Nota del día 26/06/10: Cambio ideología por metodología

la cárcel de nuestra mente – robles psicólogos

La ideología es una cárcel

La Política es, o debe ser y es lo que podemos los ciudadanos exigir, el arte de resolver problemas de carácter público. Ninguna otra cosa la justifica. El objetivo con la reelección de algún mandatario, por ejemplo, no consiste en “recompensar a quienes [el pueblo] estime como sus mejores gobernantes”, como propuso hace un poco más de un año el magistrado Francisco Carrasquero López a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, sino la facultad del pueblo de mandar que continúe sirviéndole un empleado que ha demostrado su eficacia y honradez. Es una aberración la bendita teoría de la reelección como “premio al buen gobernante”, que el Presidente de la República ha aprendido y recita porque le conviene. La Primera Magistratura Nacional no es un trofeo.

Se trata, con la Política, de un oficio difícil y delicado. El político se entromete con una sociedad y su historia. Es lo que hace un médico, un odontólogo, un enfermero, con un paciente a la escala personal. A éstos exigimos que estén al día en el estado del arte de su profesión; por esto no puede ser que algún galeno interprete a estas alturas un cuadro patológico a partir de una teoría (ideología) de los miasmas, o prescriba la ingestión de esmeraldas molidas—más de una vez rayaron la mucosa gástrica de señores renacentistas que podían pagar ese tratamiento—porque tengan una presunta virtud astrológica.

La misma cosa puede exigirse ahora de nuestros políticos. No hay ideología que sea explicación suficiente de nuestro actual estado como república; menos todavía hay alguna de la que derive una solución universal de nuestros problemas. En particular, Venezuela sufre hoy de la pretensión pueril—malacrianzas incluidas—de imponernos una ideología socialista desde el gobierno nacional. Irónicamente, fue el mismo Marx quien sostuviese que las ideologías de la clase dominante de una sociedad son propuestas (o impuestas) al resto de la sociedad, para que los intereses de la clase gobernante parezcan ser los intereses de todos.

Pero también las fuerzas formales que se oponen a ese designio cojean de la misma pata ideológica. El Movimiento Al Socialismo, Podemos, Patria Para Todos ondean banderas marxistas; Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo son partidos de la socialdemocracia; COPEI, Primero Justicia, Proyecto Venezuela y lo que quede de Convergencia son organizaciones socialcristianas. La misma redundancia de opciones dentro de una misma corriente ideológica ya es signo de que, incluso para ellas, lo ideológico no es lo importante.

La ideología debe, por ende, ser suplantada por la metodología: la que sea más eficaz para resolver, con menor costo social, un problema público concreto. Esto suena muy pragmático, pero se trata de un pragmatismo responsable. LEA

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Nota del día 24/06/10: A techo de cristal, piso pétreo

El artículo que acabó con Stanley

A Rolling Stone hits a McChrystal roof and rests on Petraeus ground.

Barack Obama no tardó mucho en dejar cesante al general de cuatro estrellas Stanley McChrystal, hasta ayer Comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia de Seguridad en Afganistán, encargada de diezmar a lo que queda de al Quaeda. McChrystal había cometido la imprudencia de opinar despreciativamente de los más altos funcionarios de seguridad del gobierno presidido por Obama, especialmente del vicepresidente Biden, ante un corresponsal de la revista Rolling Stone encargado de redactar una semblanza del militar. Al caer la tarde del lunes, Tommy Vietor, asistente del Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, había recibido un archivo .pdf del trabajo ya publicado por la revista, y a las 8 de la noche ya Obama lo estaba leyendo.

El general McChrystal fue entonces convocado a Washington, donde se reunió primero con su jefe inmediato, el Secretario de Defensa (Robert Gates), luego de un vuelo de 15 horas desde Kabul, en horas de la mañana de ayer. Minutos después era recibido por Obama en la Oficina Oval, para una charla final de treinta minutos. El Presidente de los Estados Unidos anunciaría después que había aceptado la renuncia de McChrystal.

Tampoco tardó mucho Obama en dar a conocer el sustituto de McChrystal: anunció que había escogido al general David Petraeus, a quien George W. Bush pusiera al frente de las fuerzas estadounidenses en Irak, donde ganó considerable prestigio. Petraeus, que ejercía la jefatura del Comando Central en Florida, aceptó el encargo, permitiendo así a Obama una comprobación vital para apuntalar la confianza de los pocos aliados que quedan a los Estados Unidos en Afganistán: que ha habido un cambio de personal y no uno de política o estrategia. Petraeus es perfectamente conocido en la región de su nuevo trabajo.

Por lo que respecta a la cesantía de McChrystal, no había realmente otra opción. Mantenerlo en el cargo habría equivalido a socavar la autoridad de Biden, Gates y del propio Obama. Cuando éste explicó ayer la decisión, destacó que la conducta de McChrystal, tal como la revelara Rolling Stone, minaba el principio del “control civil de lo militar que está en el núcleo de nuestro sistema democrático”.

También fue generoso con McChrystal, al decir: “Se ha ganado la reputación de ser uno de los mejores soldados de nuestra nación. Esa reputación está fundada en su extraordinaria dedicación, su profunda inteligencia y el amor de su país. Me apoyé en su servicio, particularmente al ayudar al diseño de nuestra nueva estrategia en Afganistán y conducirla. Así que todos los estadounidenses deben estar agradecidos de la notable carrera del general McChrystal en uniforme”.

No es infrecuente que gente con tan señaladas dotes se confíe excesivamente en ellas y cometa imprudencias costosas. LEA

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Nota del día 23/06/10: Agazajados por Israel

Harina japonesa para Gaza

Un desarrollo innovador es la consecuencia más positiva del sangriento incidente del Mavi Marmara, el buque de bandera turca en el que perecieran violentamente nueve de sus pasajeros el pasado 31 de mayo, luego del abordaje que sufriera a manos de comandos israelíes para impedir su arribo a la Franja de Gaza con cargamento de auxilio. Israel ha anunciado que levantará su prohibición a la entrada de una amplia variedad de productos de uso civil, en efecto aflojando considerablemente el bloqueo económico contra la controversial provincia palestina. El propio Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quiso deslindarse del bloqueo anteayer, al comentar en la Knesset que la medida era una política que había heredado del bloqueo anterior. Para algo sirvieron los nueve asesinatos.

La decisión es el resultado de negociaciones de Israel con Tony Blair, quien actuó en representación del Cuarteto del Medio Oriente: las Naciones Unidas, la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia. El alcance del acuerdo deja mucho que desear, pero es al menos una señal de que Israel comienza a reconocer la futilidad de una estrategia acordada hace cuatro años con los gobiernos árabes moderados en el área: la imposición de sufrimiento económico sobre los habitantes de la franja en la esperanza de que dejaran de apoyar al movimiento radical Hamas.

El bloqueo no ha funcionado para ese propósito, y en general puede decirse que no funciona con otras sociedades, como la cubana o la norcoreana o la iraní. Ahora Irán se prepara para hacer llegar un barco suyo a Gaza, en una movida peligrosísima, pues pondría en curso de colisión directa a dos países que están más enemistados que nunca desde la llegada de Mahmoud Ahmadinejad al poder.

Una nación en particular pudiera intervenir para desactivar esta peligrosa situación: Turquía, cuya imagen salió fortalecida del incidente del Mavi Marmara a partir de su posición dura contra Israel. Ningún otro país tiene mayores posibilidades de disuadir a los iraníes del anunciado envío a Gaza, que los israelíes interpretarían como provocación y que ya han dicho que impedirán.

Habría que ver hasta dónde está Ahmadinejad dispuesto a llegar si el barco Hijos de Gaza, que se prepara a dejar el puerto de Bandar Abbas el domingo de esta semana, para una travesía de dos semanas rumbo a Gaza, es apresado por las fuerzas de Israel. Los israelíes, se sabe, están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias frente a un gobierno iraní que los quiere borrados del mapa. LEA

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Nota del día 22/06/10: El ejemplo que Caracas dio

Yo soy quien da los permisos

La buena amiga del presidente Chávez y Presidenta de la Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha hecho un nombramiento para remendar fisuras en su gabinete, en preparación de lo que será la anticipada campaña de su esposo, Néstor Kirchner, en pos de una nueva presidencia el año que viene. Mañana asumirá la posición de canciller Héctor Timerman, quien venía desempeñándose como Embajador ante los Estados Unidos. Sucede en el puesto a Jorge Taina quien, a pesar de ejercerlo por cinco años, recientemente ha manifestado diferencias con su jefa.

Timerman ha emitido militantes declaraciones aun antes de asumir el cargo, para que no quepan dudas acerca de su compromiso de patria, peronismo o muerte con la Sra. Kirchner. Por ejemplo, ha advertido al cuerpo diplomático argentino en general: “La cancillería tiene que estar al servicio de la política exterior del país. Los funcionarios que sirvan al Estado argentino no van a tener ningún problema conmigo. Quienes no tengan esa actitud y no crean o no puedan defender la política exterior que fija la presidenta, que es la jefa del Estado, tendrán que dar un paso al costado”. Nada, pues, de rebeliones diplomáticas.

Pero Timerman ha ido más allá de eso, con una toma de posición política: “No soy fanático, pero soy lúcido, y creo que este proyecto de transformación social que comenzó en 2003 atenta contra muchos intereses de la economía y la política acostumbrados a regular y regir los destinos del país. La pelea con esos grupos me llevó a defender al gobierno del que soy parte, porque hay una política de desestabilización”. Quizás está dicho en un lenguaje más elegante y menos pugnaz, pero se parece mucho a las justificaciones constantemente emitidas por el gobierno venezolano, que ve proyectos desestabilizadores en cualquier crítica.

Y ya que tocamos a Venezuela, Timerman procura neutralizar a priori una testificación potencialmente demoledora de Eduardo Sadous, ex Embajador en Caracas, ante el congreso argentino. Se presume que la comparecencia de Sadous, prevista para mañana, reforzará lo que ya ha denunciado: que empresarios de su país debieron pagar comisiones a funcionarios de su gobierno para tener puerta franca a negocios con Venezuela. Timerman dijo: “Voy a hablar con Sadous. Estoy convencido de que sabe, como profesional que es, que por ley los embajadores no pueden revelar información confidencial. En caso de hacerlo estarían cometiendo un delito”. También reservó un aviso a los legisladores: “En lo que a mí respecta también trataré de evitar, con todo respeto por la división de poderes, que el Congreso transforme en un escándalo político algo que no lo es”.

Pudiera hablarse, entonces, de una novísima doctrina Timerman en Derecho Internacional Público: 1. estarán protegidos por la confidencialidad los delitos de soborno conocidos por personal diplomático en el ejercicio de su cargo; 2. los cancilleres son los encargados de establecer qué constituye un escándalo internacional”. LEA

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Nota del día 21/06/10: La comunión de los Santos

When the saints go marching in

Si el gobierno venezolano ha experimentado dificultades con el que dirige Álvaro Uribe Vélez en Colombia, no debe esperarse que ellas disminuyan con el que presidirá Juan Manuel Santos a partir del próximo 7 de agosto. El Presidente Electo de Colombia no ha ocultado ni su admiración por Uribe ni su voluntad de continuar las políticas del presidente al que sirviera como Ministro de Defensa durante tres años.

Un presidente a punto de encargarse puede ser elegantemente magnánimo con el saliente, pero Santos fue mucho más allá, al decir ayer luego de conocido su triunfo abrumador (70 a 30 de Antanas Mockus): “Quiero rendir tributo desde el fondo de mi corazón a uno de los mejores presidentes que hemos tenido en dos siglos de vida republicana. Muchas gracias, muchas gracias, presidente Álvaro Uribe Vélez”. Y también: “Los colombianos tenemos gratitud y reconocimiento hacia su magnífica obra y a su entrega incondicional por el bienestar de la patria; los colombianos votaron hoy para resaltar un programa de gobierno que continúa y desarrolla los avances de su administración. Éste es también su triunfo presidente Uribe”. Y también: “El próximo 7 de agosto recibiré la posta de mando del presidente Uribe y podré decir, como Isaac Newton, que si hemos llegado lejos es porque estamos parados sobre hombros de gigantes”.

Santos anunció un gobierno de unidad para alcanzar metas ambiciosas: “Llegó la hora de la unidad. A Colombia le llegó la hora de brillar en el mundo con el empuje y la creatividad de los colombianos, porque tenemos lo que hace falta: nuestra gente”. Pero los irregulares de las FARC y el ELN tendrán, si acaso, la misma dureza o más que la que Uribe les hizo probar: “Que oigan los terroristas y que oiga el mundo: a las FARC se les agotó su tiempo. Colombia está saliendo de su pesadilla del secuestro y la violencia; mientras insistan en sus métodos terroristas, mientras insistan en atacar al pueblo colombiano no habrá dialogo y las seguiremos enfrentando con toda la dureza, con toda la firmeza. Hemos sido contundentes contra los terroristas y contra los narcotraficantes y lo seremos más todavía. Desde aquí les exigimos que liberen a todos los secuestrados en su poder”.

¿Qué va a hacer, finalmente, Hugo Chávez? Entrometido en la campaña electoral colombiana, dijo que llevaría a cero las relaciones comerciales entre Colombia y Venezuela (que ya han reducido en 70% las exportaciones colombianas a nuestro país), si Santos resultaba electo. ¿Cómo pudiera justificar una postura cerrada hacia un presidente por el que más de las dos terceras partes de los votantes de ayer expresó su preferencia? LEA

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Nota del día 20/06/10: El Pueblo es la Corona

Somos la corona

¿Qué está por encima del Estado? La Constitución, primero que nada. Precisamente se hacen constituciones y estatutos de derechos para garantizar la observancia de éstos ante, fundamentalmente, el Estado y para, del otro lado, limitar a éste último. Nuestra Constitución limita a nuestro Estado y describe la expansión de nuestros derechos como personas.

De allí, por supuesto, que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia sea algo tan importante, siendo su misión vigilar la correspondencia de los actos del poder público con las previsiones constitucionales y asegurar que nuestros derechos no sean limitados por el Estado.

Pero es que la Constitución dimana de nosotros, formados en mayoría suficiente. No somos creados por la Constitución, sino que la antecedemos y le damos el ser. Nosotros estamos, cuando estamos en consciente mayoría, por encima de la Constitución. No estamos limitados por ella en materia distinta de los derechos humanos.

Ésa es, pues, la jerarquía. El Estado es poderoso, sin duda, pero debe serlo a favor nuestro. El Estado está por debajo de nuestra voluntad, por debajo de la Constitución que decretemos. Y esa misma Constitución, por supuesto, también es inferior a nosotros. Nosotros somos el primero de los poderes públicos. Somos constitucionales porque somos los que verdaderamente constituimos la nación; somos constituyentes porque así somos los que definimos la República en la Constitución. Somos supraconstitucionales.

A veces ocurre, entonces, que el gestor completo que es el Estado actúa contra los intereses del Pueblo Soberano y los derechos de sus constituyentes. Se suscita así un conflicto entre el Pueblo Soberano y el Estado. Entre la Corona y su Mandatario. En este caso quien debe ser sustituido es el Mandatario, porque el Pueblo, la Corona, es insustituible, por más que se le invada.

El conflicto puede ser tan agudo que el Mandatario pretenda entenderse como soberano, y en esta agravada situación puede hablarse de usurpación. En un conflicto de tal naturaleza la Fuerza Armada debe reconocer al Soberano por encima del Mandatario, por encima del usurpador y debe desconocerle. No se trata sólo de que la Fuerza Armada deba respetar nuestros derechos humanos en cada caso individual, sino que debe acatar nuestra soberanía en el instante cuando nos expresemos inequívocamente en mayoría.

Una expresión nuestra en este sentido no es un acto electoral. Es un acto constituyente primario. No sólo no está sujeto a regulaciones electorales. No sólo no está sujeto a decisiones de salas constitucionales accidentales o no. No está sujeta, siquiera, a la Constitución misma. La caja ya no nos contiene. LEA

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