pretenderán que son triunfadores, que Chávez habrá sido deslegitimado, como la Asamblea Nacional, y que hemos emitido un nuevo mandato del pueblo a la nación.

Encontrar una estrategia verdaderamente eficaz requiere un valor poco común entre los hombres: el necesario para abandonar tercas percepciones equivocadas, el reconocer que se ha errado. Es verdad que el 4 de diciembre se pudo ver una debilidad en el régimen, y por esto es posible intentar una aventura electoral con alguna esperanza razonable de triunfo. Pero, por un lado, la oposición institucionalizada en los partidos, que se retiraron porque sabían que no podían ganar ni que Teresa de Calcuta presidiera el CNE, mostró aún más debilidad que la aparente en el gobierno; por otra parte, no es en las direcciones que ahora parecen cundir en buena parte de la conciencia opositora por donde se encontrará la salida. La mentira no se combate con otra mentira de mole equivalente; la mentira sólo se vence con la verdad.

Gracias.

LEA

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LEA #239

LEA

Las peregrinas e ineptas acusaciones de Willian Lara contra Globovisión, que deducen absurdamente pretendidos mensajes subliminales magnicidas, llaman profundamente a la preocupación. (La vistosa teoría de la eficacia de la «propaganda subliminal» está hoy grandemente desacreditada entre los entendidos en comunicación social). El ministro Lara, quien debiera auspiciar una ley que, como otrora, lleve su apellido, sabe perfectamente que está diciendo tonterías totalmente haladas por los pelos. (Su puntilloso verbo preferiría la elegante fórmula de «traídas por los cabellos»). No se necesita ser semiólogo para entender las señales: el gobierno está dispuesto a montar nuevas arbitrariedades sobre la más delgada de las falacias o la más inverosímil de las patrañas.

Esto es muy mal signo. Cuando el ministro Lara «informa» que ha consultado especialistas en semiótica—incluyendo «dos independientes», con lo que de paso confiesa impensadamente que los restantes no lo son—y expone su estrafalario teorema, nos indica que le importa un rábano si le creemos o no, si la comunidad internacional le cree o no. A fin de cuentas, ya el Presidente de la República ha aplicado varias veces el remedio: la retirada y el aislamiento. Retirado de su propio golpe de Estado el 4 de febrero de 1992, retirado de su cargo diez años más tarde un 11 de abril, retirado de la Comunidad Andina de Naciones, retirado del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se retirará, como ha anticipado, de la Organización de Estados Americanos y, si lo considera necesario, del Mercosur. Su modelo es Castro, que ha preferido el autismo para Cuba.

Pero también es grandemente preocupante la sintomatología—o más propiamente, la semiología (médica)—de Hugo Chávez, manifestada en su atropellado y, poco característicamente, breve discurso de anteayer.

Las imágenes que empleó fueron casi todas proyecciones. (El segundo estadio de los mecanismos freudianos de defensa es la proyección en terceros de nuestras propias culpas). Así acusó a los directivos de RCTV de «manipular sentimientos», al poner «fascistamente» a llorar empleados desolados por la muerte de su sitio de trabajo. Hay que tener tupé. Si alguien manipula constantemente sentimientos, con populista y demagógica y ramplona sensiblería, ése es Hugo Chávez.

Pero también empleó el más primitivo mecanismo de defensa: el de la negación. El de la infantil negativa a ver la realidad. Es inocultable el casi unánime chaparrón de repudios internacionales a su arbitraria, rencorosa y personal decisión de cerrar la señal de RCTV, pero el presidente Chávez ha optado, una vez más, por el desprecio y la burla a periodistas y actores, a estudiantes, a naciones y órganos internacionales, a quien exprese su repudio ante el abuso que ha dirigido.

Incluso entre quienes apoyan sus más generales políticas hay quienes rechacen el cierre de RCTV. Mercedes Arancibia, portavoz de Reporteros Sin Fronteras en España, habitual admiradora de Chávez, ha dicho: «A lo mejor uno puede estar de acuerdo en líneas generales con Chávez, lo que no puede es consentirle este tipo de actuaciones». En entrevista que concediera a la Deutsche Welle, Arancibia comentó: «Vale que se cree autosuficiente, vale que está convencido de que la aceptación que recibe por su política social le autoriza a hacer cualquier cosa… Vale todo eso, pero el eco internacional que ha tenido esta última medida, probablemente, espero, le hará reflexionar. Por la resonancia que ha tenido el caso RCTV, se puede decir que Hugo Chávez ha dado un patinazo internacional».

Hasta ahora, nada le ha puesto a dar su brazo a torcer. Contesta con amenazas, admite el falaz conteo del espadachín Barreto—que los estudiantes que protestan son muy pocos comparados con la población estudiantil, sin mencionar, por supuesto, que los que han salido a defender la expropiación y la extinción de RCTV  son escasísimos—, se burla desconsideradamente de los empleados que él mismo dejó cesantes.

Está más peligroso que nunca, pues se comporta como fiera herida y acorralada. Como más de un autócrata, se conforta con el espejo falso que le ponen enfrente sus más obsecuentes colaboradores. Por eso ha aceptado como veraz la alucinación de su ministro Lara. Por eso le cree a Barreto y a Carreño.

LEA

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CS #239 – Socialismo y/o muerte (sátira)

Cartas

Caracas, 30 de mayo de 2007

Al Ciudadano

Willian Lara

Ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información

República Bolivariana de Venezuela

Su Despacho

Estimado Sr. Ministro: ocurro a Ud. en acatamiento de las precisas instrucciones giradas por el Único Líder en el día de ayer, 29 de los corrientes, atinentes a la vigilancia extrema que el pueblo de Venezuela debe ejercer para impedir la conspiración en marcha—gringa, mediática y vendepatria—en contra de la revolución socialista.

Debo asentar placentera y agradecidamente, también, que estas líneas están inspiradas por su soberbia actuación de anteayer, cuando develó valiente y astutamente la incitación al magnicidio de la augusta persona presidencial. En efecto, tal y como lo establecieran los especialistas por Ud. consultados—es comprensible que Ud. no los identifique, sobre todo si son cubanos, para protegerlos de la ira del cubanófobo Sr. Alberto Federico Ravell—el análisis semiótico indica a las laras—perdón por el gazapo, quise decir “a las claras”—que se pretendió identificar la figura del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela con la del fallecido papa Juan Pablo II, en momentos cuando caía herido por las balas del pistolero turco Mehmet Ali Agca. (Como se sabe, Turquía está empeñada en ingresar a la Unión Europea, uno de los bastiones de la globalización).

La comparación es, por decir lo menos, enojosamente injusta y definitivamente tendenciosa. Juan Pablo II, una vez recuperado, fue hasta la prisión en la que se encontraba confinado su agresor para visitarle y entregarle su perdón. Ésta es una actitud blandengue que jamás correspondería a la señera implacabilidad revolucionaria de nuestro Único Líder. Es sabido que Hugo Chávez jamás incurriría en el sentimentalismo liberaloide que le llevaría a perdonar un enemigo. El Presidente es cristiano, pero sin exagerar.

Aleccionado, pues, por el inmarcesible ejemplo de su develación de tan criminales intenciones, y las de la cadena internacional de noticias CNN (Cable News Network) con sede en Atlanta—hogar de los Bravos, lo que en sí es una incitación al odio—decidí poner mi atención sobre las más recientes transmisiones de esta última.

Explico esta selectiva decisión. CNN es más poderosa que Globovisión. Es al gigante, y no al pigmeo, al que hay que vencer. Por otra parte, ya sobre Globovisión se ciernen, por expresas y públicas instrucciones del Único Líder en el día de ayer, sus fuerzas, Sr. Ministro, y las del ministro Chacón, así como las del ministro Carreño, las de CONATEL y las de los especialistas en semiótica que a Ud. digna y desinteresadamente sirven. Con esta callapa debiera ser suficiente para obliterar la insolente realenguería del canal de La Florida.

Por consiguiente, he concentrado mi atención sobre el material de CNN después que Ud. lograra escarmentarlos con su diligente y atinada demanda judicial. Debo informarle que el miedo ha hecho que esta cadena capitalista—¡Abajo cadenas!—se haya vuelto aun más subliminal que lo que fuera antes de su justiciera intervención. Paso a referir mi análisis parcial y provisional.

………

Por ahora reportaré los hallazgos semióticos—semiológicos, semánticos, sintácticos, hermenéuticos, heurísticos, logísticos y materialistas históricos—en el análisis científico socialista y revolucionario de un reportaje del periodista Harris Whitbeck, a sueldo de CNN, del 28 de mayo. (Es decir, desafiantemente, de anteayer, el día mismo del anuncio de su oportuno y salvador descubrimiento).

Se trata de una pieza audiovisual (video.ws 17-44-45) colocado en el sitio web de CNN—donde el archivo ocupa 11,1 megabytes de espacio informático—que reporta las protestas mercenarias de presuntos estudiantes contra la sabia decisión de no renovar la licencia de televisión abierta a las Empresas 1BC. El contenido de la pieza misma es el esperable. Una crítica despiadada a la medida libertaria de poner la frecuencia VHF del canal 2 y los activos de RCTV a disposición de nuestros gloriosos militares para uso exclusivo del nuevo canal-esperanza del pueblo: TVes.

Pero es lo periférico, lo subliminal, lo que es realmente ominoso y traicionero. De no habernos enseñado Ud. a leer entre líneas, a hurgar el trasfondo de los significantes y los significados, los venezolanos, como el mundo entero, seríamos fácil presa de la perfidia mediática, que una vez más, se ensaña contra nuestro Querido Único Líder.

Para empezar, la observación del video en cuestión en un computador requiere el empleo del programa Windows Media Player que, no ignoramos, pertenece al capitalista salvaje Guillermo Portones. (William Gates, mejor conocido como Bill). Es decir, que la posibilidad misma de observar la infamia exige nuestra inmersión en el fango liberal. (Era a esto que aludía hace poco Manuel Rosales, cuando prescribía como carta indispensable a los líderes de su movimiento que se llenaran los zapatos de barro).

Esto no es sino el comienzo. Acompañando al material pretendidamente noticioso se adosa al mismo un conjunto de piezas publicitarias a cual más aberrante y violenta, en clara instigación a la sedición y el ataque contra el gobierno dirigido por nuestro Líder Único Socialista Bolivariano en lucha. Veamos.

La primera de las piezas adosadas—inescapables para el vidente, esclavizado y degradado así por Ted Turner y Bill Gates actuando de consuno—es la más burda de las falsificaciones e incitaciones. Se trata de un aviso de CNN Traveler—The magazine for people going places—, ostensiblemente una revista de viajes. Pero la publicidad exhibe la portada de uno de sus números con la fotografía de un grupo de guerreros africanos ágrafos—probablemente bantúes u hotentotes—en primitivos y escasos trajes de combate, y el lema “Cara a la Fe”, con el que se reincide en la asociación con el papa Juan Pablo II y se establece la conexión semiótica fundamental, que es reforzada con el título de otro artículo de la edición: “Bosques de la noche”. (Es decir, del oscurantismo). En subliminales fracciones de segundo la imagen cambia para dar paso a un texto que reza: “Llevándole en un viaje visual a los más vibrantes lugares de la tierra”, con lo que laramente—perdón, claramente—se pretende sugerir la falsedad de que Venezuela es un país vibrante, esto es, un país agitado, exacerbado. Y, de inmediato, la puntilla con la consigna “Suscríbete”, que no puede ser interpretada sino como acto de proselitismo puro.

Una segunda pieza publicitaria que acompaña a la deformada noticia—ya nuestro LU (¡líder único, líder único!) advirtió: “Algunos dicen ser estudiantes. Vamos a creer que son estudiantes”—es más siniestra. En este caso, sobre sugerente fondo negro, se promociona “Las historias no contadas del mundo”, y se les define como “Una comprensión intuitiva de lugares rara vez captados por la cámara”, con lo que evidentemente se encadena esta nueva pieza con el tema de los lugares de CNN Traveler establecido en la publicidad precedente. A continuación, se atreve esta pieza subversiva a su invitación central: “Sea testigo de verdaderas historias de heroísmo, dedicación y determinación frente a los retos más acuciantes del mundo”. Lemas subalternos indican que se referirán a “tragedias humanas”. Para colmo, indica la promoción que Michael Holmes, a sueldo de CNN, presentará el capítulo “En asignación: Mes del desorden destructor”, y reiteran que este programa será aireado todas las semanas. (Reincidencia. Instigación en grado de continuidad).

Un tercer boicot reaccionario está presente en una pieza patrocinada por la petrolera Chevron, en altanera retaliación por la revolucionaria toma de la Faja Petrolífera del Orinoco. La aviesa compañía, cuyo lema es Human Energy—propugnando así el empleo de seres humanos como bestias de tiro—insinúa sibilinamente que la demanda de energía en el mundo se duplicará en los próximos cincuenta años. Establecido este peligroso y falso dato, procede a preguntar capciosamente: “¿Dónde conseguirla?” Para añadir el insulto a la afrenta sugiere la respuesta mediante una “rueda de la fortuna” que gira dejando ver coloridos sectores en los que se lee “diesel”, “hidrógeno”, “soya” y un signo de interrogación sobre el que, finalmente y sembrando incertidumbre, se detiene. La pieza cierra con una nada velada invitación a “descubrir, discutir, debatir”, consignas que aspiran a minar el pensamiento único del partido único de la revolución única, en cuyo seno por principio no se discute. Las insinuaciones de la pieza de Chevron no sólo son una falta de respeto a la línea contraria a los combustibles de origen botánico, expuesta en recientes artículos de nuestro Líder Emérito, el comandante Fidel Castro, sino que mediante su asociación semiótico-semiológico-semántica con un juego de azar lucrativo pervierten el espíritu socialista y son una obvia referencia al programa “¿Quién quiere ser millonario?”, de la extinta RCTV. (Se me ha ofrecido el dato—también, y siguiendo su ejemplo, he consultado especialistas, aunque no pude conseguir, como Ud., independientes—de que, en ignominioso desprecio de nuestra nacionalidad, Chevron planeaba bautizar a una compañía suya, que pretendía desangrar la faja petrolífera de nuestro río padre, con el nombre de Orinoco, siglas que corresponderían a la denominación comercial Orina Oil Company).

¿Creerá Ud. que eso es todo? No, Sr. Ministro; la maldad capitalista todavía dispara un proyectil más insidioso y letal. La cuarta pieza de publicidad-adosada (inescapable) es en apariencia un aviso de Clarion—un fabricante de sistemas de audio especializado en consumistas equipos para uso en automóviles (ser rico es malo)—con el lema “Me siento tan bien…” y un título central: “Sitio de campaña de Clarion-Jamiroquai”.

La asociación política de la palabra campaña es obvia. Menos lo es el sentido de la campaña misma. Por un lado, “clarion” equivale a nuestro clarín. (Definido en inglés: “Una aguda trompeta de guerra de tubo estrecho”). ¿Puede caber alguna duda de que esto es una invitación a la estrechez de una rebelión militar en nuestro país y a la guerra de los Estados Unidos contra Venezuela para “sentirse bien”?

La clave final se encuentra en el vocablo morfémico-semiótico “Jamiroquai”. Más allá de la evocación de “iro” – “ira”, debe entenderse que estamos ante un término compuesto. Sus componentes son “jam”, e “iroquai”. El término “jam” es polisémico en el idioma inglés. Entre sus significados están: “comprimir o empacar algo apretadamente en un espacio especificado”; “empujar algo brusca y forzadamente en una posición o espacio”; “apiñarse sobre una carretera para bloquearla”; “causar que las líneas telefónicas estén continuamente ocupadas con un gran número de llamadas”; “hacer imposible el movimiento al atascarlo”; “hacer ininteligible una transmisión de radio al causar interferencia”. He allí, en la riqueza semántica de “jam”—que también puede designar a un tipo de jalea o mermelada—un completísimo programa subversivo, que impulsa a la construcción de barricadas y al congestionamiento del espectro radiotelefónico-semiótico, con las incesantes llamadas de preocupados padres por la suerte de sus irresponsables hijos, dizque estudiantes, cuando tratan de ubicarlos frente a VTV, CONATEL o en la Plaza Brión, adonde se han dirigido para colocar obscenas pintas en las paredes y derrumbar estatuas de Colón. (Perdone el nuevo error: me refería a la estatua de José Martí).

Pero no está dicho todo: “jam” significa asimismo, sobre todo cuando se emplea la palabra en la expresión “jam session”, una reunión informal de músicos para improvisar, especialmente en jazz o blues. (También en rock: piedra, como las que llueven sobre nuestros heroicos y desprotegidos agentes de la Policía Metropolitana o efectivos de la Guardia Nacional). El tiro de gracia viene dado por el añadido del componente “iroquai”, que alude vagamente a la agresiva tribu norteamericana de los iroqueses, prefiguración de lo que luego sería el imperialismo yanqui. Y es que la conjunción de “jam” e “iroquai” en el nombre “Jamiroquai” designa, oiga Ud. bien, Sr. Ministro, ¡a una banda inglesa de jazz ácido! Dígame Ud. si esto no es una flagrante incitación a echar ácido en el rostro imperecedero de nuestro AUP. (No Arturo Úslar Pietri, de cuya obra recuerda con gran cariño nuestro Amado Único Presidente, con extraordinaria memoria, sobre todo una palabra de toda su obra pedagógica, la que denota al pelo “que nace en el pubis y en las ingles”. DRAE). Por si fuera poco, la banda en cuestión, que más que musical es terrorista, inició sus actividades proselitistas en 1992, el año procero de la gesta heroica que celebramos patrióticamente cada 4 de febrero.

No puede quedar duda, pues, de que la cadena CNN está metida hasta el cuello en una conspiración de largo alcance, quizás iniciada tan temprano como 1992, que persigue dar al traste con la revolución bonita. En corroboración de esta presunción puede apuntarse que una hipótesis lingüística hace descender el vocablo “jam”—en su sentido musical—de la lengua Wolof que, como Ud. sabe, es hablada únicamente en el África occidental. (Gambia, Mauritania y Senegal). Este dato confirma que los guerreros africanos exhibidos en la portada de CNN Traveler descrita al comienzo son una clave semiológico-semiótica-semántica, que contribuye a la conformación del rico—es malo serlo—mensaje golpista y magnicida.

He querido, Sr. Ministro, alertar, a través de su digno oficio, a los órganos de seguridad del Estado venezolano sobre la confirmación de lo que Ud. había ya barruntado con astucia y singular penetración. Pongo a su disposición, Sr. Ministro, y a la de los especialistas por Ud. consultados—incluyendo los dos independientes que Ud. también contactó—el archivo audiovisual objeto del análisis precedente y mis profusas notas técnicas, asentadas metódica y pacientemente a mano en un cuaderno salido de las prensas endógenas e indígenas de alguna cooperativa cuyo meritorio nombre olvido ahora culposamente. Así podrán ellos, en el sigiloso anonimato revolucionario, reconstruir los pasos de mi análisis y, de resultar, como estoy seguro que ocurrirá, que mi estudio ha puesto de manifiesto la horrible intención del dueño de CNN y los Bravos de Atlanta, podrá Ud. hacer una nueva solicitud a la Fiscalía General de la República para que siga causa penal contra la infame cadena, ante los tribunales de la República y la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.

Con mi mayor admiración quedo de Ud., Sr. Ministro, y con las inolvidables palabras del diputado Saúl Ortega,

Patria, Socialismo y/o Muerte

Mercedes Frías

………

P. S. del 31 de mayo de 2007

Admirado Sr. Ministro: la extensión de la venenosa campaña de CNN contra nuestro Líder Único parece mucho mayor de lo que supuse en un principio. Prosiguiendo en mis estudios he hallado ahora que exactamente el mismo grupo de piezas publicitarias que acompañan, inescapables, las calumnias del Sr. Harris Whitbeck, adorna igual y absolutamente todos—extrapolo—los videos de cada noticia publicada en el sitio web de la cadena. El daño semiótico es incalculable.

Hasta ahora he podido comprobar que las piezas relativas a CNN Traveler, Chevron, “Las historias no contadas del mundo” y Clarion acompañan a:

1. La noticia sobre un pasajero con tuberculosis, embarcado originalmente en Atlanta hacia París—la que en sí misma es prueba de guerra bacteriológica desde la ciudad sede de CNN—y que deberá sufrir cuarentena. (El número cuarenta es una infeliz alusión a los ladrones denunciados por Sherezada ante el Emir de los Creyentes).

2. Un reportaje sobre la fuerza destructora de un huracán. ¿Podemos ignorar las fáciles y tendenciosas asociaciones que conducen a la irreverente expresión “el Huracán Hugo”?

3. Una nota sobre la inclemente caída de granizo en Denver. En este caso se pretende transformar las escasas lloviznas que han debido soportar los revoltosos opositores golpistas juveniles presuntamente estudiantes, en una imagen denver-gadura destructiva, para ocultar el verdadero significado semiótico-meteorológico de nuestro reciente clima: que se trata de, como recogiera Nuestro Amado Líder, que son los escuálidos que lloran.

4. La reseña de una señora muerta en Nueva Zelanda. La dama en cuestión empleaba una bomba eléctrica de oxígeno, que dejó de funcionar cuando fuese cortada la luz a su vivienda por falta de pago. Hasta las cercanías de Australia llega la cizaña que pretende oponerse a la valerosa nacionalización de La Electricidad de Caracas.

Lo más tramposo de todo es que todas las piezas publicitarias acompañan inescapablemente a una noticia sobre la designación del Sr. Robert Zoellick como próximo Presidente del Banco Mundial por parte del demonio mismo, el Sr. George W. Bush. Aquí busca CNN confundir nuestras pesquisas, con la pretensión de hacernos creer que también propician el magnicidio en contra de Bush, en postiza y engañosa pose de anarquistas contrarios a todo gobierno.

PS y/o M

MF

………

P. S. 2 del 31 de mayo de 2007

Admirado Sr. Ministro: la infame cadena CNN, no contenta con el cúmulo de criminales incitaciones que he descubierto en celoso seguimiento de los métodos de Ud., ha colocado una manipulada encuesta—QuickVote—en su sitio web, en la que pregunta: “¿Ha sido dañada la democracia venezolana por la decisión del gobierno de cerrar una estación privada de televisión?” (La construcción de la pregunta ya es deforme: todo el mundo sabe que no se ha cerrado nada).

Vea Ud. las cifras adulteradas que aparecen en el sitio referido:

30 de mayo – 4:07 p. m. (Note Ud. el irrespetuoso uso de las siglas de la Policía Metropolitana, infiriendo capiti diminutio al escribirlas en minúsculas).

Sí: 5.412 votos (93%)

No: 389 votos (7%)

Total: 5.412 votos

30 de mayo – 4:59 p. m.

Sí: 6.083 votos (93%. ¡Qué coincidencia!)

No: 425 votos (7%. ¡Qué coincidencia!)

Total: 6.508 votos

31 de mayo – 1:18 a. m.

Sí: 28.390 votos (95%. Por fin disimulan).

No: 1.469 votos (5%. Note el avance del No en términos absolutos y porcentuales).

Total: 29.859 votos

A pesar de que la empresa golpista advierte que el QuickVote no es científico y refleja sólo las opiniones de aquellos usuarios de Internet que han escogido participar, que no se puede suponer que los resultados representan las opiniones de los usuarios de Internet en general, ni del público como conjunto, todo esto curándose en salud, no logra ocultar su grosera manipulación de las cifras.

Sigo acá de nuevo, Sr. Ministro, su magnífico ejemplo, cuando hace quince días deconstruyera Ud. falsas representaciones de la encuestadora Hinterlaces, la que levantó el falso testimonio de que el Presidente de la República tenía ahora menor apoyo de los ciudadanos que a comienzos del pasado diciembre, y que cuatro quintas partes de la población estaban en desacuerdo con la medida de extinción de la moribunda concesión de RCTV.

PS y/o M

MF

LEA

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FS #146 – El enjambre

Fichero

LEA, por favor

Hay que ser caradura para afirmar, como lo hacen constantemente el presidente Chávez y sus acólitos, que en Venezuela reina la más amplia libertad de expresión. No hay registro en la historia del país, ni siquiera en épocas de sus peores dictaduras, de tanta y tan prolongada violencia en contra de sus medios de comunicación y sus periodistas, saña alimentada por el propio gobierno en forma mendaz y traicionera.

Ahora ha cometido éste su arbitrariedad más evidente, con su negativa a renovar la concesión a Radio Caracas Televisión. No habían pasado tres minutos del inicio de la transmisión inaugural de TVes, el nuevo canal al servicio del despótico presidente, cuando ya transmitía la imagen y la voz de este ciudadano, con el pretexto de comentar la Copa América 2007. La nueva televisora, dirigida por quien—Lil Rodríguez—en 2000 se airara hasta el límite de la irracionalidad por el cierre de El Diario de Caracas (porque quedaba desempleada)—ahora también en manos proclives al régimen—es obscenamente pro chavista, financiada por empresas públicas que, como Pequivén, anuncian en sus cuñas que son “industrias socialistas”.

Como se lo enrostrara hoy la Unión Europea, no hay justificación para que, a la extinción del lapso de la concesión, se prescinda de una licitación que asignara el uso de la frecuencia ya arrebatada. El gobierno, pues, ha actuado como usurpador, y no posee un ápice de razón justa para adueñarse de otra frecuencia en el espectro—para no considerar la grosera expropiación ordenada por un complaciente Tribunal Supremo de Justicia—cuando dispone de VTV, Vive, Telesur, las arbitrarias cadenas y las arbitrarias cuñas, y la asquerosa y cobarde aquiescencia de Televén y Venevisión. (Anoche, artistas y periodistas de este último canal dieron un magnífico ejemplo de valentía y solidaridad pues, arriesgando su puesto de trabajo, se acercaron hasta los estudios de Globovisión para manifestar su apoyo a RCTV y su disgusto por el cierre de este canal. Gledys Ibarra lo puso sucintamente: “Nos han quitado un pedazo de la lengua”).

La Ficha Semanal de hoy, 29 de mayo de 2007 (#146), reproduce el artículo principal—El enjambre—de una de las primeras Cartas Semanales de doctorpolítico (cuando todavía ni siquiera se llamaban así). Fue un número extra (16A), escrito en la madrugada del 10 de diciembre de 2002, luego de conocer la violenta y extensa acción coordinada de bandas que agredieron un sinnúmero de medios de comunicación privados por todo el país.

Como se verá del texto, el suscrito tenía esperanzas en que la presión del paro de esos días forzaría un cambio político importante, a pesar de no haber estado de acuerdo con su lanzamiento. (Todavía la oposición venezolana estaba muy herida y debilitada a raíz del gravísimo error del 12 de abril de aquel año). Esas esperanzas se vieron frustradas, pero el razonamiento del artículo sigue siendo, creo, esencialmente correcto y vigente.

El cierre de RCTV es un error político garrafal de parte de Hugo Chávez. Ya es notorio el novísimo factor de la protesta. Por primera vez desde que comenzara el despropósito chavista, es la juventud estudiantil la que asume un papel de protagonista. Por ahora se trata de enjambres tranquilos. Pero pudieran africanizarse.

LEA

El enjambre

Era la Mérida de 1962. Presidía la República Rómulo Betancourt. No hacía mucho que las fuerzas de seguridad venezolanas habían descubierto, en costas del estado Miranda, un desembarco de armas provenientes de Cuba, destinadas a alimentar la subversión en nuestro país. A Betancourt no sólo quiso eliminarlo Rafael Leonidas Trujillo, alias «Chapita», dictadorzuelo brutal y corrupto, sin más ideología que la de su propio provecho, a costa de sangre y de muerte. También Fidel Castro, esta vez un dictador ideologizado en el marxismo, que veía en la incipiente pero promisoria democracia venezolana una amenaza para sus propósitos.

Mérida fue en ese entonces pieza clave de la infancia de nuestra democracia, pues fue en La Azulita, a escasos kilómetros de la ciudad de Febres Cordero, donde comenzó la guerrilla sesentosa venezolana.

Allí, en Mérida, a comienzos de la prodigiosa década de los sesenta, escuchábamos a un experto en el combate político duro; ese que busca el poder por la violencia. Nos explicaba cómo era posible, a un simple cuarteto de terroristas de oficio, provistos de sendos revólveres, disolver una marcha de diez mil manifestantes, en una ciudad con la topografía urbana de Mérida, provocando el caos y la muerte sin herir directamente a nadie.

La receta era sencilla. Cada conjurado, con su revólver, por supuesto, debía apostarse al término de cada calle de una esquina, en cada ramal de una bocacalle de ciudad construida según el patrón que los urbanistas conocen como cuadrícula española. Allí acecharían hasta que el grueso de la marcha llegase a la intersección.

Entonces, y sólo entonces, cada matarife desenfundaría, y uno de ellos haría un disparo al aire. Provocaría, sin duda, una estampida de la gente en la dirección contraria. Entonces dispararía, de nuevo al aire, sin herir persona alguna con la bala, un segundo conjurado. El resultado sería el previsible: la masa humana volvería atropelladamente sobre sus pasos, buscando quizás un curso de escape perpendicular. Pero un tercero haría nuevos disparos al aire desde el polo de la nueva dirección, y al reflujo de la desesperada masa respondería, en eco siniestro, el cuarto pistolero. La manifestación se mataría ella misma, aplastada por sus propios pisotones. Un equipo de cuatro.

En enseñanza menos luctuosa, a quienes nos iniciábamos en el tráfago estudiantil de las universidades, ya habíamos aprendido cómo se boicotea una asamblea de quinientas personas. Sólo es preciso sembrar una decena de agitadores en sitios dispersos de la sala de asamblea. Una rechifla desde un asiento de atrás a la izquierda, el eco en gritos amenazantes desde el centro, la repetición desde asientos delanteros, coreada ahora de nuevo desde atrás y a la derecha. Pandemonio.

La técnica es siempre la misma. No se necesita que sean muchos los revolucionarios profesionales. Basta un pequeño número, bien adiestrado, inmisericorde, violento. Adina Bastidas no necesitó más de una treintena de camaradas de su hijo para sembrar la desazón en la Universidad Central de Venezuela, durante más de un mes. Los tomistas del Rectorado de la UCV, alimentados logísticamente por la propia Vicepresidencia de la República dizque bolivariana de Venezuela, fueron capaces de romper la paz de Los Chaguaramos en contra de la voluntad de decenas de miles de miembros de la comunidad universitaria.

Una treintena de policías aprendió de ese modelo «universitario». O mejor dicho, recibió del dramaturgo el mismo libreto. Prevalidos de la noche tomaron el centro más neurálgico de nuestra policía de metrópoli, y allí aguardaron, seguros del apoyo, hasta que fuera tomada desde arriba por completo. Lo que no pudieron lograr en la UCV lo obtuvieron en la Policía Metropolitana.

¿Por qué se tomó la Policía Metropolitana? Porque el libreto estratégico dice que no es bueno que la PM ande por allí fuera de nuestro control mientras asaltamos a Venevisión, RCTV, Globovisión, Televén, Meridiano, TRT, etc. (Y no queremos olvidar a todos los demás canales, periódicos, estaciones de radio. Rogamos su benevolencia para no desviarnos de la ruta que traíamos. Una relación tal vez parcial de la madrugada se encontrará bajo este texto).

………

Si algo está en minoría en Venezuela es la violencia real organizada. La de los ataques de ayer. No son muchos los atacantes. Nunca lo han sido. Y ahora pretenden, luego de las batallas de Cotiza y Maripérez, no ya tomar un buque o una estación de gasolina, sino tomar al ciudadano, que existe en millones.

¿Cuántos cubanos podría traerse? ¿Cuántos sicarios y guerrilleros de Colombia? ¿Cuántas Linas Rones tiene? Tiene, no hay duda, oficiales de estado mayor y de campaña. Rodríguez Chacín, García Ponce, García Carneiro, Diosdado, de un lado; Otayza, Freddy, del otro. Pero muy pocos sargentos como Lina. ¿Por qué ha tenido que multiplicarse Lina Ron en tantas batallas? Porque no hay muchos o muchas como ella. Ni siquiera porque hubieran ochenta círculos peligrosos en Petare, como se afirma. ¿Cuántos petareños podrá tener un círculo? ¿Treinta? Dos mil cuatrocientos en total. ¿Cuántos habitantes tiene Petare? ¿Medio millón?

¿Doscientos contra uno?

………

Dictaduras mucho más estrechas que la que Chávez aspira a completar, como la de Reza Pahlavi en Irán, con un estado que era la admiración del planeta por lo eficaz de sus policías, especialmente de su policía política, y amigo de los Estados Unidos, cayó estrepitosamente. Chávez no puede durar eternamente. El castrismo no puede ejecutarse en cámara lenta, porque mucho antes de asegurarse la parálisis del cuerpo social, éste se manifiesta como enjambre, como una eruptiva de incendios simultáneos en tantos sitios que el gobierno de una era totalmente informatizada ya no puede apagar.

Es el enjambre, Presidente, lo que puede perfectamente matarle. No un asesino a sueldo, no un asalto militar. Ud. pudiera morir como Mussolini sin Petacci. Si Ud. continúa en su libreto, y busca dominar a Venezuela como Castro sojuzga a Cuba; si Ud. manda a atacar ahora a una decena de urbanizaciones en Caracas, para aterrorizar las casas de sus enemigos; si Ud. llegare a ordenar una vez que se eche el común delincuente, con la seguridad de resultar impune, sobre los pobladores que le adversan, en alguna persecución de nombre y apellido, sepa que está sellando su suerte.

Las abejas son usualmente inocuas hacia el hombre o las bestias. Pero son letales para el más grande de los animales. Hasta el mayor de los elefantes sucumbe a los mil aguijones envenenados de un enjambre. Como mil hipodérmicas sobre un hombre, cada una de las cuales inocula la milésima parte de una dosis mortal.

Ojalá no. Pero si llegara a ser, en desagravio a Bolívar, que su cuerpo colgara de un poste, amoratado, herido de mordiscos y cuchillos, mojado de saliva ajena, desnudo y de cabeza de un árbol de la Plaza Bolívar, Ud. recordará otro árbol señero, al que nunca conoció frondoso, ante el que una vez juró su desatino.

Los fascistas morían a manos de las turbas ciudadanas. No sólo el jefe.

Por eso su derrota no depende de la coordinadora, ni de la gente del petróleo, ni de la iglesia, ni de la banca, ni de los medios, ni de nadie. Si pudiera eliminar, que no puede, cada grupo, cada institución, cada poder, todavía quedaría el poder del enjambre. Lo mataríamos inevitablemente, porque Ud. habría africanizado estas abejas.

Si Ud. quiere salvarse, repliéguese. Retire sus círculos de la calle. Sepárese temporalmente del cargo. No presida la República en diciembre. No diga que no puede porque la Constitución (234) se lo permite. Regálenos veintisiete días de paz. ¿Es mucho pedirle, Presidente? ¿O es que Ud. necesita aniquilar en navidades?

Los otros, los que se pararon, que recuperen ahora en el trabajo, que estarán después más fuertes y centrados.

Tome Ud., Presidente, veintisiete días de retiro. Repase su estrategia y su concepto.

Pero le decimos. También en enero será derrotado. Se lo apostamos. Y eso no lo evitará la muerte de algunos apostadores.

………

Relación de medios atacados el 9 de diciembre de 2002

Globovisión, RCTV, Meridiano Televisión y Venevisión, así como los medios del estado Aragua, el diario “El Aragüeño” y el canal regional TVS.

El canal Promar TV, en el estado Lara, también sufrió los ataques de los oficialistas, así como el diario El Impulso de Barquisimeto.

También fueron rodeados el diario El Siglo y El Aragüeño en Maracay.

Los chavistas rodearon y tomaron las sedes de TV Táchira, Radio Valera y Radio San Juan de los Morros en Guárico.

Globovisión Zulia sufrió destrozos en sus instalaciones.

TVO Anzoátegui: estaba cerrada (ellos sólo transmiten hasta las 9 de la noche), sólo destrozos en la fachada.

Fueron atacados simultáneamente en todo el país, todos los medios de comunicación televisivos e impresos.

Desde hace varias horas rodean el Hotel Gran Meliá Caracas.

10 de diciembre de 2002, 3:46 a.m.

LEA

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LEA #238

LEA

Recientemente, una inútil polémica evaluativa ha ocupado a un ex Presidente de los Estados Unidos, James Carter, y al actual, George W Bush. El primero dijo, para luego desdecirse, que Bush Jr. era el peor presidente de la historia de su país. La Casa Blanca observó que los comentarios de Carter comprobaban su creciente irrelevancia.

Es la última encuesta (5 de mayo) de Newsweek, sin embargo, algo que los equipara. En 1979, cuando los Estados Unidos confrontaban la “crisis de los rehenes” en Irán, bajo la presidencia de Carter, este caballero recogía sólo 28% de aprobación por parte de sus conciudadanos. La semana antepasada lo ha empatado George W. Bush, con idéntico porcentaje. (Todavía un punto menos que la peor medición de su presidente padre, que llegó a medir 29%). Casi las dos terceras partes de los estadounidenses consideran que Bush es “terco y renuente a reconocer sus errores” en materia de la ocupación de Irak.

Y es este funesto presidente norteamericano, en quien menos del 30% de los ciudadanos de su país confía, quien dice que aún pone toda su confianza en el Fiscal General de los Estados Unidos, Alberto Gonzales, porque “no ha hecho nada malo”.

Ya es cadáver insepulto Paul Wolfowitz, el que se viera obligado a renunciar a la presidencia del Banco Mundial, a pesar del apoyo de Bush, por su violación a las normas éticas de la institución en beneficio de su “amiga con derecho”. Ahora es Gonzales quien está a punto de caramelo. No sólo se ha visto cada vez más implicado en el despido injusto y sectario de ocho fiscales del Departamento de Justicia, sino que su carácter desalmado se ha evidenciado al conocerse cómo fue a presionar en un hospital—por órdenes de Bush, naturalmente—a un recién operado predecesor, John Ashcrot, quien había declarado ilegal un programa de espionaje telefónico del Ejecutivo. (Bush mismo se encargó de preparar la desconsiderada visita de Gonzales y Andrew Care a Ashcroft, mediante llamada telefónica personal a la esposa del enfermo). El evento fue descrito con pelos y señales la semana pasada por James Comey, antiguo Fiscal General Adjunto, al Comité Judicial del Senado. Gonzales y Care, entonces al servicio directo de la Casa Blanca, presionaron en su presencia al paciente, quien reunió fuerzas para rechazar de nuevo la ilegalidad. (Care llegó acompañado de ruidosa parafernalia de agentes del FBI, quienes recibieron sus órdenes de no permitir que la reunión fuera impedida).

Al día siguiente, impertérrito, Bush reautorizó el programa de espionaje telefónico. Fue sólo después de la amenaza de renuncia de Comey, entonces Fiscal General en funciones, y otros altos funcionarios del Departamento de Justicia, que Bush reculó y pidió que el programa fuera puesto sobre sólidas bases legales.

Estas inhumanas conductas de Gonzales y su jefe—parecen cosas de Nicolás Maduro—muestran a las claras cómo es que Bush es el principal responsable de los desaguisados cometidos por su gobierno, que son muchos, empezando, precisamente, por haber nombrado a Gonzales, a Wolfowitz, a Bolton, a Rumsfeld. Continúa en remojo la posibilidad de un impeachment de Bush y de su Vicepresidente, Dick Cheney. (Cada vez hay más libros e iniciativas estadales y de ciudades norteamericanas sobre el tema). Sólo el frío cálculo político de los demócratas, que medirán las propias conveniencias, pudiera salvarlos de esta última instancia.

LEA

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CS #238 – Tomar partido

Cartas

Hace exactamente una semana, en salón del Ateneo de Caracas, el partido Un Nuevo Tiempo, cuya cabeza es el Gobernador del Estado Zulia, Manuel Rosales, llevó a cabo un primer pleno nacional dedicado a temas de organización, planificación y estrategia. Según reporta El Universal, se reunieron dirigentes de ese partido en los veinticuatro estados de la República, los encargados de promover “un movimiento popular de profundo arraigo democrático” que nace con la idea de “ser amigo” de otros partidos.

Esto último es lo indicado, si se toma en cuenta que el Secretario General de UNT es Gerardo Blyde, quien se refirió a la organización como “el principal partido de oposición”. No hace tanto—30 de noviembre de 2005—de que el mismo caballero leyese, en nombre de Primero Justicia—partido del que igualmente ejerció la Secretaría General—un comunicado en el que preguntaba y contestaba: “¿Qué le ofrece Primero Justicia a los venezolanos? Seguir liderizando a una nueva generación, consolidarnos como la alternativa democrática, construir una nueva mayoría donde tengan cabida todos los venezolanos y por eso con más fuerza y mayor compromiso con Venezuela nuestro candidato presidencial a la cabeza de Primero Justicia será la alternativa del nuevo liderazgo para la elección presidencial del 2006”. (Todavía no se había peleado con Julio Borges). Conviene, pues, que al menos haya amistad entre PJ y UNT; así podrá sumarse sus simpatías hasta alcanzar entre ambos 5,1% de las preferencias ciudadanas. (Monitor Socio-Político de Hinterlaces #16, marzo de 2007: Primero Justicia, 2,8%; Un Nuevo Tiempo, 2,3%).

El evento recibió las palabras orientadoras del Presidente de la Comisión Organizadora, Manuel Rosales. Reporta el mismo diario que Rosales habló media hora—una bendita concisión, si se le compara con los interminables soliloquios de Hugo Chávez—y “abordó las amenazas contra la libertad de expresión, el desabastecimiento, la reforma constitucional, la politización de la FAN, los referendos revocatorios y el perfil que él aspira que tenga el nuevo partido”. (La crítica ritual y el dibujo organizativo).

Y es aquí, en esto del perfil del partido, donde se encuentra una definición que vale la pena comentar. Rosales advirtió a todo aquel que tenga aspiración de liderazgo en Un Nuevo Tiempo que ese título, el de líder, sólo se lo ganará quien “se llene los zapatos de barro”.

Se trata de una formulación “políticamente correcta”, para usar el argot norteamericano, o una expresión comme il faut, si se quiere la cosa afrancesada. Esto es, una declaración efectista que corresponde a aquello del “profundo arraigo popular”, pues debe ser que en la interpretación rosalista del pueblo el lodo es un ingrediente que le es consustancial. Para corroborar la conveniencia de la amistad entre UNT y PJ, puede destacarse que la misma idea, puesta de otra forma, había sido mencionada por Julio Borges, con ocasión del lanzamiento de su candidatura presidencial, justamente en el patio de Rosales, en Maracaibo, en mayo de 2005, al decir que Primero Justicia: “se cansó de declararle a Marta Colomina por Unión Radio y de hacer política por televisión”. Es decir, a patear cerro y llenarse los zapatos de barro.

Rosales no indicó otro rasgo deseable en los dirigentes de Un Nuevo Tiempo; no exigió, por ejemplo, que los dirigentes del partido fuesen estudiosos de los problemas públicos y sus soluciones. Nada cambia. En 1998 escribía Argenis Martínez: “La característica general de la política venezolana hasta ahora es que si usted está mejor preparado en el campo de las ideas, es más inteligente a la hora de buscar soluciones y tiene las ideas claras sobre lo que hay que hacer para sacar adelante el país, entonces usted ya perdió las elecciones”. (Recordado el 27 de marzo de 2007 en la Ficha Semanal #137 de doctorpolítico). Para hacer política, muy especialmente en funciones de dirigente, lo imprescindible sería, calzado, atravesar por charcos en caminos de tierra, para llenar los zapatos de barro. No es política ideológica, no es política programática; es política de lodazal. (Y política de lugares comunes).

………

Tanto Un Nuevo Tiempo como Primero Justicia son atávicos remedos de sus viejos modelos: Acción Democrática y COPEI. (Que comenzaron el año con simpatías de 1,1% y 0,7%, respectivamente, según el décimo sexto Monitor Socio-Político de Hinterlaces). Conceptual y estructuralmente, no representan innovación, un código genético organizacional diferente. Puede decirse de ellos, sin embargo, que son esfuerzos meritorios, puesto que acumulan incontables horas de trabajo, deliberaciones, buenas intenciones. Lo que no son es suficientes.

Una vez más, se trata de partidos de carácter ideológico. Esto es mucho más claro en el caso de Primero Justicia, para el que existe un “borrador”, redactado mayormente por Julio Borges, que debió ser discutido en su “congreso ideológico. (El congreso “Centrados en la gente” debió ocurrir, de acuerdo con anuncio oficial de PJ, para fines de 2005. Hasta ahora no se ha celebrado).

Pero también, aunque con menos precisión, Un Nuevo Tiempo pretende arrancar de raíces ideológicas. Omar Barboza definió su familia ideológica al indicar que UNT encarnaría la “nueva democracia social”. (O socialdemocracia). Esto es, se ubica en el campo que antaño ocupara Acción Democrática.

En otras ocasiones se ha aludido acá a un trabajo de Amos Davidowitz—The Internet and the Transformation of the Political Process: MAPAM, a Case Study, 1996—que contiene una aguda observación acerca de la obsolescencia del formato convencional de los partidos políticos. El tratamiento del tema por Davidowitz es bastante informal, en el sentido de que en esencia es un relato de sus experiencias en el MAPAM, el ala radical del laborismo israelí. El autor confía al lector que una súbita toma de conciencia le hizo entender que no tener una posición política era un lujo que ningún israelita debiera permitirse, dada la muy tensa y peligrosa situación del Cercano Oriente. Así, Davidowitz “fue de compras”—party shopping—y terminó decidiéndose por el MAPAM: «a socialist party, left of the labor party». (El partido laborista israelí, conocido como Avoda, es el equivalente de Acción Democrática. MAPAM vendría siendo algo así como nuestro MAS original).

De este modo cuenta que al convertirse en “un miembro activo y asumir responsabilidades dentro del partido” se percató de que “la estructura organizativa del partido no estaba funcionando tan bien” como pensó que estaría. “Inicialmente, creí que era un problema gerencial, pero a medida que estudiaba los problemas en profundidad, me di cuenta de que las cuestiones patentes eran más profundas”.

Entonces Davidowitz inserta la siguiente descripción: “Los partidos políticos en el mundo son un fenómeno relativamente nuevo como desarrollo de la Revolución Industrial. Cada uno afronta los problemas creados por el nuevo orden social de acuerdo con su propia filosofía política. El MAPAM, como tal, operaba de acuerdo con este modelo. Un segundo aspecto de esto es que los partidos políticos clásicos, de los que MAPAM es uno, son una manifestación de los grandes movimientos sociales de comienzos de siglo. Todo esto implica una estructura organizativa de segunda ola. Al darme cuenta de esto, se hizo claro que el problema no era gerencial sino el de un sistema estructural inapropiado. En los partidos políticos de segunda ola, las cuestiones principales eran el control de los medios de producción, el trabajo y los recursos naturales. Un partido de segunda ola proporcionaba LA RESPUESTA: socialismo, capitalismo, marxismo, fascismo, y suponía que si todo el mundo seguía sus dictados todos los problemas del mundo se resolverían. No es necesario decir que ninguna de las agendas mencionadas trajo la era utópica que anunciaban. La cuestión es: ¿cuáles son los temas principales para un partido de tercera ola? Me pareció que, si un partido de segunda ola centraba sus actividades alrededor de la producción, el trabajo y los recursos en una estructura jerárquica centralizada, un partido moderno debía tratar con información, comunicaciones, medios y servicios en un sistema más abierto, interactivo y distributivo, un sistema que necesita los medios para procesar y distribuir información”. (Davidowiz alude, evidentemente, a la distinción establecida por Alvin Toffler en su libro de 1980 La Tercera Ola, entre una primera ola civilizatoria—en términos gruesos, iniciada al irrumpir la tecnología de la agricultura—una segunda ola—que corresponde a la época iniciada con la Revolución Industrial—y una tercera, caracterizada, entre otras cosas, por la emergencia de las tecnologías de información—con la sustitución de la identidad entre valor y producto por la de valor e información—y las de la bioingeniería, por el asedio al concepto del Estado-Nación y por una democracia más participativa).

El análisis de Davidowitz, sin pretensiones de gran sociología, es muy pertinente al caso venezolano que nos ocupa. Nada más obsoleto, si aplicamos su criterio, que el mentado “socialismo del siglo XXI” y su equivalente organizativo: el Partido Socialista Único de Venezuela. Todo el planteamiento “anticapitalista” de Hugo Chávez está irremediablemente vencido. Pero también se han encaminado en retroceso Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia, al tratar de dibujarse como partidos ideológicos. Como apunta Davidowitz esquemáticamente, las ideologías—capitalismo o liberalismo, socialismo o comunismo, socialdemocracia o socialcristianismo—son excusas catequísticas para no pensar en concreto y profesionalmente los problemas de carácter público. De allí sus formulaciones abstractas—una “economía con rostro humano”, proposición de COPEI en febrero de 1992 para sustituir, como “paquete alternativo”, el paquete neoliberal del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez—y sus discursos vacíos y meramente efectistas, usualmente demagógicos. (“Voy a acabar con la pobreza”. Manuel Rosales, en el arranque de su campaña por la Presidencia en 2006).

………

Hacer estas observaciones no equivale a sustentar una postura “antipolítica”. En cambio, es la constatación de una crisis de paradigmas, que es la verdadera razón de la insuficiencia política observable en Venezuela—y en muchos otros países—desde hace ya un buen tiempo. El 20 de octubre de 1991 ya Arturo Úslar Pietri se había dado cuenta del problema: “Esto significa, entre otras muchas cosas importantes, que de pronto el discurso político tradicional se ha hecho obsoleto e ineficaz, aunque todavía muchos políticos no se den cuenta”. No ofrecía solución, sin embargo: “Toda una retórica sacramentalizada, todo un vocabulario ha perdido de pronto significación y validez sin que se vea todavía cómo y con qué substituirlo… Hasta ahora no hemos encontrado las nuevas ideas para la nueva situación”.

Ahora redescubre el asunto la historiadora Margarita López Maya, escarmentada tardíamente de su chavismo original y contumaz e igualmente perdida, como Úslar: “ Las democracias liberales occidentales, limitadas por los condicionamientos impuestos por los sectores dominantes del capitalismo, son por sí solas incapaces de profundizar la democracia política. Y, el partido-Estado, que dominó los socialismos del siglo XX, y sigue vigente en China y Cuba, acabó con el pluralismo en las sociedades donde se impuso, fracasando como modelo libertario. Ante estos antecedentes, lo que prevalece hoy es la incertidumbre y la confusión. No se sabe cómo inventar partidos diversos, que no caigan en los vicios del pasado y puedan expresar políticamente la compleja, diversa, y plural sociedad que existe y que se moviliza con frecuencia. Necesitamos encontrar formas políticas creativas que calcen a nuestra democracia participativa”.

La profesora López Maya se escama ahora con el autoritarismo de Chávez, una vez que ha caído, con retraso considerable, de la mata proverbial. Ya no es la misma que hacía la apología del chavismo en Le Monde Diplomatique, la publicación del mayor palangrista de la izquierda europea, Ignacio Ramonet. Ya no se ocupa de defender las decisiones del Consejo Nacional Electoral, con falacias, sobre las “planillas de caligrafía similar”. Ya no habla como la conferencista magistral de los Encuentros en Defensa de la Revolución Bolivariana (2003 y 2004). Ya no firma cartas abiertas dirigidas a Hugo Chávez en defensa de Rodrigo Granda, en las que se lo describe pomposamente, con todas sus letras, como “miembro del equipo de relaciones internacionales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC”. (5 de enero de 2005).

Claro, no es que López Maya se distinga precisamente por su poder predictivo. Tan tarde como en enero de 2006 decía en el Foro Social Mundial que hay algunos países, entre los que citó a Perú y México, “casi a punto de sumarse a la ola progresista”. (Es decir, creía en el triunfo de Humala y López Obrador). Pero aunque usted no lo crea, ha terminado por despertar, mucho más tarde que Ángela Zago o los difuntos Alejandro Armas y Jorge Olavarría, y atisba ahora, aún algo dubitativamente—“No tengo claro si el socialismo chavista será democrático” (febrero 2007)—que “Chávez hoy impone las reglas de juego a sus aliados y opositores. Allí están como muestra el PSUV y las descalificaciones a los partidos afines, las leyes-decretos, sin pasar por ningún mecanismo de ‘democracia participativa y protagónica’. Algunos de los integrantes de la Comisión Presidencial de la Reforma Constitucional son máximas figuras de poderes públicos, pero han aceptado subordinarse al Presidente, acatando sin chistar un mandato de confidencialidad impuesto por él. Tienen listo un proyecto de reforma, que después que lo vea el Presidente pasará a la Asamblea Nacional, y será consultado en parlamentarismo de calle, mecanismo participativo insuficiente en una sociedad compleja, plural y diversa como la nuestra”. (Abril, 2007). Por estos días escribe en Últimas Noticias: “Vistas en conjunto estas tendencias, más otras, la recomposición de nuestro sistema político lo asemeja cada vez más a uno donde Estado, partido-Estado, y consejos comunales son una sola estructura, un modelo de Estado centralizado, donde las decisiones las toma una reducidísima elite—¿una sola persona?—que encarna los intereses de la mayoría. Dictadura de la mayoría, ‘democracia’ centralizada camino al viejo socialismo del siglo XX”. Cuando muchas otras voces decían exactamente eso bastante antes de que López Maya experimentara su reciente epifanía, la desenfadada historiadora las desechaba como reaccionarias.

Son observaciones, pues, que hace con repentina y atrasada lucidez. Bienvenida sea, no obstante, cuando por fin recibe una lengua de fuego del Espíritu Santo y comenta: “Comienza un año políticamente incierto, pues diciembre cerró con señales inquietantes. Había pensado disfrutar unas tranquilas fiestas, pero al Presidente le dio un arrebato revolucionario en el Teresa Carreño y prácticamente ordenó la creación del Partido Socialista Unido de Venezuela. Sin debate, sin consulta, y con tono arrogante al referirse a los partidos políticos aliados de su gobierno”. (Enero, 2007). Ahora dice: “existe la intención de subordinar todos los poderes a la Presidencia” y que Chávez “luce cada vez más unilateral y caprichoso”, en comentarios desmentidos por el aludido el día que anunciara, como regalo de Año Nuevo, un próximo aumento de los precios de la gasolina.

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Asistimos, entonces, a la descomposición de las viejas formas de hacer política, que más pronto que tarde serán sustituidas por maneras más sensatas y eficaces. Por supuesto, lo viejo se resiste a morir. Hace pocos días fue presentada una nueva versión del Partido Liberal—Movimiento Democrático Liberal—que insiste en plantear la acción política en los viejos términos. Marco Polesel, su cabeza visible—de regreso de peleas con la ex sindicalista Haydeé Deutsch por la botella vacía del Partido Liberal que fundara y abandonara Andrés Sosa Pietri—indica que en el movimiento tendrán cabida todas las personas y organizaciones “que comulguen y procuren defender al Liberalismo Clásico u Originario, la Democracia Liberal y el Liberalismo Económico o Capitalismo Liberal”. Toda una novela de Dickens.

Hace una semana el Secretario General de COPEI hizo lo suyo, y presentó la propuesta programática de una organización que ahora quiere llamarse Partido Popular—para marcar enfáticamente su identificación con el partido derechista de José María Aznar, del que COPEI recibe alguna ayuda desde hace unos años—lo que representa una instantánea competencia para Polesel—e indicó que aquélla queda sustentada en un «proyecto de centro reformista», basado en el humanismo cristiano (es decir, Maritain), que propone la economía social de mercado (es decir, Adenauer), tiene como norte la reconquista de la descentralización (es decir, Salas Römer), y contrapone al lema oficialista: «Patria, socialismo o muerte», el mensaje: «Democracia, libertad y vida». Periódico de ayer.

De Acción Democrática no se sabe nada últimamente. Pura pérdida.

Entretanto, altos dirigentes del chavismo—Adán Chávez, Jorge Rodríguez—ofrecen cifras contradictorias sobre el número de inscritos en el partido socialista único del jefe único de la única revolución. Como denuncia Margarita López Maya, “el gobierno utiliza los recursos públicos, y las misiones sociales como propios en la creación y coordinación a nivel regional y local del PSUV. Diversos funcionarios de alto rango convocan a los venezolanos a registrarse en ese partido. Esto recuerda demasiado el partido-Estado de los socialismos reales”. Genuino abusismo del siglo XXI.

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Pero es una sociedad cada vez más informatizada y aprendida la que terminará exigiendo e imponiendo una política clínica, ocupada principalmente de la solución de los problemas de carácter público, pues no otra cosa justifica—ciertamente no la mera lucha por el poder desde ideologías encontradas—la existencia del Estado y cualquier otra forma de instituciones y actores políticos. Lo que viene es la Medicina Política.

LEA

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