por Luis Enrique Alcalá | Feb 11, 2022 | Memorias, Política, Terceros |

En papel con membrete de la Fundación Casa de Bello. (Clic sobre la imagen para ampliar).
Había yo cumplido 44 abriles (eneros) cuando recibí la carta reproducida arriba, que atesoro. Don Pedro Grases habita mi Olimpo particular como uno de sus más importantes dioses. En enero de este año de doses reiterados cumplí uno más que los que reporta al escribir: «Te admiro tu decisión de bajar a la arena y pelear por el bien público. Yo me siento lejos de esta tentación. Además estoy en vísperas de mis 78 abriles, o sea que toda moderación es poca». Viviría otros diecisiete.
El primer día de este mes recordé de nuevo a esa gigantesca divinidad, cuando puse:
Es en este sentido práctico, plenamente realista, que Don Pedro Grases, el gran catalán venezolano, afirmaba en su septuagésimo cumpleaños: “La bondad nunca se equivoca”. Para quien había logrado escapar de la muy real y concreta tragedia de la Guerra Civil Española, eso no era poesía, sino constatación práctica.
Perdóneseme la insistencia en él y en la vocación que admitiera en mis Memorias prematuras (Krisis). LEA
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terciar. Dicho de una cosa o de la oportunidad de hacerla: Presentarse casualmente. Si se tercia, le hablaré de nuestro asunto.
Diccionario de la Lengua Española
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por Luis Enrique Alcalá | Feb 7, 2022 | Argumentos, Política, Terceros |

Un grupo serio
El pasado 27 de enero, el International Crisis Group publicó un nuevo informe sobre Venezuela—El tímido repliegue de Maduro desestabiliza a la oposición—(la versión en español es descargable como archivo en formato .pdf en este enlace: Commentary / Latin America & Caribbean).
A continuación, algunos extractos del reporte y comentarios de este blog. Primeramente, el sumario del informe y su primer párrafo:
El estancamiento político entre el gobierno del presidente Maduro y la oposición ha generado una emergencia humanitaria en Venezuela. En este extracto del Watch List 2022, Crisis Group insta a la UE y a sus Estados miembros a mantener contacto con todos los grupos de oposición, trabajar con el gobierno para restablecer la política representativa y el Estado de Derecho, apoyar los esfuerzos internacionales para las negociaciones y aumentar la ayuda internacional.
Venezuela permanece inmersa en una compleja crisis humanitaria que tiene como ingrediente principal el estancamiento político entre el gobierno del presidente Nicolás Maduro y una oposición cada vez más fragmentada. EE. UU. y un puñado de sus aliados cercanos continúan reconociendo a Juan Guaidó, el expresidente de la Asamblea Nacional, como el legítimo jefe de Estado interino del país. Pero la autoridad de Guaidó sobre la alianza multipartidista, Plataforma Unitaria, que nominalmente lidera, se ha debilitado desde que las polémicas elecciones legislativas de diciembre de 2020 (boicoteadas por los principales partidos de la oposición) le devolvieron el control del parlamento a Maduro. El fracaso de la estrategia con la que Guaidó pretendía sacar a Maduro del poder a través de presiones externas (principalmente estadounidenses) ha hecho que él sea tan poco popular como el presidente. La decisión de la Plataforma de participar en las elecciones locales y regionales del 21 de noviembre de 2021, a pesar de las objeciones de Guaidó, aumentó su aislamiento, especialmente después de que se negara a hacer campaña por los candidatos de esta alianza. Acusaciones de corrupción en el manejo de los activos de Venezuela en el extranjero por parte de su “gobierno interino” han deteriorado aún más la unidad de la oposición.
En materia de la situación nacional, luego de llamarla «emergencia humanitaria», explica:
La economía venezolana se ha contraído en un 80 por ciento desde que el presidente Maduro asumió el cargo en 2013, provocando un éxodo masivo de más de seis millones de venezolanos. La combinación de corrupción, mala gestión y colapso económico ha acabado con la infraestructura del país, lo que provoca frecuentes apagones a gran escala, problemas crónicos en el suministro de agua y energía, el colapso del transporte público y privado, y una deficiencia crítica de servicios médicos. Las sanciones económicas de EE. UU., particularmente las dirigidas a la industria petrolera, han exacerbado la situación. Bajo la administración de Maduro, las estadísticas que el Estado venezolano publica son esporádicas e inverificables, lo que dificulta los esfuerzos para determinar el verdadero alcance en todos los aspectos, desde los daños económicos hasta la delincuencia y el impacto de la pandemia de COVID-19. Una encuesta anual realizada por las principales universidades del país estima que el nivel de pobreza es del 94 por ciento.
Más adelante, habla de «desorden en la oposición»:
Un acuerdo de último momento entre los principales partidos de la oposición le permitió a Guaidó renovar su controversial mandato como “presidente interino” justo antes de que expirara el 5 de enero. Su argumento se basa en que la Asamblea Nacional elegida democráticamente para el periodo 2016 – 2021 sigue siendo el verdadero parlamento del país, a pesar de la elección de una nueva legislatura en diciembre de 2020 en unas elecciones que la principal corriente de oposición boicoteó y desestimó como una farsa. Pero la oposición se encuentra profundamente dividida y es poco funcional. Su liderazgo, incluido Guaidó, ha sido objeto de severas críticas internas por denuncias de corrupción e incompetencia en la gestión de los activos de Venezuela en el extranjero.
Es de notar que en esos fragmentos la designación de Guaidó viene ahora entrecomillada, como se reitera más adelante:
El fracaso de la campaña de “máxima presión” liderada por EE. UU. para derrocar a Maduro, centrada en el respaldo extranjero (en especial el de Washington) a la “presidencia” de Guaidó, sanciones económicas e individuales y el boicot electoral, convenció a la Plataforma Unitaria de participar en las elecciones locales y regionales en noviembre de 2021.
(…)
La primera tarea de la UE y sus Estados miembros, junto con otros actores externos que buscan poner fin a la crisis de Venezuela, es exhortar a las distintas facciones de la oposición a tomar esta ruta, haciendo énfasis en un cambio gradual y un diálogo con el gobierno de Maduro y sus aliados extranjeros. En la medida de lo posible, deben promover avances hacia una mayor unidad de la oposición y evitar insistir en el apoyo al “gobierno interino”, cuya autoridad sobre el grueso de la oposición y su papel como agente movilizador de lealtad política probablemente continúe disminuyendo.
Es decir, el importante grupo de vigilancia de conflictos—ahora sigue más de setenta en el mundo—emite una inequívoca señal de duda respecto de las pretensiones de Juan Guaidó, que este blog ha desmontado desde el 23 de enero de 2019. (Ver, por caso, Más usurpador será usted).
Sigue ignorando, no obstante, al actor fundamental: el Pueblo en su carácter de único poder supraconstitucional de la Nación. LEA
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por Luis Enrique Alcalá | Ene 29, 2022 | Política, Terceros |
(A continuación, se reproduce íntegramente el primer mensaje de la nueva presidenta y directora ejecutiva jefe de Crisis International Group, una organización muy respetada por este blog).
El 24 de diciembre, el Consejo Directivo de Crisis Group nombró a la Dra. Comfort Ero como presidenta y directora ejecutiva de la organización. En este mensaje inaugural, la Dra. Ero expone su visión, objetivos y la vocación personal que impulsa su carrera en la prevención de conflictos violentos.

Un nuevo y joven liderazgo
A menudo me preguntan cómo sería mi carrera profesional si tuviera que empezar de nuevo. Mi respuesta siempre es la misma: no sería muy diferente. Es una vocación, no una carrera; no es un empleo, sino un servicio público. Así es como veo mi trabajo con International Crisis Group.
Mis padres, quienes trabajaban en salud pública y educación, y eran voluntarios en su iglesia, me inculcaron la idea de servir al bien común. Nací en Londres, pero me enviaron a pasar los años más formativos en la Nigeria de la posguerra, donde fui criada por mis abuelos y tíos maternos. Mis familiares en Nigeria tendrían una gran influencia en la persona en la que me convertí. Mi tía mayor, antropóloga, fue especialmente importante. Ella despertó mi interés por comprender el lugar de África en el mundo, así como en las relaciones internacionales en general, y en particular sobre cómo encontrar soluciones a los conflictos y forjar la paz entre los Estados.
Los temas de la guerra y la paz han estado en el centro de mi educación y mi trabajo. Recuerdo escuchar a familiares y amigos contar historias sobre los devastadores efectos del conflicto de Biafra, mientras estudiaba la ruptura de la antigua Yugoslavia y el genocidio de Ruanda. Lo que me impulsó en mi camino desde la Organización de las Naciones Unidas en el Reino Unido (donde hice una pasantía), al Instituto Internacional de Estudios Estratégicos del King’s College de Londres, la Misión de la ONU en Liberia y el Centro Internacional para la Justicia Transicional fue el deseo de ayudar a reducir los devastadores costos humanitarios, sociales y económicos de la guerra y encontrar formas justas y sostenibles de prevenir la repetición de conflictos.
«Bajo mi dirección, todo lo que haga Crisis Group permanecerá enfocado en esta única misión: evitar que las personas mueran y sufran a causa de la guerra».
En este sentido, Crisis Group, con su misión de prevenir guerras y poner fin a conflictos violentos mediante análisis rigurosos, recomendaciones prácticas y una incidencia focalizada, es un hogar natural. Me siento sumamente orgullosa de dirigir una organización cuya metodología se basa en la investigación hecha en países afectados por conflictos y que requiere que los analistas se pongan en los zapatos de otros. Bajo mi dirección, todo lo que haga Crisis Group permanecerá enfocado en esta única misión: evitar que las personas mueran y sufran a causa de la guerra. Como hija de padres cuya generación conoce de cerca el costo de la guerra y como alguien que fue testigo de primera mano de sus consecuencias, esta misión es profundamente personal para mí.
Es un privilegio tomar el timón de esta extraordinaria organización y trabajar con más de 135 brillantes colaboradores, al igual que con los más de 30 voluntarios, procedentes de países de todo el mundo, en un momento en el que la demanda de las ideas de Crisis Group es enorme y creciente. Formuladores de políticas en gobiernos, organizaciones internacionales y en otros organismos recurren cada vez más a nosotros para obtener análisis matizados, pragmáticos y empáticos, pero al grano. Nuestro acceso a formuladores de políticas en todo el mundo, y nuestra presencia sobre el terreno, nos sitúa en una posición ideal para responder al cambiante panorama geopolítico y a las crecientes tensiones entre potencias mundiales y regionales. En un mundo donde las masacres quedan impunes de manera rampante, donde las insurgencias yihadistas se expanden con frecuencia sin control, donde es muy común que potencias externas se entrometan y obstruyan la diplomacia, donde un número récord de personas mueren de hambre y son desplazadas, en gran parte debido a la guerra, y donde el Consejo de Seguridad de la ONU está cada vez más estancado y no logra hacer su trabajo, la labor de Crisis Group es más vital que nunca. A pesar de todos los desafíos, seguimos viendo y exponiendo formas realistas de prevenir, mitigar y resolver conflictos violentos.
Lideraré una organización en crecimiento, que da lo mejor de sí para prevenir, mitigar y poner fin a conflictos violentos al ayudar a dar forma a la manera como los actores y los responsables de la formulación de políticas entienden y responden a los conflictos. Protegeré la posición de Crisis Group como el primer referente para el análisis de conflictos, la principal fuente de ideas frescas sobre las crisis más destacadas del momento y una voz vital y a menudo solitaria que llama la atención sobre guerras olvidadas.
Al mismo tiempo, el próximo capítulo de la organización será testigo de una importante evolución. Me complace especialmente asumir la presidencia en un momento de emocionante innovación, iniciada por mis predecesores Jean-Marie Guéhenno y Rob Malley. Nuestro trabajo sobre el futuro de los conflictos y asuntos de género sigue siendo prioritario y, junto con nuestro equipo directivo, trabajaré para avanzar en esta importante nuevas líneas de investigación, sin descuidar nuestro enfoque central en la cobertura regional a profundidad. Para ayudar a garantizar una mejor integración del trabajo temático y regional, tengo previsto implementar un centro de innovación de expertos especializados en riesgos emergentes. Estos pueden incluir temas que ya hemos empezado a cubrir, como la seguridad climática, o nuevas áreas como la guerra cibernética o remota, inseguridad alimentaria o salud pública en relación con la dinámica de los conflictos. El centro generará investigaciones pioneras a través de toda la organización, así como nuevas ideas de financiación destinadas a atraer grandes apuestas y un mayor apoyo filantrópico para resolver algunos de los problemas más complejos de nuestro tiempo. Estos expertos apoyarán la respetada labor de nuestros seis programas regionales. También me propongo garantizar que, donde sea necesario, profundicemos y ampliemos nuestra presencia regional, de modo que sigamos siendo un socio confiable y valorado en materia de paz y seguridad a nivel mundial.
Quiero amplificar nuestra voz y hacer más visible nuestra metodología e impacto
También tengo otras prioridades. Planeo darle un sentido de urgencia a nuestro trabajo de alertas tempranas. Vamos a renovar y ampliar nuestro rastreador mensual de conflictos mundiales CrisisWatch, que lleva diecinueve años operando, generando productos tecnológicamente avanzados que resaltan las amenazas e instan a los formuladores de políticas a actuar con prontitud. Quiero amplificar nuestra voz y hacer más visible nuestra metodología e impacto. Crisis Group se concentrará aún más en identificar los cambios de políticas específicos que queremos ver en relación con un conflicto determinado y en utilizar nuestras herramientas de incidencia y comunicación de manera más estratégica para llevar a cabo esos cambios. La creación de alianzas con organizaciones hermanas, cuando sea aconsejable, también será vital si queremos lograr cambios en las políticas. Espero destinar mayores recursos de incidencia y comunicaciones a nuestros programas regionales, descentralizando así algunas de estas importantes funciones. De esta manera construiremos sobre los éxitos de los programas de África y América Latina, donde tenemos relaciones sólidas con organismos regionales tales como la Unión Africana y hemos observado una estrecha interacción con medios de comunicación, especialmente con la prensa en español.
Gracias a nuestro Consejo Directivo, que nos ha impulsado a aprovechar nuestro gran acceso y a crear un espacio para una diplomacia más creativa, nuestro trabajo detrás de cámaras (al reunir a las partes para encontrar puntos en común) también crecerá. En los últimos años, hemos ayudado a patrocinar iniciativas de diálogo valiosas en el Golfo, América Latina y el sur de Asia, entre otros lugares. Tras hacer un balance de nuestros esfuerzos de diálogo hasta la fecha, trazaremos un camino para profundizar en esta importante labor, basándonos siempre en la demanda y en un claro sentido de nuestro valor agregado.
Me siento particularmente honrada de dirigir Crisis Group, ya que seguiré los pasos de Gareth Evans, Louise Arbour, Jean-Marie Guéhenno y Rob Malley. Cada una de sus presidencias han contribuido inmensamente a situarnos en la posición que ocupamos, y a construir la reputación de la que gozamos actualmente como la organización de prevención de conflictos más importante del mundo. Estos anteriores líderes de Crisis Group me han inspirado, asesorado y empoderado, ayudándome así en mi camino para convertirme en la nueva presidenta de Crisis Group. Estoy especialmente agradecida con Rob, quien dejó la organización en tan buen estado. Gracias a su liderazgo y al apoyo de nuestro Consejo Directivo, hemos evolucionado de manera rápida y positiva en los últimos años.
También tengo la fortuna de que nuestro nuevo vicepresidente ejecutivo, Richard Atwood, haya liderado una exitosa transición durante el último año. Bajo la dirección de nuestro Consejo Directivo, que nos empoderó a Richard y a mí para dirigir la organización en el ínterin, nuestro sólido equipo directivo y toda la familia de Crisis Group se unieron con entusiasmo para mantener el ritmo, la calidad, la intensidad y la visibilidad del trabajo que los encargados de formular políticas y nuestros donantes esperan de nosotros, lo cual continuará bajo mi liderazgo.
Espero trabajar con nuestros donantes actuales y continuar despertando su interés con soluciones audaces en las que puedan invertir, al igual que atraer e involucrar a otros nuevos donantes en nuestra crucial labor para salvar vidas. Veo a los gobiernos, fundaciones y filántropos que trabajan con nosotros como socios en ese esfuerzo, así como importantes bases de apoyo para Crisis Group. Los desafíos a los que nos enfrentamos también les quitan el sueño, ya que las crisis a menudo les afectan directamente.
«La equidad de género ha mejorado en la organización en los últimos años, especialmente en los niveles directivos, pero aún podemos mejorar».
Al asumir el liderazgo de Crisis Group, soy consciente de las importantes conversaciones que se están llevando a cabo en muchas instituciones sobre diversidad, equidad e inclusión, especialmente en un momento en el que una pandemia global ha agravado la desigualdad y nos ha obligado a replantearnos la manera en la que trabajamos, nos comunicamos y nos tratamos unos a otros. La equidad de género ha mejorado en la organización en los últimos años, especialmente en los niveles directivos, pero aún podemos mejorar. Tenemos que hacer más para garantizar que nuestro personal represente mejor a los países en los que trabajamos. Como directora del Programa para África, al igual que otros directores regionales, le di gran importancia a lograr este objetivo y como presidenta de Crisis Group continuaré esforzándome para garantizar que nuestro personal sea un reflejo de la diversidad de los lugares que cubrimos.
Un equipo feliz es un equipo productivo. Debemos invertir en nuestro activo más preciado: nuestra gente, no sólo nuestros expertos más respetados y visibles, sino también los que desempeñan funciones básicas detrás de cámaras y que permiten que nuestros programas brillen. Esto es vital para mí y es algo que estamos analizando muy de cerca en Crisis Group. Parte de esto consiste en garantizar que nuestros paquetes de compensación sean competitivos y que el personal reciba una remuneración adecuada y se sienta inspirado a permanecer más tiempo en la organización a través de una trayectoria profesional clara. También invertiré en flujos de trabajo eficientes y crearé más oportunidades para conectar a nuestro personal global entre sí para proteger nuestro preciado sentido de comunidad.
Agradezco al presidente de Nigeria Muhammadu Buhari por su declaración sobre mi nombramiento y su reconocimiento al papel de Crisis Group en la formulación de políticas que construirán un mundo más pacífico. Estoy inmensamente orgullosa de ser la primera presidenta africana de Crisis Group y la segunda mujer, después de Louise. Agradezco las muestras de apoyo que he recibido de personas de todo el mundo y me honra recibir sus amables palabras sobre lo que mi nombramiento significa para ellos. Estoy especialmente en deuda con varias mujeres que me alentaron y prepararon para el liderazgo. Mi éxito también es suyo.
Termino con un mensaje para mis colegas, la familia de Crisis Group: mi liderazgo es un testimonio de su éxito; juntos podemos alcanzar nuevas alturas, abrir nuevos caminos y continuar cumpliendo la misión de los fundadores de Crisis Group establecida hace más de un cuarto de siglo para salvar vidas en un mundo desgarrado por la guerra y la violencia. Espero liderar junto a ustedes en el formidable desafío que supone esta misión.¶
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por Luis Enrique Alcalá | Nov 26, 2021 | Política, Terceros |

Anthony Blinken, el cancillar de Joe Biden
Blink of an eye — En un abrir y cerrar de ojos.
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A diferencia del editorial de EL PAÏS, reproducido en la entrada inmediatamente anterior a ésta, EFECTO COCUYO escogió citar palabras de Anthony Blinken, Secretario de Estado de los EE. UU. A continuación, la nota que publicara al día siguiente de las elecciones del 21 de noviembre.
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El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, aseguró este lunes que las elecciones regionales y municipales del domingo 21 de noviembre «no reflejan la voluntad del pueblo venezolano».*
Para el jefe de Exteriores de la Casa Blanca, los resultados de los comicios en los que el chavismo obtiene hasta el momento 21 de 23 gobernaciones y 205 de 335 alcaldías «estaban cantados» por el «régimen de Nicolás Maduro».
«El régimen de Maduro privó a los venezolanos una vez más de su derecho a participar en un proceso electoral libre y justo durante las elecciones regionales y locales del 21 de noviembre en Venezuela», dijo Blinken en un comunicado este lunes 22 de noviembre.
En este proceso, de acuerdo con los datos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE) participó el 42.26 % de las y los electores inscritos, con una transmisión del 99,20 % de los resultados.
Blinken aseguró que «el régimen distorsionó enormemente el proceso para determinar el resultado de esta elección mucho antes de que se emitieran los votos».
Respaldo a Guaidó
Se refirió a detenciones arbitrarias, el hostigamiento a dirigentes políticos y la sociedad civil, que sumados a «la criminalización de las actividades de los partidos de oposición, la prohibición de candidatos en todo el espectro político, la manipulación de las listas de votantes, la censura persistente de los medios y otras tácticas autoritarias casi anularon el pluralismo político y garantizaron que las elecciones no reflejaran la voluntad del pueblo venezolano».
Añadió que seguirán apoyando a las y los venezolanos en su lucha por unas elecciones libres y justas, en las que puedan decidir la salida a la crisis política, social y económica que viven desde hace más de cinco años.
«Continuamos apoyando las negociaciones lideradas por Venezuela para restaurar la democracia que los venezolanos merecen y aliviar el sufrimiento que les provocó Maduro y sus colaboradores».
También ratificaron su respaldo a Juan Guaidó como «presidente interino de Venezuela» ** y su liderazgo para trabajar «por la liberación de todos los detenidos injustamente por razones políticas, la independencia de los partidos políticos, el respeto a la libertad de expresión y otros derechos humanos universales, y un poner fin a los abusos contra los derechos humanos».
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* Lo que no reflejan es la voluntad del gobierno estadounidense, y Blinken ni ninguno de sus dirigidos observó de cerca las votaciones—como sí la Unión Europea—para opinar al día siguiente sobre las mismas de modo tan tajante.
** Juan Guaidó no es y nunca ha sido «presidente interino de Venezuela».
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por Luis Enrique Alcalá | Nov 25, 2021 | Política, Terceros |

Logotipo del diario madrileño
Se repoduce a continuación editorial de EL PAÍS de España publicado anteayer
VENEZUELA TRAS LAS ELECCIONES
Martes 23 de noviembre de 2021
El país latinoamericano dio un paso el domingo pasado hacia una ruta positiva al celebrar sin incidentes graves y con garantías una jornada electoral, pese a la alta abstención
Las elecciones locales y regionales de Venezuela son los comicios con más garantías que se han celebrado en los últimos años, como ha destacado la misión de observación electoral de la Unión Europea. Pese a que el país latinoamericano dista aún mucho de vivir en una democracia plena, el domingo vivió un paso hacia adelante en esa dirección.
La jornada electoral estuvo marcada por la alta abstención. Cerca del 60% de la población decidió no ir a votar en unas elecciones en las que no se registraron anomalías alarmantes. Se trata de la mayor abstención en unos comicios sin que haya habido un llamamiento a quedarse en casa, como sí ocurrió en ocasiones anteriores. La baja participación, en cualquier caso, es achacable a quienes no supieron convencer a los ciudadanos de que el voto es un instrumento útil para revertir la situación. El hartazgo y la desafección con las autoridades de la sociedad venezolana, en crisis permanente desde hace más de un lustro, son mayúsculos y la política ya no está entre las principales preocupaciones de los ciudadanos. La dolarización de facto y una tibia apertura económica han aliviado la situación de muchas personas pero a muchos los ha dejado a expensas de la supervivencia diaria.
El chavismo ha dado suficientes muestras de que hará todo lo posible para no abandonar el poder. Es el principal responsable de la situación del país y durante el último lustro propició la salida de Venezuela de millones de personas, elevó el grado de corrupción en las instituciones hasta niveles desconocidos y la persecución a sus rivales políticos ha sido permanente. Las bases chavistas tampoco son ajenas a esa desafección generalizada, como muestran los peores datos del oficialismo que se recuerdan, pese a haber obtenido la mayor parte de las gobernaciones.
Los resultados en las urnas también han reflejado la profunda crisis de los críticos con el chavismo. Lograron la presencia de observadores de la Unión Europea, pero confirmaron tarde la participación y no lograron unificar las candidaturas. De haberlo hecho, como muestra la suma de votos de todas las opciones, hubiese obtenido una fracción sólida contra el Gobierno cuando solo han logrado tres de las 23 gobernaciones.
Venezuela se adentra ahora en un escenario más complejo si cabe. A todos los actores les urge reflexionar sobre el desapego ciudadano. En paralelo, como resaltó la misión de la UE, se debe seguir trabajando para reforzar el nuevo Consejo Nacional Electoral y conseguir una plena independencia de poderes, algo de lo que el país carece, con miras a unas elecciones presidenciales con garantías. Las conversaciones entre el Gobierno y la oposición aparecen como la única vía para recuperar la normalidad. Sin ellas crecerá aún más el alejamiento del pueblo de Venezuela de quien lo gobierna: un tiempo perdido del que el país no dispone ya.¶
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por Luis Enrique Alcalá | Nov 17, 2021 | Política, Terceros |

Ramón Guillermo Aveledo. Doctor en Ciencia Política con diplomados en Gerencia, Literatura Inglesa y Técnica Legislativa.
Nadie ha demostrado fraude electoral que adulterase resultados desde que entrase en funciones la dominación chavista-madurista en 1999. Son patentes, por supuesto, el abuso y el ventajismo oficialistas en campañas y actos electorales, los que podrían minimizarse mediante la presencia de observación internacional confiable.
Breviario sobre la crisis política venezolana, 31 de mayo de 2019.
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Una vez más, tomo del servicio de noticias de Costa del Sol FM una de sus notas, esta vez para reproducir la opinión clarísima y sensata de Ramón Guillermo Aveledo respecto de las inminentes elecciones regionales y municipales del próximo domingo 21 de noviembre. La suscribo enteramente. LEA
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Ramón Guillermo Aveledo: No pierda la oportunidad
Estoy seguro que usted, como yo, no es indiferente a lo que pasa en el municipio donde residimos, en nuestra región, así como a su vinculación con lo que ocurre y lo que puede ocurrir en toda Venezuela. No quiero que nadie decida por mí y tampoco confío en la utilidad de dejar que aquellos con responsabilidad de gobierno y también los que aspiran gobernar, interpreten mi silencio.
Corro riesgo al definirme y votar, pero me parece que el riesgo es peor si no lo hago. Y si me permite una opinión, creo que esa opinión vale para todos.
No perderé la oportunidad de votar. No la pierda usted. ¿Cómo será de fuerte la imperfecta democracia que varias generaciones de lucha venezolana nos entregaron que sigue viva en nosotros? El espíritu democrático sigue teniendo el beneficio de la duda que le da esa esperanza a la que no renunciamos, a pesar de los pesares. Por más que lo intenten, sea la mandarria brutal o la sibilina daga no han podido arrancárnosla. El voto nos da una vía de expresarnos. Vía hoy más accidentada que nunca, tiene huecos y derrumbes, pero podemos abrirnos paso en medio de los escombros y entre todos comenzar las obras para que sea carretera y llegue a autopista, señalizada y mantenida por una institucionalidad confiable. El voto es secreto, personalísimo. Con él podemos enviar un mensaje. Un mensaje de verdad.
No perderé mi voto. No lo pierda usted. Mi voto, como en el pasodoble que cantaba Memo Morales, “ni se compra ni se vende”. Tampoco se regala ni se esconde, como quieren los que han trabajado maliciosamente para desprestigiarlo y así perdamos la confianza en ese pedacito de poder que sí está en nuestras manos. Engordarlo, como si fuera un terreno, no es negocio. Es lo contrario, valdrá más la próxima vez si empezamos a revalorizarlo ahora.
No votaré a la ligera. No lo haga usted. Vote a conciencia, pensando en lo que les conviene a usted y a su familia, en el derecho que tienen a vivir y progresar en paz y en libertad. Vote con su conocimiento de la realidad local y regional y con su legítima aspiración porque en nuestro país las cosas tomen otro rumbo, para bien de todos.
Es una lógica sencilla y clara. No recomiendo a otros lo que yo no haré. Votaré, no perderé mi voto dejándolo en mi casa o dándolo a quien no le veo chance de ayudar a un cambio, quiero que sea útil. Votaré a conciencia, responsablemente, por aquella propuesta que más se parezca al futuro que aspiro. ¶
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